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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 143 - Número 01 -  Octubre 2021  (en Castellano)

 
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El despertar de la India

 

ANNIE BESANT

 

                La Dra. Annie Besant (1.10.1847–20.9.1933), Presidenta internacional de la ST, Adyar, desde 1907 hasta 1933. De una conferencia dada en 1910, publicada en su India: ¿Atada o Libre? - Un Problema Mundial, 1926 y también como Cap. 7 de Annie Besant en India, compilado por C. V. Agarwal y Pedro Oliveira, Olive Tree Publishing, Woy Woy, Australia, 2021.

 

 

            Desde hace muchos años, les he instado tanto  a Uds. como a aquellos en todas partes de la India, sobre la necesidad de un despertar espiritual antes de que el despertar de la prosperidad material se vuelva posible. Uds. saben que durante muchos años, desde que la Sociedad Teosófica se estableció en estas costas, se ha insistido e instado constantemente sobre la importancia de la religión, la necesidad del conocimiento espiritual.

 

            Al hacer esto, aquellos que trajeron la renovación del mensaje solo estaban siguiendo los pasos de sus lejanos predecesores, quienes alguna vez han declarado que del Espíritu proceden todas las cosas que existen, y que sin la vida del Espíritu ni siquiera la vida animal, vegetal o mineral era posible. Esa profunda verdad en la antigua filosofía de la India es la única base para el progreso de todo tipo. Un Espíritu y uno solo, una vida y ninguna otra, cada forma desde la única esencia viva, cada ser arraigado en el eterno uno.

 

            En el pasado, a veces he rastreado para Uds. los pasos del descenso de la India, como desde la época de su gran espiritualidad, cuando la vida del Espíritu era vista como el sol en los cielos; como desde ese momento, con la decadencia de la espiritualidad, fue también la decadencia de todas las cosas deseables. Y recuerdo cuantas veces he insistido en como primero vino la disminución de la vida espiritual; luego la decadencia del aspecto original del pensamiento intelectual, de la inteligencia creativa; y solo cuando éstos se habían alejado, llegó la lenta decadencia de la prosperidad material. Tal vez recuerden que he dicho que el despertar, el revivir de la vida de la India debe seguir el orden en que sucedió el descenso.

           

            En primer lugar, el resurgimiento de la verdadera espiritualidad, de la verdadera religión;  de la comprensión de las verdades más profundas de toda la existencia, después de que esto haya hecho su camino, en una medida apreciable, entonces deberá venir la formación, la cultura, la orientación de la inteligencia, de modo que una educación sabiamente planeada y sabiamente guiada podrá capacitar a los futuros trabajadores de esta tierra.

           

            Recuerdo que les dije que cuando la vida espiritual vuelva a ser predominante, cuando la vida educativa haya vuelto a ser omnipresente, solo entonces puede regresar la prosperidad material de manera segura. Solo a los hombres con el conocimiento del Uno, con el desinterés que surge de la comprensión de la vida en común, puede confiarse con seguridad la guía material de las personas. Es de esta manera que se ha vuelto ausente el progreso de la India durante muchos años …

 

            Permítanme, entonces, en este momento de inmensa importancia para el futuro de la India, considerar lo que debería ser la línea más sabia a seguir en la gran urgencia que viene sobre nosotros. Hago una pausa en la oración que acabo de pronunciar, por las manos que guían y la sabiduría y el amor que dan forma a los destinos de la nación.

 

            No es un pensamiento nuevo para Uds. (que han crecido en la atmósfera en la que los mundos celestial y físico se mezclan) que los Devas, los Seres Luminosos, se entrelazan en los asuntos de los hombres. Ni debería ser un pensamiento nuevo para Uds. --aunque para muchos ahora puede parecer extraño– que cada nación también tiene sus propios Devas que guían sus asuntos, que dan forma a su presente y su futuro. Déjenme recordarles que en la vasta jerarquía invisible que se mezcla en los asuntos humanos, hay Devas de muchos grados, así como grandes Rishis que son los planificadores y reguladores de los eventos.

