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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 132 - Número 5 -  Febrero 2011 (en Castellano)

 
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La Fundación de la

Sociedad Teosófica moderna

 

 

JESSE  D.  ALTO

El Sr. Jesse D. Alto es miembro de la Sección Filipina de la Sociedad Teosófica.

 

   Cualquiera que lea Teosofía verá que la parte vital de sus enseñanzas trata de la evolución del alma humana, que va paso a paso hacia la perfección del Adeptado. ‘Teosofía’ se traduce literalmente como Sabiduría (Sophia) Divina (Theos). La Sociedad se fundó con el elevado propósito de promover la regeneración espiritual del ser humano. El objetivo es cambiar el corazón y la mente de la humanidad y prepararla para la próxima y más elevada etapa en la evolución. La fraternidad universal se introdujo como base necesaria para la promoción de su elevado propósito, particularmente la transformación radical del hombre, toda su naturaleza, modo de comportamiento y futuro. Ahora, cien años más tarde, se acepta verbalmente esta idea de fraternidad universal, pero no en la práctica. Muchos de nosotros aceptamos esta fraternidad universal como un lema para ser llevado a cabo a su debido momento.

   La Teosofía también se la conoce como Kabbalah, Sufismo, Tao Hsueh, y Sabiduría Divina. Como la ciencia, la Teosofía trata también con la experiencia directa, a menudo de un modo más subjetivo y cualitativo. La Teosofía ofrece explicaciones para la vida, que no dan la religión y la ciencia. Sostiene que el universo está unificado, tiene orden y propósito, que la materia es el instrumento para la evolución de la vida, que el pensamiento es un poder creativo que podemos aprender a usar efectivamente, y que la experiencia de la dicha y del sufrimiento es el medio por el cual crecemos en carácter, compasión, poder y sabiduría.

   Los teósofos generalmente están de acuerdo con las ideas y los ideales básicos de la Teosofía, pero son libres de rechazar cualquiera de ellos, y de interpretarlos según sus propios pensamientos. Esto no significa sin embargo que alguien debería afirmar su punto de vista y argumentar contra las ideas de otros, cuando contradice las suyas. Otras ideas se miden por su propia luz. Lo que nos une no es un conjunto común de ideas sino una búsqueda común de la verdad. Por lo tanto debemos buscar el modo propio, verificar por nosotros mismos esas ideas que sentimos intuitivamente como verdaderas. Y en el sendero, necesitamos descubrir nuestra propia verdad, y vivir nuestra vida de acuerdo con ella. Para ser un teósofo, uno sólo debe estar de acuerdo con los tres Objetivos de la Sociedad Teosófica. Ellos son:

 

Formar un núcleo de la Fraternidad Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color.

 

Estimular el estudio comparativo de la Religión, la Filosofía y la Ciencia.

 

Investigar las leyes inexplicadas de la Naturaleza y los poderes latentes en el hombre.

 

    Según H. P. Blavatsky, hubo teósofos y escuelas teosóficas durante los últimos 2000 años, desde Platón en adelante, hasta los alquimistas medievales. Fue reintroducida nuevamente en 1875 por dos de los más reverenciados Maestros de la Sabiduría, por medio de su agente externo, la Sra. Helena P. Blavatsky, ayudada por el Cnel. Henry Olcott, William Judge y otros en Nueva York, EEUU. La sede principal de la Sociedad posteriormente fue transferida a la actual Sede Internacional, ubicada en Chennai (anteriormente Madras), India. Las amplias bases de la Sociedad aceptan en sus filas a todos los que profesan la idea de una Fraternidad Universal, que estén interesados en fomentar investigaciones comparativas en religión, ciencia y filosofía, y que tienen gran interés en comprender la naturaleza psíquica y oculta del hombre; “oponerse al materialismo y al dogmatismo teológico demostrando la existencia de las fuerzas ocultas desconocidas para la ciencia, en la naturaleza, y la presencia de poderes psíquicos y espirituales en el hombre, ampliando asimismo las opiniones de los espiritistas, demostrando que existen otros organismos trabajando en la producción de fenómenos, además de los ‘espíritus’ de los muertos. La superstición y el desarrollo prematuro de las fuerzas ocultas debían ser dados a conocer y evitados”  (H. P. Blavatsky, Programa Original de la Sociedad Teosófica).

