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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 132 - Número 5 -  Febrero 2011 (en Castellano)

 
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El Día de Adyar, 2010

 

 

  1. RAMU

El Sr. S. Ramu es Gerente de la Editorial Teosófica, Adyar.

 

      Hoy es otra buena oportunidad de reflexionar sobre el significado del Día de Adyar y el noble legado del Presidente Fundador, Cnel. H. S. Olcott.  El Día de Adyar se celebra el 17 de febrero de cada año en memoria del Cnel. Olcott. Todos los seres humanos, incluyendo los santos, reciben ayuda al ser inspirados y motivados de vez en cuando, porque la inspiración que a veces recibimos puede palidecer con el tiempo. Por la misma razón, hoy también es una buena oportunidad de recordar y regocijarse con las contribuciones que el Cnel. Olcott hizo a la Sociedad Teosófica en particular, pero más importante aún, a la humanidad en general. La Sociedad Teosófica, su Biblioteca Adyar, innumerables instituciones en Sri Lanka y la Escuela secundaria Olcott Memorial, rinden testimonio a sus gloriosas contribuciones.

   La letra de la canción Tamil, con su simple melodía, cantada por los encantadores niños de la Escuela Olcott cuando se inicia su ingreso con la imagen decorada de Olcott, me inspiró a desviarme brevemente de mi charla, para traducir unas pocas líneas, en provecho de quienes no saben Tamil. La canción elogia y agradece a Olcott por su trabajo, diciendo: “Quienes están en la tierra jamás olvidarán sentirse agradecidos por darles la Teosofía, que es apreciada en la tierra y en el cielo (âkâsa); tú eres un filántropo que llegó a India, procedente de un lugar que está a miles de millas, para darnos la sabiduría que nos ayuda a hollar el sendero correcto; como filántropo, estás a la par de los grandes reyes tamiles famosos por su caridad”. La canción continúa diciendo que “H. S. Olcott es nuestro padre, representante y tutor”. (En la tradición védica, al padre se lo considera el primer tutor, seguido por el gurú-tutor que es una especie de padrino.) La canción concluye con un compromiso a la gran causa acogida por Olcott, H. P. Blavatsky, Annie Besant y otros, y un impulso a trabajar arduamente por el bienestar de todo.

   ¿Cuál es el significado del Día de Adyar? No se puede comprender sin entender el significado mismo de Adyar, porque el Día de Olcott fue rebautizado como Día de Adyar, por buenas razones, hace unos ochenta y cinco años.

   Adyar, la Sede Internacional de la Sociedad Teosófica, continúa siendo un lugar especial para muchos de nuestros miembros. Con la serena belleza de sus jardines, se ha convertido en un refugio sagrado para animales callejeros, peregrinos cansados y miembros que desean comprender más la Teosofía y la Sociedad. Al pasar las puertas de ingreso a Adyar, la gente que viene de la ciudad, a menudo siente que es como si estuvieran entrando a un mundo diferente. La atmósfera cambia. Se siente la serenidad en el interior y afuera, pero el interior también cambia espiritualmente. Es obvio por qué los Fundadores eligieron estos terrenos en particular para su sede. Aunque ahora el predio está rodeado del ruido y caos de la ciudad de Chennai, puertas adentro de Adyar, permanece una cualidad de belleza que es difícil encontrar. Respirar es la función más vital de un organismo vivo, y los jardines de Adyar se conocen como los pulmones de la ciudad de Chennai. Por supuesto, los pulmones deberían estar limpios sin ningún desorden serio. El Departamento de Jardinería tiene una pesada responsabilidad y merece todo apoyo y estímulo, de modo que la flora y la fauna se mantengan bien y la antigua reputación de Adyar, de más de un siglo permanezca como un alto referente.