 

            En primer lugar, está el plan del Señor mismo, de Ishvara, el Gobernante del sistema, quien bosqueja, en los albores de los días creativos, el plan de evolución por donde irá su universo. De las innumerables posibilidades concebibles en la mente del Supremo, algunas son elegidas por Ishvara, quien construye un sistema, como así también el material para su sistema,  entretejido en el plan para su desenvolvimiento. Sin lápiz, salvo el de su dedo, escribe ese maravilloso drama, que lentamente se desarrolla en la historia del universo en evolución, escrito para que ninguno cambie, escrito para que nadie pueda enmendar, escrito por una sabiduría inconcebible para nosotros y con un amor del cual el amor más profundo del corazón humano no es más que un reflejo débil y sombrío.

 

            Entonces el desarrollo de ese plan es entregado a las manos de aquellos que podemos llamar sus ministros, los excelsos seres que entran en el sistema, desde sistemas de un pasado lejano, para cooperar con él en la formación de una nueva humanidad; se les entrega su plan,  en sus cerebros de sabiduría y en sus manos de fortaleza traen a la existencia los detalles de ese plan que llamamos historia. Planean el trabajo y dan a cada nación la actuación de una parte en ese gran plan; al Deva que gobierna cada nación y que tiene bajo su control una jerarquía de Devas menores, esa parte se da para ser trabajada en la historia del pueblo.

 

            Ahora el plan es para toda la humanidad y no para una sola nación; cada nación, a su vez, tiene su parte que desempeñar; cada nación a su vez irradia ya sea el bienestar o el dolor del momento y solo pueden leer bien la historia de la humanidad quienes conocen los poderes que actúan detrás del velo; porque no se puede administrar un hogar a menos que se conozca la voluntad de la cabeza de familia y antes de que puedas darte cuenta de la sabiduría del que guía el hogar, debes conocer las necesidades de los hijos y de los demás miembros de la casa.

 

            En primer lugar, para que India pueda nuevamente tomar su lugar entre las naciones del mundo, más poderosa incluso que en el pasado -un pasado glorioso- vinieron los mensajeros espirituales, que iban a revivir las diversas religiones de la tierra. Eso se ha hecho en gran medida en lo que se refiere al Hinduismo y al Budismo. Pero deben recordar que las otras religiones también deben tener, y en alguna medida lo han tenido, cada una en su propio lugar, la ventaja de la misma influencia espiritual y vivificante. Observen la comunidad llamada Zoroastriana y vean cómo en los últimos años se ha espiritualizado en sus tendencias en lugar de materializarse como en el pasado.

 

            La gran fe del Islam es la que solo muestra en una medida muy limitada la influencia vivificante del nuevo impulso de espiritualidad, aunque también existe el mismo trabajo que está comenzando y también hay señales de la difusión de la misma influencia, para que el Islam también ocupe su lugar, espiritualmente vivo y espiritualmente potente, para asumir su parte en la remodelación de la India como ella ha de ser. Ese trabajo no está terminado, de hecho nunca se terminará, más bien siempre continuará, pero todos los primeros grandes pasos se han tomado y el éxito en eso está asegurado.

 

            Pasando a la educación, mucho se ha hecho y mucho más aún está por hacerse, como se los diré en unos momentos. Solo hemos comenzado el abecé mismo de la reforma educativa que es necesaria para que la India sea lo que debería ser. Ahora, cuando una nación no se mueve lo suficientemente rápido a lo largo del camino del progreso, cuando ella no despierta lo suficiente a la voz que llama, que advierte y que aconseja, entonces el Deva de la nación toma otro medios que tiene a su alcance, con el fin de despertar a su gente y hacerles ver por cuales senderos deben recorrer su camino.

 

            Y estos otros medios utilizados por el Deva son aguijones. Son como el látigo que toca al caballo cuando es demasiado perezoso y lo que Uds. ven como desgracias nacionales, y gritan en su contra con insistencia y con pasión, estas son muy a menudo, con razón, los aguijones que hacen que una nación se mueva un poco más rápido hacia la meta en la que están fijados los ojos del Deva. Esto es especialmente cierto en este momento y servirá bien a mi propósito como una ilustración con respecto a la educación.

 

            La educación es un asunto que pertenece a la nación, cuando se entiende correctamente. Los padres y tutores son las personas que deben dar forma a la educación nacional. ¿Cuánto tiempo les he estado instando a tomar este asunto de la educación en sus propias manos y no dejar que otros guíen y planifiquen? ¿Cuanto tiempo, en mis viajes arriba y abajo a través del país, les advertí sobre la importancia de esta cuestión de la educación nacional?

