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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 143 - Número 02 -  Noviembre 2021  (en Castellano)

 
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Personalizando la Sabiduría:

La Relevancia de la Teosofía Aplicada

 

TIM BOYD

 

            CUANDO se fundó la Sociedad Teosófica en 1875, mucho de lo que hemos llegado a dar por sentado, como las enseñanzas de la Sabiduría Eterna, eran completamente desconocidas en el mundo Occidental. El lenguaje para describir la vida interna y el lado oculto de la naturaleza fue mal formado en Occidente. Tuvieron que desarrollar un medio de expresión consistente para plantar las semillas de estas ideas en beneficio de las generaciones futuras. Somos esa generación futura, los que, simplemente por el hecho de haber nacido en el mundo de hoy, tenemos una exposición fácilmente disponible a las ideas del karma, reencarnación y los diversos niveles de la vida interna. Con el paso del tiempo la tarea de enraizar estas ideas en la conciencia humana se ha realizado. La prioridad de nuestro tiempo ha cambiado. Nuestra necesidad es comprender cómo podemos aplicar e internalizar las enseñanzas.

 

            La sabiduría es impersonal. Aunque lo impregna todo, supera el nivel de la personalidad. En la Biblia hay una expresión: "Dios no hace acepción de personas". El aspecto personal no hace ninguna diferencia para la sabiduría. De la misma manera, la Teosofía, la Sabiduría Eterna, permanece inalterada e inmutable independientemente de si hay teósofos o no. Es una de las muchas paradojas de la vida espiritual.

 

            Por un lado está la sabiduría, que es totalmente impersonal y por otro está el ser humano, la persona, con todas nuestras limitaciones y fortalezas. Cuando descubrimos que las verdades expresadas en la tradición de la Sabiduría Eterna tienen valor, nos embarcamos en lo que muchos describen como el camino espiritual. Nos comprometemos en un esfuerzo por comprender y acercarnos a estas verdades, para internalizarlas y hacerlas activas de una manera específica en nuestra vida personal.

 

            Todos tenemos una personalidad con sus propias peculiaridades e idiosincrasias. Nuestros cuerpos, sentidos, emociones, mentes y pensamientos están calibradas de manera diferente según quiénes somos. Algunos de nosotros somos más activos emocionalmente, otros estamos inclinados a lo intelectual y algunos somos más físicos. Desde la perspectiva de la Sabiduría Eterna, una forma que se ha descrito la personalidad es "la caja de herramientas del alma". Es un conjunto de herramientas que el alma puede utilizar para hacerse sentir en el mundo. La idea de "Personalizar la Sabiduría" se reduce a esto: ¿Cómo puede esta sabiduría convertirse en algo activo en nuestras vidas?

 

            Recientemente pensé que sería un ejercicio valioso para mí poner por escrito, de la forma más concisa posible, cual es mi comprensión de vivir esta vida. Sin palabras adicionales, tan simple como pudiera hacerlo. ¿Cuál es el significado y la dirección de este proceso de vida y cómo se relaciona con los principios de la Sabiduría Eterna? Albert Einstein dijo: "Debemos hacer que todo sea lo más sencillo posible, pero no más simple". Tenemos que refinar y expresar nuestra comprensión de la sabiduría, pero hay un límite. Debemos tener cuidado con la simplificación excesiva.

 

            El Buda, después de su experiencia de iluminación, pasó los siguientes 50 años de su vida intentando enseñar un camino para terminar con el sufrimiento y experimentar la autotransformación. A lo largo de su vida, presentó enseñanzas profundas de muchas maneras. Hacia el final de su vida, simplificó sus enseñanzas a solo tres cosas: (1) no hacer daño, (2) hacer el bien, (3) purificar la mente. Cada uno de ellos se conecta a un vasto cuerpo de enseñanzas profundas. Para nuestro beneficio, el Buda, como todos los grandes maestros, hizo las cosas "lo más sencillas posible, pero no más simples".