   Originalmente, el 17 de febrero se conocía como el Día Olcott, el día de la muerte del Fundador, en 1907. Los miembros se reunían en el lugar en que Henry Steel Olcott fue cremado, diciendo unas pocas palabras en gratitud y ofreciendo flores en el monumento construido en su honor. ¿Cómo se convirtió el Día Olcott en el Día de Adyar? Durante la Convención de la Sociedad Teosófica realizada en Benarés (Varanasi) en 1921, la Sra. I. de Manziarly hizo la sugerencia de que cada Sección nacional debería establecer un día cada año, a llamarse Día de Adyar, en el que todas las ramas reunirían fondos destinados al mantenimiento de Adyar, y para apoyar el trabajo en general. En 1922 se realizó la primera celebración informal del Día de Adyar en toda India y de allí en adelante, el Día de Adyar se convirtió en un evento regular anual en todos los centros.

   El 17 de febrero tiene un significado mayor. No es sólo la fecha en que murió Olcott, sino la fecha también en que Giordano Bruno fue quemado en la hoguera, el nacimiento de Charles W. Leadbeater, y del fallecimiento de J. Krishnamurti. Tengo entendido que también, en el Día de Adyar en 1925, C. W. Leadbeater colocó la Piedra Fundamental de la Rama Blavatsky en Sydney.

   Respecto a la contribución de HPB a la Teosofía, y de HSO a la Sociedad Teosófica, Annie Besant dijo:

 

HPB le dio al mundo la Teosofía. H. S. Olcott le dio al mundo la Sociedad Teosófica. Ambos fueron elegidos por los Maestros. ¿Quién brindó el mayor don?

 

   Es obvio, que cada uno de ellos necesitaba y se beneficiaba del otro. Incluso si la Teosofía es más importante que la Sociedad Teosófica, no hubiera sido posible que HPB llevara a cabo su misión sin Olcott, sin su liderazgo, fortaleza, equilibrio, entusiasmo y energía. Él fue el cuerpo y HPB el alma del trabajo del movimiento teosófico. Su trabajo en equipo fue un ejemplo de una relación correcta de co-discípulos dedicados a servir una organización y a la humanidad. A. Schwartz, un ex-Tesorero de la Sociedad, expresa: “Me pregunto si los miembros nuevos se dan cuenta cuánto le debe la Sociedad a su Presidente Fundador, qué coraje, cuánto trabajo arduo y auto-sacrificio se necesitaron para comenzar y guiar el Movimiento, cómo su capacidad organizativa fue indispensable para HPB para difundir sus enseñanzas” (Reminiscencias de H. S. Olcott, TPH, Adyar). Eventos como el Día de Adyar ayudan a crear consciencia de tan valiosas contribuciones entre los nuevos miembros.

   Para algunos, Olcott es casi un teósofo desconocido, algo menos conocido que H. P. Blavatsky y Annie Besant, o incluso Leadbeater. Él no aparece como una personalidad, porque él dejó de lado todo esto, a cambio de trabajo práctico y tangible. Olcott fue tan importante para el trabajo, de modos que es posible que nunca comprendamos plenamente, fue tan necesario como HPB.

   ¿Qué tipo de hombre fue Olcott? Cito nuevamente a A. Schwartz: “La memoria del Cnel. Olcott evoca la imagen de una personalidad única, de aspecto sorprendente, excelente organizador, independiente, de mente abierta, de gran corazón, de disposición adorable y feliz, que poseía en grado notable las cualidades justas y necesarias para el cargo de Presidente de la Sociedad Teosófica… Su modo genial, y verdadera amistad hacia las personas hizo que se ganara su cariño.”

   Su efectivo liderazgo y disposición caritativa, son las dos cualidades más destacadas y esenciales para alguien que preside una organización. Fundó escuelas para niños privados de educación por la pobreza y la clase social. Fue un hombre que se interesó mucho y se ocupó del bienestar de la humanidad. Inició y estableció cinco escuelas en Madras (Chennai) en sólo doce años. La última escuela la creó en 1906, un año antes de su muerte.

   El Cnel. Olcott comprendió la unidad de todos los seres, fue indiferente a diferencias de formas, y trascendió las limitaciones de la aparente división. Como resultado directo de sus incansables giras de conferencias bajo severas circunstancias, a lo ancho y a lo largo de India y Sri Lanka, y su interacción con las personas del lugar, estos dos países despertaron al sentido de su propia herencia, y comenzaron a comprender qué debían aprender y enseñar de los tesoros de su pasado.

