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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 143 - Número 08 -  Mayo 2022  (en Castellano)

 
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¿Qué significa ser humano?

 

Ravi Ravindra y David Lorimer

 

El Dr. Ravi Ravindra, miembro vitalicio de la Sociedad Teosófica, es Profesor Emérito  de la Universidad Dalhousie, Halifax, Canada, donde enseñó religión, filosofía y física comparadas. Entrevista de Ciencia-Teosofía en la Convención Internacional de la ST en Adyar, Chennai, India, el 28 de Diciembre de 2021. Ver: <ravindra.ca>.

El Sr. David Lorimer, MA, PGCE, FRSA, es escritor, conferencista y editor, Director del Programa de la Red Científica y Médica, Fundador de Educación del Carácter de Escocia, y anterior Presidente del Consorcio Wrekin y de la Sociedad Swedenborg. Ver. <scientificandmedical.net> y <galileocommission.org>.

 

Ravi Ravindra: Usted ha estado muy interesado en lo que significa ser un verdadero humano, así que, por favor, comparta con nosotros su comprensión sobre eso.

 

David Lorimer: Bien, este es de hecho mi interés central. Pienso que hay una respuesta de diversos niveles para esto. Si habla en un sentido metafísico, un ser humano tiene estos diferentes niveles de identidad, diferentes niveles de ser en relación al espíritu, el alma, y múltiples cuerpos sutiles. Esta es la comprensión esotérica de lo que es un humano. Epistemológicamente, diría que, un ser humano es capaz de la Gnosis, que es el conocimiento por identidad y concienciación de que la esencia metafísica del universo es Amor y Luz.

 

Pero creo que lo importante en el actual contexto es el ser humano como humano y como humanitario. He estado muy influenciado por Albert Schweitzer a este respecto, quien defendió el humanitarismo. También defendió que llegáramos a ser lo que llamó, y amo esta frase, “más delicada y profundamente humanos”, por lo que creo que significaba un componente de comprensión y sabiduría, pero más centralmente, un componente de reverencia por la vida, compasión y cuidado, y ética del corazón. Así, creo que alguien que es verdaderamente humano es alguien que vive no sólo desde la mente sino también desde el corazón.

 

RR: Sí. Cuando miramos alrededor y miramos a todos los líderes políticos a lo largo de todo el mundo, controlando las economías y los ejércitos, algunos de ellos pudiendo incluso comenzar una guerra nuclear. ¿Piensa que alguno de ellos correspondería a lo que define como un ser humano decente?

 

DL: En este sentido de humanismo, en general la gente que dirige los sistemas político, económico y financiero están obsesionados con el poder, el dinero y el control. Así, sus valores son mayormente egoístas o empresariales. Ellos van por su propio éxito, y eso realmente no corresponde al bien común. Hay unas pocas excepciones para esto porque el problema retrocede al menos hasta Platón, quien tenía esta idea que los guardianes imparciales deberían ser los gobernantes, y hay un poco de paternalismo protector aquí. Pero creo que lo que estaba haciendo era cómo reconciliar el poder y la bondad. Y el filósofo, por definición, en ese sentido, es alguien que es bueno, que tiene el bien común en la mente.

 

Por supuesto, hay algunos estadistas, personas políticas notables. Pienso que, si usted es un político inspirado, se convertirá en un estadista, al igual que Gandhi, Mandela, Václav Havel, el presidente reciente de Uruguay Luis Lacalle Pou, y alguno como Dag Hammarskjold, quien pienso que es una enorme inspiración. El y Schweitzer estaban muy estrechamente unidos. Hammarskjold era escrupuloso en mantener una posición imparcial y desinteresada en los variados problemas que intentaba tratar, incluso bajo la presión de los grandes poderes para doblegarse a su voluntad, y contra las acusaciones de parcialidad. Así, hay estos modelos inspiracionales, pero están muy lejos y pocos entre ellos en términos de líderes políticos son visionarios.

 

RR: Me gustaría también preguntar algo muy similar acerca de todas las personas que serían altamente consideradas en el mundo científico e incluso teológico y filosófico, incluyendo muchos ganadores del Premio Nobel, porque usted ha conocido a muchas de estas personas, y ha tenido mucha interacción con ellos. ¿Encuentra a algunos de ellos o a todos cerca de ser buenos seres humanos, como usted lo entiende?

