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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 142 - Número 09 -  Junio 2021  (en Castellano)
 

 
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La Consciencia como Proceso y Resultado

SVITLANA GAVRYLENKO

La Dra. Svitlana Gavrylenko es Secretaria General de la Sociedad Teosófica en Ucrania. Basado en un trabajo en línea durante la 9ª Conferencia Teosófica de toda Rusia en Kemerovo, los días 3 y 4 de abril del 2021.

Según la doctrina teosófica, la conciencia está presente en todas las formas de vida, pero   manifestada en ellas en diversos grados. Abstrayéndonos del nivel humano de dominio de la conciencia, podemos definir este concepto de conciencia para la partícula más pequeña del mundo material, para el átomo, en su definición más general y primaria como "la capacidad de una determinada forma de ser, de responder selectivamente a las condiciones del entorno o ambientales". Entonces podemos estar seguros que el átomo es capaz de reaccionar con algunos elementos, pero no con otros. Su comportamiento químico puede verse influido por la temperatura, la presión y otras condiciones.  En determinadas circunstancias, es capaz de absorber o emitir micropartículas, etc. Todos los signos de la conciencia están ahí.

H. P. Blavatsky (HPB) escribió sobre esto en su artículo "Mente Cósmica". Si el átomo está dotado con esta cualidad, entonces ¿qué podemos decir del mundo material denso, y más aún sobre el sutil e inmaterial? En lo que respecta a la ciencia, se evita cuidadosamente el tema de la presencia de  conciencia en el mundo mineral y vegetal. Sólo se hacen intentos para determinar signos de la presencia de conciencia en los animales, y la investigación se lleva a cabo principalmente a partir del ejemplo del ser humano. Así pues, la ciencia entiende por "consciencia":

La idea que tiene el sujeto del mundo, y su lugar en él está asociada a la capacidad de describir su experiencia mental interna y de lo necesario para la organización inteligente de la actividad conjunta. La consciencia es una forma de actividad mental y un elemento de la actividad nerviosa superior, cuya base es el cerebro. Existe la opinión de que la consciencia es una función biológica del cerebro humano, permitiendo al individuo obtener alguna idea del mundo que lo rodea y de sí mismo.  El mecanismo de la consciencia se formó como resultado de la evolución humana. La fisiología de este mecanismo no se comprende completamente". (Wikipedia)

Como puede verse, para el ocultista existen tanto ideas bastante aceptables como otras más bien débiles. Tanto el concepto mismo de consciencia como las señales de su presencia siguen siendo objeto de debate científico.

El tema de la consciencia es muy multifacético; no lo consideraremos en detalle. Todos tenemos una idea al respecto, que hasta cierto punto nos conviene. Sólo señalaré que entre los teósofos existe la idea de que la consciencia no evoluciona, sino que sólo evoluciona el grado de dominio de la misma. También omitiremos esta discusión. Por eso, evitaré utilizar las palabras "evolución de la consciencia". Hoy nuestro tema principal es la concientización. Esta es una de las más altas etapas de dominio de la consciencia. Me resulta difícil imaginar la consciencia en relación con los reinos subhumanos de la Naturaleza, en los minerales, en las plantas. Es posible que los animales tengan los rudimentos de esta facultad.

Algunos psicólogos modernos definen el concepto de consciencia o atención plena como un seguimiento continuo de las experiencias actuales, es decir, un estado en el que el sujeto se centra en la experiencia del momento presente, sin involucrarse en pensamientos sobre acontecimientos pasados o futuros. Esta es la llamada capacidad de la consciencia para la introspección de sus propias actividades. Por eso, algunos tienden a interpretar la consciencia como una presencia constante llamada "aquí y ahora". Pero parece que esta es una visión algo simplificada.

Tomemos un ejemplo sencillo de la vida: un escritor realiza un trabajo mecánico y monótono - pelar patatas - y al mismo tiempo reproduce en su mente una escena con los héroes de la novela que está escribiendo. Está claro que no está "aquí y ahora", pero al mismo tiempo es muy consciente de su proceso creativo. Más bien, hoy en día, la consciencia en el plano físico puede atribuirse al pasado evolutivo de los seres humanos.

La consciencia tiene como base la capacidad humana de la autoconsciencia, que adquirimos como resultado de la individualización, en medio de la tercera raza raíz. Junto con la chispa de inteligencia recibida de los seres superiores, Pitris solares, Agnishvâttas o Mânasa-Dhyanis, entonces, las personas adquirieron la capacidad de reconocerse a sí mismas como unidades separadas, abordar de la autodeterminación, la autoconciencia.

