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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 142 - Número 09 -  Junio 2021  (en Castellano)
 

 
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¿Por qué la ST dejó el Arya Samaj?

 

K.Dinakaran

 

El Sr. K.Dinakaran es un miembro vitalicio del Consejo de la Sección Inda y Secretario de la Federación Teosófica de Kerala.

 

Old Diary Leaves, la historia de la Sociedad Teosófica (ST) por el Coronel H.S. Olcott (HSO), el Presidente-Fundador de la ST, habla de los hechos históricos de por qué la ST tuvo que separar su camino del Arya Samaj del Swami Dayananda Saraswati, quien fue una figura destacada del siglo XIX, fundamental en la producción de muchas reformas en la sociedad hindú de la época. Su nombre también era popular en Occidente como un pandit erudito entrenando al Prof. Monier-Williams, profesor de sánscrito en Oxford.

 

Ambas, la ST y el Arya Samaj fueron inauguradas en el mismo año, 1875, una en Bombay (actualmente Mumbai) y la otra en Nueva York. Historiadores imparciales señalaron el papel de ambas organizaciones como de gran influencia en la sociedad india así como en el mundo en general.  El Coronel Olcott comienza en el cap. 25 de Old Diary Leaves con las palabras: “Si fallara en presentar el episodio de nuestra breve y desagradable conexión con el Swami Dayananda Saraswati y su Arya Samaj, ésta no podría llamarse una verdadera historia de los comienzos de nuestra Sociedad”. La primera edición del The Theosophist  en Octubre de 1879 contiene una autobiografía del Swami Saraswati titulada “Arya Prakash”. H.P.Blavatsky (HPB) también incluyó dos artículos, “¿Qué es Teosofía?” y “¿Quiénes son los Teósofos?”, y lo explica en términos inequívocos.

 

La correspondencia entre los fundadores y el Arya Samaj comenzó  mucho antes de su llegada a suelo indio en 1879. Ellos estaban muy ansiosos por llegar a suelo indio, la cuna de muchas religiones y la tierra de los Grandes Rishis y Mahatmas, la tierra santa de los Vedas, Upanishads, el Gita y los Yogasastras. Su anterior relación con India había sido solamente a través de libros y las experiencias directas con sus Maestros y compañeros de viaje. El 16 de Febrero de 1879 HPB y Olcott entraron al puerto de Bombay. Lo que pudieron encontrar fue solamente el esplendor del nuevo orden de cosas en el que la religión y filosofía no tenían parte, ¡y la más sincera adoración se estaba prestando a la imagen de la Reina en la rupia! Olcott cuenta que les dio la dolorosa sensación de su primera desilusión.

 

Inmediatamente tras su llegada, tres teósofos, Mooljee Thackersey, Pandit Shyamji Krishnavarma y Ballajee Sitaram los recibieron con los brazos abiertos. Ellos no pudieron encontrarse con Hurrychund Chintamon, Presidente del Arya Samaj de Bombay con quien tenían correspondencia y quien actuó como un mediador entre ellos y el Swami.

 

¡Olcott recuerda que lo primero que hizo al tocar suelo indio fue inclinarse y besar el escalón de granito con una acción instintiva de reverencia hindú llamada puja!

 

Aunque en mayo de 1878 el Consejo General de la ST aprobó un voto para unir la ST y al Arya Samaj y cambiar el título de la ST a “La Sociedad Teosófica del Arya Samaj”, los fundadores de la ST nunca habían conocido al Swami. Mientras estaban en Agra, fueron visitados por su agente local, quien les dio de manera satisfactoria las opiniones del jefe del Arya Samaj, así los fundadores de la ST decidieron conocer al Swami  a su regreso de Haridwar. Luego HSO registra que a cada paso fueron engañados sobre las enseñanzas de este Swami.

 

Ellos tuvieron una larga conversación con el Swami Saraswati sobre los temas del nirvana, moksha, y Dios, que eran aceptables según las enseñanzas teosóficas. También discutieron los nuevos reglamentos de la ST, acordaron tener un lugar en el Consejo, y dar plenos poderes representantes a HSO por escrito. El Swami también acordó incluir a los budistas, parsis, musulmanes, hindúes y así sucesivamente en la ST, pero más tarde su eclecticismo altruista se transformó en exclusividad sectaria y su amable bondad en amargo abuso. Su obra principal, Satyartha Prakash (La Luz de la Verdad) contiene fuerte crítica y desprecio por otras religiones que se originaron fuera de India, como el islam, cristianismo, parsi, judaísmo y así sucesivamente. También fue crítico de las religiones originadas en India como el budismo, jainismo y sikhismo.

