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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 142 - Número 09 -  Junio 2021  (en Castellano)
 

 
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Nutriendo la ST en Australia – Nuestro legado para el Futuro

 

STEPHEN McDONALD

 El señor Stephen McDonald es el Presidente Nacional de la Sección Australiana de la ST. Él es Graduado Titulado en Educación, y ha asistido a la

Escuela de Sabiduría en Adyar y muchos retiros educativos en Australia. Basado en su discurso inaugural el 25 de Enero de 2021. Video: < theosophicalsociety.org.au/>

Anoche tuve un sueño o posiblemente fue un suceso real. Me desperté en la quietud de la noche y al pie de mi cama estaba parada Madame H.P Blavatsky (HPB) y el Coronel H. S. Olcott, los fundadores de la Sociedad Teosófica (ST). Ella tenía una mirada enigmática en la cara y él (con su larga y lujosa barba) tenía ojos de gran compasión. HPB me miró con intensidad y dijo “Al estar asumiendo la presidencia nacional de Australia, ¿tienes alguna pregunta para nosotros?” Hice una pausa por un momento y pregunte titubeante “¿Cuál será el futuro de la ST en Australia y en el mundo en los próximos años?”.

El coronel Olcott me habló a través de esa amplia barba: “Te estás aproximando al 150 aniversario de la ST. El futuro es aquí y ahora, no a años de distancia: tú lo estás creando cada día. Tienes un legado con el cual trabajar; todo lo que necesitas es una visión para proveer la dirección y las acciones correctas que te lleven allí”. Reflexioné acerca de lo que quería decir con “legado” y “visión” para guiarnos en la dirección correcta. Me di cuenta de que el trabajo de la ST es serio y que descansa sobre todos nosotros asumir la oportunidad que es nuestro legado.

Como sección de la ST, Australia ha sido dotada con una estructura y recursos que nos proveen de un inmenso potencial – propiedades como Springbrook en Queensland, Canyonleigh en Nueva Gales del Sur y Monte Helena en el Oeste de Australia. Tenemos una modesta pero útil fuente de ingresos procedente de inversiones y una fuerte tradición de servicio por parte de nuestros miembros. Los ingredientes están aquí y ahora. Solo necesitamos lograr la manifestación de nuestros objetivos. Para realizar esto, debemos ser claros acerca de nuestro propósito y dirección. Nosotros debemos cuidar de nuestro legado - del dinero y de los recursos, que son nuestra responsabilidad, usarlos para continuar con esos propósitos porque nuestros recursos no están para nuestro beneficio personal sino para el beneficio del mundo.

Pero, “¿Cuáles son nuestros propósitos y nuestra dirección?” pensé, y dirigí esta pregunta a HPB. Antes de que ella me contestase, encendió uno de esos cigarrillos Sobraine rusos que le gustaba fumar. Olcott hizo una mueca y le amonestó por ese hábito no saludable. “¡Tú sabes lo malo que es eso para tu salud!” y ella hizo un chasquido en réplica, “Bueno, ¡aún no me ha matado!”

 

Ella volvió a mirarme fijamente a los ojos y explicó: “El propósito y dirección que tomes ahora dependerá de tu visión, que tendría que ser aquella que derive de la visión de tus compañeros”. Pensé acerca de su afirmación. ¿Cuál es mi visión para la ST a 5 o 10 años? Cualquier visión debe estar primero fundamentada sobre la base de nuestro legado.

Un claro propósito está declarado en nuestro Primer Objetivo: Formar un núcleo de la Fraternidad Universal sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color. Obviamente, esto significa estar libre de todo prejuicio, pero su significado es mucho más grande que nuestro entendimiento  mundano. A un nivel más profundo, implica la libertad del yo, por lo que nuestra separación del mundo (o universo) no existe.  Este es uno de los principios que la Teosofía nos muestra: la dualidad es una ilusión.

Mi visión personal incluye un sentido de nutrir, de cuidar y proteger a nuestra Sociedad, apoyando y animando a nuestros compañeros, y respetando sus búsquedas individuales. Para hacer estas cosas, dos elementos tienen que estar cultivados: la libertad de pensamiento y el fomento a la búsqueda individual.

HPB asintió y entonces dijo: “Hoy tú eres parte de un nuevo movimiento teosófico, aunque no es nuevo en absoluto. Está basado en los preceptos de la sabiduría eterna. Lo que necesita renovarse es su presentación. Al ofrecer esta sabiduría eterna al mundo, debe hacerse sin ningún esfuerzo por imponer o adoctrinar, hacer proselitismo o dirigir. La puerta está abierta para entrar, pero esto debe ser realizado por cada persona, tú no puedes conducir a nadie a través del portal“.

Me di cuenta de que se nos ha confiado una responsabilidad onerosa. Nuestros fundadores internos proveyeron un vehículo por el cual la humanidad puede encontrar su camino de vuelta a la fuente. Como objetivo principal, sin embargo, la hermandad no se trata solo de llevarnos bien en una especie de utopía armónica, sino de trabajar juntos con un propósito compartido, creando relaciones que puedan nutrir a nuestra Sociedad. Fomentar la relación entre nuestros miembros, Logias y Grupos será un objetivo importante para mi presidencia. Queda la pregunta de cómo se va a lograr esta visión.

