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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 131 - Número 9 - Junio 2010 (en Castellano)

 
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De Fi, una mosca y una pulga,

y la eterna historia de la Raza Humana

 

 

FRED A. PRUYN

 

El Sr. Fred A. Pruyn de Holanda dio esta charla en 2006 en la Sociedad Teosófica en Pasadena. EEUU.

 

   La edad de Kali ha llegado, una época oscura de miedo y miseria, causada por la pérdida de la virtud y mucho egoísmo. Vemos el miedo por todas partes a nuestro alrededor. Le tememos a emergencias desconocidas que podrían poner a nuestro pequeño yo en peligro. Existen miles de riesgos que paralizarían la mente humana y cambiarían nuestra personalidad en un instante en un bloque de concreto, si les permitiéramos controlar nuestra vida.

   Literalmente, Kali Yuga se traduce como la edad de hierro o época negra; la cuarta y última de los cuatro grandes yuga-s que constituyen un mahâyuga (una gran edad), los otros tres son el Krta o Satya Yoga, el Tretâ Yoga, y el Dvâpara Yuga. El Kali Yuga es la fase más material del ciclo evolutivo de un ser o un grupo, y se afirma que comenzó en el momento de la muerte de Krshna, considerado generalmente como en 3102 aC.

   Esencialmente, todos los yuga-s tienen relación con la armonía, el ritmo y las proporciones. Sabemos que la armonía es divina en esencia, y sentimos que una composición musical armónica nos puede producir gran dicha. En las artes podemos ver que las proporciones correctas, un fino equilibrio, pueden ponernos en contacto con lo Divino.

 

Un mosca y una pulga en el tiraje de la chimenea

Estaban prisioneras, entonces, ¿qué podían hacer?

La mosca dijo, “¡Escapemos!”

“¡Volemos!” dijo la pulga,

Entonces escaparon por una grieta en el tiraje de la chimenea.

 

   En esta gema expresada en un poema humorístico, de Trudi Hammel Garland, autor de varios libros magníficos sobre matemáticas y espiritualidad, encontramos una expresión del ritmo de la Naturaleza en una forma pura, no notada a valor nominal, pero estrechamente en correspondencia por sus tiempos al número mágico de Fi, la así llamada proporción áurea, o sección áurea.

   La sección áurea es un número irracional o trascendental, ¡un número trascendental!, lo que significa que nunca se repite y nunca finaliza, con un valor práctico de 1.618 o 0.618. Muchos artistas, especialmente pintores y arquitectos siempre han adoptado el poder animador de este número. Parecen haber algunos lazos inesperados con este número en el crecimiento espiritual en el Kali Yuga.

   Para obtener una imagen decente de las dimensiones de esta edad tenebrosa tenemos que regresar a un pasado lejano, no sólo unos 2000 años, sino millones de años. Cualquiera que opine que la evolución espiritual de la humanidad en Kali Yuga podría ocurrir en unos pocos milenios, se tiene que preparar para recibir un shock, porque tendremos que ir hacia atrás cuatro millones de años para encontrar las raíces de todo este problema actual.

   Los antiguos registros cronológicos de los Brâhman-s se refieren a cuatro grandes ciclos evolutivos o yuga-s que decrecen con el tiempo. La longitud total de los cuatro yuga-s en años terrenales es 4.320.000, 1.728.000 para el Satya Yuga, 1.296.000 para el Tretâ Yuga, 864.000 para el Dvâpara Yuga, y finalmente pero no menos importante, 432.000 para Kali Yuga. Podemos notar que la extensión de estos cuatro yuga-s está relacionada en la proporción 4:3:2:1, es decir, son todos múltiplos de 432.000.

   Hace unos cuatro millones de años, terminó un Kali Yuga anterior, y uno nuevo comenzó, mahâyuga. El hombre supo nuevamente el significado interno de la Naturaleza, reconoció ser uno con la Naturaleza, y vivió en armonía con la Gran Madre. Fue un tiempo maravilloso, tan extraordinario que el crecimiento espiritual, simplemente no era posible. Todo estaba allí, no se deseaba nada, no existía el sufrimiento, por lo tanto no había aspiración, esfuerzo, y por lo tanto no había crecimiento. El Glosario Teosófico en Internet lo describe así:

 

Es la edad de la pureza, la realidad, y la verdad, a veces llamado el Krta Yuga. El Krta es la edad en la que la rectitud es eterna, cuando las obligaciones no languidecían ni las personas se deterioraban. Los hombres no hacían ningún esfuerzo, y se obtenía el fruto de la tierra con sólo desearlo. No existía la malicia, el lamento, el orgullo, el engaño; sin controversias, odio, crueldad, miedo, aflicción, celos, o envidia. Las castas con las mismas funciones desempeñaban sus obligaciones, estaban dedicadas constantemente a una deidad, y usaban una fórmula, una ley, y un rito. Aunque tenían deberes separados, tenían sólo un Veda y practicaban un deber.