 

            Aunque H. P. Blavatsky (HPB) podía expresarse en un lenguaje muy amplio, no era inmune a la simplificación. En su introducción a La Doctrina Secreta, refinó su presentación a tres puntos que eran de la mayor importancia en su opinión: (1) lo Absoluto, (2) los ciclos que gobiernan la vida humana y están activos en la Naturaleza y (3) la peregrinación obligatoria de la encarnación en la que todos estamos comprometidos. Para ampliar esas tres cosas, se escribieron las siguientes mil páginas de La Doctrina Secreta.

 

            Hay una cita de Las Cartas de los Mahatmas que expresa lo que me gustaría compartir con ustedes: "La Teosofía debe hacerse práctica y, por lo tanto, debe estar libre de discusiones inútiles". Continúa diciendo que “Tiene que encontrar una expresión objetiva en un código de vida que lo abarque todo completamente impregnado de su espíritu. . . de tolerancia mutua, caridad y amor". La manera en que abordamos nuestra vida, sociedad, amigos y comunidad tiene que encontrar una expresión que lo abarque todo y que no sea meramente pasajero y ligado a una determinada situación. Ésta es la tarea que tenemos ante nosotros. En la medida en que nos exponemos nosotros mismos a esta Sabiduría Eterna, con el tiempo descubrimos que nuestra visión del mundo y de nosotros mismos cambia. La autotransformación es un objetivo fundamental de este trabajo.

 

            Tenemos que tener en cuenta que todo lo que vemos como verdadero o real es parcial, condicionado por nuestras limitaciones inherentes. Es lo más alto de lo que somos capaces en este momento, pero siempre hay una posibilidad más profunda. Es mejor verlo como nuestro entendimiento elevado más reciente, pero siempre existe lo que se encuentra más allá de nuestro campo de visión.

 

            En mi esfuerzo por simplificar mi comprensión de la Sabiduría Eterna, se me ocurrieron algunos aforismos propios:

           

            (1) Solo algunas cosas realmente importan.

            (2) Es una maratón, no un pique.

            (3) El mundo y yo somos complejos, pero todo es realmente simple.

            (4) Podemos elegir.

            (5) Sabremos.

            (6) Solo hay uno.

            (7) Sin palabras.

 

            Obviamente, estos necesitan alguna expansión: (1) Ralph Waldo Emerson, uno de los grandes trascendentalistas estadounidenses dijo: “La sociedad en todas partes está conspirando en contra de … cada uno de sus miembros… La más solicitada de las virtudes es la conformidad... Al fin, nada es sagrado excepto la integridad de tu propia mente". De modo que salvaguardar la integridad de la mente es lo más importante. De las pocas cosas que realmente importan, esta es uno de ellas.

 

            Existen numerosas prácticas que se nos anima a utilizar para proteger la mente. Una de esas herramientas es el "mantra". El significado literal de esta palabra es "aquello que protege la mente". Vale la pena explorarlo. ¿Qué tiene el mantra que protege la mente? Con una mente confusa, trastornada o que funciona mal, nuestro camino espiritual y nuestro camino a través de la vida diaria se nublarán. Al enfocar las energías de la mente en el sonido y el significado elevado de una manera poderosa, el mantra protege la mente de sí misma, de su funcionamiento habitual condicionado e incontrolado.

 

            En el librito A los Pies del Maestro, J. Krishnamurti da una explicación sobre el estudio. En la tradición teosófica hablamos de una triple aproximación a la vida espiritual: estudio, meditación y servicio. Él dice: "Estudie primero lo que le será más útil para ayudar a los demás". Entonces, ¿qué es lo que importa en términos de nuestro estudio? Dentro de la tradición de la Sabiduría Eterna, la información, el conocimiento y los datos que se pueden obtener son ilimitados. ¿Cómo determinamos qué será más valioso? No importa cuánto vivamos, tenemos muy poco tiempo. Así que experimentamos para determinar qué ayudará más a los demás. Esa es una de las pocas cosas que realmente importan.

