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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 132 - Número 6 -  Marzo 2011 (en Castellano)

 
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La Base científica

de la Fraternidad Universal

 

 

DARA TATRAY

 

La Dra. Dara Tatray es la Presidenta Nacional de la Sección Australiana de la Sociedad Teosófica. Charla dada en el Congreso Mundial, Roma, 2010.

 

   Explorar la naturaleza de la unidad y la naturaleza de la consciencia no dividida, es tal vez un asunto urgente en un mundo pesadamente armado, separado por opiniones afianzadas, auto-interés e ignorancia de otras razas, religiones y modos de vida. En sí misma, esta exploración puede ser una gran fuente de sabiduría, ayudándonos a vivir en armonía con la naturaleza y con los demás; porque tal búsqueda nos lleva dentro de la naturaleza de la consciencia no local, que revela la unidad de la vida en términos seguros. Como lo señaló el Premio Nobel de Física Erwin Schrödinger, en ¿Qué es la Vida?, “Consciencia es un singular para el que no existe plural”.[1]

   Si deseamos cultivar la armonía entre las religiones, tradiciones espirituales y otras, en el mundo, sin las cuales no es posible que haya paz alguna en el planeta, sería útil si más de nosotros comprendiéramos que esa fraternidad universal no es sólo un ideal hacia el cual debemos esforzarnos: es la verdad de la realidad, tanto en un nivel espiritual como físico. La fraternidad universal como un hecho en la naturaleza es una afirmación que se refiere a nuestra unidad física y espiritual, y a nuestros orígenes e identidad compartidos, en el âtman o Yo universal, que impregna toda la materia y la naturaleza como la fuente de nuestras vidas, y la meta final de nuestros esfuerzos. Aunque este nivel o cualidad de consciencia es apenas atisbado en nuestra consciencia general, es la base primordial de la fraternidad de la humanidad, con el potencial de curar genuinamente divisiones culturales, religiosas y sociales. Si cada uno de nosotros está literalmente hecho del mismo material, entonces no existe realmente ‘otro’. El físico David Bohm afirmó en cierta oportunidad que la verdad respecto a la realidad es la totalidad no dividida: si estamos fragmentados, debemos culparnos a nosotros mismos.

   Es muy apropiado que en la Sociedad Teosófica, se haga énfasis en la fraternidad, y que el primer Objetivo sea considerado como fundamental por sobre los otros dos. Ciertamente el cuidado de los demás que está implícito en un sentimiento de fraternidad, provee cierta medida de seguridad en cualquier exploración de los poderes latentes en el hombre. Sin carencia de yoidad, compasión o fraternidad como fundamento, el desarrollo de los poderes latentes está lleno de dificultades. Sin embargo, me gustaría sugerir que, aunque puede no ser obvio, el primer Objetivo depende del tercero para su actualización o realización. Esto se debe a que si la fraternidad universal ha de ser algo más que un ideal utópico, debe ciertamente tener un fundamento sólido y no ser sólo mito o leyenda. Debe ser algo más que varios teósofos pensando que es importante o valioso. Más bien debe mostrarse que se deriva de los hechos de la vida; de la unidad radical de la esencia última de todas las partes constituyentes de la naturaleza, cuya unidad vincula todo, tan seguramente como si todo fuera un organismo o un ser. Esto, creo, es la única base segura para la fraternidad de la humanidad, ciertamente, la fraternidad de la vida toda, no sólo de nuestra propia especie. De modo que mientras es correcto enfatizar el primer Objetivo,  tal vez no debería ser exageradamente enfatizado a expensas de los otros. A menudo oímos decir que la Sra. Blavatsky identificaba a la Teosofía con el altruismo. Ciertamente, lo hizo, en unos pocos pasajes, pero ella dedicó la vasta mayoría de sus escritos a la promoción del tercer Objetivo, y en menor grado al segundo. Por supuesto, esto no es una competencia para ver cuál es el Objetivo más importante. Deseo sólo recomendar para nuestra atención la importancia de apoyar la proposición que la fraternidad es un hecho en la naturaleza con fundamento y no sólo una fantasía, porque se debe admitir que incluso dentro de las filas de la ST, la fraternidad actualmente es más como un sueño vano, que una realidad.