 

DL: Bien, usted cubrió esto en un curso reciente que inició. Los científicos, intelectuales y teólogos, no son especialistas en “ser”, como los sabios. Son especialistas en el conocimiento y en algunos casos en ser muy inteligentes y matemáticamente brillantes. Lo que estoy diciendo aquí es norma del ser humano. Eso es lo que somos. No somos seres solo de hacer o de adquirir. Somos seres humanos, y esto me parece fundamental. He conocido gente muy inspiradora. Creo que muchas personas con quienes me he topado tienen esta comprensión, como usted. Ellas integran la ciencia y la espiritualidad, no son unilaterales, tienen interés por el total. Pero no creo que la experiencia en un área necesariamente transforme para ser un buen humano, quizás uno productivo, pero no necesariamente uno bueno.

 

RR: Pero por supuesto, puesto que está muy conectado con la Red Científica y Médica, y si está conociendo algunas de estas personas en ese contexto, ya hay una selección hecha. De otro modo, no estarán interesados en la Red a menos que estuvieran también interesados en tratar de comprender alguna otra cosa que solo la ciencia materialista.

 

DL: Sí, esto plantea un punto muy interesante, porque si retrocedemos a los orígenes de la Conferencia de los Místicos y Científicos en 1978 (y Fritjof Capra es el único orador que aún está con nosotros), había un sentido en esos días de tener a los místicos, por una parte, y a los científicos por la otra. Creo que lo que ha sucedido en los años recientes es que los científicos que invito (y usted estaría entre esas personas) tienen un lado místico. Y así no son puramente científicos, sino que tratan de integrar su ciencia con su espiritualidad.

 

RR: Así ve, como consecuencia, que su ejemplo de los científicos está naturalmente limitado. No es que tenga todos los científicos, porque, desgraciadamente, al menos en mi experiencia, incluso cuando estaba en el Instituto de Estudios Avanzados, donde obviamente terminaron consiguiendo científicos altamente creativos, yo estaba realmente muy entristecido, porque estoy seguro que no desearía invitar a muchos de ellos a tomar el té en mi hogar. Pero también es cierto que existen excepciones, algunas personas extraordinarias. Por mencionar solamente un ejemplo, Freeman Dyson era muy humano. De hecho, en una ocasión que nos visitaba, en cierta circunstancia, terminó incluso lavando los pañales de mi hija.

 

DL: Es alguien a quien conocí un poco, no tan bien como a usted. Pero estoy de acuerdo, es un muy buen ejemplo. Bueno, creo que, si tiene una familia y tiene hijos y nietos, también es una persona de familia, además de científico.

 

RR: Pero ahora la pregunta que es realmente relevante para nuestra vida en la sociedad de ahora. ¿Siente que hay un aumento de buenos seres humanos en la sociedad? ¿Están ellos disminuyendo en número? ¿O están aumentando? ¿Cuál es su impresión?

 

DL: Bueno, por supuesto, esta es una pregunta imposible de responder. Cualquier respuesta va a ser hasta cierto punto subjetiva. Pero me gustaría enmarcarla en el trabajo de David Hawkins, quien escribió un libro clásico, Poder vs Fuerza. Este es un diagnóstico central, porque lo que él quiere decir por poder es, de hecho, el poder espiritual. Y lo que él entiende por fuerza es la violencia, que produce su reacción opuesta, y que es la no violencia, la idea de Gandhi, algo que representa el poder espiritual, el poder del amor, o el poder de la verdad. Según su análisis, por una especie de escala de clasificación de las emociones y el desarrollo espiritual, la parte clave en la escala es 200. Todo lo que esté por debajo de 200 es predominantemente negativo, y cualquier cosa por encima de 200 se mueve hacia lo positivo. Él calculó que en los últimos años de su vida hemos pasado desde 194 a 207. Así que esto sería, en su escala, algo alentador.