Al principio, era sólo una capacidad potencial que se desarrolló bajo la influencia de una herramienta evolutiva tan poderosa como es la dualidad de la percepción del mundo. Este proceso continúa ahora con todos nosotros, y a nuestro alrededor. La chispa de la inteligencia nos permitió avanzar en el camino del conocimiento del mundo y de nosotros mismos, ya que las observaciones, el conocimiento del mundo que nos rodea y la experiencia de vida no fueron solamente recordadas, sino que en cierto modo fueron asimiladas con la ayuda de este mecanismo de consciencia recién adquirido.

Veamos más de cerca cómo se lleva a cabo el proceso de asimilación del conocimiento, o cognición. Un maestro sufí (Idris Shah) dijo: "La información es anterior a la percepción". El proceso cognitivo está asociado con algunas prácticas mentales: leer, escuchar, observar, razonar de forma racional/lógica, incluida la experiencia práctica y su fundamentación, que puede considerarse un proceso cognitivo.

Al principio, todo parece estar disperso, fragmentado y confuso. A pesar de todos los esfuerzos, las personas llegan a sentir incomodidad y confusión por la abundancia de información y la incapacidad de aclarar su tarea. Pero entonces, gracias a sus esfuerzos, tarde o temprano ocurre algo. ¡Eureka! Todo parece encajar en su sitio, la causa y efecto y las relaciones lógicas se entienden claramente. Esto tiene variados nombres tales como percepción, comprensión, claridad.

En consecuencia, uno puede comprender la consciencia como una acción final relacionada con la cadena cognitiva, precedida por la observación, el análisis, el razonamiento, la experiencia, el conocimiento y la comprensión. Además, el proceso de dominar la consciencia puede ser comprendido como un proceso escalonado, donde los niveles horizontales, cuantitativos, asociados con la acumulación de conocimiento y experiencia, y las transiciones verticales o saltos cualitativos que conducen a un nuevo nivel de conciencia, abren nuevas alternativas, dando la oportunidad de mirar desde una nueva altura a la que nuestra conciencia es capaz de elevarse. También podemos utilizar como analogía una espiral en lugar de una escalera, si le queda mejor a alguien.

Considerando el hecho de que la consciencia es una cualidad acumulativa que completa un determinado proceso de cognición, podemos hablar de los ciclos de la consciencia. Por ejemplo, los alumnos en la escuela pueden estudiar diferentes disciplinas sin ver una conexión especial en ellas: biología, química, geografía, literatura. Estos conocimientos son dispersos y confusos. Pero como un resultado del dominio del curso escolar, desarrollan una cierta imagen del mundo: el conocimiento disperso da una cierta integridad de comprensión del mundo.

Al finalizar la escuela, una persona ingresa a la universidad, y comienza un nuevo ciclo. Idealmente, una persona con educación superior debería tener una mejor comprensión de las leyes del universo. Puede haber muchos ciclos de este tipo, y los niveles de comprensión pueden diferir. Por ello, me gustaría compartir con ustedes dos reflexiones:

1.         Tenemos un cierto mecanismo interno, universal, profundo e inconsciente, una necesidad y ansia de conocimiento, que nos impulsa a subir esta escalera. ¿Qué nos motiva a realizar estas acciones? Observamos cómo los niños muestran curiosidad, lo que es una sed incontrolable de conocimiento inherente a ellos, y lo importante que es utilizar esta cualidad correctamente y no ahogarla con métodos educativos ineptos. Viktor Frankl, filósofo y psicólogo austriaco, lo llamó " La Voluntad de Sentido o Significado". Esta es una cualidad humana innata, cuyo análogo está ausente en los reinos inferiores de la Naturaleza. Esta cualidad pertenece a nuestra naturaleza superior, y es uno de los atributos de nuestra divinidad.

2.         Sin embargo, la consciencia no debe ser reducida sólo a métodos racionales de cognición, sino que también contiene un principio irracional, un componente místico. Podemos suponer que esto último es un salto en la consciencia humana, causado por algún mecanismo interno oculto, incrustado en el inconsciente, y que tal vez no se produzca sin la participación de ciertas entidades superiores con las que nuestra consciencia, en niveles elevados, está en contacto directo e interactúa.

Incluso Wikipedia escribe a este respecto que, en determinadas situaciones, nuestra consciencia despierta puede "iniciar e influir en el procesamiento de la información que tiene lugar en el inconsciente... Tales procesos tienen mucho más poder que las operaciones intelectuales, aunque están limitados en la aplicación de la lógica, que en general es prerrogativa de la mente". Podemos concluir que el proceso de concientización comienza a funcionar en la unión de la consciencia y la inconsciencia.

Ahora sigamos con nuestra consideración de la consciencia. Está estrechamente conectada y se manifiesta activamente en el proceso de búsqueda creativa y asegura la solución de varios problemas creativos. Los procesos de resolución de problemas específicos, altamente poderosos y creativos pueden iniciarse espontáneamente en el inconsciente bajo la influencia de los esfuerzos para recopilar, acumular, memorizar y procesar información relacionada con la solución del problema, emprendidos e implementados en el campo de la conciencia de vigilia.