El coronel Olcott me miró por encima de sus pequeños anteojos y opinó: “Sea lo que decidas hacer, no agonices por ello. Un buen lugar para comenzar tu trabajo es contigo mismo”. Esto me hizo recordar a una anciana amiga que conocí por primera vez en Adyar en 1985. Ella vivía en Melbourne y siempre que iba allí por trabajo, solía pasar a verla. Me indicaba sentarme y me miraba pensativamente al preguntarme: “¿Qué has estado haciendo para mejorarte a ti mismo desde la última vez que nos vimos?” Una pregunta muy teosófica que siempre me hacía buscar una respuesta.

La acción es la parte crítica de implementar una visión hacia el futuro. Actuar en este momento depende de cada uno de nosotros, independiente e interdependientemente. Sin embargo, si vemos el futuro como un brillante punto lejano, tenemos menos probabilidades de llegar hasta allí. Los planes necesitan ser diseñados e implementados dentro de una franja clara y práctica de tiempo. No piensen que Stephen, como presidente, creará una sociedad mejor para que la disfrutemos. Todos somos creadores; si  asumimos que otra persona hará el trabajo por nosotros, estamos condenados al fracaso.

¿Por qué te uniste a la ST?, ¿fue para leer libros, acudir a grupos de estudio/talleres/convenciones o por la camaradería de personas con una mentalidad similar? Todos estos son objetivos dignos de mención, pero tienden a estar enfocados en actividades egocéntricas. Todos nosotros necesitamos explorar y concentrarnos en el propósito común y en las metas que sostienen el legado que compartimos. Nuestro futuro no está distante, porque lo estamos creando ahora. Desde una cierta perspectiva nuestros pensamientos crean el mundo que nos rodea. Si nos enfocamos en el efecto menguante de nuestra Sociedad en el mundo, entonces así será. En cambio, decidir sobre nuestras acciones depende de un completo entendimiento de los problemas que enfrentamos.

Alcé la vista para ver como los ojos de HPB me miraban de nuevo. Ella podía leer mi mente y relató una historia de su pasado. Cuando se encontraba en Nueva York, se hizo cargo de la causa de una revista espiritual impopular en Boston, llamada “The Spiritual Scientist” (El Científico Espiritual). El editor, un hombre llamado Gerry Brown, había caído en desgracia con su acaudalada familia debido a que él deseaba editar una revista espiritual. HPB dijo: “Por supuesto, me sentí encendida como un fósforo seco de inmediato, conseguí numerosos suscriptores para él ese mismo día y le envíe mi artículo”.1 Olcott asintió conocedor del incidente. El punto es que todos nosotros necesitamos sentirnos “encendidos como un fósforo seco” para revitalizar la suerte de nuestra organización.

Nosotros necesitamos decidir sobre nuestras acciones de la mejor manera que podamos e implementarlas tan bien como sea posible. Sentarnos y hablar sobre nuestra reducción de membresías o nuestros problemas financieros no cambiará nada a menos que actuemos con un propósito. La reducción de membresías es preocupante. Unido a esto, está el mundo digital en el que vivimos, donde los jóvenes no se están uniendo (o apoyando efectivamente) a organizaciones como lo hacían en el pasado. Esto no es nuevo; ha estado sucediendo por décadas. Nosotros podemos no ser capaces de cambiar este estilo moderno de vida, pero podemos adaptar nuestro enfoque a él. Para implementar cambios radicales, nosotros necesitamos “sentirnos encender como una cerilla seca” y encontrar aquello que necesita ser hecho.

La respuesta, sin embargo, suele residir en el correcto entendimiento de la pregunta. Examinar el problema sin prejuicios revelará la respuesta correcta. La acción entonces aparece en absoluta consciencia cuando la mente está clara como un cristal.

Cuando volví la vista a HPB y al Coronel Olcott, ellos pudieron ver la mirada de perplejidad en mi cara. Ellos sabían que la duda había entrado en mi psique y HPB me dirigió a “Las Tres Verdades” citadas en “Luz en el Sendero” de Mabel Collins”. Concluiré con estos aforismos poéticos:

 

El alma del hombre es inmortal y su futuro es el futuro de algo cuyo crecimiento y esplendor no tienen límite.

El principio que da vida mora en nosotros y fuera de nosotros; es imperecedero y eternamente benéfico; no se le oye, ni ve, ni huele, pero es percibido por el hombre que desea la percepción.

Cada hombre es su propio y absoluto legislador, el propio dispensador de su gloria o de su tristeza, quien determina su propia vida, su recompensa y su castigo.           

 (TPH Adyar, 1963, p 26)

 Claramente, el destino de nuestra Sociedad está en nuestras manos,  hagamos lo que hagamos de ella.

 

Referencias:

1.    1. Michel Gomes, The Dawning of the Theosophical Movement, Quest Books, 1987, p 69

 

 

 

 

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