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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 142 - Número 05 -  Febrero 2021  (en Castellano)
 

 
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Teosofía en el Siglo XXI

CLEMICE PETTER

Oradora internacional de la Sociedad Teosófica. Vive en Adyar.

Charla dada en una reunión en línea para la Sección rusa el 31 de octubre de 2020.

           

ANTES de que comencemos a hablar de la Teosofía en el mundo actual, puede ser importante que miremos hacia atrás al siglo XIX, cuando la Sociedad Teosófica (ST) fue creada. ¿Cómo era el mundo en aquellos días y de qué manera cambió? ¿Cuáles eran los desafíos ante la humanidad entonces y cuáles son los que enfrentamos hoy?

            La ST fue creada en un mundo donde Occidente estaba acostumbrado a creer que algunas personas podían ser esclavizadas por otras según el color de su piel. Esta creencia era muy fuerte y era casi imposible para una persona occidental aceptar el hecho de la hermandad humana.

            Cuando Blavatsky viajaba por el Tíbet, los extranjeros no estaban permitidos en ese país. Era impensable que una mujer viajara sola por el mundo. En esos días las mujeres eran parte de la propiedad de sus esposos y no podían ganar dinero ni hacer nada por su cuenta. Fue en este escenario que una mujer, Madame H. P. Blavatsky (HPB), viajó por el mundo, conoció a su Maestro, permaneció en el Tíbet durante algún tiempo y supo de una antigua tradición de sabios que nacieron uno tras otro.

            Esta tradición le fue presentada por su Maestro. Para comprender lo que esto significa, debemos tener en cuenta que un hombre sabio se hace sabio por su propio esfuerzo. Es solo el autoconocimiento el que trae sabiduría. Entonces, en un grupo de buscadores serios siempre hay un guerrero listo para tomar el lugar de un centinela cansado. Se dice en Las Cartas de los Mahatmas a A. P. Sinnett que incluso en un mundo tan malo como fue en esos días, siempre hubo un nuevo centinela para reemplazar a uno cansado.

            La tarea de la ST nunca ha sido fácil. Se ha dicho en Las Cartas de los Mahatmas que la humanidad no quiere a la Teosofía, que es otra palabra para "Sabiduría Divina", que esta no encuentra un lugar donde poner sus pies. Los mismos sabios también han dicho que “es hora de que la Teosofía entre en la arena”. Esto significa que la tarea de una sociedad, como la fundada por Madame Blavatsky y el coronel Olcott, es para hacer un lugar, por así decirlo, donde la sabiduría sea bienvenida y donde se pueda nutrir.

            El mundo ha cambiado tremendamente desde los primeros días en que la ST fue fundada en 1875. Tecnológicamente, el mundo ha avanzado inmensamente, pero interiormente nuestras formas de pensar y sentir no han cambiado mucho. Seguimos siendo agresivos y competitivos, la única diferencia es que ahora nuestra capacidad de destruir se amplifica por la tecnología y estamos haciendo más daño al planeta de lo que hicimos en el siglo XIX. Entonces parece que hoy necesitamos más que nunca que la Teosofía entre en la arena, pero la pregunta es:"¿Cuáles son las formas que efectivamente nos ayudan a encontrar la sabiduría?”

            La mayoría de nosotros sabemos que Madame Blavatsky dijo que la Teosofía no pertenece a ninguna organización y que tampoco ella la crea. Incluso dijo que la ST no tiene ninguna enseñanza propia, que es más bien el almacén de toda la enseñanza dada por cada iniciado que alguna vez puso un pie en el planeta Tierra. Teniendo esto en cuenta, trataremos de comprender el trabajo de una Sociedad que ha ido reuniendo tantas enseñanzas genuinas como ha sido posible, para ponerlas a disposición de aquellos que son serios y están interesados en encontrar una salida a la miseria y a la confusión en la que vivimos.