Los resultados de estos procesos pueden mostrarse posteriormente en la superficie de la consciencia, incluso en forma de imágenes artísticas, tramas, melodías y otros elementos de creatividad artística. En este caso, estamos hablando de la influencia de tales procesos internos ocultos de procesamiento de la información. Esto se suele atribuir a la percepción, la intuición, etc., que es imperceptible para la consciencia despierta.

Se puede suponer que la consciencia y la inspiración, como elementos del proceso creativo, están muy próximas en su naturaleza interna. Sólo hemos tocado este tema de pasada, pero es extremadamente interesante, profundo y de amplio contenido, y puede dar lugar a un estudio aparte.

Además, la filosofía oriental habla de un cierto estado de consciencia despierta, un estado de consciencia completa, turiya. Se caracteriza por un alto grado de compostura interna, concentración, y una completa relajación externa, calma y espontaneidad. La ciencia actual ha encontrado su análogo de dicho estado. Considera que una de las principales redes neuronales del sistema nervioso, que asegura la interacción de la consciencia despierta y el inconsciente, incluso a la hora de resolver tareas informativas y, sobre todo, tareas creativas, es la red del modo pasivo del cerebro (NPMB). Según los científicos, estas son las características con las que está dotada esta red:

- La NPMB proporciona flexibilidad de pensamiento, desconexión del propósito de resolución de problemas de acuerdo a procedimientos bien conocidos, ramificación de los procesos de solución, cambiando la atención de una tarea a otra.

- Promueve la expresión creativa y tiene la capacidad de establecer conexiones entre las partes individuales del cerebro, por lo que aparecen asociaciones únicas y se lleva a cabo el desarrollo de la identidad de una persona. Por tal motivo, es posible actuar de manera espontánea y directa, es decir, de acuerdo con los impulsos del subconsciente.

- Facilita la claridad de recuerdos difusos y ayuda a utilizar la memoria que está más allá de los límites de la atención, el proceso de recuerdo espontáneo, para extraer información de ella que no se puede extraer de otras formas.

Vemos que la ciencia sigue su propio camino, pero el acercamiento con la sabiduría eterna se produce.

Con cada ciclo de consciencia, las personas avanzan hacia su Yo Superior, ganando una amplitud de horizontes, las habilidades de sintetizar conocimiento-conceptos-ideas-experiencia, un nivel más alto de competencia en asuntos vitales, así como un mayor poder de influencia en su entorno. Los ciclos de consciencia nos guían sólo hacia adelante en nuestro sendero evolutivo, tanto en los aspectos mentales como morales.

Si usamos terminología teosófica especial, tal como se menciona repetidamente en las Cartas de los Mahatmas, la esfera de la consciencia es el quinto principio del hombre, el Manas Superior, o Buddhi Manas. Aquí se debe enfatizar el papel del corazón. No es de extrañar que HPB en La Voz del Silencio diga: " El conocimiento de sí mismo es hijo de las obras de amor". Aquí está señalando que el cerebro es el centro de la consciencia intelectual, y el corazón es el centro de la consciencia espiritual, o buddhi-manas.

Es este principio el que, con sus destellos, ilumina la mente inferior, lógica y razonadora, en momentos de relajación después de un periodo de intensa actividad, trayendo la deseada consciencia como recompensa por el trabajo de búsqueda de la verdad.

Estas percepciones son poco frecuentes al comienzo, pero con un esfuerzo constante se vuelven más fructíferas. Estas percepciones, destellos de intuición, atestiguan la comunicación que surge entre nuestros planos mentales inferiores y superiores (mânasicos), que, por el momento, están separados. Y esa mejora en la forma de comunicación entre los niveles inferior y superior de nuestro plano mental se llama construir un "puente arco iris", o antahkarana.

La consciencia se asocia a menudo con la luz interior, el resplandor, y el logro del resultado final de la construcción del antahkarana está asociado con la iluminación. Cuando se completa esta construcción, los dos planos mânásicos se combinan en uno solo. No hay necesidad de un intermediario, como lo es el cuerpo causal, y se alcanza la plena consciencia en el plano del ser humano. Sin embargo, la evolución no termina ahí; comienzan nuevos ciclos, nuevas tareas de dominio de la consciencia, que ya están correlacionadas con el próximo quinto reino de la Naturaleza. Así es como el Maestro KH escribe al respecto:

El adepto ve, siente y vive en la fuente misma de todas las verdades fundamentales - la Esencia Espiritual Universal de la Naturaleza, Shiva el Creador, el Destructor y el Regenerador. Igual que los espiritistas actuales han degradado el "Espíritu", así los hindúes han degradado la Naturaleza con sus conceptos antropomórficas de la misma. Sólo la Naturaleza puede encarnar el Espíritu de la contemplación sin límites. "Absorto en la absoluta auto inconsciencia del yo físico, sumido en las profundidades del verdadero Ser, el cual no es un ser sino la Vida eterna y universal”, toda su forma tan inmutable y blanca como las perpetuas cumbres nevadas en Kailasa, donde se asienta, más allá de toda ansiedad, de todo dolor, más allá del pecado y de las cosas del mundo, un mendigo, un sabio, un sanador, el Rey de Reyes, el Yogui de Yoguis: tal es el Shiva ideal de los Yoga-Shastras, la culminación de la Sabiduría Espiritual.