 

El otro punto que quiero decir, es que las noticias que se nos dan y la propaganda que se difunde por las noticias son mayormente malas. Destacan las cosas horribles que están sucediendo: muertes, corrupción, etc. Como Satish Kumar ha dicho en una conferencia que dio: nos podrían hacer creer que el mundo es un lugar mucho peor de lo que en realidad es, porque el 99% de las personas se dedican a sus propios asuntos, y ayudan a sus vecinos, a sus familias, apoyan a la comunidad, etc. Es sólo un pequeño número el que está en el extremo.

 

Ayer hablaba con mi esposa sobre esto. Hay una especie de corriente en marcha, que es un sistema de auto-organización para crear un nuevo tipo de relación con los demás, que implica la solidaridad y el cuidado mutuo, y es una forma de organización horizontal, en lugar de ser una vertical de arriba hacia abajo, que es nuestro tipo habitual de organización administrativa. Hay un sentido en el que la gente está despertando.

 

Pero cuando miro el panorama general, me llama la atención una frase de mi amigo Lawrence Freeman. Envió una carta desde Glasgow, que hablaba de un pesimismo del intelecto, y un optimismo de la voluntad. Esa fue una frase muy interesante, porque no puedo decir que sea enormemente optimista sobre las perspectivas humanas, pero me corresponde hacer lo que pueda para mover las cosas en una dirección positiva.

 

RR: Se lo agradecemos mucho. De hecho, esta es una de las razones para invitarle a esta entrevista, por su interés en promover la buena voluntad y las buenas acciones en el mundo. Pero hay una creciente aprensión de que cada vez más perfeccionamiento de la inteligencia artificial va realmente a interferir con la libertad de los seres humanos de incluso elegir hacer el bien o el mal, por esa razón, y que todos serán tratados como máquinas por la inteligencia artificial. ¿Tiene alguna observación al respecto que quiera compartir?

 

DL: Sí, efectivamente. E inicialmente recuerdo una frase de Fines y Medios de Aldous Huxley, en la que decía que el progreso tecnológico no ha hecho más que proporcionarnos un medio más eficaz para retroceder. Y Schweitzer distingue muy cuidadosamente entre progreso tecnológico, progreso social y progreso espiritual. Siempre insistió en que el progreso espiritual era el más importante. Así que creo que realmente volvemos a esta premisa inicial sobre lo que es un ser humano. Para los transhumanistas y tecnócratas de Silicon Valley, los empresarios, la mayoría de ellos, excepto Federico Faggin, piensan que sólo somos máquinas biológicas. Es muy triste que la metáfora de la máquina se dé por sentada.

 

A la gente no se le ocurre hacer la distinción evidente entre una máquina y un organismo, casi obvia para cualquier biólogo. Y así se nos considera como máquinas biológicas que necesitan un sistema operativo actualizado. Creo que las tradiciones espirituales también consideran que necesitamos una actualización, pero no es lo mismo. Creo que la agenda ha avanzado mucho en los últimos 18 meses. Es hacia esta tecnocracia, transhumanismo, vigilancia y control a través de medios electrónicos. Esto ya aparece en el horizonte, en mi opinión, con los pasaportes de vacunas o pases sanitarios de vacunas de "seguimiento y localización".

 

Otro aspecto de esto, que mucha gente no aprecia, es la relación entre la tecnocracia, el control a través de la tecnología, y los objetivos de desarrollo sostenible, porque un pilar central de estos es lo que llamamos ciudades inteligentes. Y una ciudad inteligente es una ciudad con mucho "5G" y "6G", que permite el internet de las cosas y de los cuerpos. Y con el internet de los cuerpos, nuestras funciones vitales, e incluso nuestros pensamientos y sentimientos, pueden finalmente ser habilitados para ser leídos desde un dispositivo o un implante, si llegamos a ese punto. Entonces todo se subirá a la nube y se utilizará con fines comerciales. La metáfora mecanicista necesita una revisión. Tenemos que pasar a una visión más basada en los sistemas de vida.

 

RR: Tal vez pueda tomar realmente puntos más o menos específicos de este mecanismo de revisión mecánica. ¿La verdad debe ser descubierta sólo por la mente y la ciencia? Así que la música, la escultura, pueden irse todas al infierno, ¿no pueden conducir a ninguna verdad? ¿Cómo podemos cambiar esa perspectiva?