 

   En el próximo Yuga, Tretâ Yuga, la virtud disminuyó un cuarto, y entonces mide tres veces el Kali Yuga, y dura 1.296.000 años.

 

En el Tretâ Yuga comenzó el sacrificio, disminuyó la rectitud en un cuarto; los hombres se adhirieron a la verdad, y eran devotos a una rectitud dependiente de las ceremonias. Los sacrificios prevalecieron con actos sagrados y una variedad de ritos. Los hombres actuaban con un objetivo en vista, buscando la recompensa de sus ritos y sus dádivas, y ya no estaban dispuestos  a austeridades, y a liberarse de un simple sentido del deber.

 

   En el Dvâpara, se pierde la virtud a la mitad y como resultado dura aún menos, 864.000 años. Se dice que

 

El Veda se volvió cuádruple. Algunos hombres estudiaron cuatro Veda-s, otros tres, otros dos, otros uno, y algunos, ninguno. Las ceremonias se celebraban en una amplia variedad de formas. Desde la declinación de la bondad sólo unos pocos hombres se adhirieron a la verdad. Cuando los hombres cayeron de la bondad, muchas enfermedades, deseos y calamidades causadas por el destino, los asediaron, por las que estuvieron sumamente afligidos y fueron conducidos a practicar austeridades. Otros que deseaban la felicidad de los cielos ofrecieron sacrificios. Entonces los hombres descendieron a la ausencia de rectitud.

 

   Autores proféticos del Vishnu Purâna describieron la naturaleza de la edad del Kali, algunos miles de años atrás. Encontramos en La Doctrina Secreta de H. P. Blavatsky:

 

Habrá monarcas contemporáneos, reinando sobre la tierra, reyes de espíritu grosero, temperamento violento, y siempre aficionados a la falsedad y la malicia. Les producirán la muerte a mujeres, niños y vacas; se apropiarán de los bienes de sus súbditos, tendrán malas intenciones con las esposas de otros, tendrán un poder ilimitado, sus vidas serán cortas, sus deseos insaciables… Las personas de varios países entremezclándose con ellos, seguirán su ejemplo, y siendo los bárbaros poderosos (en India) patrocinados por los príncipes, mientras que se ignoran tribus más puras, la gente perecerá (…) La riqueza y la piedad decrecerán hasta que el mundo esté totalmente depravado. Sólo la propiedad conferirá rango; la riqueza será la única fuente de devoción, la pasión será el único lazo de unión entre los sexos, la falsedad será el único medio de éxito en los litigios, y las mujeres serán meros objetos de gratificación sensual… Modelos externos serán la única distinción de los diferentes órdenes de la vida… si un hombre es rico se lo considerará puro, la deshonestidad (anyâya) será el medio universal de subsistencia, la debilidad la causa de dependencia, la amenaza y la presunción sustituirán al aprendizaje, la liberalidad será la devoción, el consentimiento mutuo, el matrimonio,  la ropa selecta, la dignidad. El más fuerte reinará; la gente, incapaz de soportar la pesada carga, khara bhâra (el peso de los impuestos) se refugiará en los valles… Así en la edad del Kali, aumentará la decadencia constantemente, hasta que la raza humana se acerque a su aniquilación.

 

   No es una historia feliz, en modo alguno. Aunque esto nos llega de un oscuro pasado, tiene la esencia de una noticia publicada hoy.

   Algunos escritores y científicos que muestran interés en los registros cronológicos de los Brâhman-s sostienen que estos períodos son demasiado largos. Generalmente ignoran o niegan el hecho que estos años son una conversión de los así llamados años divinos, pasados a años humanos. Si consideramos años divinos, 360 años por cada año humano, para los años humanos tendríamos que enfrentar un gran problema con nuestro devachan, y nuestra próxima encarnación, porque estaríamos saltando directamente por estos ciclos y difícilmente desarrollaríamos la espiritualidad que necesitamos en estas edades. G. de Purucker expresó que nuestro periodo postmortem tomará aproximadamente cien veces los años que hemos vivido en este globo. En otras palabras, nuestra vida en este mundo toma sólo uno por ciento de nuestra vida verdadera o universal, que enfatiza el significado de esta vida, porque sólo en este pequeño periodo de tiempo podemos moldear nuestro futuro. En ese otro noventa y nueve por ciento de nuestra vida, dormimos en el seno de nuestro padre y descansamos en la vastedad del espacio, y no podemos corregir nuestro destino. Sin embargo esta cifra se da como indicación general, y puede haber gran número de variaciones y excepciones, al igual que existe un amplio rango en la necesidad del sueño en los individuos. Ahora podemos comprender mejor los registros cronológicos de los Brâhman-s respecto a los ciclos evolutivos, y por qué se expresan en años divinos.

