|
Vol. 142- Número 03 - Diciembre 2020 (en Castellano) |
|
|
|
Página
7 |
|
La naturaleza de la aceptación RICHARD SELL Miembro de la Sección de Nueva Zelanda de la ST desde que tenía 16 años, Fue presidente de la Rama HPB de Auckland durante 6 años. Preside el Consejo de la Sección. Este artículo está basado en una conferencia que dio en la Convención de Verano de la Sección, en enero 2020.
IMAGINA que estás parado a un lado de un río y quieres llegar a un lugar en el otro lado. Te sumerges y comienzas a nadar, pero te has olvidado de tomar en cuenta la corriente del río. Intensificas tus esfuerzos pero no importa lo duro que sean tus intentos, no puedes superar la corriente. Cuando finalmente tocas la otra orilla, estás bastante lejos de donde pretendías estar. Puede que no nos guste admitirlo, pero nuestra vida sigue una trayectoria similar (1). La gente y los eventos actúan sobre nuestra vida, desviándonos de lo que creemos que es nuestro camino elegido. La máquina de marketing de los gurús de autoayuda del mundo nos dicen que el simple valor, junto con el pensamiento positivo superará todo. Pero tal como los filósofos antiguos argumentaron, deberíamos en cambio hacer las paces con el hecho de que la vida es dinámica y cambiante y no podemos controlar todo. Saber lo que podemos superar y lo que debe ser resistido es el arte de viveka (discernimiento). ¿Por qué esto es así? Como seres humanos, parecemos estar programados para querer controlar el entorno que nos rodea. Esto se deriva de un miedo a lo desconocido, al cambio que acercará lo desconocido a nosotros. El cambio es una de las pocas constantes y fácilmente aceptamos la frase "esto también pasará", sin creerlo realmente. De alguna manera pensamos que las cosas seguirán igual. En La Doctrina Secreta escuchamos sobre la "Ley de Periodicidad", el flujo y reflujo en todos los departamentos de la Naturaleza; también en el departamento humano. La aparición y desaparición temporal de la felicidad y la angustia, con el tiempo son como las idas y venidas de las temporadas de invierno y verano. Ellas surgen de la percepción sensorial y nuestra tarea es mantenernos ecuánimes a través de las perturbaciones de la mente y las emociones. La aceptación tiene una parte importante que jugar en cómo percibimos la vida y su impacto sobre la persona exterior y el yo interior. En lugar de luchar contra las corrientes de nuestra vida, podemos empezar a vivir en armonía con ellas, aprovechando las oportunidades de crecimiento, según lo previsto por la vida. No es tanto lo que nos suceda lo que importa, sino nuestra actitud hacia el suceso, podemos estar contentos en circunstancias que harían miserables a muchas otras personas. Pero esto no es tan fácil al principio. Nuestros sentimientos toman el control y nuestros pensamientos no se detienen, cayendo por los mismos viejos surcos y patrones por los que cayeron durante incontables vidas. Para cambiar, tenemos que hacer un esfuerzo consciente y aplicar nuestra fuerza de voluntad en nosotros mismos, para traer aceptación a la ecuación. Esto no significa convertirse en un felpudo pasivo y aceptar todo lo que se nos presente. En nuestra búsqueda espiritual caminamos por el estrecho camino entre la sabia tolerancia hacia los demás, la aceptación de personas y situaciones que puede que no deseemos, pero también mantenernos firmes a nuestros principios sobre la conducta correcta en nuestra vida. Escuché algunos buenos consejos hace muchos años y uno dice así: "Deja pasar las pequeñas cosas, pero mantente firme cuando estén involucradas cuestiones de principios éticos". En La Escala de Oro de Madame H. P. Blavatsky (HPB), nos dice en tres líneas lo siguiente: “…valeroso ánimo para soportar las injusticias personales, enérgica declaración de principios, valiente defensa de aquellos que son injustamente atacados…" Exploremos un poco estas afirmaciones: "valeroso ánimo