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Vol. 142 - Número 09 - Junio 2021 (en Castellano) |
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La unidad en el diálogo verdadero
JAN NICOLAAS KIND Jan Nicolaas Kind es un ciudadano holandés que reside en Brasil y Estados Unidos. Miembro de la Sociedad Teosófica de Adyar desde 1994, es jefe de redacción de la revista electrónica Theosophy Forward. Helena Petrovna Blavatsky (HPB), cofundadora de la Sociedad Teosófica (ST) original con sede en Adyar, Chennai, India, declaró "La verdad es la búsqueda de todo teósofo". Todos los estudiantes de teosofía (deberían) tener en común esta búsqueda de la verdad, y en esta búsqueda radica esa Unidad. Sin embargo, no es tan fácil estar unidos en esa búsqueda. Los teósofos y sus respectivos grupos o sociedades han experimentado en los primeros años considerables dolores de crecimiento, como los adolescentes. Los desacuerdos, peleas e incluso separaciones de la organización matriz fueron comunes en los años inmediatamente posteriores al fallecimiento de HPB en 1891. Quienes, guiados por su propia conciencia, procuraron realmente acercarse a los teósofos de otras corrientes, llevaron verdaderamente a la práctica el primer objetivo. A lo largo del tiempo se han realizado varios de estos valientes intentos. Se han producido muchos avances a lo largo de las décadas. Los teósofos de diversas corrientes con diferentes enfoques para la comprensión de la "TeoSofía" se comunican entre sí, tratan de aprender unos de otros y esto es un gran adelanto. Aunque de vez en cuando estallan viejos y desgastados conflictos, a estas alturas ya no existe el mantra de "volver a Blavatsky" porque retroceder implica volver el reloj atrás; por consiguiente, sólo se puede ir "hacia adelante, con Blavatsky y con muchos otros". Todas las organizaciones y grupos teosóficos, incluidos los que se consideran independientes, no son más que ramas de un gran árbol genealógico teosófico. Cada rama se ha ganado su lugar bajo el sol; cada rama representa una faceta única del diamante llamado “movimiento teosófico”. En nuestra búsqueda de la verdad se nos anima a investigar todo lo que nos llega, con seriedad, conscientemente, y siempre con una mente abierta. Dado el hecho de que la teosofía, o TeoSofia, no comenzó con Helena Blavatsky y no terminará con ella, sabemos que ella fue definitivamente ese formidable canal que reintrodujo la sabiduría antigua que había sido olvidada durante mucho tiempo. En muchas ocasiones HPB insistió específicamente en que debemos indagar e investigar, sin dar nunca nada por sentado, y por lo tanto, no caer en la trampa de la ortodoxia. He tenido la suerte de poder entablar amistad con estudiantes afiliados a distintos grupos y admiro sinceramente sus actividades: organización de eventos, grupos de estudio, cursos, publicaciones de libros, etc. Todos ellos infunden su propia energía y comprensión particular para llegar a la autorrealización y, en consecuencia, trabajan hacia el elevado ideal de hacer de nuestro planeta un lugar mejor para vivir, porque en última instancia se trata de eso; ¡no se trata de mi teosofía ni tu teosofía! Sin embargo, a veces resurgen las viejas agonías. Lo que ocurrió hace más de 125 años parece volver a ser actual, lo que a estas alturas, por supuesto, no es en absoluto realista. En nuestros días, el diálogo entre teósofos los reúne en la mayoría de los casos, reconociéndose que un objetivo principal del diálogo es aprender los unos de los otros, valorando a los autores elegidos y favoritos de cada uno, muchos con sus respectivos linajes generacionales. Todos son libres de estar de acuerdo o de discrepar respetuosamente. Para aprender, hay que perfeccionar el arte de escuchar las creencias y convicciones de los demás sin ningún prejuicio. Como saben los buenos oyentes, escuchar es una cualidad del corazón. El símil de la polinización cruzada debería ser aplicable aquí. La polinización cruzada no es unidireccional. Es contraproducente, incluso me gustaría decir que es una tontería, reanimar acontecimientos que ocurrieron hace mucho, mucho tiempo. El pasado no se puede deshacer. Todos cometieron errores. Sin embargo, el futuro es nuestro y es ahora, y con esa visión directamente en nuestro radar podemos continuar juntos nuestro asombroso viaje. Para liberarnos de las ataduras del pasado tal vez sea prudente leer nuevamente las sagaces, centradas y sanadoras líneas de Dorothy Bell, al final de su conocida introducción a "Raíces y brotes": Pero el impulso original que produjo la semilla y el árbol, las ramas y los brotes, los tallos subterráneos con su lugar bajo el sol, todavía está dentro, buscando expresión y realización. No hay necesidad de cambiar ninguna frontera, ni anexar otros territorios ni disolver ningún compartimento, salvo en la prisión de la mente. Y una mente que está paralizada por la memoria -por la separación y el miedo- nunca puede ser libre. Podemos encontrar nuestro propio lugar bajo el sol yendo más allá de las ataduras del pasado y sirviendo a ese impulso dondequiera que estemos. Ese es nuestro territorio; ese es nuestro centro; esa es nuestra familia teosófica. Lea la versión completa de este importante documento de Dorothy Bell en: <theosophy forward.com/articles/the-society/533-editorial-sp-937771929>. Había una unidad de propósito en todo el trabajo que emprendió Annie Besant. Ese propósito era el mejoramiento de la humanidad y la promoción de la paz y la buena voluntad en la vida en general. Surendra Narayan Annie Besant sobre la fraternidad de las religiones
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