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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 142 - Número 07 -  Abril 2021  (en Castellano)

 
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El mandato de la ST

 

SAMDHONG RINPOCHE

Su Eminencia el Profesor Samdhong Rinpoche es ex Director del Instituto Central de Estudios Tibetanos Superiores, Sarnath, Varanasi, India y miembro vitalicio de la Sociedad Teosófica (ST). Charla en la inauguración del cuarto mandato de la Sra. Radha Burnier como Presidente internacional de la ST, Julio de 2001. Reimpreso de El Teósofo, agosto de 2001.

Amigos, me siento inmensamente feliz de estar con Uds. en esta importante función inaugural, donde la Sra. Radha Burnier asume una vez más formalmente el rol de Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica (ST). Primero felicito a todos los integrantes de la Sociedad en particular y a la humanidad en general, por tener a Radhaji como Presidente Internacional por cuarto mandato consecutivo. En esta solemne ocasión,

 humilde y sinceramente invoco las bendiciones del Buda, el Dharma, la Sangha y todos los Iluminados, que Ellos puedan otorgar bendiciones a Radhaji para que tenga la salud y la fuerza para liderar la Sociedad durante muchos años y a todos sus miembros para que puedan dedicarse a su cuota de servicio hacia la realización de los Objetivos de la Sociedad. Aunque he sido un miembro de esta gran Sociedad por las últimas tres décadas, no he podido servirla de una manera sustancial. Sin embargo, es un gran privilegio para mí tener la oportunidad de decir algunas palabras esta noche.

No necesito detenerme en los objetivos de la Sociedad, su historia y lo que ha hecho en el pasado, porque cada miembro está bastante familiarizado con ellos. Me gustaría aprovechar esta oportunidad para llamar su atención sobre el estado actual de la humanidad, los grandes desafíos ante todas las personas elevadas y la responsabilidad universal de la ST como un todo y de cada uno de sus miembros como individuos.

Consternados por la condición humana actual, muchos se sienten tentados a cuestionar la relevancia de la ST para la época presente. Se ha hecho una pregunta similar a otras tradiciones e instituciones espirituales. En mi visión, esta duda, que resulta en una falta de entusiasmo y letargo, surge en las mentes de aquellos que no han comprendido completamente la naturaleza, función y fuerza de la Sociedad. La relevancia de cualquier esfuerzo espiritual nunca puede ser determinada por condiciones externas. Está determinada por la fe y confianza de los practicantes.

Aquellos que tienen el sraddhâ requerido o fe iluminada, nunca dudarán de la relevancia de los objetivos en los que han puesto toda su fe. Cada miembro de la ST debe fortalecer su fe iluminada en el propósito y el camino de la Sociedad y ser consciente de su relevancia en nuestra época actual, una relevancia que es quizás mayor de lo que era en su comienzo.

Los inspiradores y fundadores de la ST vieron la tendencia materialista grosera en el mundo hace más de cien años y se dieron cuenta de que las diversas tradiciones religiosas se vaciarían de religiosidad y serían sustituidas por instituciones y dogmas y que eso no podría salvar a la humanidad.

Al contrario, vieron que los nombres de las religiones se utilizarían con mucha eficacia para crear divisiones y conflictos. Por esta razón, una hermandad de personas con inclinaciones espirituales, independientemente de su raza, credo,  sexo, casta o  color se unieron y se estableció un programa de búsqueda y defensa de la Verdad.

La ST ha promulgado el lema “No hay Religión más elevada que la Verdad" para recordarle a la gente de no descuidar la Verdad, no sólo a través de la mentalidad materialista, sino también a través de la mente condicionada por instituciones religiosas. En mi opinión, el movimiento teosófico ha jugado un papel muy importante en una coyuntura crucial de la historia humana por más de ciento veinticinco años.

