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Vol. 129 - Número 7 - Abril 2008 (en Castellano) |
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Emerson y los trascendentalistas
Bhupendra R. Vora (El Sr. Bhupendra R. Vora ha sido MST durante muchos años, y Secretario General de la ST en África del Este y Central.)
Una vasta búsqueda por la perfección obsesionó a los norteamericanos en la década de 1840. Inspiracionistas, Protestantes de Ann Lee, Perfeccionistas, Mormones –por todo EEUU, una gran variedad de esperanzados utópicos establecieron comunidades, todas declaradamente comunitarias con un fondo común de recursos e ingresos, para el bien de todos. Las sociedades comunitarias fueron sólo una parte de la vasta búsqueda de la perfección que preocupó a los norteamericanos de esa época. De la amplia variedad de grupos norteamericanos del siglo XIX el más publicitado fue Brook Farm (la Granja Brook), el gran experimento del Movimiento Trascendentalista. El Trascendentalismo de Nueva Inglaterra intentó elevarse sobre la experiencia humana, para buscar una realidad espiritual más elevada. Ellos creyeron que el hombre podía `trascender´ la necesidad de iglesias y credos organizados y establecer su propia relación con el Creador y el universo. La lógica subyacente de sus razones yacía en el Unitarianismo, que recorrió Nueva Inglaterra a comienzos del siglo XIX, eliminando los dogmas de los antiguos Puritanos. Enseñó la Unidad de Dios, la bondad del hombre, la sacralidad de la razón, insistiendo en que los problemas humanos sólo podían ser solucionados por los humanos. Sin embargo, mientras los Trascendentalistas aceptaron la doctrina Unitaria que Cristo no era Dios (pero que había honrado al hombre, convirtiéndose en hombre), fueron aún más allá. Vieron el alma individual como parte de Dios –de modo que la auto-dependencia esencial del hombre no debía ser cuestionada. En Brook Farm, los trascendentalistas pusieron a prueba esta auto-dependencia. “Nuestro objetivo final no es nada menos que el Cielo en la tierra”, dijo Charles A. Dana, editor del diario. El objetivo de la colonia de 200 acres cerca de Boston fue “asegurar una unión más natural entre el trabajo intelectual y manual”. El propósito era establecer una sociedad ideal. Desafortunadamente el grupo de los trascendentalistas no estaba bien organizado para alcanzar esta elevada meta. Algunos de los nombres principales detrás del movimiento que ya eran destacados por mérito propio no se establecieron allí -Branson Alcott, Nathaniel Hawthorne, Henry David Thoreau, Ralph Waldo Emerson, y otros. Thoreau, el trascendentalista total, se estableció en las orillas de Walden Pond, en Concord, donde vivió en feliz soledad durante veintiséis meses. Él escribió de su unidad con la Naturaleza y de su experiencia espiritual en Walden:
Parece ser que los sofocantes habitantes de Charleston y Nueva Orleans, de Madrás y Bombay y Calcuta, beben de mi fuente. En la mañana baño mi intelecto en la filosofía maravillosa y cosmológica del Bhagavadgitâ, para cuya composición transcurrieron años de dioses, la que si se compara con nuestro mundo moderno y su literatura, parece trivial y endeble, y dudo si esa filosofía no se refiere a un estado previo de existencia; nuestra concepción es así de remota de su sublimidad. Dejo el libro y voy a mi fuente de agua, y oh! allí encuentro al sirviente del Brahmin, sacerdote de Brahmâ y Vishnu e Indra, que todavía se sienta en su templo en el Ganges leyendo los Vedas, o mora al pie de un árbol con su vestimenta y un jarro de agua. Veo a su sirviente que viene a buscar agua para su maestro, y es como si nuestros recipientes se encontraran en el mismo pozo. El agua pura de Walden se funde con el agua sagrada del Ganges. Con vientos a favor es conducida al lugar de las fabulosas islas de Atlantis y Hespérides, hace el periplo de Hanno, flota cerca de Ternate y Tidore, y en la abertura del Golfo Pérsico, se funde en las tormentas tropicales de los mares de India, y llega a puertos de los que Alejandro sólo escuchó sus nombres.