para soportar las injusticias personales" ¿Qué significa esto realmente? En un nivel, significará apretar nuestros dientes para superar la experiencia desagradable, pero en un nivel más profundo podría estar hablando de que aceptemos nuestro karma personal sin irritarnos ni resentirnos por ello. Al aceptar el karma que debemos, lo mejor es afrontarlo ahora que posponerlo hacia el futuro, podemos cosechar los beneficios de la lección prevista ahora, en lugar de estar tratando de evitar las circunstancias con miedo y no aprender nada. Después de todo, es una oportunidad para aprender más sobre nuestra personalidad actual, nuestros pulsadores, nuestros niveles de paciencia y tolerancia. Es importante destacar que es una oportunidad para poner en acción nuestros principios teosóficos. Es una oportunidad para lograr crecimiento espiritual. Uno podría decir que es como la mariposa que tiene que empujar contra el caparazón de la crisálida para que la sangre bombee a las alas, fortaleciéndolas mientras lo hace. Estas pruebas son como nuestro fortalecimiento, empujando contra el caparazón de nuestras limitaciones espirituales actuales. El alma bien pudo haber arreglado tales pruebas antes de nuestra encarnación. HPB dijo: "No tengas miedo de tus dificultades. No desees poder estar en otras circunstancias. Porque cuando haces lo mejor de una adversidad, se convierte en el trampolín a una espléndida oportunidad". Cuando nos suceden cosas llamadas malas, especialmente las que sentimos que son una injusticia personal, podemos reflexionar sobre eso y esperar perseverar en la experiencia, aprender de ella, elevarnos y crecer. Para ayudarnos a tener éxito en esta tarea es donde llega "una valiente declaración de principios" ¿Cambiaremos nuestros principios a la primera señal de problemas o los mantendremos, sabiendo muy bien que puede terminar mal para nosotros? ¿Cuáles son estos principios de los que habla HPB? En La Clave de la Teosofía, el indagador pregunta: ¿Hay algún sistema ético que lleve adelante la Sociedad? y el teósofo responde: La ética está ahí, lista y lo suficientemente clara para quien quiera seguirla. Es la esencia y la crema de la ética mundial, extraída de las enseñanzas de todos los grandes reformadores del mundo. Por lo tanto, encontrará representado en ella a Confucio y Zoroastro, Lao Tze y el Bhagavadgitâ, los preceptos de Gautama Buda y Jesús de Nazaret, de Hillel y su escuela, como de Pitágoras, Sócrates, Platón y sus escuelas. Cuando somos fieles a vivir la vida de acuerdo con los principios y la ética que aspiramos, nos mantenemos leales a nosotros mismos. ¿Estamos preparados para manifestarlos y vivir de acuerdo con ellos, incluso cuando nos enfrenten a la hostilidad y al rechazo? También sabemos que la buena opinión de la multitud, cual voluble barómetro, rara vez vale la pena tenerla. El Maestro Serapis en una carta al coronel Olcott escribió: “Hermano mío, el que se preocupa por la opinión de la multitud nunca se elevará por encima de ella". Esto nos lleva a la tercera línea: "valiente defensa de los que son injustamente atacados”. En La Voz del Silencio leemos: “No permitas que el sol ardiente seque una sola lágrima de dolor antes que tú mismo la hayas enjugado en el ojo del que sufre. Pero deja que las ardientes lágrimas humanas caigan una por una sobre tu corazón y allí permanezcan, sin enjugarlas, hasta que se haya desvanecido el dolor que las causara". Entonces, en la vida diaria, por ejemplo, tal vez vemos acoso en el lugar de trabajo y hablamos alto. Al poner nuestra cabeza sobre el parapeto, corremos el riesgo de que nos la corten. Si lo sufrimos por aferrarnos a nuestras convicciones, entonces recurrimos a nuestra primera línea: "valeroso ánimo para soportar las injusticias personales" Esta línea, "valiente defensa de aquellos que son injustamente atacados”, es un llamado a la acción (Karma Yoga), un reconocimiento de que