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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 143 - Número 10 -  Julio 2022  (en Castellano)
 

 
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Luz y amor en nosotros

 

Stephanie Vargas Cuellar

 

Krishnamurti y su libro “A los pies del Maestro” es considerado una de las joyas de la Teosofía, este libro nos habla de las 4 cualidades que debemos tener no solo para entrar en el sendero, si no en cada etapa, todos los días, y hasta el fin. Estas cualidades son discernimiento, carencia de deseos, buena conducta y amor.

Ahora no podemos analizar cada una de estas cualidades por falta de tiempo, pero quisiera mencionar las últimas dos que son: Buena conducta y Amor.

Empezaremos con Buena conducta, Krishnamurti nos dice que debemos sosegar y tranquilizar el pensamiento, no dejar divagar a la mente, concentrarnos en las cosas que hacemos ese momento y hacerlo lo mejor posible, tener buenos pensamientos y alejar los malos. Que nuestros pensamientos tengan buenos propósitos. Y si tenemos buenos pensamientos y con buenos propósitos, se convertirán en acción, correcta y buena acción. También cumplir con nuestros propios deberes y siempre brindar ayuda a los demás. Ser bondadosos, amables, y tolerantes con los demás. Aprender a sobrellevar las cosas malas que nos suceden con alegría, es decir entendiendo la ley de karma, aceptando y poder ver en esas situaciones la enseñanza que tiene para nosotros. Krishnamurti cita a un instructor que dijo “Sea lo que fuere que hagáis, hacedlo de corazón”, cuando hacemos las cosas de corazón las cosas salen mejor, y esto tendríamos que hacerlo en cada instante de nuestras vidas, y por último tener confianza en nosotros mismos y en nuestro Maestro, confiar en las cosas que hacemos, creer en nosotros y tener la voluntad de seguir en este camino.

La Sra H.P. Blavatsky escribió en una de sus cartas dirigidas a sus amigos:

En cada despertar matutino, trata de vivir el día en armonía con el Ser Superior. “Trata” es el grito de batalla que el maestro enseña a cada discípulo. No se espera nada  más de ti. Aquel que hace lo mejor que puede, hace todo lo que se le puede pedir.

La otra cualidad que quiero mencionar es el Amor, Khishnamurti nos dice que es la cualidad más importante, y como él explica amor es voluntad, y nos estimula de llenarnos de las demás cualidades que se necesitan para hollar en el sendero.

Quisiera que reflexionemos ahora en el amor, esa unidad de la cual todos emanamos, ese amor tan profundo que, como estudiantes de teosofía, nos lleva a creer y aspirar en la fraternidad, ese sentimiento tan poderoso que puede con cualquier cosa y puede cambiar las cosas y como las vemos.

Como mencione antes, tener buenos pensamientos a cada momento y las cosas que realizamos, hacerlas con amor, crear un hábito de sacar los malos pensamientos, y reemplazarlos por amor, cualquier inconveniente que tengamos, por ejemplo, con otra persona, no juzgar, porque no sabemos lo que él o ella siente o los problemas que esa persona tiene. Entonces si añadimos amor, es decir, pensar en la otra persona con cariño, amor, sin juzgar, nuestra percepción de esa persona y la misma situación cambiará, nuestra reacción será diferente y seguramente todo saldrá mejor de lo que podría haber pasado si la reacción que hubiésemos tenido fuera enojo. Entonces ya no sería una reacción que tendríamos, sino una respuesta. Y la diferencia entre la reacción y dar una respuesta es bastante significativa. También es importante que nosotros mismos no nos juzguemos ni seamos tan duros con nosotros mismos, tratémonos con amor.

Albert Einstein dijo: “Sólo hay dos maneras de vivir la vida. Una es como si nada fuera un milagro. La otra es como si todo fuera un milagro”. Ahora bien, como estudiantes de teosofía, sabemos que los milagros, como lo plantea la religión, no existen, incluso HP Blavatsky lo dijo. Todo en el kosmos, incluidos nosotros, seguimos las leyes de la Naturaleza. Pero quisiera que milagro en esta frase lo veamos como un suceso extraordinario y maravilloso. Entonces todo lo que pasa todos los días a nuestro alrededor es extraordinario, maravilloso, y se puede apreciar en la sabiduría de la naturaleza, toda la vida y lo interconectado que esta todo a nuestro alrededor, por ejemplo, pensemos en cómo se mantiene un bosque vivo, no podríamos hacerlo sin tomar en cuenta las interacciones que ocurren entre las plantas, los animales y otros organismos que lo habitan. Conocemos muchos ejemplos; como la labor de las abejas, de los pájaros, o cuando un animal muere en el bosque, la interconexión entre plantas y árboles bajo la tierra, que incluso se ayudan entre si cuando uno de ellos necesita nutrientes, y sin los bosques no habría oxígeno que necesitamos para vivir. Entonces Toda la vida de la cual formamos parte está interconectada y es maravillosa.

Escuche una vez una anécdota de una psicóloga chilena que contaba en una conferencia; ella tenía un paciente ciego y estaba muy deprimido, ella como ejercicio o tarea le pidió que en un cuaderno anote, claro con la ayuda de otra persona, todas las cosas buenas en su vida. El paciente a la semana siguiente llego con 4 cuadernos completos, todas las hojas llenas;  cito algunas que el paciente puso: la temperatura de la ducha en la mañana, la maravilla de secarme con una toalla seca, el poderse acostarse a una cama con sabanas limpias, el olor a pan tostado, la textura de la salsa de tomate, el sol pegándome en la cara cuando camino, el olor de las flores, la gentileza de una cajera en el supermercado, y éstas son cosas que las tenemos todos los días que damos por sentado, no lo valoramos. Esta psicóloga decía “yo estoy más ciega que mi paciente”. Y es cierto a veces estamos ciegos de lo que nos rodea, tal vez por lo cotidiano, por el trabajo, estudios, problemas, etc. se nos olvida en la mayoría de los casos a detenernos a apreciar, valorar y agradecer por estas cosas. Entonces como decía anteriormente que si pensamos que todo lo que forma parte de este mundo donde vivimos, todo lo que nos rodea, incluso nosotros mismos, lo vemos como algo extraordinario y maravilloso, tenemos que estar agradecidos de todo eso, apreciar los detalles de nuestras vidas y agradecer por todo. Yo creo que, si tenemos esto siempre en mente y somos conscientes de esto, nos llevará a ver las cosas de diferente manera, más cerca a la unidad, a la fraternidad, que todos y todo estamos interconectados e interdependientes, como nos han enseñado los Maestros durante milenios.

 

 

 

 

 

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