 

La base científica de la Fraternidad Universal

   La Sra. Blavatsky y sus maestros señalaron que sólo existe una consciencia en existencia expresándose de modo multifacético, y que todo está hecho de la misma Sustancia, que Spinoza llamó Deus sive natura, Dios o Naturaleza, y que en La Doctrina Secreta y en Las Cartas de los Maestros a veces se la menciona como Espíritu-Materia. De modo similar, en Causa, Principio y Unidad, Giordano Bruno argumentó que sólo hay un Ser, que existe en varias formas o modos. Según Bruno: “toda creación es una alteración, la sustancia siempre permanece la misma”.[2] Este es el gran mandato de la fraternidad universal, con cada raza, credo, casta, religión y sexo, realmente siendo lo Uno. La misma idea está presente en un texto clave de la tradición Hermética, la Emerald Tablet (La tabla Esmeralda). Comienza con lo que ahora es casi una idea reconocida: “Como es arriba, así es abajo; y como es abajo, así es arriba para hacer los milagros de sólo una cosa.”[3] Sólo existe una cosa en la existencia, que es el Ser Supremo. El espíritu y la materia, lo que está arriba y lo que está abajo, revelan la gloria de ese Uno. Este Ser es esencialmente amorfo pero entra en todas las formas de la naturaleza. Como dice en el Katha Upanishad:

 

Como el fuego que es uno, al entrar a este mundo se vuelve variado en formas, según el objeto (que quema), así también el Yo uno dentro de todos los seres se vuelve variado según aquello (a lo que entra) y también existe afuera de todo.[4]

 

   No es poco significativo que descubrimientos claves en la ciencia moderna apoyen la proposición de que la esencia primordial de cada parte en la naturaleza es una consciencia no dividida, presente de igual modo en todo. La ciencia ha revelado ahora lo que la Sabiduría Antigua afirmó hace mucho tiempo, que una realidad no dividida yace en el corazón de la materia, sintetizando el mundo de las apariencias. Ciertamente, un número de filósofos, místicos y científicos han argumentado que existe una unidad en el mundo que es mucho más profundamente real que la diversidad que es fácilmente visible. Mientras que la ciencia nunca podrá apoderarse de lo que es verdaderamente universal e infinito, como el pensamiento, puede señalarlo y destacar su significado. Y eso es lo que actualmente está ocurriendo en el sector innovador de la ciencia.

   En términos muy simples, la tendencia se podría resumir del modo siguiente. Tomándolo del trabajo de William A. Tiller, podríamos decir que durante los últimos cientos de años, la ciencia ha considerado al mundo principalmente a través del cristal de una reacción bastante simple, Masa=Energía, donde cada cualidad se puede convertir en la otra, por medio de la bien conocida relación E=mc2. Esta visión de la naturaleza está conduciendo a una nueva ecuación de reacción, en la que la masa, la energía y la consciencia, cada una, se tendrán en cuenta.[5]

   En Ciencia y el Reencantamiento del Cosmos, Ervin Laszlo argumenta que los descubrimientos actuales en física cuántica, cosmología, biología, e investigación de la consciencia, indican la presencia de un campo no reconocido hasta ahora en el que conexiones instantáneas o casi instantáneas entre organismos y su medio, y dentro de los organismos mismos, tienen lugar rutinariamente. Como él lo expresó, los descubrimientos recientes:

 

… sugieren que existe algo más en el universo que materia y energía, espacio y tiempo. También existe un elemento que conecta y correlaciona. Este elemento es tanto una parte del universo como el electromagnetismo, lo gravitacional, y los campos nucleares. También es un campo, un campo que es tan fundamental como el electromagnetismo y la gravitación, y los campos del núcleo atómico.[6]

 

   Este campo parece ser de la naturaleza de la consciencia. Por lo tanto, existe ahora una base científica sólida para la universalidad, la no dualidad, y la ausencia del yo que es el camino hacia ella. Parece que la base real de la fraternidad universal es un ELEMENTO  universal, el âtman, que también es un ESTADO universal, el estado integrado de consciencia pura.

 

La Teosofía y la Ciencia de la Fraternidad Universal

   Demos ahora una mirada más detallada a lo que un número de teósofos han dicho sobre el tema de la consciencia no local, y cómo se han referido a los males de nuestro tiempo, particularmente aquéllos agravados, si no causados, por la religión. De modo breve, algunas de las ideas claves son las siguientes:

1.     En La Clave de la Teosofía, la Sra. Blavatsky propuso que la Teosofía no es una religión, es la religión misma. La idea de que la religión misma se yergue sobre toda y cualquier religión, ayudaría a todos los interesados a tratar cada religión como una expresión igual pero diferente del impulso hacia la trascendencia, la finalización y la totalidad común a toda la humanidad;

2.     La fraternidad universal como un hecho en la naturaleza, provee la base esencial para vivir en armonía con toda la vida, abarcando como lo hace, no sólo al ser humano sino a toda la existencia, y finalmente;

3.     La existencia de la Ley Inmutable, como el fundamento de todas las cosas, vidas, y mentes que constituyen el mundo tangible, excluye toda la arbitrariedad de la existencia y elimina la necesidad de un creador y de una autoridad externos.

