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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 143 - Número 10 -  Julio 2022  (en Castellano)
 

 
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De aquí a tres años

TIM WYATT

El Señor Tim Wyatt es conferenciante nacional de la ST en Inglaterra y antiguo miembro de su Comité Ejecutivo. Él también es autor de libros sobre la vida espiritual. Ver: <firewheelbooks.co.uk>.

 

En tan solo unas pocas docenas de meses, la Sociedad Teosófica (ST) celebrará su centésimo quincuagésimo aniversario, un gran hito para cualquier organización y, especialmente para la ST que ha estado asediada por desafíos, obstáculos, conflictos y divisiones desde el principio. Hay dos preguntas que acuden inmediatamente a la mente: (1) ¿Qué ha conseguido la ST en las últimas quince décadas? (2) ¿Sobrevivirá la ST en su forma actual otros ciento cincuenta años? Las respuestas abreviadas a estas preguntas hermanas son: (1) grandes cosas y (2) definitivamente, no.

Al abordar la primera cuestión de su trayectoria desde 1875, la ST ha tenido un gran impacto en la remodelación del pensamiento mundial en muchas áreas. Este trabajo se ha llevado a cabo a menudo casi inadvertido. Las declaraciones valientes y radicales de madame H.P. Blavatsky (HPB), por sí solas crearon una revolución mental. Y aun así, irónicamente, el 99% de los 7 mil quinientos millones de personas nunca han oído hablar de ella, de la ST, de la Teosofía o de las enseñanzas de la sabiduría eterna.

Los miembros de la ST pueden haber mermado de forma alarmante en los últimos tiempos. No obstante, no es solo el número de miembros lo que crea influencia; es la veracidad, poder e importancia de las ideas en sí. Y la eterna verdad de Cristo acerca de que hay poder en tan solo dos o tres personas reunidas con un propósito sagrado, aún se mantiene firme.

La ST tuvo un nacimiento difícil, una infancia disruptiva y de alguna manera una juventud ingobernable antes de ir a la deriva hacia una letárgica indiferencia de la mediana edad en la que ahora perdura.

Sería torpe ignorar los conflictos, divisiones, facciones y a menudo acritudes personales que han sido una característica perpetua de la organización desde sus primeros días. Las divisiones en las secciones nacionales y logias individuales han ocurrido de forma regular a lo largo de los años. A veces, éstas han sido hirientes y extremadamente dañinas. No obstante, quizás tenemos que ver esto como un daño colateral inevitable e irremediable que tenemos que trascender dolorosa y lentamente.

Y a pesar de las continuas turbulencias durante su viaje, la ST ha tenido una enorme influencia encubierta en la mente moderna. Ha actuado como la nueva Universidad Invisible para globalizar verdades atemporales antes ocultas, para recalibrar el pensamiento y esfuerzo humano en el nuevo ciclo. (La Universidad Invisible original fue un grupo de pensadores destacados que gravitaban alrededor del científico de ciencias naturales Robert Boyle, quién acuñó el término en 1646. Esta primera organización científica del mundo moderno fue la precursora y prototipo de la Royal Society del Reino Unido.)

 

 

La ST reintrodujo ideas ocultistas y explicaciones esotéricas sobre nosotros mismos y el cosmos a un mundo crecientemente materialista y dirigido por el conflicto. HPB pudo haber arremetido contra la maldad del materialismo, pero el mundo se ha convertido en un lugar mucho más materialista que en su época. Es posible que la ST no haya sido capaz de frenar por sí sola, la marea implacable del materialismo, pero ha actuado tanto como un baluarte, como una fuerza de resistencia guerrillera trabajando detrás de las líneas enemigas, para ayudar a develar los secretos de nosotros mismos y del universo, los misterios del tiempo y del espacio y las infinitas posibilidades que son nuestro destino.

Entonces, ¿sobrevivirá la ST en su forma actual? Esta puede ser una pregunta ligeramente bromista, ya que, uno de los principios básicos de la Teosofía es que nada permanece igual, ni tan siquiera por la fracción más pequeña de un segundo y que todo está en un estado de flujo y transmutación perpetuos.

Las religiones y sus organizaciones, así como grupos tales como la masonería parecen sobrevivir siglo tras siglo con sus sistemas centrales de creencias intactos y sus ceremonias externas con pocos cambios. Por supuesto, hay modificaciones menores. Sin embargo, con el tiempo esta rigidez hace que pierdan gran parte de su propósito original y dinamismo.

La ST no es ni una religión, ni un grupo ritual, sino una fraternidad, cuyo principal objeto es crear y cultivar una hermandad para servir a la humanidad.

