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Vol. 132 - Número 5 - Febrero 2011 (en Castellano) |
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La ST en probación
PEDRO OLIVEIRA
El Sr. Pedro Oliveira está a cargo de la Editorial, Adyar, y ha sido Secretario internacional. Charla dada en el Congreso Mundial, Roma, 2010.
Cualquiera que haya estudiado aunque sólo sea los rudimentos de la historia de la Sociedad Teosófica se dará cuenta que las circunstancias que condujeron a su inicio estaban lejos de ser comunes. Por ejemplo, la decisión de formar la ST fue anterior, por casi un siglo, al encuentro entre HPB y el Cnel. Olcott en la granja Eddie, en Chittenden, Vermont. Tal decisión la tomaron los Adeptos y sus Maestros como lo muestra la evidencia presentada en Las Cartas de los Mahatmas a A. P. Sinnett (Carta 22, ML 26). Probablemente debido a la naturaleza de su participación con los comienzos de la ST, el incipiente cuerpo debía ser puesto a prueba, como lo muestra el siguiente pasaje:
El 17 de noviembre próximo finalizará el periodo de siete años de prueba concedido a la Sociedad en su fundación para ‘predicar’ discretamente sobre nosotros. Uno o dos de nosotros confiaba en que el mundo habría avanzado bastante intelectualmente, si no intuitivamente, hasta el punto de que la doctrina Oculta podría obtener una aceptación intelectual y se daría impulso para un nuevo ciclo de investigación oculta. Otros, más juiciosos, tal como ahora podría parecer, opinaban de modo distinto, pero dieron su consentimiento para el ensayo. Sin embargo, se estipuló que el experimento habría de realizarse independientemente de nuestra dirección personal; que no habría ninguna intromisión anómala por nuestra parte. Así, buscando por todas partes, encontramos en América el hombre candidato para líder del movimiento, un hombre de gran valor moral, altruista y que poseía otras buenas cualidades. Estaba lejos de ser perfecto, pero era el mejor disponible. Con él asociamos a una mujer con los talentos más excepcionales y extraordinarios. Combinado con ellos, poseía numerosos defectos personales pero, con todo y como era, no había otra igual en el mundo capaz de llevar a cabo este trabajo. La enviamos a América, hicimos que se encontraran y empezó la prueba. (Carta 44, ML 13)
Aquí se sugiere que la Sociedad no experimentó sólo esa ‘prueba’ inicial, sino que estuvo sujeta a una serie de pruebas similares, algunas de las cuales la sacudieron hasta sus mismos cimientos.
La opción de aceptarlo o no como un chela ordinario, queda para el Chohan. M tiene que hacer, simplemente, que se lo someta a prueba, se le tiente y se le examine por todos y cada uno de los medios posibles, a fin de que su verdadera naturaleza se ponga de manifiesto. Esta es una regla para nosotros tan inexorable como desagradable para sus ojos de occidental, y yo no podría evitarla aunque quisiera. No es bastante conocer cabalmente lo que el discípulo es capaz de hacer o dejar de hacer en un momento dado y bajo las circunstancias que abarcan el periodo de probación. Nosotros debemos saber lo que puede ser capaz de hacer ante toda clase de oportunidades. (Carta 74, ML 30)
Desde el punto de vista de los Adeptos, la probación es un proceso de sondear y examinar un individuo, o un grupo de individuos, ‘por todos y cada uno de los medios, como para conocer su verdadera naturaleza’. La insinuación aquí es que antes que los Adeptos puedan trabajar con alguien, la verdadera naturaleza de ese individuo necesita ser expuesta. No es de sorprendernos que Sinnett y Hume protestaran por esto como una forma de invasión de la privacidad. Pero los Adeptos no se guían en su trabajo por consideraciones mundanales o convencionalismos. Como su objetivo final es la total regeneración de la consciencia humana, sólo pueden aceptar la ayuda de aquellos individuos que se han purificado en un alto grado del egoísmo y auto-centrismo. Tal vez la influencia de los Adeptos hace que brille una luz en los rincones y recovecos del alma humana, exponiendo los motivos y actitudes que hasta ese momento acechaban en la oscuridad. No es difícil imaginar cuán desagradable e incómodo puede ser ese proceso. El Mahatma, en la cita mencionada precedentemente, también explica un punto muy importante: “No es suficiente saber completamente lo que el chela es capaz de hacer o de no hacer durante y bajo las circunstancias del periodo de probación. Tenemos que saber de qué puede llegar a ser capaz bajo oportunidades