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Vol. 133 - Número 9 - Junio 2012 (en Castellano) |
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El extraordinario milagro de cada día
TOMMY WAGLUND
El Sr. Tommy Waglund es miembro de la comisión nacional de la Sección Sueca de la ST.
La gente a menudo habla, y no es menos en círculos espirituales, sobre milagros especiales, algo poco común y extraordinario que ha ocurrido, alguna acción o magia. Pero el milagro más extraordinario de todos es nuestra vida diaria, la que vemos literalmente todos los días. Si pensamos en ello, no hay nada más milagroso que esto. Nada es tan misterioso, tan increíble o tan inexplicable. Surge por todas partes, en el cielo, en el mar profundo, en cada flor, en cada jardín, y en todo, todo lo que está allí frente a nuestros ojos. La única razón por la que a veces fallamos en verla es justamente porque está allí todo el tiempo, nos acostumbramos, y lo tomamos como un hecho. Buscamos a nuestro alrededor algún milagro aunque estamos en el medio del milagro más grande que jamás ha sido creado. Hace un par de años visité una especie de seminario en el que la ciencia actual se reunía con la religión. A mi lado, en el hall, se sentó un hombre con el que comencé a tener una breve charla sobre el tema del seminario. Pronto descubrí que ese hombre era un profesor famoso de una rama de la biología, y era un poco agresivo respecto a la superstición que él entendía, era la esencia de la religión. Al contrario de mi opinión, el reconocido profesor argumentaba que la ciencia había llegado a un conocimiento casi absoluto de su tema, por ejemplo la biología, y casi había superado a la Naturaleza misma, ya que la Naturaleza estaba llena de errores que la ciencia humana corregía según su parecer. Cuando le dije que, en mi opinión, había mucho más para saber y que el profesor, como ejemplo, no podría revelar el misterio de por qué todo funciona en la Naturaleza, hasta en lo más pequeño de lo pequeño, por qué un pequeño gorrión puede hacer cosas tan increíbles como sobrevivir en un medioambiente complejo y cambiante y también arreglárselas para ayudar a sus crías para que sobrevivan… y por supuesto el profesor no podía; agregué amablemente, crear una “máquina” así de pequeña y que hiciera los mismos milagros como lo hace el gorrión vivo. Él se encontraría totalmente desamparado en un proyecto de esta naturaleza. En ese momento el profesor, bastante furioso, se irguió y dejó de hablarme. Posteriormente, en la tarde, me di cuenta que el error de ese profesor, arrogante y frustrado, era lo que yo mismo y todos nosotros hacemos constantemente cuando pensamos que comprendemos algo sólo porque es muy familiar. Tenemos que reconquistar los ojos de nuestra infancia, cuando cada día se lo veía como lo que siempre ha sido: un milagro sobrecogedor. Ahora, si la vida diaria es ciertamente un lugar tan rico, no es para sorprendernos si podemos crear prácticas espirituales supremas a partir de los elementos de cada día. Creo que el Señor Krshna hizo algo en esa dirección cuando creó Karma Yoga, y si estoy en lo correcto, también Jesús, el hijo de un carpintero, dirigió su atención hacia la vida diaria. Ninguno de estos gigantes espirituales parece haber hablado del sendero espiritual como de algo particularmente extraño o sofisticado. Sea como sea, yo y muchos otros hemos descubierto que los elementos simples de la vida diaria en su conjunto pueden ser un sendero espiritual significativo, gratificante y de gran inspiración. No es necesario analizar todos los detalles aquí pero quiero destacar algunos puntos recordando también que cada individuo puede diseñar su propio perfil de aspectos priorizados (diseños que siempre se pueden actualizar en el camino, como sucede a menudo en la vida diaria). Y muchas veces se puede comprobar, mi Gurú me enseñó esto hace muchos años, que un sendero natural es incluso muy adecuado para llevar a un adepto hacia la iluminación, si esa aspiración crece intensamente en el corazón del adepto y es guiado por un verdadero maestro espiritual. No tiene que ser más complicado que esto. Por supuesto no niego otros niveles, niveles más elevados también, niveles de alguna manera más allá de la vida diaria, pero la vida diaria tiene todo lo necesario, y para todos nosotros que no poseemos poderes “mágicos”, esto es por cierto una buena noticia. Para comenzar, la salud y un bienestar básico son muy prácticos, y es muy sensato cuidarlos en la vida diaria. Existen muchos libros