 

            Recuerdo cómo hace tres años, cuando hablé en Bombay, remarqué a cada hombre y a cada mujer, madre y padre, que sobre ellos recae la gran responsabilidad de la educación y la formación de los niños. Recuerdo que allí les urgí que por sus propios intereses, al menos,  debería conmoverlos guiar la educación de sus hijos; porque no quieren seguir sobrepoblando, como lo están haciendo, las filas de las llamados profesiones eruditas ni las del servicio Gubernamental. Esas no son cosas que hacen a las naciones grandes, por muy necesarias que pueden ser y por muy necesarias que sean, para el mecanismo y la administración de la nación.

 

            Las cosas que hacen grande a una nación, desde el punto de vista material, no son las profesiones aprendidas ni el servicio al gobierno, sino la agricultura científica, la producción bien diseñada, las artes y oficios cuidadosamente planificados y las innumerables formas de mano de obra que hacen a la acumulación de la riqueza nacional. Pero la educación se ha estado llevando a cabo de tal manera que esto se ha dejado a un lado y, tengan en cuenta que la culpa de eso no yace en el Gobierno sino en la gente. Es inútil y ocioso culpar al Gobierno, cuando es el pueblo quien puede hacerlo, si tiene el corazón, la voluntad y la perseverancia. De sus bolsillos sale cada rupia que el gobierno gasta en educación.

 

            El año pasado al hablar sobre “Teosofía en Relación con la Política”, los insté a la formación de Juntas Educativas en todos los distritos de la India. Ahora el gobierno no tiene nada que ver con eso. No es necesario que soliciten autorización o permiso del gobierno. Solo tienen que reunir algunos de sus hombres y príncipes más inteligentes y convertirlos en una Junta Educativa, para un área claramente delineada. Lo que se quiere no es la ayuda del Gobierno. Es el trabajo de Uds. Lo que se quiere es dedicación, energía, iniciativa, la voluntad de pasar años de trabajo penoso, porque solo así se puede construir la verdadera educación.

 

            Aún no se ha actuado sobre esto. La idea, cuando se habla de ella en cualquier lugar, causa una gran cantidad de vítores, pero solo en unos pocos lugares ha habido algún trabajo serio real, incluso en la creación de una escuela India. Por lo tanto, se necesitaba un aguijón y se ha aplicado. Una Comisión de Educación va por todo el país. La Comisión presenta su informe y el representante de la gran mayoría cuyos hijos tienen que ser educados bajo la nueva ley, presenta un informe de minoría - una minoría de uno.

 

            Ahora ciertamente, si pesas cabezas en lugar de contarlas, esa minoría podría superar a muchos, porque ese era el Sr. Juez Gurudas Bannerji. Él sabía muy bien qué tipo de educación quería la gente, pero solo era uno y la mayoría inglesa formó el Proyecto de Ley de Educación y aprobó la Ley. Cuando fue aprobada, se hicieron varias protestas muy sabias: reflexivas, bien pensadas y racionales, pero ¿por qué solo protestas? ¿Por qué las protestas no fueron seguidas por la formación de juntas, que debían hacer lo que deseaban los manifestantes? La protesta se hizo sabiamente. Tales protestas son necesarias, pero deben ir seguidas de la acción, porque el pensamiento que no es seguido por la acción actúa como una gangrena en la mente humana.

           

            Mejor callar, mejor ni siquiera pensar, si no estás preparado para actuar, mejor no pensar, a menos que estés preparado para poner tu pensamiento en acción porque en las esferas superiores, como saben, el pensamiento produce acción; aquí abajo, pensar y especialmente hablar, sin acción, no lleva a una nación muy lejos en la línea del progreso. Entonces toda la energía se diluye en la charla y no se hace nada. El Deva nacional pensó que algo más en la forma de presión se quería, y la Ley de Educación se convirtió en ley. Y muy bien se hizo. Tú no lo apruebas, ni yo; pero aun así se quería, porque nada más incitaría a la gente a la acción. Por eso dije que cuando un pueblo no se movía por exhortación y consejo, se utilizó algún estímulo para agitarlos a la actividad.