   En las obras de H. P. Blavatsky, y en Las Cartas de los Maestros, la Ley Inmutable reemplaza a Dios; la fraternidad universal es el fundamento de toda ética; y la ley de karma reemplaza la retribución divina, el cielo y el infierno. El argumento básico contra Dios y a favor de la Ley se resume en Las Cartas de los Maestros del modo siguiente:

 

Existen algunos filósofos modernos que desearían probar la existencia de un Creador a partir  del movimiento. Nosotros decimos y afirmamos que ese movimiento, el movimiento perpetuo universal que jamás cesa, que jamás disminuye ni aumenta su velocidad, ni siquiera durante los intervalos entre los pralaya-s, o “noches de Brahma”, sino que sigue como un molino en marcha, tanto que tenga algo que moler como no (porque el pralaya significa la pérdida temporal de toda forma, pero no significa en absoluto la destrucción de la materia cósmica, que es eterna), y decimos que este movimiento perpetuo es la única Deidad, eterna e increada que somos capaces de reconocer... nosotros… decimos que es el movimiento lo que gobierna las leyes de la naturaleza, y que las gobierna como el impulso mecánico que se da a las aguas que corren, el cual las empujará, ya sea en línea directa o bien a lo largo de centenares de canales laterales que puedan ir encontrando en su camino, ya sea que estos canales sean surcos naturales, o preparados artificialmente por la mano del hombre. Y sostenemos que, dondequiera que haya vida y existencia, y por más espiritualizada que sea una forma, no hay lugar para un gobierno moral, y mucho menos para un Gobernador moral…[7]

 

… nosotros creemos sólo en la MATERIA, en la materia como naturaleza visible y en la invisibilidad de la materia como el Proteo invisible, omnipresente y omnipotente, con su incesante movimiento, que es su vida, y que la naturaleza saca de sí misma, puesto que ella es el gran todo fuera del cual nada puede existir… La existencia de la materia es, pues, una realidad; la existencia del movimiento es otra realidad; su existencia por sí misma y su eternidad o indestructibilidad es una tercera realidad. Y la idea del espíritu puro como un Ser o una Existencia, désele el nombre que se quiera, es una quimera, un enorme absurdo.[8]

 

   El argumento es que todo lo que sucede es el resultado de la ley natural; la ley natural es, los poderes o atributos inconscientes de la mente universal. Fundamentalmente, en Las Cartas de los Mahatmas, la causación finalmente se reduce al movimiento. Pero este movimiento, mientras que es involuntario y mecánico en cierta forma, no carece de espíritu o alma: es la expresión y la manifestación de lo Absoluto; y parece ser de la naturaleza de la Consciencia.

   Este modelo de unidad de vida, en el que toda entidad separada aparentemente es parte de un todo integrado, fácilmente da origen a la siguiente visión de karma:

 

Todos los hombres tienen, espiritual y físicamente, el mismo origen… Como la humanidad es de una sola y misma esencia, y esa esencia es única, infinita, increada y eterna, es igual que le demos el nombre de Dios o Naturaleza; nada, por lo tanto, puede afectar a una nación o a un hombre sin afectar a todas las demás naciones y a todos los demás hombres. Esto es tan cierto y tan obvio, como que una piedra lanzada a un estanque, tarde o temprano, pondrá en movimiento cada gota de agua del mismo.[9]

 

Evidencia de la Investigación Psíquica

   Un área algo descuidada en la Sociedad Teosófica en los últimos años es el aspecto del tercer Objetivo referido a los poderes latentes en el ser humano. Sin embargo, existe un tremendo cuerpo de investigación basada en evidencia, en lo que ahora se conocen como capacidades mentales anómalas, investigación conducida por científicos de buena fe (aunque ignorados por otros científicos, también de buena fe). No tengo duda alguna que HPB estaría haciendo un uso significativo de este hecho y de las hipótesis de esta investigación, una de cuyas características más importantes es que clara e inequívocamente señala hacia la existencia de una consciencia no local y también sugiere el camino hacia ella. El significado de la búsqueda y las técnicas estudiadas podrían estar resumidos en la siguiente afirmación hecha por Russell Targ en su libro sobre observación remota:

 

… nuestra experiencia con observación remota muestra sin lugar a duda alguna que podemos aprender a expandir nuestra consciencia incondicionada por todo el espacio y el tiempo, para explorar directamente la existencia atemporal descripta por los místicos.[10]

 

   Por lo tanto existe mucho más respecto a la capacidad psíquica que predecir el futuro. Targ es un físico que trabajó en Misiles y Espacio Lockheed pero ahora enseña observación remota. Dejó su trabajo anterior diciendo: “Me lancé a mí mismo a un camino diferente al del espacio que no necesitaba misiles.”