            Algunas personas en la ST sienten que nosotros, los miembros de la Sociedad, tenemos que predicar y decirle a la gente qué es la Teosofía o la sabiduría. Para mí, este es un enfoque incorrecto porque, dado que la Teosofía no se puede definir, tampoco se puede hablar de ella. Lo que podemos y debemos hacer es trabajar por nuestra cuenta en la comprensión del asunto y por supuesto, compartir nuestros hallazgos. Pero, sean lo que sean los hallazgos que podamos encontrar, nunca van a ser los finales, simplemente porque en la sabiduría no hay una etapa final donde un sabio se dice a sí mismo que ha alcanzado la meta. La persona que lo hace, inmediatamente se conocería como un tonto, porque el sabio nunca se refiere a sí mismo como sabio.

            El mundo está lleno de gente predicando y diciéndole a los demás qué es lo correcto para hacer y lo que se debe evitar. Este tipo de enfoque ha demostrado ser no sólo extremadamente ineficaz, sino también dañino. Es ineficiente porque, en primer lugar, nadie puede decirle a otro lo que está bien y lo que está mal, y cuando empezamos a crear fórmulas para la vida, de hecho estamos creando dogmas e intolerancia, que es todo lo contrario a la sabiduría. El bien y el mal surgen de la percepción clara de lo que hay en cada momento y lo que es correcto en un momento dado puede no serlo en el siguiente. Entonces, ver claramente y actuar con esa claridad es lo que trae la acción correcta. El fundamentalismo es dañino porque no hay claridad ni sabiduría en las creencias cristalizadas.

            La ST fue creada para ayudarnos a comprendernos a nosotros mismos, a la vida y al mundo creado por nosotros. No fue creada para convertirse en otra fábrica de dogmas. El mundo realmente no necesita nuevas ideas rígidas, tiene suficientes ya, y es la forma doctrinaria de mirarlo todo, lo que nos ha traído al borde de la autodestrucción. El mundo está en tal lío por ignorancia, y solo hay un tipo de ignorancia, el del funcionamiento de nuestra propia mente, la ignorancia de quiénes somos.

            No nos conocemos y no estamos interesados en averiguarlo. Estamos interesados, por nuestra ignorancia, en crear métodos para arreglar el mundo, que es el resultado de nuestra ignorancia en primer lugar. Por lo tanto, no es necesario ser muy inteligente para ver que la solución al problema es detener al creador de problemas. Es como un río, si dejamos de contaminarlo, se limpiará solo.

            En el prefacio de La voz del Silencio, Blavatsky dijo: "Porque, a menos que un hombre persevere seriamente en la búsqueda del conocimiento de sí mismo, nunca prestará oído a consejos de esta naturaleza [espiritual]". Para mí esto solo vale mil libros. Esto significa que el primer paso, para aquellos que están interesados ​​en encontrar la sabiduría, es el autoconocimiento. Esto también muestra la dirección de los esfuerzos de una organización como la ST.

            Para proporcionar un lugar para estudiantes serios, tenemos que estar realmente interesados ​​en conocernos a nosotros mismos en lugar de adquirir más y más conocimiento para agregar al ya existente. Por la obsesión de más y más conocimiento, a un gran sabio indio, Ramana Maharshi le hicieron una pregunta:

Devoto: ¿No hace la educación que un sabio sea más útil para el mundo que el analfabeto?

Maharshi: Incluso un hombre erudito debe inclinarse ante el sabio analfabeto. El  analfabetismo es ignorancia, la educación es ignorancia aprendida. Ambos ignoran su verdadero objetivo; mientras que un sabio no es ignorante porque no tiene una meta.

Nunca hubo un momento como el actual donde los seres humanos tienen más conocimientos que nunca y se enfrentan a un gran peligro de autodestrucción. Es fácil de entender por qué, sin conocernos a nosotros mismos somos sordos y ciegos en el mundo interior. Sin autoconocimiento estamos destinados a crear más confusión y miseria en el mundo.

Actualmente, ¿qué necesita el mundo más que nunca? Necesita sabiduría, necesita personas que estén dispuestas a dejar ir el mundo de la ignorancia y entrar al mundo de la sabiduría. También es importante entender que no podemos tener un pie en cada mundo. Una vez más, se nos recuerda lo que dijo Blavatsky en La voz del Silencio, que el yo de la materia y el Yo del espíritu nunca pueden encontrarse, uno de ellos tiene que morir. Eso significa que no podemos tener lo mejor de ambos mundos, que es en lo que más estamos interesados.