Este escrito refleja el estilo de los trascendentalistas Thoreau y Emerson, que eran vecinos en Concord. Ambos estaban profundamente influenciados por las escrituras antiguas de India, lo que se manifiesta en sus trabajos literarios. Estos dos filósofos estaban tan profundamente tocados por el Bhagavadgitâ que solían llevarlo en el bolsillo y bailar con alegría cuando recitaban sus versos. Emerson creía que el Bhagavadgitâ era la mayor dádiva a la humanidad. Su idealismo estaba reflejado en sus opiniones sobre los problemas que enfrentaban los norteamericanos de ese momento. Ellos se oponían a la esclavitud, y cuando John Brown, el abolicionista, fue ahorcado por sus campañas para liberar a los esclavos, Emerson lo llamó “el más raro de los héroes, un idealista puro”. Thoreau lo describió como “un ángel de luz”. Emerson fue la figura más destacada del Movimiento Trascendental. Fue poeta, ensayista, y filósofo. Escribió para “despertar al hombre, y para elevar el sentimiento de su valor”, inspiró a otros autores y filósofos norteamericanos, como Thoreau, Walt Whitman, y William James, el autor británico Mathew Arnold, y el filósofo alemán Friedrich Nietzsche. Emerson manifestó sus enseñanzas en su propia vida. Él creía que poseer muchas cosas o ser popular, no tienen ninguna importancia: “Lo único de valor en el mundo es el alma activa”. Cada hombre debe pensar por sí mismo y actuar según sus propios instintos. En las últimas líneas de su ensayo sobre “Auto-dependencia” escribió:
Una victoria política, un aumento en las rentas, la recuperación de tu enfermo o el regreso de tu amigo ausente o algún otro hecho favorable, elevan tu espíritu y piensas que se vienen días buenos. No lo creas. Nada puede traerte paz, excepto tú mismo. Nada puede traerte paz, excepto el triunfo de los principios.
Emerson fue un gran estímulo para los norteamericanos, para aprender del Viejo Mundo y sus enseñanzas, pero principalmente para aventurarse a las lecciones de su propio país. Un principio central de los Trascendentalistas era que hay más para conocer de lo que el hombre puede descubrir sólo con la mente, que las cosas sentidas o captadas místicamente van más allá y trascienden lo que la mente puede lograr. Este énfasis en la intuición fue una transferencia de la doctrina más antigua de la “luz interna”, que sostenía que los individuos sin la necesidad de intermediarios sacerdotales pueden descubrir la verdad divina. Ciertamente las áreas de las cosas morales y especulativas, eran los lugares particulares donde la intuición del hombre podía funcionar. Él nos desafiaba a agudizar nuestra percepción, a buscar la comprensión en los propósitos de la Naturaleza y al mismo tiempo a ser un individuo auto-dependiente. Emerson nació en Boston en 1803, hijo de un ministro erudito de la Iglesia Unitaria. Su padre murió cuando él tenía ocho años. Su madre, aunque pobre, se las arregló para enviar al joven Emerson y sus tres hermanos a la Universidad de Harvard. La otra persona que tuvo gran influencia en la vida de los niños fue su tía Mary. Desde su niñez Emerson tuvo una tendencia a estar con la Naturaleza. Siempre que la familia buscaba a Emerson, él estaba generalmente cerca de un arroyo o en el bosque o en las montañas contemplando la Naturaleza. Esta fue la época en que, en Inglaterra, Thomas Carlyle difundía la luz de su conocimiento y León Tolstói de Rusia influía en el pensamiento de la gente. Los antepasados de Emerson eran famosos por su benevolencia hacia la gente, y se sabe de alguien que dijo esta oración: “Oh Dios, no permitas que haya ricos en nuestra familia, porque esto puede sacarlos del camino y alejarlos del sendero de la religión”. Después que se graduó en 1821, Emerson enseñó en la escuela y estudió Teología. En 1826 se le otorgó un permiso para predicar como Ministro Unitario, y pronto se hizo pastor de la Segunda Iglesia de Boston. Era profundamente espiritual, pero también independiente. Algunos de los procedimientos de la Iglesia lo