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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 131 - Número 12 - Septiembre 2010 (en Castellano)

 
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Los planos de la Naturaleza:

un punto de vista alternativo

 

 

SHIRLEY J. NICHOLSON

 

La Sa. Shirley J. Nicholson es un antiguo miembro de la Sociedad Teosófica de Norteamérica, y autora de varios libros, incluyendo Sabiduría Antigua, Percepción Moderna.

 

   Al iniciar sus estudios, los teósofos se enfrentan a la idea del espacio como algo lleno de un número de esferas inter-penetradas, llamadas ‘planos de la naturaleza’. Esta enseñanza es crucial para comprender muchos fenómenos y estados de consciencia familiar a los teósofos. La mayoría de los estudiantes están familiarizados con la idea de planos de H. P. Blavatsky, desde el físico o el más denso al Âtmico o menos común y más etéreo. Quienes están acostumbrados a los escritos de Annie Besant (AB) y C. W. Leadbeater (CWL), también conocen una noción diferente que agrega dos planos más elevados en la parte superior de la lista. Âdi y Anupâdaka. Muchos de los que dependen de HPB respecto a las enseñanzas esenciales de Teosofía, sienten que esta interpretación es inapropiada y tal vez arbitraria. Aunque, según lo que conozco, AB y CWL nunca explicaron las razones de este cambio, tal vez la explicación está implícita en sus investigaciones clarividentes.

   A continuación está la versión de cada uno de los sistemas:

 

Planos de la Naturaleza

 

HPB

AB / CWL

 

Âdi

 

Anupâdaka

Âtmâ

Âtmâ

Buddhi

Nirvânico

Manas

Manas

Kâma Rupa

Astral

Linga Sarira

Prâna

Prâna

Etérico

Sthula Sarira

Físico

 

   En enseñanzas privadas a su grupo interno, HPB mencionó que cada principio humano está en un plano diferente del universo, aunque ella no hizo explícita esta enseñanza (Hall, p.8). Para AB y CWL el ‘cuerpo’ o vehículo con el que se envuelve un principio humano, está compuesto de materia física o super-física del plano correspondiente. Los nombres para planos y divisiones dentro de la lista, cambiaron un poco de vez en cuando. ‘Nirvánico’ se usó a veces para el plano búdico o átmico. HPB usó el término ‘astral’ para lo que ahora se lo conoce como ‘etérico’. Los principios humanos incluían lo que HPB llamó el linga sarira, y AB/CWL el ‘doble etérico’. Más tarde esto se consideró como parte del plano físico. Prâna, a veces considerado como un plano y a veces no, se tomó como el principio vivificador de todas las cosas, y no limitado a ningún plano. Todos los planos se consideraron como compuestos de siete subplanos.

   Las semillas de una nueva visión universal se plantaron en 1895, aunque indicios de la misma, al parecer, fueron anteriores. Tanto AB como CWL tenían poderes clarividentes, y estaban agregando detalles sobre los planos por medio de la investigación clarividente. Todo comenzó cuando A. P. Sinnett, receptor de gran parte de las cartas de los Maestros, le pidió a CWL que tratara de penetrar en el misterio de la materia por medio de la clarividencia. Fue al final de una era. HPB había muerto cuatro años antes, y la última de las cartas de los Maestros se recibiría al año siguiente. En este punto Sinnett aparentemente sintió que más investigación clarividente sería útil. La Sra. Besant se unió al proyecto y Sinnett estaba presente como observador en las primeras sesiones. Noticias del proyecto aparecieron en 1895 en Lucifer, un periódico teosófico, y en un folleto titulado ‘Química Oculta’.

   Los primeros resultados de la investigación fueron sorprendentes. Los clarividentes trataron de dividir un átomo físico de un gas como el hidrógeno muchas veces. Vieron que lo que parecía ser el último átomo físico de gas, ya no era más físico, sino materia del próximo plano, del astral o emocional. Más investigación confirmó que el átomo final de cada plano, aporta átomos del plano superior siguiente.