 

La Sociedad Teosófica se fundó

                           

  1. Para darle a la humanidad ciertas verdades más profundas de la vida, necesarias para dar el próximo paso en la evolución humana.

 

  1. Para infundir ciertos principios guía, como la Fraternidad, en la mente de las personas en general, de modo que fuera posible marcar el comienzo de un orden mundial mejor.

 

  1. Proveer agentes en el mundo externo que comprenden el Plan de modo general y pueden por lo tanto cooperar conscientemente con los Hermanos Mayores en el trabajo que Ellos están haciendo para el mejoramiento de la raza humana. (Dr. I. K. Taimni, Principios del Trabajo Teosófico).

 

   El Dr. Taimni continúa diciendo: “la fundación de la Sociedad Teosófica es parte de un movimiento definido para levantar una punta del velo de los misterios más profundos de la vida por Aquéllos que tienen la clave de estos misterios que han estado ocultos para la humanidad. Probablemente, ha llegado el momento en que se le debe dar a la humanidad una oportunidad de cooperación directa con los Hermanos Mayores, quienes desconocidos y no reconocidos, la han guiado y nutrido durante edades, y la han traído a la etapa actual de evolución. Pero esta cooperación puede ser una realidad definida y una fuerza en la dirección del progreso, sólo cuando las verdades de la Sabiduría Antigua impregnen el pensamiento mundial y produzcan los cambios fundamentales requeridos en la vida y panorama del hombre común. Actualmente, la Sociedad Teosófica es un pequeño núcleo en el mundo de los hombres que tratan de comprender estas verdades, y se preparan consciente o inconscientemente para este trabajo común con sus Hermanos Mayores, ahora y en el futuro. A medida que la Sociedad crece y una mayor influencia trae más condiciones favorables al mundo para la recepción de estas verdades, se puede esperar que los Hermanos Mayores den una guía más directa en los asuntos del mundo, permitiéndonos de este modo movernos rápida y suavemente a nuestro destino final, la perfección humana.”

   El Dr. Taimni además afirma: “La Sociedad Teosófica no es como otras sociedades diseminadas por todo el mundo, en las que un grupo de personas vienen y trabajan juntas para alcanzar un objetivo definido. Tiene un trabajo diferente para hacer: el estudio y difusión de las verdades relacionadas con los problemas más profundos de la vida. Y tiene otra función mucho más importante, que es servir como un agente directo en el trabajo de los Hermanos Mayores, para la regeneración del mundo. La Sociedad Teosófica no es un mero cuerpo académico sino un instrumento directo de los Hermanos Mayores por medio del cual esperan producir cambios definidos en el mundo con el conocimiento y cooperación de sus miembros. Este hecho de la conexión vital de la Sociedad con Aquéllos que son los verdaderos Guías de la humanidad, otorga una dignidad peculiar a nuestro trabajo, lindando casi con lo sagrado, y le brinda a la mayoría de sus miembros activos esa inspiración y entusiasmo que son necesarios en un trabajo de este tipo. Les permite permanecer firmes e inafectados en las crisis periódicas que llegan a la Sociedad, y que a veces la sacuden hasta sus cimientos. Ellos sienten en tales ocasiones que su lealtad a los Grandes Seres y a los principios universales que ellos encarnan, trascienden toda diferencia que pueda surgir con respecto a los métodos de trabajo, y por lo tanto, pase lo que pase, no deberían abandonar la gran Causa que la Sociedad representa. El gran Plan está allí, y cada miembro puede planificar su propio trabajo cuidadosamente y llevarlo a cabo del mejor modo posible según sus habilidades, sabiendo que cualquiera que los inconvenientes sean, se utilizarán de algún modo en el trabajo mucho mayor que los Hermanos Mayores hacen incesantemente por la elevación de la humanidad.”