Si la ST no hubiera llegado a existir, la historia de la tradición espiritual, particularmente en el continente asiático, habría sido muy diferente. A pesar de las tremendas fuerzas negativas, la Madre Tierra todavía tiene bolsones de energía positiva y rayos de luz en los vastos horizontes de las tinieblas. La tarea de la Sociedad no se encuentra en la etapa de finalización, sino de fortalecimiento y continuación de una gran misión para salvar la tierra y todos sus habitantes. Aunque la esencia de la naturaleza humana es buena y pura, los seres humanos son vulnerables y pueden estar condicionados por varias predisposiciones. Nacer como ser humano es un privilegio precioso, porque en esta vida tienen el potencial para lograr la liberación e iluminación. Pero son necesarias condiciones agradables para que la mente espiritual crezca y para que todas las impurezas mentales primero desaparezcan y finalmente, sean erradicadas.

Si a lo largo de la vida uno estuviera desprovisto de estimulación espiritual y constantemente encontrara los poderosos estímulos de las emociones, la oportunidad de transformación sería totalmente nula. Hoy el mundo entero va hacia la bancarrota moral y el hambre espiritual. Poderosas fuerzas negativas han estado planeando cuidadosamente una colonización económica de todo el mundo. Han encontrado terreno fértil en la codicia y la intolerancia humanas porque éstas se explotan fácilmente y se utilizan para promover sus fines ulteriores. Estas fuerzas negativas han recibido un impulso de los medios de comunicación en diversas formas. La llamada  revolución de la información no ha dejado a nadie intacto. No hace mucho, áreas remotas y  no contaminadas como Ladakh y Bután han sido inconsciente y fácilmente capturadas por este instrumento de la Edad Negra, exponiendo a personas inocentes a una sed insaciable de objetos materiales.

La codicia constantemente estimulada y la intolerancia, desde la infancia hasta la muerte, no le ha dejado tiempo ni energía al espiritualmente inmaduro para reflexionar y discriminar entre el bien y el mal, la bondad y la maldad. Su mente esta pesadamente condicionada a aceptar la idea de la "riqueza para uno mismo" como el objeto último de la vida humana. La mentalidad egocéntrica y centrada en el dinero no duda en crear catástrofes como el hambre de millones en las naciones pobres y privar a las generaciones futuras de los recursos naturales. Matar, guerra, miedo a la guerra, terrorismo y similares, son los medios más eficaces para promover el comercio, en particular el de armas y municiones. Desde una edad temprana, la gente está sistemáticamente entrenada para la comparación, la competencia y el conflicto. La llamada resolución de conflictos, especialmente a través de métodos violentos, garantiza una nueva generación de conflictos múltiples al intentar resolver el primero. La degradación ambiental como resultado de la codicia humana ha privado a todos, incluido el reino animal, de salud y vida segura. La mayoría de los actos delictivos ya está legalizada bajo diversos pretextos y ahora estos están en proceso de convertirse en hechos "morales", lo que es, en efecto, uno de los más alarmantes peligros para la humanidad en su conjunto. Este es el estado del mundo actual.

Todas las personas sensatas que tienen incluso una leve inclinación hacia la espiritualidad necesitan despertar y unirse para enfrentar estos retos, y la ST debe jugar un papel importante para salvar el futuro de la humanidad y el mundo. Uno puede tener la tentación de marcar los siguientes puntos:

1.    ¿Qué puedo hacer, ya que nadie me escucha o coopera conmigo?

2.    Contra estas poderosas fuerzas de globalización, ¿qué pueden hacer unos pocos individuos u organizaciones relativamente pequeñas como la ST? ¿Cómo podemos enfrentarnos a esta corriente?

3.    Mucha gente justifica sus actos inmorales diciendo: "No tengo ninguna intención o voluntad de hacer el mal pero ya que tengo que sobrevivir en esta sociedad malvada, no hay salida, sino comprometerse con la situación actual."

