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Vol. 143 - Número 05 - Febrero 2022 (en Castellano) |
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La Escuela Esotérica de Teosofía
Linda Oliveira Exvicepresidente internacional de la ST. También fue presidente de la ST en Australia y editora de su revista, Teosofía en Australia, durante muchos años.
A lo largo de la historia, los grupos esotéricos han existido dentro de un número de tradiciones espirituales, cada uno con su propio énfasis en relación con aspectos más profundos de la vida, y adaptados a su época, lugar y entorno. H. P. Blavatsky (HPB) expresó:
Cualquier diferencia que se encuentre en las variadas presentaciones de la Doctrina Esotérica, como en toda época, esta asumió un ropaje nuevo, diferente en tonalidad y textura a la que la precedió; sin embargo, en cada una de ellas encontramos un total acuerdo en un punto: el sendero hacia el desarrollo espiritual.[1]
La Escuela Esotérica de Teosofía (EE) es uno de tales grupos. Desde 1888 proveyó un medio para vivir una vida teosófica, no solo por el estudio de la Sabiduría Divina, sino por su comprensión, asimilación y práctica. Sus miembros voluntariamente asumen el trabajo requerido para prepararse para el Sendero Espiritual. Dentro de la Escuela se enfatiza un espíritu de armonía con todo, así como un apoyo activo a la Sociedad Teosófica (ST). Los miembros de la ST, con un mínimo de dos años de antigüedad y con su cuota al día, que estén dispuestos a cumplir algunas condiciones básicas que incluyen una vida de sincero altruismo e indañabilidad, pueden solicitar su ingreso. Se puede ver inmediatamente que, aunque la EE está organizada de forma separada, esencialmente existe una relación simbiótica entre ambas, porque cada una se beneficia de la existencia de la otra. Por un lado, los miembros de la Escuela deben ser miembros comprometidos de la ST en primer lugar, y la existencia misma de la Escuela depende de la existencia de la ST. Por otro lado, los miembros de la EE apoyan activamente a la Sociedad, y lo han hecho por años hasta la actualidad. La existencia de la EE no es secreta, pero sus actividades son privadas. La EE fue fundada originalmente por HPB en 1888, por instrucción de su Maestro, basada en principios de Raja Yoga. Ha existido por lo tanto desde las primeras décadas de la existencia de la ST. También se puede mencionar que al principio, la EE se conoció originalmente como la “Sección Esotérica de la Sociedad Teosófica”. Posteriormente HPB la denominó “Escuela Oriental de Teosofía”. Y luego, la Dra. Annie Besant cambió el nombre a “Escuela Esotérica de Teosofía”, cuya denominación ha permanecido hasta hoy.
Contexto de la formación de la EE En 1888, después de algunas dudas sobre los planes iniciales de la EE, el Col. Olcott, recibió una carta del Maestro KH.[2] La carta le indicaba a Olcott que, aunque él iba a dirigir todo en lo referente al crecimiento externo de la ST, a HPB se le debía dar total libertad con respecto a la organización de su base interna y oculta. Subsecuentemente él lo aceptó. Muchos detalles respecto a la historia de la EE se han publicado en la Recopilación de Escritos de HPB (H. P. Blavatsky Collected Writtings) Vol. XII. De éste, unos pocos extractos seleccionados del “Memorandum Preliminar”, publicado en octubre 1888, van a continuación:
Este grado de la Sección Esotérica es probatorio, y su propósito general es preparar y adecuar al estudiante para el estudio del ocultismo práctico o Raj yoga. Por lo tanto en este grado, al estudiante, excepto en casos excepcionales, no se le enseñará cómo producir fenómenos físicos, tampoco se le permitirá desarrollar en él ningún poder mágico; ni tampoco, si poseyera tales poderes naturalmente, se le permitirá ejercerlos antes que haya dominado completamente el conocimiento del YO, de los procesos psico-fisiológicos (que tienen lugar en el plano oculto) en el cuerpo humano generalmente, y hasta que domine todas sus pasiones inferiores y su YO PERSONAL.