  

El propósito general de la Sociedad

   Los siguientes párrafos son de Principios del Trabajo Teosófico del Dr. I. K. Taimni: “Saber exactamente qué queremos en cualquier emprendimiento es un requisito previo al éxito. Un trabajador teosófico debería tener nociones lo suficientemente claras respecto a los objetivos particulares a los que puede estar aspirando, con respecto al objetivo general de la Sociedad Teosófica, en su trabajo en el mundo externo. Los trabajadores teosóficos intentan cambiar los pensamientos y actitud de la gente en el mundo de modo que la humanidad pueda ser capaz de dar el próximo paso en la evolución y de colocar las bases de los pasos futuros que vendrán, de modo inmediato o lejano, como los Hermanos Mayores lo consideren necesario. Los principales problemas que la humanidad enfrenta actualmente se encuentran en los hábitos de pensamiento erróneos y actitudes pervertidas por todas partes. Hay ignorancia en el mundo respecto al Plan y a los métodos de evolución, y las fuerzas del prejuicio, conservadurismo, egoísmo y ambición todavía prevalecen. Hay ignorancia de la verdadera naturaleza espiritual del hombre, ignorancia de las leyes naturales y de la vida superior que todos alcanzaremos, si no es de modo inmediato, entonces en alguna vida futura.”

   En primer lugar, la Teosofía nos da el amplio plan de evolución y por lo tanto nos permite determinar fácilmente qué movimientos y tendencias están en la dirección correcta y que por lo tanto deben ser ayudados, y cuáles en la dirección equivocada, y a los que hay que oponerse. En segundo lugar, la Teosofía nos brinda una dirección en la que tenemos que movernos, para dar pasos en la reconstrucción del mundo en todo nivel, aplicando nuestro conocimiento general a los problemas comunes de toda naturaleza concebible. En tercer lugar, la Teosofía provee gran cantidad de información de naturaleza científica respecto al mundo en que vivimos, y nuestro lugar en el esquema de las cosas, permitiéndonos ver todos los hechos y las cosas en su correcta perspectiva, y a crear medios correctos y efectivos para ganar el fin último, la perfección humana. La Teosofía es esa Sabiduría Eterna que puede guiarnos a desarrollar una civilización verdadera y noble que durará y será libre de esas características feas y dolorosas que han desfigurado la así llamada civilización moderna.

   Gran parte de la humanidad no es consciente de esta sutil conexión entre los condicionamientos externos que prevalecen en el mundo y que gobiernan tales condiciones. Deberíamos darnos cuenta de este hecho y ver la gran necesidad de divulgar estas verdades en el mundo externo hasta que impregnen su atmósfera mental y produzcan los cambios necesarios en la opinión del hombre común. Entonces, vemos que la difusión de estas verdades de Sabiduría Eterna es la función primaria de la Sociedad Teosófica y un deber que es responsabilidad de todos sus miembros por todo el mundo. La difusión de la Sabiduría Eterna debería ser en parte intelectual y en parte espiritual. Debe afectar nuestro corazón hasta cierto punto, y producir esos cambios sutiles en el interior, que se reflejan en cambios de actitud y modos de ver las cosas. Debe afectar los estratos más profundos de la consciencia si ha de producir algún efecto tangible en la vida.

   Deberíamos trabajar silenciosamente y sin obstáculos y hacer sentir la influencia de nuestras ideas indirectamente y en gran medida. La influencia de nuestras ideas no debería aparecer como una imposición desde el exterior, sino como un crecimiento evolutivo natural desde el interior. Deberíamos estar interesados en las causas de los males que intentamos eliminar y tratar sólo de modo secundario con los efectos que surgen de estas causas primarias.

   Como dijo uno de los Mahatmas:

 

El origen de cada mal, ya sea pequeño o grande está en la acción humana, en el hombre cuya inteligencia lo hace el único agente libre en la naturaleza. No es ni la naturaleza ni una Deidad imaginaria quien debe ser culpada, sino la naturaleza humana envilecida por el egoísmo.

