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Vol. 143 - Número 10 - Julio 2022 (en Castellano) |
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Patrones de Pensamiento
Benjamin Upton
El Sr. Benjamin Upton es un anterior Presidente de la Logia Nueva Plymouth de la Sección de Nueva Zelanda de la Sociedad Teosófica (ST), Adyar. Este artículo está basado en una charla online dada en la Convención Internacional de la ST en Diciembre de 2020.
¿Cómo podemos ser dueños de nuestro futuro a través de la comprensión?
Esta es una reflexión de mi propio peregrinaje personal. Comencé como un cristiano devoto, moviéndome hacia el acérrimo ateísmo, pasando a través de la teoría conspirativa, hasta darme cuenta de que estos dogmas no me servían, que fui en realidad un esclavo de mi propia creencia. Cada uno de estos patrones de pensamiento ofrece una visión única de la realidad pero pueden también ocultar la verdad acerca de nosotros y velar la simple belleza de la realidad tal como es. Primero, establezcamos una base común. ¿Qué es el pensamiento? Estrictamente hablando, un pensamiento es información que viaja a través del sistema nervioso. Esta información fluye como una apenas perceptible señal eléctrica. En términos del cerebro, esta área del sistema nervioso está organizada como una serie de puertas llamadas sinapsis. Cada sinapsis puede ser accionada por una señal eléctrica y cada sinapsis puede permitir que la señal pase por otras sinapsis. Este es el mecanismo básico que permite que exista el pensamiento y sea valorado aquí en el mundo físico. Pero el pensamiento trasciende mucho el carácter específico de lo que nos permite ese lenguaje. Un pensamiento en su forma natural puede contener tanto significado para nosotros personalmente que algunas veces puede sentirse difícil de expresar. Cuando se presenta con cierto estímulo, todo nuestro sistema nervioso parece responder inmediatamente, causando una oleada de emoción y percepción. A menudo encontramos estos momentos de pensamiento muy convincentes, causando que nos enamoremos o luchemos por nuestra vida. El pensamiento, aún aquí en la comprensión física, puede ser visto desde dos aspectos. La perspectiva del cerebro, que es la masa física dentro de nuestros cráneos y la perspectiva de la mente que es el elemento de una persona que le hace posible ser consciente del mundo y sus experiencias, también conocida como la facultad de la consciencia. Una notable observación respecto a la conducta humana en general es la aparente dependencia de patrones, de una rutina. Con la repetición, el trabajo se hace más fácil con el tiempo, y dado el tiempo suficiente, nuestras rutinas se convierten como en una segunda naturaleza. Esto es cuando un estado de fluidez puede surgir, como pasa un pensamiento para hacer espacio a otro, y como más pensamientos fluyen, surge un patrón donde vemos que hay una particular secuencia u orden para estos pensamientos. Estos patrones de pensamiento repetidos, en realidad crecen y fortalecen los conductos en nuestro cerebro, creando una vía rápida para que exista ese pensamiento y fluya una y otra vez. El sendero neuronal cada vez se hace más fuerte y recibe más recursos para mantener una conexión saludable. Senderos sin utilizar pueden debilitarse y finalmente desconectarse. Existe una constante retroalimentación entre la mente y el cerebro – siendo el cerebro construido por la mente y la mente existiendo en la estructura del cerebro. Este es, creo, un punto importante cuando encontramos esta clase de retroalimentación en otros sistemas que veremos más adelante. Nuestros pensamientos pueden ser representados como actividad eléctrica en el cerebro, pero eso no ayuda cuando estamos tratando de comunicar nuestros pensamientos a los demás. Por eso, los humanos parecemos preferir el lenguaje oral. Estas expresiones del lenguaje inevitablemente generan pensamientos dentro de nosotros. Estos pensamientos pueden tomar una forma basada en quienes somos y cómo interpretamos lo que escuchamos. El lenguaje y la sociedad tienen una relación similar a la del cerebro y la mente. Está formado por la sociedad pero también es la base para que exista la sociedad. El lenguaje y la sociedad se desarrollan juntos en este ciclo de retroalimentación. Con el tiempo nuevas palabras son creadas para expresar algo que la sociedad siente que es importante, y la sociedad cambia su visión hacia la importancia de ese nuevo lenguaje. Por ejemplo, agregamos unos pocos fragmentos a nuestro lenguaje recientemente. Tenemos estos nuevos términos “distancia social” y “auto-aislamiento”. Desde que estas palabras golpearon al principio mis oídos, las he escuchado casi diariamente. Ambos términos usan palabras que ya comprendemos, pero con su nueva combinación, se obtienen nuevos significados y existe el potencial para que se forme un nuevo conducto neural y se fortalezca en el cerebro. Esta dependencia en la palabra hablada ha garantizado que nuestros pensamientos estén comúnmente basados en el lenguaje. Algunos piensan en términos de imágenes, otros no están muy seguros de cómo están representados sus pensamientos, pero la mayoría de las personas cree que sus propios pensamientos existen en su mente como lenguaje. Podría ser razonable decir que los patrones de pensamiento cotidianos que desarrollamos están influenciados mayormente a través de nuestro uso y comprensión del lenguaje.