   Según AB y CWL todos los átomos están compuestos de Anu o ‘burbujas en Koilon’,  como las llamaban. Koilon es el nombre dado a una sustancia inerte análoga al éter, que a principios de 1900, los científicos sostenían que llenaba todo el espacio. Cada Anu es como una burbuja en una bebida carbonada. En sí misma está vacía, no está compuesta de nada.

   Al parecer, el éter es visible a la vista clarividente. Sin embargo, en la época de Einstein, el famoso experimento Michelson-Morley desaprobó la existencia del éter como se lo entendía en ese momento. Pero actualmente ha surgido en física una noción similar con el descubrimiento de la ‘materia oscura’ invisible existente en todas partes, en cantidades mucho mayores que la materia visible.

   AB y CWL realmente contaron el número de átomos físicos finales característicos de cada plano. En los Yoga-sutra-s Patañjali escribió sobre los siddhi-s o poderes supernaturales latentes en los seres humanos. Él describe un poder como ‘Conocimiento de lo pequeño, lo oculto o lo distante, dirigiendo la luz de la facultad super-física’ (Taimni, p.324). Aparentemente AB y CWL habían desarrollado este siddhi. Ellos definieron los planos como ‘materia espiritual’, una combinación de consciencia y algún grado de materialidad, física o super-física. Se descubrió que cada plano estaba compuesto de átomos estructuralmente idénticos, con el mismo número de Anu. Por ejemplo, vieron que un átomo químico final de hidrógeno contiene 18 Anu, el oxígeno contiene 290, etc.

   AB y CWL describieron parte de su experiencia, al investigar lo que para la ciencia actual serían consideradas estructuras subatómicas:

 

El primer átomo químico seleccionado para este examen fue un átomo de hidrógeno (H). Al observarlo cuidadosamente, se vio que estaba formado de seis cuerpos pequeños, dentro de una forma similar a un huevo. Rotaba con gran rapidez sobre su propio eje, vibrando al mismo tiempo, y los cuerpos internos giraban de modo similar. Todo el átomo giraba y temblaba, y debía ser estabilizado antes que fuera posible una observación exacta.

 

   Los Anu son notables porque están vacíos, son burbujas o espacios pequeños vacíos en el Koilon. La materia, física y super-física, está donde no está el éter inerte. El matemático y físico Henri Poincaré (1854-1912), que publicó un informe científico como prueba de la discontinuidad quántica en 1911-1912, describió un átomo simplemente como un agujero en el éter.

   Según AB cada Anu o burbuja está llena de la consciencia del Logos Cósmico. Las Stanzas del Dzyan en La Doctrina Secreta, sugieren esto poéticamente. La Sra. Besant compara al Logos Cósmico con Fohat, cuando ‘Fohat cava agujeros en el espacio’ en el lenguaje de La Doctrina Secreta. Según la enseñanza esotérica, toda la creación descansa en un Vacío. Por lo tanto estos ‘agujeros’ que están vacíos de éter, son las verdaderas unidades finales de nuestros planos de la naturaleza. Aquí el Vacío se describe como unidades de carencia de sustancia pero llenos de Vida divina.

   Contando el número de átomos finales característicos de cada plano, AB y CWL encontraron una estructura matemática perfecta. Âtma, que se consideraba como el plano más elevado, tenía 3 Anu, con cada plano inferior se agrega un Anu. Para completar la secuencia, se necesitaban dos planos más, uno con 2 Anu para Anupâdaka y uno con 1 Anu para Âdi. Así la estructura numérica que surgió de la investigación clarividente llevó a dos planos superiores. La Sra. Besant expresó que estos planos eran el resultado de una deducción, y no de una visión clarividente. Sería sorprendente si un área tan sublime tuviera una contraparte visible para la investigación humana.