cada persona es un hermano o hermana. Somos compañeros peregrinos en este planeta y estamos vinculados como uno. La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, dijo después de la famosa masacre de la mezquita de Christchurch en 2019, "Ellos somos nosotros", que creo que describe bien el principio teosófico de la Unidad de toda la vida. Uno de los mayores errores que cometemos es ver a los demás como algo separado de nosotros. Nos centramos en las diferencias, a menudo no nos gustan y esto genera un cierto nivel de desprecio y por tanto, de intolerancia. La intolerancia es el acto de no aceptar a las personas como son o a las cosas como suceden. Intentamos darles forma a nuestros puntos de vista, en lugar de dejar que las personas encuentren su propia manera. Cada uno tiene sus propias lecciones que aprender y aprendemos de diferentes formas, algunos más rápido, otros más lento. Lo nuestro no es interferir con el desarrollo de otros, a menos que se nos pregunte. Al preguntarle a Voltaire: "¿Qué es la tolerancia?", respondió: “Es una consecuencia necesaria de la humanidad. Todos somos falibles, perdonemos entonces las locuras de los demás. Este es el primer principio del derecho natural". Algunas citas sobre la intolerancia pueden ayudar: En la práctica de la tolerancia, el enemigo es el mejor maestro. - Dalai Lama La tolerancia no se trata de no tener creencias. Se trata de cómo tus creencias te llevan a tratar a las personas que no están de acuerdo contigo. - Timothy Keller La tolerancia se convierte en delito cuando se aplica al mal. - Thomas Mann Menos conocida es la paradoja de la tolerancia, expresada por el filósofo Karl Popper: La tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia. Si extendemos la tolerancia ilimitada incluso para aquellos que son intolerantes, si no estamos preparados para defender una sociedad tolerante contra la embestida del intolerante, entonces el tolerante será destruido y la tolerancia con ellos. Nuestra actitud hacia la aceptación no está solo basada en las cosas que son o han sido. ¿Y el futuro? Una de las mayores amenazas que enfrentamos es la habilidad de nuestra mente para inventar todo tipo de historias que juegan con estos miedos. Por ejemplo, tenemos un pequeño desacuerdo con nuestro jefe y creemos que nos despedirán y empezamos a preocuparnos por cómo pagaremos el alquiler. Estos miedos pueden atraparnos, impedir que vivamos en el ahora y forzarnos a vivir en un mundo inventado donde el futuro es sombrío, lo que genera preocupación, ansiedad, etc. Estoy seguro de que todos lo hacemos hasta cierto punto. El mejor consejo que he aprendido para lidiar con esto viene del Maestro Koot Hoomi: No te dejes llevar por la aprensión de qué mal podría suceder si las cosas no salieran como tu sabiduría mundana piensa que deben hacerlo; no dudes, porque la duda te pone nervioso y hace retroceder el progreso. Tener alegre confianza y esperanza es muy diferente a dar paso al optimismo ciego del tonto: el sabio nunca combate la desgracia de antemano. Sin embargo, no podemos escapar del sufrimiento y es algo que todos experimentamos, probablemente en muchos momentos de nuestra vida. Nuestra actitud para lidiar con el sufrimiento ayuda a dar forma a nuestra capacidad de movernos voluntariamente más allá y traer aceptación a nuestra vida. El sufrimiento es resistencia a lo que es y es creado solo por uno mismo. El sufrimiento nos profundiza y empieza a erosionar el sentido de importancia personal. Algunos dicen que el alma crece por el sufrimiento. No es exactamente así. Es por cometer errores y por la forma en que afrontamos las dificultades que aprendemos. El sufrimiento viene invariablemente como resultado de los errores; sin embargo el crecimiento no toma lugar durante el sufrimiento, sino después. Una persona puede estar mejor después de una operación, pero la mejoría no tiene lugar mientras se realiza