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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 143 - Número 07 -  Abril 2022  (en Castellano)
 

 
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En la hora de la muerte

Rodolfo Garbalosa

El señor Rodolfo Garbalosa se hizo miembro de la ST de joven en Cuba y transfirió su membresía a la ST de Norteamérica cuando se mudó a los EE. UU.  Falleció recientemente, poco después de escribir este artículo

 

Epílogo….

Supongamos que un Lázaro moderno, con un audífono y  prótesis dental se levantara y nos hablara por medio de un sistema de megafonía o en un programa de televisión. ¿Qué diría él? Su consejo podría ser el siguiente:

 

“Cuando tu corazón se detiene y llega la hora de la muerte, no te romperás y desintegrarás como el hielo en los rápidos de un río. En su lugar, será como sumergirse en un tipo diferente de realidad. Te sentirás bien y serás feliz de una forma muy especial – ‘la paz que sobrepasa el entendimiento’. El cansancio, el dolor y la tristeza, todo se quedará con las sábanas en la cama del hospital.

 

“Te ‘iluminarás desde dentro’ y entonces verás a alguien cálido y afectuoso esperando a recibirte. Si tus parientes más próximos son adecuados para la tarea – y tú para ellos – uno de ellos aparecerá tan vivo y cariñoso como la última vez que le viste. Sin embargo, habrá un extraño aire de serenidad a su alrededor. Si la situación requiere ayuda capacitada, una figura religiosa vendrá con un aura radiante.

 

“Sean quienes sean, los visitantes ‘te iluminarán’. Algo suave pero poderoso te envolverá. Se sentirá como los mejores momentos de tu vida – en la cima de una montaña, en una iglesia o un templo – y muchos más. Puede que hayas de buscar a tientas las palabras – sagrado, luz, amor. No, realmente nadie las dirá, pero tu las sentirás en el centro de tu Ser.

 

“Dondequiera que mires, tu perspectiva sobre todas las cosas cambiará. Los esfuerzos frenéticos de resucitación por los doctores y enfermeras, para salvar tu vida, se sentirán totalmente fuera de lugar, como si estuvieran trabajando en el cuerpo de otro. La angustia desgarradora de los familiares que lloran parecerá infantil y fuera de lugar. Tus propias grandes preocupaciones – los sueños incumplidos del futuro, los deberes con los seres queridos, el trabajo, todo lo que siempre esperaste – se volverán pequeñas y sin importancia, desvaneciéndose como flores secas. Con una repentina oleada de alegría, estarás listo para marcharte.

 

“Si eres hindú, probablemente experimentarás las mismas cosas, pero serás recibido por un Yamaduta [horrible mensajero de la muerte] en vez de un ‘profesional’. No obstante, no desesperes, serás llevado hacia el hombre de la blanca vestidura y él, siempre es un benévolo señor con un aura de santidad a su alrededor.

 

“Te serán recordados tus viajes terrenales – la terminal de llegada de un aeropuerto internacional, donde tuviste que pasar por la aduana. De hecho, puede que la terminal se parezca más a un maravilloso jardín con hermosas puertas y templos y los mostradores podrían parecerse más a un trono. No te preocupes por ello.

 

“Todas tus ideas son aproximaciones inadecuadas, algo como las hojas secas de antaño en tu jardín terrenal. Pronto verás más claramente, porque ahora todavía miras “a través del cristal oscuro”, pero ‘entonces, tus ojos se abrirán’. Aprenderás más de lo que hiciste en ninguna escuela. Se sentirá bien, se verá hermoso. Te sentirás en paz y pleno hasta la siguiente.“

 

Las manos se alzarán entre la audiencia. “¿Cuáles son los siguientes estados de la vida después de la muerte?” El Lázaro moderno dudaría ante el sistema de difusión. “¿Qué viene después? Bueno, eso no se les puede aclarar ahora. Cada uno de ustedes tiene un pasaporte personal que les permitirá experimentarlo finalmente, pero el conocimiento no ha sido todavía desclasificado en este estado de existencia.”

 

Lázaro y miles de otros han hablado. A nuestro juicio, sería prudente prestar atención al mensaje principal susurrado por ellos en la hora de la muerte. ²

 

 

El Buda, el gran Tathagata, murió como un hombre,

en medio de los hombres, habiendo terminado su obra;

y cómo millares y millares de lakhs de personas

han seguido después el Sendero que conduce adonde él se fue,

al Nirvana, donde mora el Silencio.

 

¡OH, SEÑOR BENDITO! ¡OH PODEROSO LIBERADOR!

EXCUSA LA DEBILIDAD DE ESTE ESCRITO QUE TE HACE CONOCER MAL,

PORQUE CON DÉBIL INTELIGENCIA MIDE TU AMOR SUBLIME.

¡OH, TÚ QUE NOS AMAS, ¡HERMANO, GUÍA, LÁMPARA DE LA LEY!,

¡ME REFUGIO EN TU NOMBRE Y EN TI!

 

¡ME REFUGIO EN TU LEY DEL BIEN!

¡ME REFUGIO EN TU ORDEN! ¡OM!

¡EL ROCÍO BRILLA SOBRE EL LOTO! ¡LEVÁNTATE, GRAN SOL!

¡LEVANTA MI HOJA Y MÉZCLAME A LA ONDA!

¡OM, MANI PADME, HUM! ¡SE ELEVA LA AURORA,

LA GOTA DE ROCÍO SE PIERDE EN EL SENO DEL MAR DESLUMBRADOR

 

Sir Edwin Arnold

La Luz de Asia

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