 

DL: Pues bien, acaba de salir a la luz la obra magna de Iain McGilchrist, The Matter With Things, con 1600 páginas y 5700 referencias. Los medios y caminos hacia la verdad son su exploración fundamental. Explica que hay caminos analíticos hacia la verdad. También habla de la ciencia, la razón, la imaginación y la intuición como vías de conocimiento, y se ocupa de las posibilidades y el potencial de cada una de estas vías. Evidentemente, el medio para llegar a la verdad depende del nivel en el que se opere y del estado de conciencia. Por lo tanto, no se puede llegar a la Gnosis, o a la verdad espiritual, sin utilizar los medios y la percepción espirituales.

 

RR: Pero ya ve lo que ha sucedido desde la llamada Era de la Ilustración, que considero una etiqueta completamente incorrecta para esto. No puedo recordar a ningún gran poeta que haya estado contento con esta suposición básica de que solo la razón o la ciencia pueden conducir a la verdad. Incluso, William Blake, por ejemplo, llegó a considerar a Newton, Francis Bacon y Locke, el filósofo, como miembros de una trinidad infernal. Del mismo modo, ya sea que lea a Wordsworth, Shelley, Keats, cualquiera, ellos no están realmente contentos con toda esta idea superpuesta de que la ciencia es la única vía hacia la verdad. Entonces, ¿cómo animamos realmente a la gente a tener algún interés por lo que sea que queramos decir por espiritual, porque puede ser un área muy amplia? Tenemos que empezar desde donde uno esté.

 

DL: Una persona muy influyente en este sentido es Goethe, que era poeta y científico. Tengo entendido que desarrolló lo que Brian Goodwin llamaba la ciencia de las cualidades. Así que complementó la observación objetiva en tercera persona, por así decirlo, con la contemplación y la empatía en primera persona, donde sentimos la naturaleza de lo que estamos observando. Tenemos un deseo dinámico de comprender los procesos por los que se desarrolla la planta: una semilla se convierte en una planta, en una flor y luego vuelve a ser una semilla. Su interés era el devenir. Pero la cuestión más amplia es la validación de la percepción y el conocimiento espirituales, que también están relacionados con la  creatividad, debido a las percepciones que se producen.

 

Acabo de leer el artículo de Iain McGilchrist sobre Poincaré, el padre de la moderna teoría del caos, por ejemplo, como un paralelismo con Mozart, que fue capaz de, por así decirlo, de descargar una sinfonía entera y luego simplemente escribirla. [RR: Sí.] Creo que es una fuente común de creatividad. En lo que insiste Iain es en el papel clave del hemisferio derecho en estos procesos y en el hecho de que vivimos en una cultura dominada por el hemisferio izquierdo, que ha creado este tipo de graves desequilibrios de los que hablamos.

 

RR: Mi propia impresión es que, en la actualidad, existe una tendencia muy fuerte de que todo tipo de ciencia, digamos incluso la biología a través de la biofísica, la química a través de la química física, la geología a través de la geofísica, o incluso la psicología, todas en última instancia tienen que convertirse en ramas de la física. Mi impresión personal es que tarde o temprano, tal vez dentro de un siglo, o incluso menos, la física se convertirá en una rama de la psicología. ¿Cuál es su impresión sobre esto?

 

DL: Es un comentario muy interesante. Se puede ver por qué. Bueno, la teología era la reina de las ciencias en la Edad Media, luego la física pasó a ser la reina de las ciencias. Si se avanza en la dirección de la prioridad, o de la naturaleza fundamental, como explicaron Planck y Schrodinger, y otro gran físico, Pauli, en su interacción con Jung, entonces se puede ver que todo se ramifica realmente desde la conciencia y la atención y la forma en que realmente prestamos atención a las cosas. Este es otro de los puntos de Iain, que el hemisferio izquierdo tiene una atención enfocada y el hemisferio derecho tiene una atención más amplia, y obviamente necesitan trabajar juntos. Es un pronóstico bastante bueno. Pero yo esperaba que fuera un tipo de psicología transpersonal, en lugar de una reduccionista, si tiene razón.

 

RR: Bueno, ¡el reduccionista se convierte en una rama de la física!

 

DL: Eso es verdad.