incomodaban, y en 1832 renunció a su cargo. Viajó por Europa en 1833 y conoció a varios autores famosos, incluyendo a los poetas Samuel Taylor Coleridge y William Wordsworth, y principalmente a Thomas Carlyle, quien se convirtió en un amigo de por vida. En 1834 Emerson se mudó a Concord, Massachusetts, y comenzó su carrera como conferencista y escritor. Se hizo amigo de destacados vecinos, como Henry Thoreau, Nathaniel Hawthorne, y Bronson Alcott. Desde 1834 a 1841, Emerson dio cursos regulares de conferencias en Boston y sus alrededores sobre su filosofía de vida. Publicó su primer libro, Naturaleza, en 1836. Éste expresa su amor por los paisajes naturales alrededor de su casa, y aconseja a los hombres a expandirse hacia la grandeza que es digna de la Naturaleza. En esta fase de su vida estudió y contempló las escrituras antiguas de India; él encontró lo que estaba buscando. Pudo percibir la verdad como la explicaban los sabios hindúes -que la consciencia impregna cada átomo del universo. El hombre, al ser una chispa de lo Divino, tenía el mismo potencial y por lo tanto podía ser un colaborador de la Naturaleza. Sin embargo, él tendría que restablecer su armonía con la Naturaleza. En 1836 visitó la escuela Bronson Alcott y vio fotos de poetas mundialmente conocidos, y leyó diálogos entre famosos maestros y sus discípulos. También leyó sobre los ideales de Platón en lo relativo a la educación. Emerson dio una conferencia titulada “El erudito norteamericano” en Harvard en 1837. En ésta aconsejó a su auditorio el aprender directamente de la vida, luego conocer el pasado por medio de libros, y finalmente expresarse a sí mismos en la acción. Un año después, dio su “Alocución de la Divinidad Escolar” en Harvard. En su conferencia, aplicó sus ideas de independencia intelectual de la religión, y habló contra los credos formales. En los años siguientes dio conferencias por la parte norte y occidental de EEUU. En 1847 y 1848 hizo una gira de conferencias en Inglaterra. Durante estos viajes se reunió con su amigo y mentor, Thomas Carlyle, con Wordsworth y otros intelectuales. La primera serie de los Ensayos de Emerson (1841) incluye algunos de sus escritos más conocidos, tales como “Auto-Dependencia”. En 1844 se publicó una segunda serie con su más delicado trabajo: “Experiencia”. Durante algún tiempo editó junto con Thoreau, The Dial, una publicación de los Trascendentalistas. También escribió varios libros: Rasgos Ingleses (1856), basado en su viaje a Inglaterra; Hombres Representativos (1850) y La Conducta de Vida (1860). Los poemas de Emerson, como sus ensayos, son serios y reflexivos. Entre ellos se encuentran algunos de sus mejores poemas en la literatura Americana, tales como “Tormenta de Nieve”, “Uriel”, “Días”, y “Brahma”. Su emotivo “Himno de Concord” fue cantado al concluir el Monumento a la Batalla en Concord en 1837. La primera estrofa, transcripta a continuación, está inscripta en la base de la estatua de El Soldado en Concord:
Por el rústico puente que cubre la corriente, Su bandera desplegada en la brisa de abril, Aquí estuvieron una vez los granjeros en batalla, Y abrieron fuego, haciendo oír en todo el mundo sus disparos.
Emerson estuvo constantemente en la atención del público como escritor y conferencista hasta aproximadamente 1870, cuando su salud comenzó a fallarle. Pasó serenamente sus últimos años en Concord escribiendo poco. Murió a los setenta y nueve años, en 1882. Jawaharlal Nehru, el Primer Ministro de India, lo ha citado ampliamente en El Descubrimiento de India, respecto a la auto-dependencia. Un filósofo americano dijo que Emerson debería haber nacido en India, no en EEUU. En su colección de poemas titulados Brahma hay una rima que dice:
Ellos consideran mal a quienes me excluyen; Cuando ellos vuelan conmigo yo soy las alas; Yo soy quien duda, y la duda misma
Las contradicciones de la vida y la lógica deben ser reconciliadas en el espíritu del Brahma de Emerson.
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