   HPB aclaró que Âtma es el principio humano más elevado, y esta visión alternativa no negaba su posición. Muestra los siete principios humanos anclados en los cinco planos inferiores. Âdi y Anupâdaka están más allá del reino de la experiencia humana. Los planos físico, etérico, emocional, y mental, son los campos de desarrollo del reino humano y de los reinos inferiores. Âtmâ y Buddhi son los reinos del desarrollo super-humano y de la evolución de los iniciados. Âdi y Anupâdaka están en los reinos de actividad divina. En estos elevados niveles el Logos resplandece y desarrolla un universo más allá de nuestra esfera de conocimiento.

   En junio del 2006, la historiadora Julie Hall dio una conferencia para la Asociación para el Estudio del Esoterismo, en la Universidad de California, Davis, en la que exploró las razones de las diferencias entre los puntos de vista de HPB y de AB/CWL. Primero, ella sugirió que HPB misma, había enseñado algunas de las opiniones alternativas a su grupo interno, del que AB era miembro. Más tarde, la Sra. Besant publicó parte de este material. Segundo, Annie Besant, Presidenta de la Sociedad Teosófica, fue influida por las investigaciones clarividentes de CWL. Finalmente, la Teosofía se estaba volviendo más popular y la Sociedad Teosófica estaba creciendo. Existía la necesidad de una sistematización y aclaración de las enseñanzas teosóficas. Un sistema simple y coherente, sin basarse demasiado en términos sánscritos, sería de ayuda al enseñar Teosofía a los miembros nuevos. Ella señaló:

 

El concepto teosófico saptaparna (sistema de siete planos separados pero interconectados) es un intento fascinante del siglo diecinueve para comprender la naturaleza de la consciencia y de los cuerpos humanos en relación con el universo más amplio. Éste revela una necesidad de una estructura numérica y una comprensión de la antropología y cosmología espiritual, una necesidad avalada a lo largo de la historia del pensamiento humano (Hall, p.5)

 

   Las investigaciones que comenzaron en 1895 llevaron a la publicación de Química Oculta de AB y CWL, y Un estudio sobre la Consciencia de la Sra. Besant. Existe corroboración de estas ideas, por lo menos por un científico, el físico británico Stephen M. Phillips, que trabajó mucho para mostrar cómo AB y CWL comprendieron la naturaleza final de la materia. Él tiene un sitio web (www.smphillips.8m.com). Su nuevo libro, La conexión matemática entre la Religión y la ciencia, no relacionado con AB y CWL, se publicó en 2009.

   Para los estudiantes teosóficos el esquema AB/CWL, ofrece una visión alternativa de los planos, con apoyos en experiencia clarividente y una sólida deducción. Presenta un sistema elegante de unidades vacías o Anu que se combinan en grupos de seis, entrelazándose y girando en un movimiento complejo, siempre de modo ordenado y nunca al azar.

   Para un vidente con percepción espiritual sin velos, toda la naturaleza resplandece con Luz divina, porque como HPB lo enseñó, al igual que los místicos a través de la historia, la naturaleza es sólo la cubierta externa de la Divinidad misma. Cuando la Sra. Besant escribió su famosa invocación, “Oh Vida Oculta que vibras en cada átomo”, indudablemente hablaba de algo muy real para ella.

 

 

Referencias

Besant, Annie y C. W. Leadbeater, Química Oculta: Observaciones clarividentes de los Elementos químicos. Editorial Teosófica, Londres, 1919.

Hall, Julie, ‘El Saptaparna: El significado y orígenes de la Constitución Septenaria del Hombre’, Historia Teosófica: periódico cuatrimestral de Investigación,  Octubre 2007, vol. XIII, Nº 4.

Taimni, I. K., La Ciencia de la Yoga, Editorial Teosófica, Adyar, Chennai, 1961.

 

                                   

 

 

  

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