La misma religión puede definirse como un patrón de pensamiento. Como “distancia social” está formada de dos palabras con sus propias definiciones y el nuevo término es una mezcla de esos significados, así también lo es la palabra “religión”. El origen de nuestro moderno uso de la palabra inglesa proviene del latín “religare” que significa “unir repetidamente”. Por lo tanto, ¿qué es eso que se une a través de la práctica de la religión? Los patrones de pensamiento, por supuesto. Invitando repetidamente a las mentes de otros a vivir en la creencia basada en la fe puede hacerles mantener esa creencia más elevada que la verdad.
Estos patrones, en mi experiencia, crean un patrón muy claro de pensamiento. Se me enseñó de dónde proviene lo bueno y de donde proviene lo malo, y la idea de que el pueblo de Dios está separado de la sociedad y que debemos esperar que Dios venga y lo arregle todo. Al menos en mi caso, este parecía ser el mensaje central que recibía semanalmente. Pero si tomamos esa definición original de religión e ignoramos las religiones existentes en el mundo, ¿qué otra cosa puede verse como esta “repetida unión de pensamiento”? Por ejemplo, podría decir que la programación es mi religión porque es un patrón de pensamiento que repetidamente uno a mí mismo. Cada día me despierto y pruebo y estrujo mi sustancia cerebral en una forma que el computador aceptará. Después de una larga semana de esta práctica pude terminar de sentirme un poquito insensibilizado. Aquí es donde la meditación puede ser muy útil para mí, para ayudarme a volver a mí.
“Gobierno” es otra palabra con un interesante origen latino. “Gobernar” – controlar, dirigir. El control que ejerce un gobierno puede ser sobre los recursos o valores económicos, pero finalmente estos sistemas basados en valores influencian y encauzan las mentes de los ciudadanos, guiando sus decisiones y ambiciones, dividiéndolas por clases o situaciones. No siempre podría ser obvio pero uno de los principales objetivos de los gobiernos mundiales es mantener a la gente unida y sosteniendo la fe en la moneda puesta en circulación por ese gobierno. Esto solo puede alcanzarse ejerciendo un cierto tipo de influencia en las mentes de la población.
Esto es realmente donde la idea de los patrones de pensamiento pueden tomar un rumbo sombrío. Aquellos patrones que somos propensos a crear pueden ser deliberadamente implantados dentro de nuestras mentes cuando estamos sujetos a verdades a medias, mentiras, y varias otras formas de confusión. Esta confusión puede conducirnos a una distorsionada visión del yo, un yo atrapado, uno que carece de poder y no tiene esperanza. Cuando analizamos la investigación que se está haciendo sobre la adicción, encontramos que la persona adicta tendrá una creencia de que es incapaz de crear la vida que desea.
Sintiendo emociones intensas, no solo ira, sino emociones seguramente más evidentes con ira, podemos entrar en los patrones de pensamiento que nos permiten ser fácilmente manipulados para hacer algo a lo que nos opondríamos de otro modo, tal como la justicia de la mafia. Nuestras emociones pueden ser comparadas a una manada de caballos salvajes, cuando están tranquilos pueden ser fácilmente contenidos, pero una vez que comienzan una estampida hay muy poco que pueda frenarlos.
Cuando tenemos una estructura neural fuerte sosteniendo una reacción de ira, somos susceptibles de que nos sobrepasen nuestras emociones. Este rebasamiento de la emoción puede ser el resultado de algo, como mucho tráfico, que está ocurriendo naturalmente en este mundo, pero puede también ser incitado por el deliberado uso de información. Eso es en parte lo que estamos viendo ahora alrededor del mundo. Aquellos que contactamos, vía internet, pueden radicalizar segmentos masivos de la población a través de su ira hacia esos que se ven como los opresores. A través de la ira podemos ser manipulados, pero existen otros métodos más subversivos que pueden ser aplicados a nuestros patrones de pensamiento. Este es un bien conocido y confiable manual para controlar a las poblaciones grandes y pequeñas. La forma en que trabajan estas tres D es muy elegante en su simplicidad. La decepción y la distracción trabajan muy bien por sí mismos para producir una población que es apática y mayormente ignora la política. Pero es cuando se emplea la división en la población que el control se consolida.
La división trabaja tan bien porque los humanos parecen inclinarse a caer víctimas de una cierta clase de falacia de que existe el “nosotros” y luego están los “otros”. A lo largo de la historia ese patrón de pensamiento ha dado a la humanidad una plataforma para construir fantasías horrorosas de violencia y librar enormes guerras. Esta división del yo contra los otros es un paso decisivo hacia el sufrimiento.