buenos, prácticos, que nos enseñan qué hacer, pero nosotros mismos tenemos que tomar la iniciativa y hacer de la salud una prioridad en nuestra vida. Gradualmente he llegado a una conclusión importante (espero). Lo que es bueno para mi salud también es, en su mayor parte, bueno para mi vida espiritual. La espiritualidad es muy práctica y pragmática. Aunque no podamos controlar la salud totalmente porque estemos influidos por el medioambiente, el azar y nuestros genes, hay muchas cosas que podemos hacer. Podemos ser precavidos y no exponernos innecesariamente a venenos de diferentes clases en el medioambiente. Podemos evitar todo tipo de enfermedades psicosomáticas relacionadas en muchos casos con el estrés. Principalmente podemos vivir una vida equilibrada y aún casi dichosa, ingerir alimentos limpios, con los nutrientes adecuados, y practicar hábitos saludables de descanso. Y sobre todo esto, podemos entrenar nuestros cuerpos de modos adecuados (yo mismo hago bastantes caminatas largas y el antiguo arte chino de t´ai chi ch´uan). Además del cuidado práctico y sabio de nuestra salud, tanto física como mental, podemos proteger y mejorar nuestro estado emocional. Queremos estar de buen ánimo constantemente (más o menos). Esto no implica que tengamos que estar en un estado de éxtasis constante, aunque es muy lindo poder acceder de vez en cuando al flujo divino del néctar. Más importante sin embargo, en la vida diaria, es probablemente estar con una fuerza de motivación positiva y evitar tanto como sea posible, todo estallido negativo, así como los desgastes lentos y amargos de nuestro sistema interno, debido a una fuga incontrolable de acusaciones, temor, dudas poco razonables, etc. (la lista puede ser muy larga). Para controlar nuestros pensamientos y emociones negativos, primero tenemos que estar muy concientes de ellos y de sus efectos. Como todos sabemos no es fácil. Sin embargo, esta verificación de lo negativo no puede ser la solución total. También debemos incursionar en las acciones poderosas y positivas de la vida, y ¿qué puede ser más positivamente poderoso que el AMOR?, aunque esta fuerza tenga una apariencia tan suave y apacible. El amor tampoco es algo fácil, no existe un botón cómodo para presionar, de modo que tenemos que aprender el arte de amar, y también de demostrarlo. Y esto de mostrar el amor… es algo muy importante, pienso que mucho más de lo que mayormente somos concientes. Se necesita mucha valentía para expresar el amor, si realmente queremos mostrarlo generosamente y no rara vez. Al referirnos al amor, no podemos escabullirnos, debemos ser firmes y manifestar sinceramente nuestro cariño por las personas, o lo que esté cerca nuestro. Tenemos que elegir el tipo de lenguaje que sea adecuado para el momento y según nuestra propia individualidad, pero la expresión debe sentirse de corazón como para que toque el corazón de la otra persona (o personas). El amor se puede manifestar como un interés sincero y continuo por el bienestar o las circunstancias de vida de la otra persona. No es necesario que se haga con grandes gestos; las indicaciones de afecto pequeñas de cada día son a menudo las más poderosas. A la larga, ¿quién gana lo mejor de esta práctica? Nosotros mismos, por supuesto, aunque también puede ser una muy buena inyección para la otra persona. Imaginemos que comenzamos este tipo de proceso de expresar amor frecuentemente de forma muy sincera. Tómense el tiempo también para sentir lo que esta práctica puede hacer por nosotros y por nuestros sistemas internos. ¡Es muy importante! Recuerden también que cuando amamos a todos (más o menos), ¡todos nos amarán! Ese es el incomparable poder del amor. Y toca nuestro corazón tan profundamente, casi abrumadoramente, que esta fuerza poderosa es, o puede ser, increíblemente suave y humilde a la vez. Un comentario final sobre el mejoramiento de nuestro estado emocional: este trabajo también tiene un impacto positivo tremendo sobre nuestra salud. Pero la buena salud también apoyará bastante nuestro trabajo con el estado emocional. Como todos sabemos, todo está conectado, todo es básicamente uno. La libertad interna es la tercera ancla para la calidad de la vida diaria en un contexto espiritual. La libertad interna salvaguarda lo que ya se ha logrado por medio de los dos factores anteriores, la salud y un estado emocional positivo (léase amor). Por supuesto, esto significa que la libertad interior también es buena para nuestra salud, nos descarga bastante del estrés y la tensión. La libertad interior