de todo tipo.” El proceso de probación tiene como objetivo establecer cuáles son nuestros verdaderos motivos. Luz en el Sendero habla sobre la ‘cizaña gigante del yo’, mientras dice que ha crecido durantes edades de desarrollo evolutivo. Quien es serio en el trabajo teosófico no puede darse el lujo de ignorar esa fuerza profundamente enraizada. Es necesario ponerla en evidencia, verla por lo que es y eliminarla. Y este es el proceso de probación. Definitivamente, no es para los débiles. Puede ser más fácil comprender tal proceso en un nivel individual. Pero, ¿Qué significa afirmar que la ST, como organización, puede haber vivido periodos de probación? La cita siguiente arroja algo de luz sobre esta pregunta:
Puede que no le diga nada nuevo si le comunico que fue la actitud del señor Hume, cuando se formó la Ecléctica, lo que motivó que nuestros jefes pusieran en contacto a Fern y a Hume. Este último nos reprochó con vehemencia que nos negáramos a aceptarles como chelas, a él y a aquel joven aspirante a la verdad, tan dulce, de buena presencia y tan espiritual, Fern. Todos los días nos dictaba leyes y diariamente también nos reprochaba ser incapaces de comprender nuestros propios intereses. Y no será una novedad para usted, aunque ello pueda disgustarle y chocarle, saber que los dos fueron puestos en estrecha relación para que se pusieran de manifiesto sus respectivas virtudes y defectos, para que cada uno brillara bajo su verdadera luz. Esas son las leyes de la Probación Oriental. (Carta 101, ML 57)
Una de las grandes oportunidades evolutivas que la ST ofrece a sus miembros es “acercarlos en la relación más próxima a fin de educir sus virtudes y defectos mutuos, para que cada uno brille en su propia y verdadera luz”. Tal vez esta es la verdadera prueba de la fraternidad, particularmente, trabajar con personas como ellas son, y no como queremos que sean. Cualquiera que ha tenido que trabajar en una comisión directiva, en cualquier nivel, tal vez podrá atestiguar que este es uno de los desafíos más grandes que un trabajador tiene que enfrentar. En esta, como en muchas otras situaciones de la vida, si existe un verdadero grado de auto-comprensión y auto-aniquilación del yo, trabajar con otros se vuelve mucho más posible y armónico. La palabra sánscrita ahamkâra, denota “la concepción de nuestra propia individualidad, autoconsciencia, la construcción del yo, pensamiento del yo, egoísmo, orgullo, arrogancia”. Describe una tendencia potente que echó raíces dentro de la consciencia humana durante milenios, y que tiende a permanecer oculta en el contexto de las interacciones sociales superficiales. Pero una institución que tiene como su primer y más importante Objetivo la Fraternidad Universal sin distinciones de ninguna clase, debe desafiar inevitablemente a sus miembros, educiendo las multifacéticas expresiones de esta ‘cizaña gigante del yo’. De lo contrario, ¿cómo puede la ST ser una verdadera “Fraternidad práctica regeneradora”, como fue la intención según los planes de los Adeptos? En la cita siguiente uno de ellos presenta en mayor detalle de qué largo alcance y cuán serio el proceso de probación puede ser:
… nosotros permitimos que nuestros candidatos sean tentados de mil maneras diferentes para que aflore así toda su naturaleza interna y ésta tenga la oportunidad de salir vencedora de una manera u otra… La corona de la victoria es sólo para aquél que demuestra ser merecedor de llevarla; para aquél que lucha con Mara sin ayuda y vence al demonio de la codicia y a las pasiones terrenales; y no somos nosotros, sino él mismo el que se la coloca sobre la frente. No fue una frase sin sentido la del Tathagata: “Aquel que domina al yo es más grande que el que vence a miles de hombres en la batalla”; no existe otra lucha tan difícil. Si no fuera así, el adeptado no sería más que una adquisición barata… Sólo aquellos que pueden ver más allá de las más remotas consecuencias de las cosas, están en condiciones de juzgar la conveniencia de nuestras propias acciones o de aquellas que permitimos a los demás. Lo que ahora puede parecer como mala fe, puede que al final demuestre ser la más sincera y la más benévola de las lealtades. Deje que el tiempo demuestre quién tuvo razón y quién no fue leal. El que es sincero y es aprobado hoy, puede que mañana, puesto a prueba bajo una nueva serie de circunstancias, aparezca como traidor, ingrato, cobarde y necio. (Carta 92, ML 54)