   El curso evolutivo de toda la vida fluye de modo cíclico, no tanto como el famoso pensamiento de Einstein, por la curvatura del espacio y el tiempo, que cambiará inevitablemente cualquier línea aparentemente recta, en una línea curva, sino debido a la razón de que todo está animado, hasta la más mínima partícula. Por lo tanto, estamos rodeados y permeados por ondas de vida en planos visibles e invisibles de existencia. Todo ES consciencia, puntos de encuentro temporales de espíritu y materia, de todos los diferentes planos de existencia. Existe un constante intercambio de vida y vehículos por esa vida, visible e invisible. Estas almas o entidades forman las oleadas de vida, y juntas sienten el impulso para continuar su curso evolutivo, en su etapa particular de vida. Cerca de la costa, la vida bajo la superficie del mar sube y baja con la marea. Del mismo modo toda la vida sigue una huella invisible, al pasar en ciclos por los planos invisibles, en un orden constante serial. Nosotros, y nuestros hermanos, en otros reinos de la vida, incluso por debajo de la tierra, merecen el crédito por la manifestación de ciclos en la Naturaleza. Observamos las estaciones, pero también los cambios en la naturaleza. Todo está conectado con la maduración mental y espiritual de nuestra vida interna.

   Cuando damos una mirada más cercana a la fase preparatoria del sistema hindú de cronología, podemos estar seguros que la Naturaleza no trabaja de modo misterioso, como se piensa comúnmente, sino de modo impersonal, tal vez, de forma matemática, que tiene mucho que ver con la armonía y la virtud, dos aspectos del mismo orden. Algunos diccionarios describen la ‘virtud’ entre otras cosas como moralmente excelente; en otras palabras, el estado espiritual más desarrollado. ¿No es extraño que tengamos una expresión para una situación en la que los esfuerzos para solucionar un problema determinado, en realidad resultan agravando el problema, o creando un problema peor? Lo llamamos círculo vicioso. ¡Qué extraño que un círculo sea vicioso!

   La evolución cíclica nunca puede ser un círculo cerrado, debería verse más como una espiral bajo la influencia del tiempo. Luego podemos ver que las matemáticas pueden acertadamente llamarse el lenguaje del universo y pueden ayudarnos a encontrar el conocimiento para salir de este Kali Yuga,  como la mosca y la pulga para salir del tiro de la chimenea.

   Como escribió Spinoza, el gran filósofo del siglo diecisiete:

 

Intentaría tratar el vicio humano y la locura geométricamente. Las pasiones del odio, ira, envidia, etc., considerados en sí mismos, se dan por la necesidad y la eficacia de la naturaleza… por lo tanto trataré a la naturaleza y fuerza de la emoción exactamente de la misma manera, como si yo estuviera interesado en líneas, planos y sólidos.

 

   Spinoza dio pistas respecto a la fase preparatoria del cosmos con el cual este sistema de Yuga-s tiene mucho en común, como también tiene mucho en común con la virtud y la pérdida de la misma. Esto responde a otra pregunta mayor, ¿por qué otros reinos de la Naturaleza parecen estar apartados de esta atroz vorágine? Estos yuga-s de sufrimiento se fundamentan en la virtud, por lo tanto, es evidente que todo este sistema se basa en las operaciones morales de la Naturaleza.

   Como ya lo mencioné, toda la evolución muestra un sendero cíclico, con altos y bajos, por lo tanto muestra mucha regularidad. Las propiedades especiales de la proporción divina, 1.618 ó 0.618, o las propiedades de ese otro número enigmático, el número Pi, la proporción de la circunferencia de un círculo a su diámetro, fueron y serán siempre las mismas. No existe nada humano en ella, son simplemente eternas. Estas ideas sobreviven a todas, incluso a una aniquilación total del universo, porque realmente no son ideas, o materia, o un sistema o principios, sino la expresión de la inteligencia más elevada del universo, y por lo tanto son un anteproyecto.

