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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 130 - Número 1 - Octubre 2008 (en Castellano)

 
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Libertad de Pensamiento

 

G. P. SIVRIS

  El Sr. G. P. Sivris ha sido el Secretario General anterior de la Sociedad Teosófica en Grecia.

 

      “La Teosofía no es la sabiduría de Dios sino la sabiduría de los Seres Divinos, a quienes ésta les fue dada por Dios.” Es una antigua enseñanza esotérica que fue adoptada por la S. T. desde sus inicios. Pero, al permitir una completa libertad de pensamiento, y al decir que la Sociedad no tiene una doctrina o enseñanza oficial que sus miembros deban aceptar, pareciera que renunciamos al corazón de la enseñanza teosófica. Nuestro lazo de unión debería ser las enseñanzas de los Maestros como fueron transmitidas a los Fundadores de la Sociedad.  A menos que tengamos una base ideológica, no podemos existir como una organización espiritual. La libertad de pensamiento debería moverse dentro del marco de las enseñanzas teosóficas, y no puede ser totalmente libre.  Por ejemplo, no podemos ignorar el principio de la Fraternidad Universal o la enseñanza del lema teosófico, que no hay religión más elevada que la Verdad.

   Una completa libertad de pensamiento generalmente conduce hacia muchas opiniones y conflictos.  Esta es la razón por la que Krishnamurti expresa: “No existe el pensamiento libre, sino el estar libre del pensamiento;  y para pensar en la verdad, éste debe concluir.” El pensamiento no puede conducir a la Verdad, sino sólo a la confusión.  Sólo por medio de la comprensión podemos encontrar la Verdad.  Krishnamurti agrega: “Para que exista lo nuevo, lo viejo (que es el pensamiento) debe morir.” Mientras el pensamiento gobierne, necesariamente nos olvidamos de la Fraternidad, de la Verdad y del Amor.  Como dice una enseñanza budista: “Una mente sabia es una mente sin pensamiento.” Sólo en una mente vacía y libre puede descansar la Verdad.

   Cuando hablamos sobre una completa libertad de pensamiento, no podemos ignorar que, según una enseñanza básica de la tradición esotérica, el pensamiento es responsable de las calamidades humanas y del martirizante miedo.  Como Krishnamurti afirma: “el pensamiento es en realidad el ‘ego’ humano”.  Esto está aprobado por la enseñanza esotérica budista, según la cual desde épocas inmemoriales, con la aparición del primer pensamiento existió la ignorancia auto-creada (básica) que actúa como el maestro del hombre, y el ego es lo que la mente de un ser vivo experimenta (como existente).  El pensamiento en realidad es ignorancia, y de acuerdo a Krishnamurti, “desde su origen el pensamiento es el factor que ha conducido a la humanidad a un momento decisivo erróneo”.  Eso es exactamente lo que las enseñanzas budistas dicen: “El primer pensamiento da origen a toda clase de actividades carentes de luz; y por lo tanto la ignorancia actúa como el dueño del hombre, y es el “yo” o ego quien se apropia del campo.”

   Por lo tanto, cuando declaramos completa libertad de pensamiento, es como si estuviéramos dejando al ego actuar sin control alguno, y nos llevara a la destrucción.  Tal vez podríamos considerar la libertad de opinión como una mejor alternativa.

   Según los conceptos básicos de la Sociedad, “La Sociedad Teosófica está compuesta de estudiantes que están unidos por la aprobación de los objetivos, reglamentos y enseñanzas de la Sociedad.”  Nuestra aspiración por lo tanto debería tener como objetivo la bendición de nuestros Hermanos Mayores, para que nos inspiren con su sabiduría.  Sin su inspiración, todo pensamiento u opinión de la mente humana es sólo ignorancia.  La Teosofía misma es la autoridad de la Sociedad y no las diferentes formas de pensamiento de sus miembros.

   Como la Sra. Blavatsky expresa: “la Teosofía es el cuerpo y la Sociedad es el ropaje, y no podemos tomar al ropaje por el cuerpo.”  Y como ella también dice: “la Teosofía es el cuerpo de verdades que forma la base de todas las religiones, y los miembros de la S. T. estudian estas verdades y los teósofos intentan vivirlas”, lo que significa que la así llamada “libertad de pensamiento” de los miembros no puede ser diferente de las verdades teosóficas.  El pensamiento es el origen del conflicto, el origen de ideas  intolerantes que dividen a la gente y por lo tanto es el enemigo de la fraternidad.  Bajo estas circunstancias, ¿cómo podemos elogiar al pensamiento?  Es obvio que la fraternidad no puede estar basada en el pensamiento.

   Neguemos por lo tanto el pensamiento y rechacemos sus actividades.  El pensamiento nunca puede ser libre si está condicionado y nos conduce a la esclavitud y a la dependencia de cosas, personas e ideas.  El apego es la principal característica del pensamiento, destruyendo al espíritu humano desde su fuente, y desviándolo del verdadero propósito de la vida.

   El pensamiento crea la idea del pensador, o de una entidad que puede controlar nuestra vida.  Pero el pensador es una ilusión.  Como Krishnamurti dice: “No existe el pensador sino sólo el pensar.” La mente humana en sí misma no es la creadora del pensamiento, sino un instrumento por medio del cual el pensamiento se produce.  Nuestro propósito por lo tanto debería ser desarrollar la facultad de discernimiento entre el pensamiento correcto y el erróneo.  Y el recto pensar nos llega del reino de los seres divinos, por medio de nuestra percepción. Como Krishnamurti afirma: “Hay evolución sólo en la extinción de los pensamientos como un ego.” El pensamiento en sí mismo es antagónico, autoritario e irresponsable.  Es mundano, materialista, y no se basa en la razón.  Debería estar dominado por nuestro Yo superior y no regir nuestra vida. El pensamiento crea la idea de un yo separado que domina al mundo, y debido a esto existe la enemistad entre las personas y las naciones, hay horribles guerras y todo tipo de eventos desastrosos.  Si hay algo contra lo cual deberíamos rebelarnos, es contra el pensamiento.  Esta es la única Revolución.

 

 

    

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