significa libertad de nuestro propio ego y del de los otros, una especie de ausencia de apego a esta fuerza limitante. La libertad interior crece con la integridad. Con integridad podemos asumir la responsabilidad por el bienestar de otros y de sus derechos, pero tenemos la fuerza y el coraje para transitar nuestro propio camino por la vida, independientemente del juicio condicionado que hagan otras personas respecto a nuestras decisiones. Respetamos las decisiones de los demás pero también tomamos las nuestras, por las que nos responsabilizamos totalmente. En la libertad interior también estamos integrados, es decir que tenemos “armonía de opuestos”, de nuestras propias tendencias opuestas, la interna y la externa. Esta “capacidad” armónica también se puede usar para acercarnos a otros seres, culturas, formas de vida, etc., de modo tal que no quedemos atrapados en estructuras culturales específicas o en nuestro propio grupo (ya saben, “nosotros” y “ellos”). Libertad interior también significa que podemos usar nuestro poder del pensamiento al máximo, pero sin estar exageradamente apegados a nuestros pensamientos, también somos capaces de disfrutar profundamente y durante largo periodos el paisaje de nuestro silencio interno. Si cultivamos estos aspectos de la vida diaria, la salud, el estado emocional positivo, y la libertad interior, crecemos poco a poco. Nuestra salud mejora, nuestra vida emocional mejora, y nuestra libertad interior mejora. Como con todo lo demás en la vida diaria, no es siempre fácil, pero si nos mantenemos pacientemente en el sendero y con una actitud flexible, mejoraremos con el pasar de los años. Ya que pertenecemos a la Sociedad Teosófica de Adyar, somos como un sangha (Buddha, Dharma, Sangha), y podemos apoyarnos mutuamente con un consejo amistoso, estando atentos para escuchar, y por supuesto, con un flujo constante de amor amistoso de corazón a corazón en esta experiencia mística que llamamos vida, con una dirección espiritual. Al crecer, lentamente maduramos en sabiduría real, fortaleza y amor. Esta madurez nos ayuda a tomar buenas decisiones al avanzar más en la vida. Si las personas no maduran toman decisiones equivocadas que a su vez traen malas consecuencias. Si culturas o sociedades completas tienen una tendencia a tomar decisiones torpes, esto resulta en consecuencias severamente malas. Un tipo de decisión equivocada que la humanidad en general ha tomado durante mucho tiempo es respecto a la contaminación y destrucción del medioambiente, de nuestro planeta. Pienso que las duras consecuencias de nuestro maltrato de la Madre Tierra han llegado ahora a un punto sumamente crítico. Se necesitan muchas acciones diestras a gran escala. Pero si estas acciones se van a realizar, algo debe ocurrir con el nivel de sabiduría en general de la humanidad. Debe surgir una especie de liderazgo humano. Este liderazgo debe incluir a todo ser humano (más o menos), para que la tarea sea extraordinaria. Ya que los seres humanos se encuentran en muy diferentes niveles, el liderazgo debe ser de diferentes tipos. Podemos visualizar figurativamente que los Maestros, en el nivel más elevado, enseñan a los estudiantes en un nivel bajo, y estos estudiantes espirituales tratan de inspirar a la gente en un nivel más bajo aún, y así sucesivamente. Puede que no se de así de bien en la práctica, por supuesto, pero la verdad final es que todas las personas espirituales de todas las tradiciones deben tomar una gran responsabilidad para inspirar esa onda de liderazgo. No hay demasiado tiempo para organizar tal cosa, entonces cada uno tiene que asumir la misión individualmente y en pequeños grupos, de modo serio. Todos se tienen que comprometer. Todos tienen que tomar el liderazgo y mostrar el camino por su propio ejemplo en algún ámbito. Podría ser una ayuda adoptar en algún grado, los factores de la vida diaria tratados anteriormente. Esto debe ser un trabajo intenso y estable de cada día por un largo periodo, una verdadera misión para la vida diaria. Recuerden, no hay nada tan milagroso como cada día en la vida. Cada uno es precioso. ¡Tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para protegerlo! El progreso espiritual humano siempre ha sido importante, pero tal vez lo es hoy más que nunca. Esta vez es real, y ya ha levantado la bandera de advertencia. Entonces, todos nosotros (me parece), de modos diferentes, debemos asumir una responsabilidad absoluta, abrumadora, activa y amorosa, ¡AHORA!
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