La verdadera Cabeza de la Sección Esotérica es un Maestro, de quien H. P. Blavatsky es la portavoz de esta Sección. Él es uno de esos Adeptos que se mencionan en la literatura teosófica, y que está relacionado en la formación de la Sociedad Teosófica…
El valor del trabajo de esta Sección para el miembro individual dependerá completamente de: 1. El poder de la persona para asimilar las enseñanzas y hacerlas parte de su ser; y 2. Del desinterés de los motivos con los que busca este conocimiento; es decir, si ha entrado a esta Sección determinado a trabajar por la humanidad, o solo con el deseo de beneficiarse o ganar algo sólo para él.[3]
De lo mencionado es claro que la EE, desde su inicio, esperaba de sus miembros una seriedad de propósito en la vida, una disposición a trabajar en la auto-purificación y asimilar las enseñanzas dadas. Principalmente, se requería de ellos una búsqueda de tal conocimiento sin ningún deseo de beneficio personal. Estos principios todavía se aplican actualmente. Se hizo énfasis en la práctica esencial de abandonar hábitos de pensamiento superficiales e inatentos. En su lugar, se enfatizó una actitud mental que desarrollara la intuición. Más aún, no debían buscarse pruebas de una naturaleza especial, ya que estas llegarían de cualquier modo en los acontecimientos de la vida, esto es verdaderamente así. Otro requisito ha sido siempre una convicción de la realidad de los Maestros de la Sabiduría, y por lo tanto la posibilidad de desarrollar una mayor afinidad con su consciencia. Algunos otros puntos del “Memorandum Preliminar” son de interés histórico particular:
La Sociedad Teosófica ha entrado ahora en los catorce años de su existencia; y si ha logrado grandes resultados en el plano exotérico y utilitario, podría decirse estupendos resultados, ha probado ser un tremendo fracaso en todos esos puntos presentes principalmente entre los objetivos de su formación original.
El objetivo de esta Sección, entonces, es ayudar al futuro crecimiento de la Sociedad Teosófica como un todo en la verdadera dirección, promoviendo la unión fraternal por lo menos entre los pocos…
Los Maestros pueden dar solo poca ayuda a un Cuerpo que no está completamente unido en propósito y sentimiento, y que rompe su primera regla fundamental: un amor fraternalmente universal sin distinción de raza, credo o color; ni a una Sociedad en la que muchos miembros pasan sus vidas juzgando, condenando, y a menudo agraviando a otros miembros de un modo totalmente anti-teosófico, por no decir vergonzoso.[4]
Aquí estaba enfatizada la clara carencia de solidaridad y armonía en la ST en ese momento, que también significaba que las elevadoras influencias de los Maestros no podían impregnarla. La Sociedad estaba claramente en un momento crítico. Como estaban las cosas, la ST era un instrumento inadecuado para su trabajo, y ellos querían que se lograra este nuevo impulso en el mundo.
Su requisito indispensable por la verdad y el éxito imperecedero de la ST es claro, el que implica también la importancia permanente del primer y principal Objetivo que ubica la solidaridad, la armonía, la comprensión y la aceptación de otros en el centro de su trabajo. El verdadero reconocimiento de este Objetivo es un trabajo en marcha, y su significado no puede ser minimizado; no es simplemente un ideal sino que requiere un compromiso permanente. Consideren que si este Objetivo se lograra, entonces actualmente gran parte del trabajo de la ST se lograría. Porque cuando hay una profunda armonía con todo, entonces las formas de estudio que conforman el segundo Objetivo se pueden asumir de forma más balanceada y reflexiva; y se vuelve posible descubrir nuestros verdaderos poderes latentes por medio de una consciencia que es más perceptiva, imparcial y serena.