Un falso problema (algunas veces también referido como una falsa dicotomía) es una falacia lógica, que ocurre cuando un número limitado de opciones son incorrectamente presentadas como siendo mutuamente exclusivas entre ellas o como siendo las únicas opciones que existen, en una situación donde ese no es el caso. Aquí hay algunos ejemplos de lo que podría sonar como: “Tú estás con nosotros o en contra de nosotros” “Tú apoyas esta nueva ley de seguridad nacional, o debes tener algo que ocultar”. “Si la teoría de la evolución no puede explicar la vida sobre la Tierra, entonces debemos haber sido creados por Dios”.
¿Te suena familiar? Estas ideas forman patrones en la mente, que nos conducen a llegar a conclusiones incorrectas. Entonces, ¿cuál es el mensaje? ¿qué podemos aprender de todos estos ejemplos de cómo pueden los patrones desviarnos de nuestro pensamiento? Finalmente, todos estamos aquí como peregrinos en el sendero y estos patrones de pensamiento que conducen a la confusión y destrucción son lo que estamos tratando de evitar. Por supuesto, puede ser útil saber lo que necesitamos para ser precavidos, qué dificultades nos están esperando en nuestro viaje, pero esa no es la lección que deberíamos sacar de esto.
Estos patrones de pensamiento que influencian nuestras vidas cotidianas provienen de nuestras experiencias y de nuestra actitud hacia ellas. Por lo tanto, para construir patrones de pensamiento que podrían beneficiarnos en nuestro sendero, todo debe provenir de nuestra relación entre nuestro yo interno y el mundo externo. Por supuesto, esta es la información que encontramos en la Sabiduría Antigua.
A través de la historia el triángulo se ha usado como el símbolo del equilibrio, estructura y armonía. Encontramos tres vías sistémicas relativas en las leyes de la física y en las enseñanzas de sabiduría.
La importancia de un triángulo es su relativa estabilidad como una forma. Las relaciones entre los tres nodos es lo que da a la forma su fuerza, cada uno equilibrando y apoyando a cada otro.
En términos de esta idea de patrones de pensamiento, estos tres principios básicos pueden ser aplicados en equilibrio, para escapar a los patrones que ya no deseamos perpetuar. Más que conocerse como un imperativo, podríamos trabajar hacia el desarrollo de una capacidad de observar el yo, de la misma manera que un juez de patinaje artístico puede evaluar los movimientos que suceden tan rápidamente que la mayoría no sería capaz de percibir. Practicar una observación de la mente agudizará su aptitud de conocer su propia mente en cualquier punto en el tiempo. Aclarar la confusión del pensamiento durante la meditación para alcanzar un estado de paz total de la mente puede ser una meta más bien difícil y muchos de quienes lo intenten nunca encuentran ese momento de silencio, la meta podría ser observar lo que la mente está haciendo sin juzgar. Una mente desequilibrada enfocada hacia el interior, eventualmente perderá referencia con esta maravillosa ilusión en que estamos actualmente encarnados. Esta pérdida de perspectiva puede conducir a la autodestrucción. Es importante traer una uniformidad a nuestra mente, y esta incluye aprender acerca del mundo que nos rodea. Con una referencia de nosotros mismos como un individuo tranquilo y estable en el mundo, estamos mucho más preparados para realizar nuestra voluntad aquí en este mundo físico.
Esto viene con una advertencia, por supuesto: el universo es difícil de conocer de la misma manera que la mente. Aprender acerca de nuestro universo a través de la observación y consideración es una buena forma de construir una creencia estable en la realidad, pero debemos estar preparados para equivocarnos también.
En términos de creencia en la ciencia, me gusta acordarme de este ejemplo: Cuando usted cruza la calle con un niño, puede sostener su mano en forma segura pero no tan apretada como para no hacerle daño. Esta es la misma clase de control que debemos tener en nuestra visión del mundo.
El tercer punto en este triángulo es tomarse el tiempo para experimentar la relación entre los dos. Esto puede hacerse de tantas maneras que es realmente más fácil enumerar qué experiencias carecen de esta relación:
- Mundos virtuales tales como los juegos de videos. - Escenarios ficticios como los experimentados a través de películas en la TV y libros. - Redes sociales.
No es que estas experiencias tengan lugar fuera de la realidad. Es más, esos patrones contenidos dentro son los productos de la mente y carecen de la banda ancha completa de la experiencia sensorial.
Hacer una caminata que presiona tu cuerpo a límites incómodos es una gran manera de observarse a uno mismo en la Naturaleza. Realizar un viaje a algún lugar donde nunca has estado para ver una sociedad muy distinta de la tuya es otro ejemplo. Complementada con la auto-observación y una pasión por aprender, la experiencia de la vida puede ser vista a través de nuevos ojos. Estas tres ideas pueden producir un patrón de pensamiento dentro de nosotros que nos empodera. La verdad es que ninguno de nosotros está solo, ninguno de los problemas que vemos en la sociedad son problemas de la sociedad, estos problemas son nuestros, nosotros somos la sociedad. Esta idea pone todo el poder y responsabilidad en nosotros, somos el cambio por el que hemos estado esperando. Elegimos con nuestro estado de la mente, con la expansión de nuestra consciencia mejoramos la sociedad como un todo.
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