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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 142 - Número 01 -  Octubre 2020  (en Castellano)
 

 
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La crisis real - parte II

J. Krishnamurti

Filósofo, orador y escritor. Tuvo una importante repercusión en el pensamiento del siglo 20.

Artículo tomado de sus conferencias y escritos. KFI, 2020.

 

Entonces, ¿cuál es el significado de toda esta existencia? Puede que usted no desee considerarlo, puede que desee evadirlo... A usted le lleva veinte o treinta años adquirir conocimientos de física, lingüística, biología, sociología, filosofía, psicoanálisis, psiquiatría, etc. Usted dedica años y años a ello y no dedica ni siquiera un día o una hora para descubrir por usted mismo lo que usted es y por qué está viviendo así.

                       IIT Bombay, 7 de febrero de 1984: “¿Por qué Está Siendo Educado?”

Entonces, ¿qué es el mundo moderno? El mundo moderno está compuesto de técnica y eficiencia en organizaciones masivas. Hay un avance extraordinario en la tecnología y una mala distribución en las necesidades de las masas; los medios de producción están en las manos de unos pocos. Hay naciones en conflicto, constantemente en guerras periódicas a causa de sus gobiernos soberanos. Ese es el mundo moderno, ¿no? Hay progreso técnico sin un progreso igualmente vital psicológico, y entonces hay un estado de desequilibrio; hay logros científicos extraordinarios, y al mismo tiempo miseria humana, corazones vacíos y mentes vacías... Este es el mundo moderno, que es usted mismo. El mundo no es diferente a usted. Su mundo, que es usted mismo, es un mundo de intelecto cultivado y corazón vacío.

                                                          Nueva Delhi, 4 de noviembre de 1948

The Collect Works, Vol. V

¿Estamos desperdiciando nuestras vidas? Por esta palabra “desperdiciar”, queremos significar disipar nuestra energía en diversas formas, al disiparla en profesiones especializadas. ¿Estamos desperdiciando toda nuestra existencia, nuestra vida? Si usted es rico, puede que diga, “Si, he acumulado mucho dinero, ha sido un gran placer”. O si tiene cierto talento, ese talento es un peligro para una vida religiosa. El talento es un don, una facultad, una aptitud en una dirección particular, que es especialización. La especialización es un proceso fragmentario. Así usted debe preguntarse si está desperdiciando su vida. Puede que sea rico, puede que tenga toda clase de facultades, puede ser un especialista, un gran científico o un hombre de negocios, pero al final de su vida ¿ha sido todo eso un desperdicio?

                                      Bombay, 10 de febrero de 1985;

                                      “Esa bendición es donde usted está”.

Por todo el mundo, los seres humanos se están degenerando en mayor o menor medida. Cuando el placer personal o colectivo llega a ser el interés dominante en la vida, el placer sexual, el placer de imponer nuestra propia voluntad, el placer de la exaltación, del interés personal, del poder y la posición, la exigencia insistente de satisfacer nuestro propio placer, hay degeneración. Cuando las relaciones humanas se vuelven casuales, basadas en el  placer, hay degeneración. Cuando la responsabilidad ha perdido totalmente su significado, cuando no hay preocupación por el otro o por la tierra y las criaturas del mar, esta indiferencia del cielo y la tierra, es otra forma de degeneración. Cuando hay hipocresía en los altos cargos; cuando hay deshonestidad en el comercio; cuando las mentiras son parte de la palabra de cada día; cuando hay tiranía de los pocos; cuando predominan solo las cosas, hay traición a toda la vida. Entonces el asesinato se convierte en el único lenguaje de la vida. Cuando el amor se toma como placer, entonces los seres humanos se privan de la belleza y la santidad de la vida...

Mientras mayor es el placer, mayor es el fortalecimiento del “yo”. Cuando hay búsqueda del placer, el ser humano explota a los demás. Cuando el placer se hace dominante en nuestras vidas, la relación se explota con este propósito, y entonces no hay una relación real con el otro. Entonces la relación llega a ser una mercancía. El deseo de satisfacción está basado en el placer, y cuando ese placer es negado o no encuentra los medios de expresión, entonces hay ira, cinismo, odio o amargura. Esta búsqueda incesante del placer es en realidad locura.

                                                                                                        

El movimiento total de la vida es aprendizaje:

                          Cartas a las Escuelas, Cap. 28

(Continuará)

 

 

 

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