   El Cnel. Olcott fue un reformador social destacado y un filántropo; sacrificó todo lo personal por la causa a favor del sector desfavorecido de la humanidad, económica y socialmente ignorado. Trabajó incesantemente para elevar al oprimido y abusado, en el campo de la educación y de la aceptación social. Trabajó no sólo en India sino también en EEUU, Europa y los países orientales. Su servicio en Sri Lanka es digno de mención especial, sus esfuerzos dieron origen al establecimiento de más de doscientas escuelas en Sri Lanka, sin que ni siquiera una recibiera su nombre. Rehusó todo honor que se le presentó, y eligió permanecer como un servidor de la humanidad silencioso e ignorado. En el mundo corporativo y en otras funciones administrativas, algunos son aclamados como trabajadores silenciosos, que realizan su tarea sinceramente sin hacerse notar, en contraste con otros que arman un gran alboroto por trabajos pequeños para atraer la atención hacia ellos. Hay algo para aprender de Olcott, trabajar por la promoción de la organización y no para propaganda personal. Olcott era estadounidense de nacimiento, y un verdadero ciudadano del mundo de corazón. Aún hoy es honrado en varios países.

   Él fue consciente de la necesidad de una buena biblioteca, y estableció la gran Biblioteca Adyar. Sabiamente y con gran visión fundó esta institución, que ha durado más de un siglo. Olcott fue capaz de escribir para el futuro una historia objetiva de la formación y crecimiento de la organización que presidió. Los seis volúmenes de Hojas de un viejo Diario (Historia de la Sociedad Teosófica), son un deleite para cualquiera que esté interesado en el trabajo realizado en el inicio de la Sociedad. Su ingenio y sentido del humor son evidentes en sus escritos. Él manifiesta que el fuego de la Teosofía que envolvió muchas mentes ¡comenzó cuando le ofreció fuego a la Sra. Blavatsky para encender su cigarrillo! Su amistad con Blavatsky comenzó en el humo. Sin lugar a dudas, llevó cierto tiempo para la Sociedad entender ese humo que provenía de la boca y de los orificios nasales de Blavatsky. Yo desalentaría a los hombres aquí presentes, a ofrecerle fuego a una fumadora, ¡a menos que se iniciara otro gran movimiento!

   En mis cursos de gestión comercial, a principios de los 70, solíamos hacer un ejercicio llamado FODA, un análisis de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. Cuando los estudiantes no diferenciaban entre oportunidades y fortalezas, y de modo similar entre amenazas y debilidades, el profesor decía que las amenazas y las oportunidades, generalmente están en el medio externo, y las fortalezas y debilidades lo están en el interno. También decía que si percibimos amenazas internas, nuestra organización está perdida. Esperemos que el gran legado de Olcott no esté bajo ninguna amenaza interna, por ejemplo, ¡del interior!

   Olcott fue un hombre de gran coraje y fortaleza que miró el futuro con un espíritu de pionero. Una y otra vez pudo enfrentar los desafíos que se le presentaron a él y a la Sociedad.

   El Cnel. Olcott solía decir que había sido alentado por su Maestro para ser el vigilante de la Sociedad. Su dharma, como los Grandes Seres le dijeron, era organizar y mantener vivo el ‘cuerpo’ por medio del cual las enseñanzas pudieran llegar al mundo. Él fue fiel a su dharma. Tenemos la Sede Internacional en Adyar, y la organización de la ST, porque Olcott cumplió con su dharma. En 1906, un año antes de su muerte, Olcott estableció la última de sus cinco escuelas en Madras (Chennai). Existe un viejo proverbio de profunda sabiduría, que dice que una sociedad prospera cuando un anciano planta un árbol, sabiendo con certeza que no vivirá para beneficiarse de su sombra y de sus frutos. Este es el legado que nos dejó. Manteniendo el interés organizativo por sobre los intereses personales en todo momento, que podamos trabajar juntos de modo tal que seamos merecedores de su legado, y en el verdadero espíritu del Día de Adyar.

 

 

Investigamos, inquirimos, no rechazamos nada sin causa, no aceptamos nada sin una prueba: somos estudiantes, no maestros.

 

Henry Steel Olcott,

Discurso Inaugural, 17 de noviembre de 1875.

 

 

 

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