 

RR: Ahora bien, ¿cómo animamos, sobre todo realmente a los jóvenes, a interesarse cada vez más por las cuestiones espirituales, porque no es que uno necesite estar en ningún sentido en contra del conocimiento científico —eso sería bastante tonto— pero sí ver las limitaciones o los supuestos fundamentos del conocimiento científico, y que hay algo de su propia vida? Después de todo, me llame como me llame, moriré dentro de unas décadas, en mi caso realmente sólo en unos pocos años más. Entonces, ¿cómo animamos a nuestros jóvenes estudiantes o a los jóvenes en general?

 

DL: En una etapa temprana de su desarrollo, la Red tenía un curso de una semana para menores de 25 años llamado Horizontes Más Amplios. La intención de este curso, que consistía en que una persona viniera cada 24 horas a hablar de su área de especialización y a dirigir meditaciones, y luego también había algo de trabajo artesanal, escultura, danza y movimiento. Así que la idea era abrirlos, y cubrir algunas de las áreas que no están cubiertas por el plan de estudios convencional. Yo mismo trato de hacer esto en mi trabajo de propósito inspirador, que es un programa de carácter y valores para los jóvenes.

 

La forma en que funciona es que les doy una plantilla, cuya primera parte consiste en pensar en sí mismos en términos de sus cualidades y en lo que necesitan desarrollar y en lo que son buenos, autoconciencia y autoconocimiento. Luego pasa a la inspiración y después a la aspiración, con preguntas como "qué quieres conseguir, pero también contribuir en tu vida", y "cuáles son tus ideas para un futuro sostenible". El objetivo es permitir a los jóvenes descubrir lo que ya está implícito en su interior para sacarlo, como significa literalmente la educación. Así comienzan a desarrollar una filosofía de vida propia.

 

Pero en términos de interesar a los jóvenes en la espiritualidad, bastantes de ellos están interesados en el yoga. Menos, creo, probablemente, en mi experiencia, están interesados en la meditación, pero podrían llegar a eso. Creo que es nuestra experiencia de vida, esencialmente, la que nos plantea estas cuestiones. Uno de mis colegas, Oliver Robinson, es un especialista en lo que él llama la crisis del cuarto de vida. Así que a mediados o finales de los 20 años es cuando, al parecer, se empieza a preguntar sistemáticamente: "Bueno, ¿qué estoy haciendo aquí?" y "¿Por qué estoy aquí?" Si aún no se ha hecho estas preguntas, muy a menudo surgirán en torno a esa fase de la vida.

 

RR: Me gustaría hacerle una pregunta que yo también me hago: ¿Sólo desde el principio de nuestra vida, principalmente debido a algunas vidas anteriores o desde el nacimiento, tenemos el privilegio de tener ciertos tipos de intereses, un cierto tipo de búsqueda, o es algo que uno encuentra accidentalmente? ¿O es algo que usted sugiere ahora que podríamos instalar en nuestro sistema educativo para provocar una búsqueda de la cualidad del propio ser, no sólo de la cualidad del propio conocimiento?

 

DL: Por mi parte, alrededor de los 30 años más o menos, recordé quién era, a un nivel más profundo. Y esto, por supuesto, corresponde a la idea gnóstica de que se incurre en la separación, en el olvido, en el sueño, y entonces el trabajo es despertar y recordar que eres más que el cuerpo físico y la personalidad. Así que creo que eso es intrínseco. Pero, ¿cómo incorporarlo al sistema educativo? En Inglaterra, por ejemplo, lo que antes se llamaba instrucción religiosa, luego se llamó educación religiosa. Y ahora parece que está evolucionando hacia la visión comparativa del mundo, lo que me parece muy interesante.

 

Pero lo que falta en el programa de estudios actual es alguna referencia a la práctica, de modo que no se te introduce en las prácticas, que son la esencia de la vida espiritual. Creo que habría que hacerlo. Yo traté de hacerlo, incluso cuando enseñaba hace 30 o 35 años. Ahora introduzco a mis alumnos en técnicas básicas de meditación, sólo para darles un poco de espacio y silencio interno. Eso falta en los jóvenes en este momento. Prestan tanta atención a la tecnología, que les resulta muy difícil ir a su interior.