 

          En materia de educación, ¿por qué no empezar a actuar? Saben que todavía envían a sus muchachos por miles y miles a las escuelas misioneras y es una desgracia, no para los misioneros, porque están haciendo un trabajo que honestamente piensan que es para la gloria de Dios y para el bien de todos los hombres, creen que su religión es mucho mejor que la de Uds. y yo estoy obligada a decir que ellos la aman más, porque, por regla general, trabajan mucho más duro.

 

            Deben recordar que su religión es la más antigua de todas las religiones vivientes y la más perfecta en su variedad y en sus detalles. Ciertamente, no les corresponde a Uds. llevar a los niños, cuyos cuerpos les han dado y, robándoles su derecho de nacimiento, ponerlos en otras manos y moldearlos de una manera anti-India. Los misioneros no hacen muchos cristianos. Aquí y allá lo hacen, como en Trichinopoly, pero por regla general, no consiguen muchos conversos. Pero les cuento lo que hacen. Desentierran las raíces de la devoción y la religión en la tierra plástica del corazón del niño, las marchitan con el ridículo, las pisotean con sarcasmo y cuando el niño crece,  lo hace como un incrédulo en todas las religiones, un mal hindú y no un cristiano, una especie de híbrido, que no es de ningún modo útil a su país. Cuando desespiritualizas a un indio, lo desnacionalizas. ¿Por qué continúa eso? Porque a Uds. no les importa. Suena difícil decirlo, pero es cierto. Si les importara, no duraría ni un mes más. ¿Qué quiere provocar el cambio? …

 

            ¿Por qué deberían tener miedo de recorrer un nuevo camino? ¿Quién es el creador de todas las formas salvo el espíritu? ¿Por qué entonces tener miedo de seguir con la vida y dejar atrás las formas muertas? Y lo extraño es que a menudo los hombres se aferran con más pasión a las formas que en realidad no pertenecen a la vida, sino que son sólo excrecencias que han surgido en torno a las formas vivientes, como los percebes crecen en el fondo del barco y pueden ser arrancados sin dañarlo.

 

            Hay una regla que nos ayuda a distinguir las costumbres que son solo percebes del barco que lleva la vida. Debe conservarse lo que es antiguo, según los Shastras (cuatro escrituras sagradas del Hinduismo), y universal. Pero lo que es local, parcial, moderno, no según los Shastras, estas son las cosas que de hecho pueden haber sido útiles en el momento de su formulación, pero ahora son los percebes inútiles e incluso traviesos en el barco. Confíen en la vida, en el espíritu viviente.

 

            No estábamos allí para guiar la vida, cuando se construyó el glorioso pasado. Se puede confiar en la vida, porque está guiada por Dios y todo lo que tenemos que hacer es cooperar con ella. Esa es la idea que deben tener por encima de todas las cosas. La vida es algo más grande que ustedes mismos; son solo una pequeña parte de la vida y la vida crea sus propias formas. Estudien sus tendencias y trabajen con ellas, pero es la vida la que construye, no los hombres. Entonces cooperan en la construcción de las formas y si una forma no tiene éxito, se romperá y deberían estar contentos por la ruptura de la forma inútil, como deberían estar contentos con la forma que significa éxito.

 

            El fracaso a menudo significa ganar y se necesitan docenas, más bien cientos, de intentos antes de que la obra maestra perfecta brille por completo. Confíen en la vida, esa es la gran lección para estos días de cambio, porque el cambio está viniendo, cambio por todos lados. Esos cambios que sean buenos perdurarán y deben ser muy pacientes mientras se están realizando. Pero llenos de esperanza y llenos de coraje.

 

            Todos los hombres mueren. Pueden decir: ¿Eso es alentador? Seguramente sí, porque cuando un hombre muere, sus desatinos, que son de la forma, mueren con él, pero las cosas en él que son parte de la vida nunca mueren, aunque la forma se rompa.

 

            Hay una nueva forma que se debe construir aquí, una forma que aún no se ha construido y existe en el mundo del espíritu, como una nación existe en el mundo de la mente. Como una nación, nunca ha existido en el plano físico, pero el día de su nacimiento está cerca. Muchos estados y reyes han existido, muchos maharajás, rajás, y a veces, un solo rajá, más grande que sus compañeros, ha tenido un amplio dominio imperial. Pero nunca ha habido una India de norte a sur, de este a oeste.

