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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 143 - Número 07 -  Abril 2022  (en Castellano)
 

 
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Fragmentos de la Sabiduría Eterna

Selecciones del "Sermón de la Montaña"

 

  5 Bienaventurados los mansos [humildes], porque ellos heredarán la tierra.

  6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

  7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

  8 Bienaventurados los puros de corazón, porque ellos verán a Dios.

  9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino   

     de los cielos.

11 Bienaventurados sois vosotros, cuando los hombres por causa de mí os injurien y os persigan, y      

     digan toda clase de mal contra vosotros mintiendo.

12 Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros (que os precedieron).

14 ​​Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad asentada sobre un monte.

15 Ni se enciende una vela y se pone debajo de un celemín o almud, sino sobre un candelero; y

     alumbra a todos los que están en casa.

16 Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a

     vuestro Padre que está en los cielos.

17 No penséis que he venido para destruir la ley, o los profetas: No he venido para destruir, sino para cumplir.

20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuera mayor o excediere a la justicia de los escribas y

     fariseos, de ningún modo entraréis en el reino de los cielos.

21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.

22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje con su hermano sin causa será culpable de juicio; y

     cualquiera que diga a su hermano: Raca [vano], será culpable ante el concilio; pero cualquiera que diga: Necio, será expuesto al fuego del infierno.

23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,

24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda; reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, mientras estás con él en el camino; no sea que el

     adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en la cárcel.

26 De cierto te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuadrante. .

27 Habéis oído que fue dicho por los antiguos: No cometerás adulterio:

28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su

     corazón.

31 Se ha dicho: Cualquiera que repudiare a su mujer, dele carta de divorcio.

33 También habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus

      juramentos.

34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios:

35 Ni por la tierra; porque es el estrado de sus pies: ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran

     Rey.

36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.

37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no: porque lo que es más de esto, del mal procede.

39 Pero yo os digo que no resistáis el mal; antes bien, a cualquiera que os hiera en la mejilla derecha, volvedle también la otra.

40 Y si alguno quiera ponerte a pleito por la ley y quitarte la túnica, dale también tu manto.

42 Al que te pida, dale, y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.

44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen,

45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: porque hace salir su sol sobre malos

     y buenos, y hace llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen también lo mismo los

     publicanos?

47 Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que los demás? ¿No hacen también así los gentiles?

48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en el cielo es perfecto.

                                                                                   La Santa Biblia, Mat., 5 Versión King James

 

“El Padrenuestro”

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

 

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