la operación (2). Como nos dice Luz en el Sendero, es en el silencio que sigue a la tormenta que la flor florece. Debemos haber pasado por la confusión de la batalla antes de obtener la recompensa que es el desarrollo real del alma. HPB dijo: ¡Ay de aquellos que viven sin sufrimiento! El estancamiento y la muerte es el futuro de todo lo que vegeta sin cambios. Y ¿cómo puede haber algún cambio para mejor sin un sufrimiento proporcional durante la etapa anterior? Ir más allá del sufrimiento y del sentido de daño personal, nos conduce al perdón. El perdón puede ser muy difícil a veces pero, en última instancia, es necesario para sanar y seguir adelante. Ayuda a que recordemos que los que nos hieren en realidad son solo mensajeros de nuestro propio karma, liberadores de experiencias que necesitamos atravesar para aprender y crecer. Fomente el perdón, porque es muy poderoso, y el Mahâbhârata señala: Uno debe perdonar, bajo cualquier daño. Se ha dicho que la continuación de la especie se debe a que el hombre perdona. El perdón es santidad; por perdón el universo se mantiene unido. Perdón es el poder de los valientes; el perdón es sacrificio; el perdón es tranquilidad mental. El perdón y la gentileza son las cualidades del dueño de sí mismo. Ellos representan la virtud eterna. Una de las mayores barreras para la verdadera aceptación es el "arrepentimiento", que puede ser muy poderoso en la autorreflexión. En este proceso, nuestro objetivo es comprender dónde podemos hacer las cosas de manera diferente. Por ejemplo, si alguien se arrepiente de no haber usado bien su tiempo, que ha estado demasiado atrapado en su carrera, que se da cuenta de que no conoce bien a sus hijos o que su matrimonio se ha enfriado, entonces arrepentirse en ese momento puede ser un disparador para hacer un cambio positivo en sus patrones de vida. El arrepentimiento ha hecho su trabajo y se lo puede dejar ir. Porque revolcarse en el arrepentimiento sin cambio positivo es dañino (3). Nuestra capacidad para soltar y aceptar, es siempre filtrada a través de la lente de nuestra propia cosmovisión. Cuando llega la desgracia a nuestro camino y a veces nos golpea duro ¿cómo respondemos? ¿Respondemos con negatividad, con odio, venganza y un fortalecimiento de la desconfianza en los demás, o permitimos que se desarrolle en nosotros la compasión, el amor, la humildad y la aceptación? El camino por el que viajamos depende de cómo vemos las cosas, nuestra cosmovisión, si lo prefiere. Wayne Dyer lo expresó bien: Con todo lo que te ha pasado, puedes sentir pena por ti mismo o tratar lo que ha sucedido como un regalo. Todo es una oportunidad para crecer o un obstáculo que te lo impide. Tienes la oportunidad de elegir. Al aceptar las cosas como son, no como querríamos que fueran, podemos empezar a vivir vidas en armonía con la naturaleza y el universo. Seremos testigos de un cambio en nuestra propia naturaleza fundamental. La infelicidad desaparece y la alegría nos invade. La verdadera naturaleza de la aceptación enriquece tanto el alma como a la "personalidad" exterior del hombre o la mujer. Nos convertimos en ese centro tranquilo en el torbellino de la vida. Comprender la naturaleza de la aceptación es una inconmensurable ayuda para los buscadores mientras luchan valientemente, y eventualmente para ponerse de pie con asombro, en el profundo silencio en el umbral, extendiéndose hacia la luz.
Bibliografía 1. Robson, David, (junio de 2019), "Una guía mentalista para ser feliz", de <bbc.com/future/article/ 20190605-una-guía-mentalista-para-ser-feliz>. 2. Besant, Annie y C. W. Leadbeater, Pláticas sobre el Sendero del Ocultismo, vol. 3, un comentario sobre Luz en el Sendero, Editorial Teosófica, Adyar, India, 1981. 3. McConnochie, Trudie, (junio de 2019), "Cómo dejar de lado los arrepentimientos y beneficiarse de ellos", de <nowtolove.co.nz/health/mind/how-to-let-go-of-regrets-41457>.
|
|
|
Página
7 |