            Pero ella está viniendo. Esa única India que, cuando venga, tendrá su cabeza coronada con el Himalaya y sus pies serán bañados en las aguas que bañan las costas de Tuticorin; extenderá su mano derecha hacia Birmania y Assam y su mano izquierda hacia Kathiawar y Baluchistán. Esa India tiene que nacer. ¿Cómo? Primero, creyendo en ella con una fe vigorosa, porque la fe es un gran poder; y luego pensando en ella y aspirando a ella como un ideal. Porque lo que un hombre piensa se vuelve real en la práctica. Y nunca nació una nación que no comenzara en el espíritu, pasara al corazón y a la mente y luego tomara una forma externa en el mundo de los hombres. Esa India, el sonido de sus pies ya está en las montañas y pronto el sol naciente del este brillará sobre su frente. Ella ya nació en la mente de los hombres.

 

            Pero permitan que su pensamiento de unidad sea potente y resuelto, aprendan a deshacerse de las divisiones sectarias, aprendan a deshacerse de las divisiones provinciales y las animosidades, dejen de decir: “Soy un Madrasi, soy un Punjabi, soy un Bengalí, soy un hombre de campo”; dejen todo eso atrás y enséñenles a sus niños y niñas a decir “soy Indio”. De la boca de los niños hablando así nacerá la India del mañana. Dentro de ella crecerán muchas religiones, no solo su propia religión matriz, sino también otras que se tejerán en su ser. Los Hindúes y los Musulmanes deben unir sus manos, porque ambos son indios. Los Musulmanes, los Parsis, los Cristianos, deben unir sus manos, porque todos son indios. En la India del futuro, todos los hombres de todas las religiones deben unirse.

 

            Si la India ha de ser la luz espiritual del futuro, en ella debe enfocarse la luz que proviene de cada fe, hasta que en el prisma de la India todos estén unidos en una sola luz que inundará con la luz del sol al mundo y todas las luces se mezclarán en la Sabiduría Divina. Ese es nuestro trabajo, hermanos míos, ahora les estoy hablando, pero esto no se hará hablando. Se hace viviendo. No me atrevería a hablar con Uds. y ofrecerles consejos, si no me esforzara por vivir lo que les aconsejo.

 

            Día a día, semana a semana, mes a mes, me esfuerzo por dar forma a mi vida según los modelos nobles que pueden servir a la tierra y al servir a la India servirán a la Humanidad; porque más grande que cualquier tierra es la Humanidad, y más grande que cualquier pueblo es la raza de la cual todos los pueblos son solo ramas; y si tenemos tales esperanzas en la India futura, es porque creemos que su venida será una nueva luz para el mundo. Hubo gente anciana en los días antiguos y no tan antiguos, que fue conquistada y aparentemente desechada. Una persona de esa raza gritó: "Si la caída de ellos es la riqueza del mundo, ¿cuál será la recepción de ellos sino como la vida de entre la muerte?"

 

            Si la humillación de la India ha sido, en un sentido muy real, la riqueza del mundo, porque este ha sido el medio de difundir los pensamientos de la India en la lengua más ampliamente hablada del mundo, al Norte y al Sur, al Este y al Oeste, en todo el mundo habitable, ¿qué será para la humanidad cuando la propia India en su nueva gloria haya nacido en el mundo?

 

            La India, de cuyos labios, en esta tierra de los rishis, surgió la religión que eleva y espiritualiza, la filosofía que ilumina y la ciencia que entrena; India, de cuya mente, a lo largo del mundo de la mente, surgieron esos grandes sistemas de pensamiento que ahora se reconocen como los productos más nobles del intelecto humano; India, cuyos pies una vez pasaron a través de muchos Estados y los hizo a todos fértiles, prósperos y ricos; India, que era perfecta en espíritu y mente; cuando esa India nazca en la visión completa de los ojos de los hombres, de cuerpo perfecto, ¿es demasiado decir que su venida será como la vida de entre la muerte?

 

            Esa es la gloriosa meta por la cual trabajamos, esa es la espléndida esperanza, que alegra nuestro trabajo; esa es la aspiración sublime, que se eleva perpetuamente a los oídos de los Devas. Porque el surgimiento de la India significa la espiritualización de la humanidad; el pensamiento de la India significa elevar el pensamiento a un nivel superior; la prosperidad será la justificación de la religión, la justificación de la filosofía, como parte de la vida de una nación; y el mundo será redimido del materialismo porque India está despierta.

 

 

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