Algunos comentarios generales El olvido del yo personal y sincero altruismo se enfatizan en la EE, junto con una constante aspiración espiritual. Un significado de “aspiración” es el acto o proceso de tomar aire. Es posible y benéfico tomar una “pausa” regular de las demandas externas de la vida, hablando metafóricamente, y dirigir la consciencia hacia lo que es realmente importante. Cuando esto se emprende a diario, entonces la consciencia se puede cambiar por una expresión mucho más perfecta de nuestra naturaleza divina. En la Escuela se proveen enseñanzas, indicaciones para la vida diaria y material para reflexionar, con un énfasis general en vivir una vida lo más pura y ética posible, en preparación para el Sendero Espiritual. El individuo debe realizar el trabajo por medio de una vida de meditación, estudio y servicio, apoyada por auto-disciplina, así como una ausencia de egoísmo y una consciencia intuitiva en aumento. Uno de los Sagrados Seres expresó: “el adepto se hace, no lo hacen.”[5] Actualmente, la producción de fenómenos psíquicos no se enseña en modo alguno en la Escuela, no se ofrecen “iniciaciones”, ni tampoco lo conducen a uno de la mano. Más aún, individuos que están o han estado seriamente involucrados en otro entrenamiento o práctica espiritual, incluyendo prácticas mágicas, puede que no sean admitidos en la EE. Existe una muy conocida advertencia general que no es aconsejable mezclar las bebidas. El mismo principio se aplica en la vida espiritual; es cuestión de seguridad tanto como de buen sentido común. HPB escribió: “El Verdadero Ocultismo o Teosofía, es la Gran Renuncia del YO”.[6] Para ayudar a disipar una impresión errónea recurrente, es necesario enfatizar que los miembros de la EE no son más especiales que los demás miembros de la ST. Ciertamente, debido a la enseñanza básica de la Vida Una, con sus expresiones numerosas y variadas, ¿cómo podría ser posible éste el caso? Como dice el Bhagavadgitâ (6:29):
El yo, armonizado por el yoga, ve al YO morando en todos los seres, a todos los seres en el YO; en todas partes ve lo mismo.[7]
Los miembros de la Escuela simplemente han elegido un sendero particular para poner en práctica la Sabiduría Divina. Los miembros de la Escuela Esotérica de Teosofía, continúan sin embargo teniendo un rol definido ayudando a mantener la fuerza impulsora de la ST, junto con otros miembros dedicados de la Sociedad, en el mundo. La EE todavía tiene su lugar, en parte porque los logros de la verdadera Fraternidad dentro de las filas de su Sociedad todavía son un trabajo en curso. También, la posibilidad de entrar al Sendero permanece siempre disponible para aquellos que son sinceros y que están dispuestos a trabajar en el esfuerzo altruista requerido. La EE es un portal a este glorioso futuro.
Referencias: [1] H. P. Blavatsky, Recopilación de Escritos (C.W.), VOL. VI, p. 331. [2] C. Jinarâjadâsa, “HPB y la EET”. El Teósofo, octubre 1928. [3] H. P. Blavatsky, Recopilación de Escritos (C.W.), Vol. XII, “Sección Esotérica de la Sociedad Teosófica – Memorandum Preliminar”. (Esoteric Section of the Theosophical Society – Preliminary Memorandum”. Pp.488-489. [4] Ibid., pp. 480-490. [5] Barker, A. Trevor (comp. & transcripto), Edición Cronológica arreglada y editada por Vicente Hao Chin, Jr., Las Cartas de los Maestro a A. P. Sinnett. Editorial Teosófica 8TPH), Quezon City, Metro Manila, Filipinas, 1991, p. 294. [6] H. P. Blavatsky, Ocultismo Práctico, TPH, Adyar, 1959, p. 43. [7] Annie Besant (traducción), The Bhagavadgitâ, - El Bhagavadgitâ, TPH, Adrar, 2005.
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