El otro día leí en La Crisis Real por J. Krishnamurti, que en todo momento ha habido un grupo de personas viviendo una vida sin codicia, ambición, ira, etc. y cuanto más grande es el grupo, la sociedad en la que viven está más protegida de la degeneración moral y espiritual. Esto me llamó la atención porque siento que esta es la razón por la que el primer objetivo de la ST es tan importante. Si la Sociedad está destinada a ser este grupo de personas, el núcleo de la Fraternidad Universal no debe ser creado, sino que la ST en sí misma forma el núcleo de la Humanidad, un grupo de personas dispuestas a vivir una vida desinteresada de austeridad y sacrificio.

Sacrificio aquí significa renunciar a la vida mundana de adquisición y egoísmo. Austeridad es otra palabra que se malinterpreta fácilmente: significa vivir una vida sin desperdicio, sin darle importancia a eso que no tiene un significado real, poner todo en su lugar correcto, con equilibrio en cada área de la vida, y esto debe entenderlo y averiguarlo cada uno. No es algo que deba imponerse a nadie mediante reglas.

Parece que la ST tiene un trabajo colosal por delante; no es más fácil ahora que cuando fue fundada en el siglo XIX. Proporcionar un lugar donde la sabiduría pueda florecer y nutrirse nunca ha sido una tarea fácil y sigue siendo difícil, porque requiere gran compromiso e inteligencia. La única forma de enseñar es con el ejemplo. Si vamos a demostrarle al mundo que hay otra forma de vivir, entonces tenemos que demostrarlo viviéndolo y no solo con la prédica. Tenemos que ser el ejemplo del que estamos hablando.

Esto no es difícil de comprender. Si tenemos una forma de vida tan maravillosa que sentimos que es capaz de cambiar el mundo entero, deberíamos ser los primeros en estar viviendo de esta manera que alabamos tanto. Si estamos hablando de eso pero no estamos interesados en vivirlo, ¿quién va a creer que es realmente una buena forma de vida? Si descubrimos el mejor tipo de comida, ¿no es natural que la comamos nosotros mismos en lugar de solo ofrecerla a los demás mientras seguimos comiendo lo que decimos que es dañino?

Si hablamos de paz en el mundo y al mismo tiempo somos personas agresivas, competitivas y ambiciosas, ¿qué valor tiene eso? Para tener derecho a hablar sobre la paz en el mundo tenemos que ser pacíficos nosotros mismos, de lo contrario es hipocresía, de la que el mundo está lleno y no necesita un nuevo grupo de personas para alimentar con ella a la humanidad.

Vivimos en una época que se enfrenta a una crisis sin precedentes en la historia de la humanidad. La tecnología se ha desarrollado a tal punto que hemos perdido el control sobre ella y existe un peligro real de que tan tremendo poder se use indebidamente y amenace la supervivencia de toda la raza humana. Los problemas creados por la tecnología no pueden ser manejados por el mismo tipo de mente que los creó, que es la mente mecánica.

Las computadoras pueden hacer casi todo lo que los humanos hacen. Esto debería ser una revelación, porque si una computadora, que es mecánica, puede reemplazar mi trabajo, esto significa que estoy siendo mecánico, que no hay creatividad, no hay vitalidad en lo que estoy haciendo. Esto también significa que nuestras mentes son primitivas y que necesitamos salir de esta forma de vida.

La mente humana tiene potenciales que la máquina no tiene, pero éstos están latentes y necesitan ser desarrollados. Nuestra forma de vida, nuestra educación, están dirigidas a desarrollar la mente mecánica, la mente que mide, que compara una cosa con otra y llega a una conclusión. Esto es exactamente lo que está haciendo la computadora, la diferencia es que la computadora es mucho más eficiente que la mente humana en la medición.