 

   El extracto del libro del Dr. Taimni continúa del modo siguiente: “Si sólo tratamos con los efectos y no le prestamos atención a las causas, nunca podremos superar los problemas aunque podamos eliminar temporalmente las manifestaciones externas. Todos los grandes maestros espirituales siempre van a la fuente del mal y a los problemas del dolor y el sufrimiento humanos. Ellos no ofrecen meros paliativos, ofrecen el sendero que elimina la causa del sufrimiento y el dolor para llegar permanentemente al estado de iluminación que transciende las aflicciones de la vida inferior. La Sociedad Teosófica es una organización con una base espiritual para adoptar un modo espiritual de enfrentar los difíciles y complicados problemas que encontramos por todas partes en el mundo. Sus miembros deberían intentar ir profundamente dentro de estas dificultades y tratar de descubrir las causas subyacentes de los males que quieren erradicar. No es un cuerpo filantrópico en el sentido ordinario del término aunque existe exclusivamente para promover el bienestar de la humanidad.”

 

Dónde comenzar

   Para ser un buen servidor, primero debemos purificar y armonizar los yoes inferiores. Un proverbio taoísta atribuido a Lao Tze dice:

 

Si quieres despertar a toda la humanidad, entonces despiértate tú mismo. Significa que debemos purificar y armonizar los vehículos físico, emocional y mental, y despertarlos y ser uno con el Yo Superior. Verdaderamente el mayor don que debes dar es el de tu propia auto-transformación.

 

   La Sra. Radha Burnier, Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica, dijo que los hechos externos son productos del estado interno de la consciencia. La sociedad no puede cambiar sin modificar la consciencia individual humana.

   Un estudiante de Filosofía Comparada dijo: “Si no compartimos nuestra claridad de comprensión, entonces difundimos nuestra confusión.” Debemos estudiar y comprender nuestra verdadera naturaleza espiritual, y como tal, una parte del todo. Estamos intrincadamente unidos, y cualquier clase de comprensión de la vida, religiosa e iluminada reconoce este hecho. La forma más elevada de despertar es el Budado, que tiene un solo y claro foco central: la liberación de todos los seres que se ahogan en el océano de samsâra (ilusión, constantes nacimientos y muertes). Simplemente, se consagran tremendos cambios en cualquier auto-transformación individual. No es meramente un asunto privado, porque siempre existe más en juego, que nuestra paz interna y bienestar personal. Los demás seres que él toca en la vida también se ven afectados. Si el planeta está contaminado y esta tierra muere, ¿no se debe a que los seres humanos están enfermos? En general, simplemente, no estamos integrados.

 

La Teosofía enseña la renovación mutua, antes que auto-renovación, para empezar. La unión es la fuerza. Es reuniendo muchos teósofos del mismo modo de pensar, en un grupo o más, y haciéndolos que se unan estrechamente por el mismo lazo magnético de unidad y simpatía, que el objetivo de desarrollo y progreso mutuo en el pensamiento teosófico se puede lograr mejor. (H. P. Blavatsky, Programa Original de la Sociedad Teosófica).

 

   Entre otros, el objetivo común en esta renovación mutua puede ser la indañabilidad y la unidad en multiplicidad de acciones, una búsqueda común de la verdad, claridad de comprensión, y no argumentar contra opiniones diferentes, no apegarse al fruto de la acción, y carencia de codicia.

   La auto-renovación conduce al estudiante a la purificación de sus vehículos inferiores, es decir las facultades físicas, emocionales y mentales, de modo que el Yo Superior pueda disciplinarlos y controlarlos. El estudiante debería permanecer sereno y contento dentro de cualquier situación en la que se encuentre, aprendiendo de las experiencias, la situación que se le brindó, y ofreciendo todo al Yo superior.