(Cartas de los Mahatmas, nº 17, ML-31, KH a Sinnett, recibida el 26 de marzo de 1881)

Volviendo de nuevo a la etapa humana, y como ya hemos señalado, al comienzo una persona no capta exactamente cómo se lleva a cabo la expansión de la esfera de consciencia, no controla la actividad del antahkarana, los mecanismos de la consciencia no son explícitos. Sin embargo, a medida que los aspectos superiores e inferiores de manas se acercan, puesto que se construye el puente de antahkarana, el grado de consciencia aumenta y un indicador de su maduración es una etapa que puede llamarse consciencia consciente (de la consciencia) (darse cuenta de que se da cuenta).

¿Cómo podemos describir esto? Es como dirigir la atención hacia adentro. Empezamos a vernos a nosotros mismos, nuestras ideas sobre nosotros, empezamos a ver que estamos hablando de una cosa, pero que en realidad está sucediendo algo completamente diferente. Empezamos a ver que nuestros métodos, reacciones y estereotipos no están funcionando como queremos. Vemos lo que estamos haciendo y a lo que nos conduce. Y nuestra vida comienza a cambiar sin ningún esfuerzo adicional. Hacemos un único esfuerzo: la observación imparcial y sin identificación. Esto es lo que dijo J. Krishnamurti al respecto:

Si quiere comprender la belleza de un pájaro, una mosca, una hoja o una persona, debe dirigir toda su atención a ella. Esto será la consciencia. Y puede dirigir toda su atención a algo sólo cuando está interesado. Esto significa que cuando realmente quiere comprender algo, entrega toda su mente y su corazón a entenderlo.

Otro aspecto directamente relacionado con los ciclos de consciencia son las iniciaciones. Para la evolución de un ser humano individual, se trata de grandes ciclos asociados con su dominio de la consciencia ("expansiones de consciencia"), que son "preparados" por muchos ciclos más pequeños. Se puede comparar con subir las escaleras de un edificio de varias plantas. Los tramos de las escaleras están formados por escalones, o ciclos preparatorios más pequeños, y los tramos conducen al siguiente piso, a un nuevo gran ciclo de evolución. Al igual que cuando subimos las escaleras de un piso a otro.

Estos tramos de escalera están asociados al desarrollo del autocontrol y del funcionamiento consciente de una persona, en primer lugar, de los planos inferiores de la manifestación humana, es decir, físico, etérico, emocional y mental. El proceso de iniciación marca éxitos sucesivos en los esfuerzos conjuntos y concertados de nuestro "yo" inferior y el "Yo" superior, como si avanzaran convencionalmente el uno hacia el otro. En las primeras iniciaciones, nuestro "Yo" superior actúa como iniciador, y luego esta función es realizada por los correspondientes seres espirituales más elevados de un determinado rango.

Las iniciaciones son eventos significativos y sagrados que no ocurren en todas nuestras vidas; marcan los resultados significativos de las transformaciones cualitativas en nuestro autoconocimiento y visión del mundo. Esto, al igual que los ciclos raciales, también deben ser discutidos separadamente.

Resumiendo, enumero cinco puntos finales relacionados con el lado cualitativo del estudio de la consciencia que coinciden con los pensamientos de Tatyana Ushakova, una investigadora independiente que me es cercana en espíritu:

  Primero: La consciencia es ver lo que está ocurriendo en el mundo interior y exterior. Es la armonización y consistencia de lo interno y lo externo.

   Segundo: Es un estado de experiencia directa (vivencia) de lo que está sucediendo, y no el pensar de la experiencia, y menos aún, evaluar lo que está sucediendo.

   Tercero: La consciencia se expresa activamente, incluye la acción, ya que ésta es participación en la vida circundante, y no observación desde el exterior.

    Cuarto: La consciencia es holística, no es fragmentaria.

   Quinto: La consciencia como proceso, a nivel individual y colectivo, nos lleva a una forma de vida cada vez más ecológica, en el sentido más amplio y comprensivo de este concepto, conduciéndonos así al quinto reino de la Naturaleza.

 

 

 

 

 

 

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