Una afirmación teosófica central es que la hermandad es un hecho en la naturaleza.

Como se afirmó desde el mismo comienzo, la hermandad es la meta central (aunque muchas veces escurridiza) de la ST. Descansa en el mismo corazón de todas las cosas que aspiramos alcanzar, pero que no siempre podemos definir. A veces parece que algunos miembros de la ST estuvieran intentando conseguir exactamente lo contrario y, aun así, la trayectoria global es positiva.

Lo que la ST está todavía luchando por alcanzar es la duradera y verdadera hermandad. [El término] Una hermandad o la hermandad (utilizando el artículo definido o indefinido) tiene connotaciones un tanto siniestras de cábalas secretas, organizaciones criminales o cultos fanáticos religiosos (y ciertamente nosotros no somos nada de eso.)

[El término] hermandad (sin el artículo definido o indefinido) tiene un tono mucho más agradable, resonante y envolvente. ¿Hemos creado esta nueva fraternidad sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color? Sí, pero ha conllevado una gran cantidad de disputas y esto, al fin y al cabo, es un proyecto intergeneracional.

La Teosofía siempre ha sobrevivido y siempre sobrevivirá de alguna manera. Puede permanecer durmiente, a  menudo por siglos, pero es una corriente que revive y se reconvierte regularmente.

 Periódicamente, estas verdades eternas necesitan volver a ser empaquetadas y presentadas en una forma que se adapte a los tiempos en los que emergen. Para ser francos, la adaptabilidad no siempre ha sido una de las características más potentes de la ST.

Y aun así, si ha de sobrevivir como organización, la ST tendrá que adaptarse  con tanta naturalidad como su filosofía inherente de eterno cambio y evolución sugiere.

Hay algunos escépticos con humor negro en nuestras filas que cuestionan si la organización alguna vez emergió completamente de su zona de confort del siglo XIX.

La nueva era de Acuario no tiene nada que ver con su predecesora, la era de Piscis, con sus predominantes características de devoción, rigidez de pensamiento y estructuras organizativas “de arriba hacia abajo”. Ahora no estamos gobernados por el Sexto Rayo sino por el Séptimo, un rayo de síntesis. Inevitablemente, esto significa que los modelos existentes se romperán y que las organizaciones se convertirán en movimientos de pensamiento más que en clubs con reglas de obligado cumplimiento.

Es importante recordar que las ideas que proporcionamos son atemporales. Las organizaciones que empleamos para alcanzar esto, son por definición temporales. Las ideas son la individualidad eterna y la organización, la personalidad inferior temporal.

Ahora en muchos lugares, especialmente en el Oeste, las personas están siendo cada vez más reticentes a unirse a organizaciones con el mismo entusiasmo que mostraron una vez. Tanto el clima como el paisaje han cambiado dramáticamente desde 1875. La era digital por sí sola con su tecnología omnipresente lo ha remodelado todo. De forma similar, la ST necesita un nuevo enfoque modificado de la forma en que opera y difunde esta visión panorámica y completa del cosmos al mundo entero. No debemos evangelizar sino simplemente exponer las verdades que sabemos, tan bien como podamos.

Esto implica una constante búsqueda de maneras innovadoras para inyectar nueva vitalidad a lo que hacemos como teósofos. Una iniciativa en la que he estado recientemente involucrado es el “hermanamiento” de mi logia, en Leeds, Yorkshire, Inglaterra, con las Logias Orfeo y Helios en Atenas, Grecia.

Opera prácticamente de la misma manera que el hermanamiento de ciudades en países diferentes.

Llevamos a cabo una ceremonia para conmemorar la ocasión en Grecia y yo di una charla. Los conferenciantes de Grecia ya habían visitado Leeds. Planeamos muchas más actividades para el futuro. Además de tener una importancia simbólica, es también altamente práctico. Respaldando este movimiento está la creación de nuevas corrientes de energía, conexiones y redes más allá de los confines usuales de nuestras secciones nacionales en tanto los planos internos como los externos. Probablemente realizaremos el “hermanamiento” también con logias en otros países e instamos a que otras logias consideren hacer lo mismo.

Esto de ninguna manera mina la fuerza de la ST internacionalmente. Simplemente sirve para fortalecerla. Crear conexiones más fuertes entre logias e individuos es crucial en estos tiempos de permanente cambio y conflicto. Solo las redes vibrantes y vivas de personas pueden alcanzar la continuidad de pensamiento, propósito y determinación que requiere completar nuestra misión. 

 

Debemos vivir juntos como hermanos o perecer juntos como necios.

Martin Luther King Jr.

 

 

 

 

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