   Con la ayuda de estas herramientas podemos hacer por nosotros mismos un diagrama de la naturaleza. Ahora podemos descubrir los verdaderos senderos esotéricos de la Naturaleza, introducirnos en sus sendas, seguir sus pasos e ir con la marea. No estaría demasiado sorprendido si la famosa proporción divina de Fi, jugara un rol clave en nuestro universo evolutivo.

   Esta proporción divina se muestra en tantos lugares impensados y comportamientos en la Naturaleza, que debe tener alguna relación con la longitud proporcional de los yuga-s y del tiempo del sufrimiento. Como ya se mencionó, es la misma regla de armonía divina que buscaron muchos artistas, para hacer que su trabajo cobrara vida cuando querían transmitirle un alma. Vemos esta proporción áurica dentro de muchas propiedades mágicas por todas partes en la Naturaleza, en la formación y crecimiento de las semillas de los girasoles, el crecimiento circular de brotes y hojas en los tallos de plantas y árboles, el comportamiento especial de aves de presa, en la constitución total de nuestro cuerpo, en composiciones musicales, etc. Incluso la mosca y la pulga en la falla del tiraje de la chimenea, encontraron un lugar allí proporcional a Fi.

   Entonces, ¿por qué las oleadas de vida del karma humano en desarrollo no seguirían el mismo orden divino a través de los yuga-s? ¿Por qué los yuga-s en evolución no mostrarían el mismo orden que el crecimiento circular de las ostras? Toda la verdad de las operaciones ocultas de la Naturaleza nunca se divulgó al público, ni se debatió abiertamente, por una buena razón. Hablando de modo general, nos lastimaríamos seriamente si supiéramos de hechos futuros que requirieran un auto control interno mayor del que ahora tenemos. No es sin un motivo que no podemos predecir, porque nos prepararíamos exotéricamente, pero mucho más importante aún, estaríamos desprevenidos esotéricamente. El mensaje fue que estar preparados esotéricamente es primordial.

   A menudo mostramos un hábito malo al tratar de terminar una crisis eliminándola rotundamente. Lo llamamos prevención, que a menudo se lo considera como una medida sabia. Pero del mismo modo, la prevención puede empeorar las cosas, especialmente cuando comienza con miedo. Para evitar herirnos, inventamos cinturones de seguridad, zonas para atenuar impactos, y, una máquina más poderosa. El tránsito se debe ordenar de modo más seguro, pero si se puede, también más rápido. Al tratar infecciones, tendemos a atacar al cuerpo con antibióticos; o en grupos, cuando aparece un pequeño desacuerdo, son demasiados los que portan armas.

   Siempre existieron esas opciones áureas, paciencia y desapego. Probablemente amamos más a nuestros yoes inferiores que a esas opciones y ¡echamos de nuestra casa a esos visitantes que no son bienvenidos! Una crisis, en otras palabras, la parte más visible de un ciclo, simplemente tiene que correr su carrera de un modo u otro. El flujo del karma tiene que prevalecer. Cuando se junta mucha agua en un embalse, se deben abrir las válvulas, no podemos detener la lluvia.

   Haríamos bien en estudiar el modo en que las reservas asiáticas manejaron los contratiempos. En su correspondencia con el editor inglés A. P. Sinnett, un sabio tibetano afirmó que “El tiempo a menudo neutraliza los peores males precipitando una crisis” (Cartas de los Maestros, Nº 87). Y en otra carta escribe: “Estamos todos preparados y tratando de apurarnos en la crisis de un modo u otro”. (Carta Nº 130)

   ¿Dónde encontramos un filósofo occidental que diga estas palabras? Generalmente las autoridades tratan sólo de detener la continuidad de un ciclo. El mundo occidental habitualmente ama el miedo, describiendo siempre el dolor y el sufrimiento y no la rica cosecha de la compasión y la felicidad que sigue cuando estamos ‘afuera del tiraje de la chimenea’, cuando las consecuencias de vicios anteriores se han superado.

   En una escala mucho más grande, ¿no sería cada mahâyuga, con el subsiguiente orden de ciclos de un modo decreciente, como Krta, Tretâ, Dvâpara y Kali Yuga, sólo una crisis en sí misma, un proceso de crecimiento, un desarrollo de Karma en un nivel más elevado? ¿Seríamos capaces de ver toda la miseria en Kali Yuga como el proceso incipiente de una flor, una flor que finalmente producirá el hombre perfecto que entregará la semilla de una nueva raza en otra época?