 

RR: Uno de los enunciados casi fundamentales prácticamente en todas las enseñanzas espirituales, es que existen muchos niveles de realidad, más sutiles que la mente. Por ejemplo, en la Biblia tenemos nueve órdenes de ángeles, todos son espirituales, entonces hay un reino muy grande. ¿Cómo invitamos a las personas a traer algo más que su mente para relacionarse con la realidad?

 

DL: Eso también es una cuestión de práctica, como ambos sabemos. Es difícil concebir que ese tipo de enseñanza esotérica se lleve a las aulas, salvo que se trate de profesores muy especiales que hayan desarrollado ellos mismos ese interés. Así que a lo que estamos llegando aquí es a ¿cómo identificar los límites de la mente, o los límites del hemisferio izquierdo, y los límites de lo que puede ser aprehendido en diferentes niveles, y por implicación, los límites de considerarnos sólo como un cuerpo, un cuerpo con conciencia, que es obviamente el punto de vista estándar prevaleciente?

 

RR: Será bueno que ahora agregue lo que desee. La gente obviamente estaría interesada tanto en la sabiduría eterna, o Sabiduría Antigua, si se quiere, como en la ciencia. ¿Qué le gustaría decirles para alentarlos a que al menos admiren el hecho de que están interesados en ambos?

 

DL: Pues bien, necesitamos un enfoque complementario y equilibrar nuestra vida interior y exterior. Y eso es algo que cada uno de nosotros tiene que abordar a su manera. Yo mismo lo hago a través de mi práctica espiritual, que es en parte meditación. También hago gestos diarios de mi maestro espiritual, Peter Deunov, un sabio búlgaro. En estos gestos, invocamos la bendición de Dios, el amor divino en nuestra alma: "Que el amor divino viva en mi alma, que la justicia divina crezca en mí". Estas son afirmaciones que corresponden a gestos particulares.

 

Cuando camino por la naturaleza, intento poner mi mente en un punto neutro y estar completamente presente. Por ejemplo, caminar bajo la lluvia y la niebla del otoño es increíblemente hermoso a su manera. Intento dejarme absorber por ello. Deja suficiente espacio para el silencio, para ir más despacio, porque vivimos en un mundo acelerado. Para tener un sentido de servicio, ¿qué podemos hacer realmente por los demás?

 

En cuanto a lo que es importante en la expansión de la ciencia, tenemos que darnos cuenta de que existen estas diferentes interfaces, de las que la Red se ocupa mucho. Nos preocupa menos la interfaz, específicamente entre la ciencia y la teología cristiana, y la ciencia y la teología en general. Pero lo que nos preocupa es la interfaz entre la ciencia y el misticismo, la conferencia de místicos y científicos, la ciencia y la espiritualidad, y la ciencia y el esoterismo. Y sé que en la gran obra magna de Edi Bilimoria que se publicará el año que viene, y en cuya edición he colaborado, defiende muy bien que una nueva base metafísica para la ciencia es un marco esotérico. Estoy muy de acuerdo con eso. Estoy de acuerdo con gran parte de lo que dice.

 

Esto significa, por ejemplo, ampliar la noción de ser humano a una comprensión más tradicional, también ampliar el número de cuerpos, que no sólo existe el cuerpo físico. Una de las cosas que los filósofos occidentales siempre traen a colación al discutir el problema cartesiano mente-cuerpo es que dicen: "Bueno, ¿cómo se puede tener una interacción entre algo que está extendido con algo que no está extendido?" Esto ignora por completo la tradición de que no sólo hay un cuerpo físico, sino que también hay cuerpos sutiles que se han articulado también en el esoterismo occidental.

 

Así que creo que estamos viviendo una época de integración. Es extremadamente importante integrar la ciencia y la espiritualidad interior y exterior, los hemisferios izquierdo y derecho, lo masculino y lo femenino. Vivimos en una época de llegada y de absoluta necesidad de que lo sagrado femenino se haga sentir. Así que la integración, supongo, sería una palabra clave aquí.

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No es posible mantener la paz usando la fuerza; solo se puede lograr mediante la comprensión.

                                                                                                                                         Albert Einstein

 

 

 

 

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