El fin de la probación significa el dominio del yo, por lo menos hasta cierto punto, en el sentido que uno no permitirá que reacciones personales insignificantes interfieran con el trabajo de los Maestros. Ellas incluyen motivos y pensamientos auto-centrados. Mientras reaccionemos personalmente no somos adecuados para ayudarlos en sus esfuerzos. Pero como lo revela el pasaje precedente, otras pruebas aparecerán porque hasta que la cizaña gigante de la separatividad no sea destruida total e irreversiblemente, incluso la más pequeña señal de egoísmo puede reavivarse y arrojarnos fuera del sendero. Por lo tanto se requiere vigilancia constante en cada candidato al trabajo teosófico. Han existido varias crisis serias en la historia de la ST. La conspiración de los Coulomb fue una de ellas, y sus ramificaciones continúan hasta hoy, cuando varias publicaciones todavía consideran como verdad las conclusiones del Informe Hodgson. El Caso Judge fue otro momento difícil para la Sociedad como un todo, tal vez todos los implicados en el caso no lo manejaron bien en ese momento, pero ciertamente le presentó pruebas a todo el mundo durante esos intensos años de 1894 y 1895. El Caso Leadbeater de 1906 dividió completamente a la Sociedad y fue una prueba muy seria para Annie Besant, incluso antes de ser elegida Presidenta en 1907. El nivel de vituperio generado en ese momento parece continuar sin haber disminuido, fuera de la ST, con un número de escritores que sostienen que la Sociedad nunca se recuperó de esa crisis. Sin embargo, las estadísticas del periodo de la Presidencia de la Dra. Besant prueban elocuentemente que esa opinión es errónea. La reciente elección Presidencial tuvo la característica de otra crisis, algo seria, en la que la polarización nuevamente dividió a los miembros en diferentes continentes. Tal vez hay algunos miembros que lamenten lo que dijeron o escribieron durante ese periodo. Lo se. Sin embargo, existen señales que para muchos miembros su dedicación a lo que la Sociedad representa es más profunda y fuerte que opiniones circunstancialmente polarizadas. La comprensión de que la ST tiene una tarea muy importante inconclusa para llevar a cabo es mucho más importante que opiniones personales que podamos albergar. Sin embargo, debemos mantenernos atentos, porque mientras seamos humanos, vendrán las pruebas, a veces enviadas por quienes saben mucho más que nosotros, como lo demuestra el siguiente pasaje:
Sea quien sea el que haya sembrado las semillas de la presente tempestad, el torbellino es fuerte, toda la Sociedad lo está cosechando, y es más bien alimentado que debilitado desde Shigatse. Usted se burla de la probación, ¿le parece ridícula la palabra aplicada a usted? Olvida que todo aquel que se acerca a nuestros recintos, incluso con el pensamiento, es atraído al vórtice de la probación. (Carta 131, ML 66)
El Libro de Job, en el Antiguo Testamento, presenta la historia de un hombre devoto y dedicado, que vivió los fuegos de la probación. Todo lo que tenía le fue quitado, incluso la gente y las cosas que más amaba. Pero por terrible que fue su pérdida, no perdió su fe en Dios, la Existencia Suprema. Aquí está uno de los momentos más conmovedores de arrepentimiento, en el que confiesa que las difíciles pruebas que había pasado le ayudaron a ver con más claridad:
Yo se que todo lo puedes, y que no hay propósito que se esconda de ti. “¿Quién es el que oscurece el consejo sin conocimiento?” por lo tanto yo denunciaba lo que no comprendía, cosas demasiado maravillosas para mí, que no las sabía. “Oye, te ruego, hablaré, te preguntaré y tú me enseñarás.” De oídos te había oído, mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en el polvo y en la ceniza. (42:1-6)
Si las pruebas difíciles de la vida nos ayudan a ver mejor y a comprender más claramente, si somos dignos de ser puestos a prueba, el periodo de probación puede ayudarnos a darnos cuenta que lo único que realmente importa es ayudar al plan de los Maestros para lograr una regeneración humana. En su artículo “El Nuevo Ciclo”, publicado en La Revue Theosophique (Marzo 1889), HPB afirmó que “En su capacidad como un cuerpo abstracto, la Sociedad no cree en nada, no acepta nada, y no enseña nada.” Consciente de estas aleccionadoras palabras expresadas por nuestra gran Fundadora, me gustaría concluir con una oración: El Alma de la ST pertenece al trabajo de los grandes Maestros de la Sabiduría, que es el fin del miedo, el fin de la división y el fin del dolor.
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