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Vol. 129 - Número 6 - Marzo 2008 (en Castellano) |
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Adyar, el centro del movimiento
Carin Citroen (Fue Secretaria de la Presidenta Internacional por muchos años. Este artículo fue dado como charla durante la celebración del Día de Adyar, el 17 de febrero de 2008)
Este es el título de mi charla, pero espero poder trasmitirles a ustedes que no es sólo el título, sino que esto es lo que significa Adyar en la estructura de la Sociedad. Un centro es un punto dentro de un círculo. Irradiando desde el centro a la periferia están los radios; en este caso simbolizan las fuerzas espirituales que se extienden desde el Centro hacia todo el mundo. Estas fuerzas deben ser tomadas y reforzadas, si estamos trabajando adecuadamente, por muchos núcleos, tales como Centros, Ramas, grupos de estudio, etc., en todo el planeta, creando así, desconocida para la humanidad, una red de naturaleza benéfica, por medio de la cual los aspectos nobles del carácter humano, tales como el amor, la compasión, la comprensión, etc., pueden crecer y ser estimulados. Quienes son ajenos a la Sociedad, y visitan el predio, a menudo se cobijan bajo la influencia de la bella atmósfera de Adyar. A veces, cuando uno tiene una charla amistosa con los visitantes, escuchamos que dicen que no sabían que existiera un oasis como el nuestro, donde la gente vive junta apaciblemente. Es un gran contraste, agregan, con la confusión exterior. Me interesé por las palabras ´oasis´ y ´confusión´ porque las mismas palabras fueron usadas una vez por Krishnaji en 1924 (Notas y Noticias de Adyar, 12 Abril 1928):
Es esencial para el miembro individual y para la Sociedad, que Adyar, como un gran centro espiritual, se mantenga digno y majestuoso. La importancia de esto es tan obvia que pocos pueden dudarlo. Adyar es, y siempre ha sido, un oasis espiritual donde el fatigado viajero busca alivio y reposo. Aunque cada miembro de la Sociedad no pueda tener el privilegio de dirigirse allí desde un mundo en confusión, sin embargo la sola existencia de tal centro da esperanza y aliento.
Actualmente el mundo está lleno de dificultades. El dios de la venganza parece reinar en estos días y no el Señor de la Paz y la Buena Voluntad. De modo que no puedo evitar pensar que los Grandes deben haber sabido de los tiempos difíciles que el mundo enfrentaría en un futuro no muy distante, y por lo tanto querían establecer, quizás un poco anticipadamente, un instrumento por medio del cual se pudieran verter fuerzas benéficas, a fin de evitar un desastre, que no sólo afectaría a todo el planeta, sino que también podría destruirlo. Y mi pensamiento se refuerza al leer lo que expresó H. P. Blavatsky en 1887: “Si pudieran ver lo que yo preveo, comenzarían de alma y corazón a difundir la enseñanza de la Fraternidad Universal. Es la única salvaguardia.” El Sr. C. W. Leadbeater nos dice que después que HPB partió en 1885, sólo había un puñado de personas que se lanzaron a la gigantesca tarea que había ante ellos, con gran dedicación, determinación y devoción a sus Hermanos Mayores, los Fundadores Internos. Estaban solamente el Cnel. Olcott, que trabajaba principalmente arriba en el edificio de la Sede Internacional, cuando no estaba de viaje, el Sr. Leadbeater mismo, trabajando y viviendo en la habitación octogonal de la Cabaña del Río, y la Sa. Cooper Oakley, que trabajaba y vivía en algún lugar de la Sede Internacional y que el Sr. Leadbeater dijo que veía tal vez una vez al día, si acaso. Todos trabajaban mucho en sus propias actividades, y no era posible en esos días tener reuniones regulares en la sala principal, porque había muy pocos. ¡Y miren nuestra Sede Internacional hoy! Si no hubiera sido por esos pocos miembros dirigentes, que, inspirados por sus Mayores, dieron sus vidas para construir la estructura por medio de la cual nuestra filosofía y objetivos pudieran ser diseminados, este Centro o Eje nunca hubiera podido desarrollar los rayos, o esas fuerzas espirituales y magnéticas, que los atrajo en ese momento y que todavía siguen atrayendo, a personas que están en consonancia con ella. Al principio un pequeño número de miembros fue llegando lentamente, procedente de las Ramas Teosóficas ya existentes en Norteamérica, Inglaterra y Europa, para brindar ayuda. Pero lentamente, cuando la Teosofía empezaba a echar raíces en círculos cada vez más amplios, más miembros trabajadores llegaron. Y cuando se brindaron comodidades para alojar a miembros, estudiantes, trabajadores y visitantes, la lenta llegada cambió a un flujo permanente. Esto es exactamente, según Annie Besant, lo que HPB quería que fuera Adyar. Un pequeño extracto del artículo de Annie Besant, reimpreso en octubre 1947, Theosophist, se da a continuación:
HPB siempre pareció tener en mente el método por medio del cual ella podría preparar un lugar en el que la gente que llegara por un corto periodo, recibiera verdadera ayuda en la vida espiritual. Y así vivió ella en Adyar por algún tiempo considerable, por voluntad de su Maestro, a fin de que este lugar pudiera consagrarse a Su servicio, e inspirara a todos los que llegaran, con el deseo de acercárseles a Ellos.
El Sr. Jinarâjadâsa nos dice sin embargo, que la Sra. Besant fue quien hizo los arreglos especiales para alojar a quienes quisieran venir por un año o más, tanto a estudiar como a ayudar en el trabajo. Esto necesito la construcción de edificios especiales para los estudiantes, que son el actual Bhojanasala, el Viejo Cuadrángulo, y Leadbeater Chambers, todos terminados en 1910. De este modo, la Sra. Besant concretó el deseo de su reverenciada maestra, HPB. Naturalmente, en la época de HPB los miembros se podían quedar en Adyar sólo por un breve período debido a la falta de lugares para alojarse. Actualmente los miembros pueden permanecer más tiempo, y al regresar a sus países de origen, algunos probablemente llevarán con ellos un poco de ese algo intangible de Adyar, que producirá posiblemente, un cambio en ellos, una comprensión más profunda del objetivo de la vida en general y un enfoque más sensible en su relación con todos los seres vivos. De este modo, también ellos son mini núcleos, trasmitiendo la fuerza benéfica y unificadora de Adyar, a todo el mundo. El Día de Adyar existe para recordarle a los miembros este glorioso lugar y para instarlos a hacer todo lo mejor para que Adyar sea un centro digno y majestuoso. Adyar vive y trabaja para el mundo. Doblemente felices aquellos cuyo Karma les otorga el privilegio de venir a Adyar, y benditos ciertamente quienes entre estos, reciben de Adyar lo que Adyar tiene para darles.
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