 

Ayudar a promover el propósito de la Sociedad

   Como buscadores honestos de la Sabiduría Antigua, debemos continuar nuestro estudio y obtener claridad y comprensión, como está escrito en libros de Teosofía, tales como A los Pies del Maestro, La Voz del Silencio, y Luz en el Sendero. Algunos estudiantes también se interesarán en leer La Doctrina Secreta, Isis sin Velo, y otros libros escritos por la Dra. Annie Besant, Charles Leadbeater, C. Jinarâjadâsa, Geoffrey Hodson, I. K. Taimni y N. Sri Ram, para ayudar a profundizar en la comprensión de la Sabiduría Eterna. Deberíamos continuar la búsqueda por el estudio de la Sabiduría Divina; agradecer, aceptar y aplicar las lecciones aprendidas en nuestra vida diaria, y finalmente compartir lo que hemos aprendido con quienes están dispuestos a escuchar y aprender.

   Las Ramas y los Grupos de Estudio deben mantener regularmente sus reuniones acordadas con un programa de estudio, y determinar debates sobre temas estipulados previamente. Regularmente se deberían llevar a cabo reuniones entre Ramas, y también visitas de miembros y de quienes ocupan cargos directivos de otras Ramas para promover lazos afectivos, cooperación y unidad entre los miembros de la Sociedad. Las reuniones de Rama deberían promover la armonía y la unidad de los miembros como una expresión de sabiduría, que une, opuesta a la argumentación intelectual, que divide.

 

Desafíos del futuro

   En el inicio de la Sociedad Teosófica, algunos miembros cuestionaban el hecho de cobrarles cuotas sociales a los miembros. Algunos consideran la cuota anual como una forma de impuesto y por lo tanto como no fraternal. La Sociedad debe pagar gastos de boletines, postales, telefónicos, energía eléctrica, elementos para las oficinas, costos de viajes y alojamiento de conferencistas teosóficos, y muchos otros gastos de mantenimiento necesarios para mantener en actividad a la Sociedad. La Sociedad también creó una Fundación para administrar y supervisar las escuelas teosóficas, y otros proyectos de la Orden Teosófica de Servicio. El monto que se reúne de los miembros por cuotas es escaso para pagar gastos operativos fijos, pero la Sociedad tiene que continuar el trabajo y pagarlos con contribuciones voluntarias de algunos miembros. Se necesita más ayuda financiera para proyectos valiosos que ayudan a diseminar las enseñanzas de la Teosofía.

   A menudo, los teósofos discuten sobre la forma en que se conducen las reuniones de Rama, y luego siguen las discusiones que ocurren sobre temas tratados durante la reunión. La Sra. Radha Burnier dijo: “Dejen que el amor fraternal los guíe. Pueden estar en desacuerdo tanto como lo deseen en opiniones, pero no deben permitir que esto lleve a ningún tipo de resentimiento, o de presunción en vuestro discernimiento superior al poder ver lo que para ustedes es el sendero correcto. Permanezcamos juntos fraternalmente y llevemos a cabo nuestro trabajo, sea la tarea que sea. Hay mucho tiempo después para discutir qué significa esto o aquello. Todo lo que divide es opuesto a las leyes de compasión y de Fraternidad Universal. Si se los deja a su propia comprensión, la gente llegará a la verdad sobre todo, a su debido tiempo.”

   La Sociedad Teosófica tiene una misión global para difundir las enseñanzas de la Sabiduría Antigua, para ayudar a regenerar a la humanidad. Las Secciones nacionales, Ramas y Grupos de Estudio deberían converger en esta misión y continuar el trabajo fundado por los Maestros de la Sabiduría. Aspiremos todos a volvernos co-trabajadores de los Maestros de la Sabiduría. Deberíamos ser unidireccionales y extraer el conocimiento existente dentro de nosotros, para ser más eficientes en el servicio que es nuestro camino ahora, de servir a Dios y a la causa de la humanidad.

   Después de cien años de la reintroducción de la Teosofía, cada vez más buscadores son atraídos a las antiguas enseñanzas de Oriente. Cuánto se pueden diseminar las enseñanzas, de modo que más se vean atraídos a unirse a la Sociedad y se vuelvan buscadores honestos, y co-trabajadores de los Maestros de la Sabiduría, es un desafío para la Sociedad que requiere de un estudio y planificación serios.

 

 

 

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