 

            En muchas disciplinas espirituales se pone gran énfasis en utilizar bien el breve lapso de una vida. Debido a que hay tantas vías a las que podemos dedicar nuestro tiempo y energía, tenemos que desarrollar un sentido de lo que es más importante, un sentido de prioridades. Tengo varios amigos que han tenido experiencias cercanas a la muerte (ECM). Aunque las experiencias pueden ser ligeramente diferentes, lo que es cierto en todos los casos es que después de haber dejado este mundo de existencia encarnada, aunque sea por un breve tiempo y haber regresado, cada uno regresa con un sentido diferente de prioridades, de lo que realmente es importante. Estas son cosas que tenemos que examinar en nosotros mismos. Mirar, ver y determinar, en base a nuestra vida y experiencia interna, cuáles son esas "pocas cosas que realmente importan". Ese es mi primer aforismo.

 

        (2) "Es una maratón, no un pique". Incluso desde la perspectiva de una sola vida, es un largo viaje desde la infancia hasta la vejez. Hay una expresión oculta por Ibn Arabi: "Dios [la conciencia] duerme en la roca, sueña en la planta, se agita en el animal y despierta en el humano". Este es el arco del desenvolvimiento de la conciencia desde el reino mineral al humano y, por supuesto, existe una jerarquía interminable de conciencia mucho más allá de la humanidad. Desde la perspectiva de la Sabiduría Eterna, esta vida es como una perla en una cadena de muchas vidas. El hilo continuo de conciencia que los conecta se denomina sutrâtma en Sánscrito. La posibilidad de desenvolvimiento de la conciencia no es algo aislado en este momento, tiene lugar como resultado de acciones y pensamientos que traemos a cada momento durante una larga serie de vidas: “una maratón, no un pique”.

 

            (3) "El mundo y yo somos complejos, pero todo es realmente simple". Si hemos tenido alguna exposición a las enseñanzas de la Teosofía, salimos con la sensación de que hay una gran complejidad involucrada en estas enseñanzas. Para empezar, hablamos de siete planos a través de los cuales se expresa la conciencia. Agregamos a eso la idea de que hay siete subplanos para cada uno de esos siete planos.

           

            Esto describe un universo multidimensional y a nosotros como seres multidimensionales que viven, crecen y existen dentro de él. Con todas estas diferentes corrientes como parte de nuestra estructura, la complejidad es la naturaleza de las cosas. Pero todo es realmente simple en este sentido: todas estas corrientes y actividades son la expresión de una conciencia, una conciencia universal presente a lo largo de todo y expresándose a través de sus infinitas formas. La mezcla de numerosos niveles y formas de conciencia como actividad de una cosa no es ajena a nosotros, si pensamos un poco en ello. Para tomar la analogía de nuestro propio cuerpo, dentro de él hay innumerables procesos que ocurren simultáneamente: los procesos eléctricos con los nervios y el cerebro, los procesos químicos y biológicos. Hay billones de células que componen el cuerpo humano, cada una compuesta por una vida individual con sus propias necesidades y forma de expresión. Sin embargo, todas se unen para formar esta única cosa que llamo  " yo". “Este mundo y yo somos complejos, pero todo es realmente simple” cuando profundizamos en ello.

 

            (4) El cuarto aforismo dice: "Podemos elegir". Muy a menudo nos sentimos como si estuviéramos a merced de fuerzas aleatorias de la vida. Hasta cierto punto, por supuesto lo estamos. Si estamos fuera y empieza a llover no cambiamos la lluvia. La gravedad es una ley, nos guste, la entendamos o no. Si pisamos fuera de un puente, caeremos hacia abajo. Esas cosas no las podemos controlar. Lo que si podemos controlar es nuestra mente, nuestra respuesta. Conozco personas que, si llueve en un día determinado, se vuelven infelices, deprimidas, se quejan del clima. “No puedo vivir mi vida hoy porque hace frío, porque está lloviendo”, esto es común.