La razón es que la mente humana tiene otras complejidades que interfieren con la medida y esta es la buena noticia. Nuestra mente es capaz de discernir, pero  la computadora no. La computadora tiene formas definidas de medir y no entiende nada que esté fuera de esa línea de evaluación. La mente humana tiene el potencial de salir de la forma mecánica de pensamiento, que ha demostrado ser eficiente, pero no inteligente, por lo tanto es peligrosa. Entonces, la mente humana tiene el potencial de la inteligencia en su significado real.

Hay Inteligencia Artificial (IA), que es mecánica pero, como el nombre ya lo indica, es artificial y no verdadera. Es como la brisa producida por un ventilador. A pesar de que nos alivia en los calurosos días de verano, no se puede comparar con la brisa real que entra cuando abrimos la ventana. Así que imitamos una brisa para ayudarnos cuando la verdadera no está disponible. Del mismo modo, la IA no puede reemplazar la inteligencia real, que está latente en cada ser humano y para despertar esta inteligencia necesitamos el autoconocimiento.

Inteligencia es otra palabra para sabiduría. Para que la inteligencia llegue a existir tenemos que dejar ir la forma mecánica de vida. Y de esto se trata la Teosofía, de vivir una vida en la que a la inteligencia se le permita florecer. Leer libros no hace a nadie inteligente, esto lo sabemos todos. Leer libros nos da conocimiento, información, pero es la forma en que nosotros usamos esa información, ese conocimiento, lo que marca la diferencia. De nuevo, esto no es difícil de entender, porque hemos visto personas que van a la misma universidad, estudian los mismos libros con los mismos profesores y sin embargo, algunos son buenos en lo que hacen y otros no.

Para dominar cualquier cosa, necesitamos comprender ese tema en particular. Por ejemplo, si queremos mirar al cielo y ver estrellas y planetas, hacemos uso de un telescopio bien preciso. Sabemos que la calidad y precisión del instrumento es esencial para una observación precisa. No discutimos sobre este hecho, pero cuando se trata de nuestra propia mente la descuidamos y pensamos que no es para nada importante, que una mente borrosa y distorsionada puede ver lo mismo que una mente clara y precisa. Y esto no es cierto.

El único instrumento a través del cual vemos el mundo, es nuestra propia mente y si la mente está distorsionada por prejuicios, dogmas e intolerancia, todo lo que veamos será contaminado por estos elementos y el resultado final será turbio e inexacto. Entonces, lo primero que debemos hacer, el primer paso, es trabajar en el instrumento antes de que podamos aventurarnos a dar opiniones. Pero esto es demasiado trabajo y somos demasiado arrogantes para admitir que no tenemos claridad. Y así seguimos creando más y más confusión y desastre para nosotros y para todos en este desafortunado planeta.

El comienzo del autoconocimiento tiene que ver con el dominio de las formas y el funcionamiento de nuestra propia mente. También es el camino a la sabiduría, porque una vez que entendemos nuestra mente entendemos a toda la humanidad y a partir de este entendimiento, nace la claridad. También es a partir de la claridad que el amor y compasión nacen. La Humanidad ha llegado a un punto en el que no tenemos elección: o vamos hacia adentro y tomamos este viaje interminable de autoconocimiento o nos enfrentamos a tiempos muy difíciles.

Es nuestra responsabilidad limpiar nuestra mente de toda la distorsión y degeneración creada por creencias y prejuicios; nadie en la Tierra o en el Cielo puede hacer esto por nosotros. Tenemos que trabajar duro y sacrificar eso que está creando miseria en el mundo. De hecho, deberíamos dejarlo con gusto, pero en cambio lo llamamos sacrificio y esto es porque no vemos el sufrimiento que crea una forma de vida egoísta.

El autoconocimiento es difícil, requiere resistencia y paciencia y no es patio de recreo para los que buscan entretenimiento. Para los que están interesados en el entretenimiento, hay muchas formas de encontrarlo, creadas por la mente del ser humano, hay toda una industria enfocada en el entretenimiento. No tiene sentido buscarlo en lugares espirituales.

 

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