Volvería a enfatizar que las preguntas y actitudes anteriores son el resultado de una falta de fe y convicción en la Verdad y los ideales con los que afirmamos estar comprometidos. En este aparente tire y afloje, muchos argumentos y contraargumentos pueden ser presentados interminablemente y podemos continuar discutiéndolos académica o intelectualmente, pero eso no nos llevaría a ninguna parte.

El tema fundamental involucrado en esta discusión es la Verdad. Si uno cree en la Verdad no determinará todas las respuestas a las preguntas y actitudes anteriores. Si alguien cree en la Verdad, no hay espacio para plantear tales preguntas. La Verdad sólo se manifiesta a través de la bondad, justicia y honradez y no por medio de la maldad, las malas acciones y la injusticia. Si este es el caso, entonces la Verdad debe ser incomparablemente más poderosa que la falsedad. Entonces la cuestión de qué podemos hacer contra el mal masivo no surge. La Verdad y la falsedad no deben estar determinadas por una opinión mayoritaria. Están determinadas por la realidad misma. No es como formar un gobierno en un sistema parlamentario. La Verdad y la falsedad deben ser percibidas por auténtica sabiduría, como ver en blanco y negro.

En este contexto, la primera y principal tarea de las organizaciones espirituales, incluida la ST, es restablecer o fortalecer la fe de la gente en la Verdad, para que sean empoderados para disociarse de y resistir a la falsedad. Sé que esta no es una tarea fácil.

Nuestras mentes están tan condicionadas por una masa de predisposiciones, preconceptos y particularmente adoctrinamiento por los medios de comunicación, que carecen de la capacidad básica para comprender y percibir el conjunto. La mente ha sido condicionada para ver siempre las cosas en fragmentos y alternativas. Siempre que hablamos de la Verdad, nuestro proceso de pensamiento presenta inmediatamente una imagen de la verdad que es lo opuesto de, o una alternativa a, nuestra imagen de falsedad. De esta manera, la Verdad se presenta al pensamiento de uno como una imagen paralela a la imagen de la falsedad, dando a ambas imágenes igualdad de condiciones. Esta es la condición lamentable en la que nos encontramos.

A menos, y hasta que el estado de falsedad se reconoce y se niega por completo, la Verdad nunca se puede percibir. La mentalidad materialista es incapaz de reconocer y negar cualquier cosa. Es adoctrinada con miedo, autonegación y nihilismo, que juegan un papel muy sutil en nuestra mente y nos impiden identificar y negar la falsedad. El Buda, Nagarjuna, Jiddu Krishnamurti y muchos otros sabios, así como los videntes, hicieron todo lo posible por enseñar a la gente cómo negar. La negación no debe interpretarse como negativa. Es la fuente de creatividad total. En cierto sentido, es lo único positivo, porque allana el camino para descubrir la Verdad. Por lo tanto, les suplico a todos que permitan que su inteligencia despierte y perciba la Verdad tal como es, para que nuestras actividades física, verbal y mental puedan florecer naturalmente en bondad para beneficio de todos los seres vivos. Para crear una condición agradable para este despertar, cada uno debe ser consciente de su responsabilidad universal de: (1) disociarse de la maldad; (2) resistir con firmeza y sin violencia todos los actos incorrectos en la sociedad, expresando su desacuerdo con palabras claras; y (3) salir de la poderosa corriente de las fuerzas del mal del consumismo y globalización. Mientras lo hace, cada uno debe llevar una vida recta con un medio de vida adecuado y diferenciar las necesidades de los deseos.

Estoy seguro de que esto no es imposible para cualquiera que tenga la clara inclinación de encontrar la Verdad. Si tal mentalidad espiritual es generada, no será difícil liderar una vida recta sin concesiones, incluso en el mundo de hoy. Si un ser humano no puede sobrevivir sin comprometerse con el mal, tal supervivencia no tiene sentido. La Sociedad Teosófica, con su mandato definido de los Iluminados, puede ayudar a un gran número de personas para entrar en el camino correcto de la Verdad.

Que todos los seres sintientes tengan paz y felicidad.

 

 

 

 

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