   He intentado dar una idea a grandes rasgos del Kali Yuga, pero no di ningún indicio de cómo la mosca y la pulga salieron del tiro de la chimenea. Para obtenerlo, es esencial que sepamos que Kali Yuga es una condición puramente subjetiva, esto está bellamente ilustrado en el Mahâbhârata, en el relato del Rey Nala y la Princesa Damayanti:

   Había una vez un pequeño râjâ, un rey, que declaró que había llegado el momento de que su hija Damayanti se casara, y por lo tanto invitó a reyes y nobles para visitarlo y competir por su mano y nombre. Damayanti también era gloriosa, tan adorable y radiante, que además de su amado Nala, hubo muchos otros nobles que hicieron acto de presencia, e incluso los dioses Indra, Yama, Varuna y Agni quisieron competir. Sucedió entonces que Damayanti tenía que elegir a su amado Nala entre una línea confusa de dioses disfrazados en la que todos se parecían a Nala. Damayanti le imploró a los dioses que tuvieran misericordia, y les pidió que mostraran un poco de sí mismos. Finalmente mostraron cierta piedad, y pudo elegir a su amado, simplemente porque lo vio de pie, firmemente sobre el suelo, mientras que los otros permanecían un poquito elevados sobre el suelo y no mostraban atributos humanos, tales como gotas de sudor, etc. Es decir, que eran demasiado perfectos.

   Camino a casa después de la boda, los dioses se encontraron con Dvâpara y Kali, que habían llegado demasiado tarde para participar en la competencia. Esto hizo que Kali se molestara bastante. A Kali se lo muestra tal vez como ¡el primer acosador de la historia! Kali estaba obsesionado por celos y buscó un modo de herir a Nala. Acechó a Nala durante muchos años y finalmente, después de doce años, descubrió una pequeña imperfección en el modo de vida de Nala y por ella, un modo de poseerlo.

   Una vez, cuando Nala estaba ocupado con su ritual sagrado del sacrificio, él observaba todas sus obligaciones, excepto por un simple e insignificante detalle, olvidó lavarse los pies. Kali consideró esto como una oportunidad de entrar en él. Inmediatamente instó a Pushkara, el hermano de Nala, a un juego de dados y le mostró cómo ganar todo lo que su hermano tenía.

   Es importante notar que a Kali se lo llama el dios del dado en esta historia. En el lenguaje del simbolismo implica que el hombre ha perdido el poder de la predicción, y ya no vive más con el karma sino que aprende con dificultad de las grandes ilusiones de la suerte y el azar. Como dijo de Purucker: “La buena suerte es una pobre y fea maestra, nos hace dormir.” Pero Nala no tuvo tanta suerte y como resultado sufrió mucho. Existe otro mensaje oculto de cierta importancia para reflexionar: la pequeña imperfección de Nala. En él vemos que un pensamiento desatento y descuidado, puede poner en peligro nuestro futuro. Nala creó casi inconscientemente una fisura en su armadura espiritual protectora y el mal pudo encontrar un lugar para entrar. Como resultado, Nala perdió todas sus posesiones, todo su reino, su amada esposa, incluso su última prenda, en un simple juego de dados. Sin embargo, una cosa era todavía suya, su virtud, fortaleza y poder volitivo. Desnudo totalmente, tuvo que huir y buscar refugio con unos ermitaños, pero por su virtud y gran conocimiento interno, encontró finalmente el modo de someter a Kali y pudo recuperar su reino.

   Generosidad, amor universal y virtud elevarán nuestra carga y nos darán una visión más amplia de la vida y del futuro, y luego, después de algunas encarnaciones, cuando hayamos aprendido nuevamente a vivir con el karma,

 

… Cuando el final del periodo del kali esté cerca, una porción de ese ser divino que existe, de su propia naturaleza espiritual… descenderá sobre la Tierra… (Kalki Avatâra) dotado de las ocho facultades superhumanas… Él reestablecerá la rectitud sobre la tierra, y las mentes de quienes vivan al final del Kali yuga despertarán y se volverán tan transparentes como el cristal… serán las semillas de seres humanos, y darán nacimiento a una raza que seguirá las leyes de la época de Krta, la edad de la pureza.

 

   Sin embargo, a su debido tiempo, después de muchos, muchos años, otro Kali Yuga golpeará a la puerta. Entonces

 

“Volemos” dijo la pulga.

Entonces huyeron por una fisura en el tiro de la chimenea.

 

   Como con Kali, la grieta en el tiro la causó un humano también. Puede haber algo de dolor al aprender cómo vivir, amar y desapegarse, pero finalmente podemos ver que incluso las fallas pueden sacarnos de la miseria, a otra vida en un plano superior.

 

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