   J. B. Rhine acuñó el término percepción extrasensorial, para varias capacidades mentales anómalas. En 1934 publicó un título académico: Percepción Extra-Sensorial, que para su gran sorpresa se convirtió en un best-seller, que llegó a millones de lectores. El vilipendio que le siguió al éxito de la publicación, lo llevó a Rhine a hacer la profunda observación que: “En la historia de más de una rama de la investigación, la piedra que una ciencia apresurada rechaza, a veces se vuelve la piedra fundamental de su estructura siguiente”.[11] William James afirmó en cierta oportunidad, sobre la urgente necesidad de que la ciencia fuera reconstruida de forma que la percepción extra-sensorial (PES), y temas similares tuvieran un lugar positivo.[12]

   La ciencia moderna occidental afirma ahora que existe ciertamente algo que conecta todas las partes del imperio de la Naturaleza, y que los pensamientos son cosas. La referencia al imperio de la Naturaleza, y al poder del pensamiento, nos remite a una afirmación en Las Cartas de los Mahatmas:

 

La Naturaleza ha unido todas las partes de su Imperio con hilos sutiles de simpatía magnética, y, existe una correlación mutua inclusive entre una estrella y un hombre; el pensamiento se mueve más rápido que el fluido eléctrico.[13]

 

   Pero todavía muchos científicos se resisten a los hechos. En 2001 el Royal Mail en Gran Bretaña editó una serie de estampillas para conmemorar el centenario del Premio Nobel. El juego de estampillas iba acompañado de un folleto que tenía una declaración hecha por Brian Josephson, ganador del Premio Nobel de Física, de la Universidad de Cambridge, quien mantiene correspondencia regularmente con el Dr. Srinivasan, un famoso teósofo del sur de India y físico. El Royal Mail había pedido una declaración de unas 130 palabras, al ganador de cada una de las seis diferentes categorías del premio, una declaración que especularía sobre la dirección futura de la investigación en sus campos respectivos. Las siguientes palabras cerraron la descripción de Física y de los Premios Nobel de Josephson:

 

Ahora la teoría quántica está siendo exitosamente combinada con teorías de información y computación. Estos avances pueden conducir a una explicación de procesos aún no comprendidos dentro de la ciencia convencional tales como la telepatía, un área en la que Gran Bretaña está a la vanguardia de la investigación.[14]

 

   El Royal Mail recibió un número de quejas vociferantes de otros físicos que desean negar toda evidencia de la existencia de la telepatía. Como Josephson destaca, periódicos tales como Nature y Science, abiertamente censuran su investigación. Si en la ciencia no se puede desmentir una teoría coherente con afirmaciones inconvenientes o incómodas, entonces generalmente se ignora; y así ha sido, en el campo de las capacidades humanas anómalas. Esto sugiere que el trabajo de la Sociedad Teosófica está lejos de concluir, y el materialismo científico está lejos de morir.

 

Referencias

 

[1] Schrödinger, E., ¿Qué es la Vida?, Cambridge University Press, 1944.

[2] McIntyre, J. L., Giordano Bruno, Macmillan, Londres y Nueva York, 1903, p.175.

[3] Dobbs, B. J. T., El Comentario de Newton sobre la Tabla Esmeralda de Hermes Trismegistus: Su Significado Científico y Teológico, Hermetismo y el Renacimiento: Historia Intelectual  y lo Oculto en la Europa Moderna Reciente, I. Merkel y A. G. Debus, Folger Books, USA, 1988.

[4] Radhakrishnan, S., Los Upanisad-s Principales, Oxford University Press, Delhi, 1953/1990, p.639.

[5] Tiller, W. A., Ciencia y Transformación Humana, Pavior, California, 1997.

[6] Laszlo, E., Ciencia y el Reencantamiento del Cosmos, Inner Traditions, Rochester, Vermont, 2006, p.24.

[7] Barker, A. T., (Comp.), Las Cartas de los Mahatmas a A. P. Sinnett, TPH, Adyar, Madras, 1923/1979, Carta 10 p.197-198, Edición Española.

[8] Idem. p.81 y 82.

[9] Blavatsky, H. P., La Clave de la Teosofía, The Theosophy Company, Los Angeles, California, 1889/1987, p.41.

[10] Targ, R., La mente ilimitada: Una Guía de la Visión Remota y de la Transformación de la Consciencia, New World Library, California, 2004, p.151.

[11] Citado en Mayer, E. L., Conocimiento Extraordinario: Ciencia, Escepticismo y los Poderes Inexplicables de la Mente Humana, Random House, Nueva York, 2007, p.89.

[12] Idem, p.78.

[13] Barker, A. T., Las Cartas de los Mahatmas a A. P. Sinnett (Chron.edn.), TPH, Quezon City, Filipinas, c. 1993, Carta Nº 47 (CM 45).

[14] Josephson, B., disponible en http://www.tcm.phy.cam.ac.uk/-bdj10/stamps/text.html.

 

 

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