 

            Hay un consejo hacia el final del librito El Idilio del Loto Blanco de Mabel Collins, que dice: “Cada persona es su propio legislador absoluto, el dispensador de gloria o tristeza para sí mismo, quien decreta su vida, su recompensa, su castigo". Describe una capacidad interna siempre disponible cuando somos conscientes de que podemos elegir. En el momento en que estoy escribiendo esto, vivimos en medio de una pandemia global que ha infundido miedo, gran incertidumbre e incluso depresión a nivel mundial. Esta es la condición: hay un virus que representa un cierto grado de amenaza y ha afectado a economías, poblaciones y sociedades de todo el mundo. ¿Pero eso significa que tenemos que sucumbir al miedo? No es así. No importa cómo vivamos nuestra vida, un hecho básico es que en algún momento termina. Entonces vivimos nuestra vida con inteligencia. Tomamos decisiones que abordan nuestras posibilidades más altas, reconociendo que incluso "nuestro más alto" se elevará a medida que pasa el tiempo. Centrándonos en las pocas cosas que importan, cultivamos nuestra mente y la capacidad de nuestro corazón para un nivel cada vez más profundo de compasión. Pandemia o no, podemos centrarnos en estas cosas. "Podemos elegir" y esas elecciones tienen consecuencias.

 

            (5) "Sabremos". En la etapa en la que nos encontramos ahora, hay ciertas cosas que sabemos, es muy poco, pero incluso durante el transcurso de una vida somos muy conscientes de que el alcance de lo que conocemos y llegamos a comprender se ha expandido enormemente desde que éramos niños. La Biblia dice: “Cuando era niño hablaba como niño, entendía como niño, pensaba como niño, pero cuando me convertí en adulto, dejé de lado las cosas de niño". (1 Corintios 13:11) La evolución, en el sentido espiritual, es lo que se convierte en el centro de atención. Evolución significa literalmente "desenvolvimiento".

 

            Por ejemplo, si tuviera la foto de alguien y la doblara muchas veces, en el proceso de evolución / desenvolvimiento desplegaría una esquina. De ese desenvolvimiento veo una oreja. Durante un tiempo, el alcance de mi comprensión de la realidad de la persona es solo una oreja. A medida que se desenvuelve una mayor parte de la foto, vemos más y más realidad. Al final, lo vemos todo. Así que "sabremos" en algún momento futuro, si perseveramos. Incluso si no perseveramos, esta conciencia finalmente se abrirá a medida que seamos arrastrados por la ola evolutiva de la humanidad. Parte de la elección que hacemos al exponernos a la Teosofía es tratar de estar al frente de este desenvolvimiento, no solo para que podamos sentirnos bien acerca de nosotros mismos y tener una buena vida y ser felices, sino porque en este proceso de desenvolvimiento forzado, somos capaces de transmitir algo a la humanidad en su conjunto que es muy necesario en este mundo.

 

            (6) "Solo hay uno". En los tres Objetivos de la ST, este objetivo es el primero: “Formar un núcleo de la Fraternidad Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color”, o cualquiera de los elementos separatistas que nos dividen. La “Fraternidad” es otra expresión de unidad, interdependencia e interconexión. Estas son palabras que usamos en nuestro intento de describir un hecho del universo.

 

            El problema más profundo que enfrenta la humanidad, desde la perspectiva de la Sabiduría Eterna, HPB lo describió como: “La herejía de la separatividad”, nuestra convicción profundamente arraigada de que cada uno de nosotros está fundamentalmente separado de todos los demás y de todas las otras cosas. Aunque nuestras experiencias más profundas de amor y compasión demuestran la posibilidad subyacente de la unión, una visión separativa de la vida parece confirmarse en nuestra experiencia diaria. El valor de los aforismos anteriores es que, juntos, nos mueven hacia la experiencia de la Unidad.

 

            (7) Finalmente: "Sin palabras". El Tao-te Ching dice: "El Tao (Camino, Verdad) que se puede decir, no es el Tao eterno". No hay palabras para describir lo que ocurre dentro de nosotros cuando realmente experimentamos estas verdades profundas que ahora estudiamos.

 

 

 

 

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