 

Hurrychund inicialmente actuaba de parte del Swami y del Arya Samaj, pero se comprobó que tenía concepciones egoístas. Alojó a los fundadores en su propia casa como una muestra de la hospitalidad india – atithi devo bhava (“un invitado es Dios”). Pero luego les cobró la enorme suma de 600 rupias por arriendo, alimentos, atención, reparaciones de la casa, el arriendo de las sillas para la reunión de recepción, y aún el costo de un telegrama que ¡él les había enviado a  ellos! Aunque el dinero fue devuelto más adelante, los fundadores decidieron detener todo trato con Hurrychund. Olcott registró en su diario que la acción de este arya samajista destruyó su ideal del hindú progresista, patriótico y fervientemente religioso.

 

Los principios de la ST están claramente enunciados por Olcott como sigue:

 

“La Sociedad (Teosófica) enseña y supone que sus miembros ejemplifican personalmente la más elevada moral y aspiraciones religiosas; para oponerse al materialismo de la ciencia y a toda forma de teología dogmática;...para dar a conocer entre los países occidentales los hechos por mucho tiempo reprimidos acerca de las filosofías religiosas orientales, su ética, cronología, esoterismo, simbolismo;...para difundir un conocimiento de las sublimes enseñanzas de ese sistema esotérico puro del periodo arcaico que están reflejadas en los más antiguos Vedas, y en la filosofía de Gautama Buddha, Zoroastro y Confucio; finalmente, y principalmente, para ayudar a la institución de la Fraternidad de la Humanidad, en donde todos los hombres buenos y puros de cada raza, se reconocerán unos a otros como los efectos iguales (sobre este planeta) de la Causa Increada, Universal, Infinita y Eterna”.

 

Pero la marcada opinión del Swami fue: “Los cuatro libros de los Vedas serán recibidos y considerados como conteniendo dentro de ellos todo lo que es necesario para establecerlos como una extraordinaria autoridad en todos los asuntos relacionados con la conducta humana”. Guardó silencio sobre la posibilidad de que cualquier otra escritura religiosa pudiera ser una autoridad sobre la conducta humana, y tampoco expresó un interés benévolo acerca del bienestar religioso de los pueblos no-Védicos; en resumen, el Arya Samaj fue una organización sectaria, no ecléctica. “El Swami… se pone en oposición a la comunidad total de pandits ortodoxos, puesto que excluye de su lista de libros inspiracionales a muchos libros que para ellos son sagrados”. Sin embargo, la idea de Dios del Swami era esa del parabrahman de la Vedanta, de aquí que estuviera de acuerdo con la ST.

 

La intolerancia del Swami hacia otras creencias religiosas era muy alta. Él, perdiendo los estribos, intentó repudiar sus propias palabras y acciones, y finalmente se volvió contra los fundadores con abusos y denuncias, presentando una circular al público, y folletos publicados en Bombay que los llamaba ¡charlatanes! Olcott descubrió que el Swami era simplemente un pandit ascético dogmático y no un adepto de ninguna manera. El Samaj no estaba parado sobre el estrado ecléctico de la ST. Para el Swami no era aceptable que los fundadores estaban ayudando a los budistas de Ceilán y a los Parsis de Bombay a conocer y amar sus religiones mejor que antes ya que él consideraba ambas religiones falsas.

 

Tenemos que tener en cuenta que en la India de esa época todos estos pandits dogmáticos y las así llamadas personas religiosas estaban al mando de los asuntos. En A los Pies del Maestro de J. Krishnamurti leemos: “Piensa en el trato que la superstición ha dispensado a las clases oprimidas de nuestra amada India, y reconoce en ello cómo esta mala cualidad puede engendrar una despiadada crueldad aun entre aquellos que conocen el deber de la fraternidad.”

 

Aunque los cuatro Vedas proclamaron la Existencia Una, el UNO sin Segundo, un Principio Omnipotente e Inconcebible, los así llamados vedantistas, pandits y sacerdocio practicaban la intocabilidad e idolatría basada en un concepto antropomórfico de Dios.  La situación no fue diferente incluso después de 14 años cuando la Dra. Annie Besant visitó la India en 1893 e hizo una gira histórica por toda la India.

 

Era también evidente que el Arya Samaj no era similar en naturaleza a la ST, sino más bien una nueva secta del hinduismo. Olcott dice: “Así, después de una perturbada relación de casi tres años, las dos sociedades se apartaron y cada una siguió su propio camino”. Sin embargo, Olcott tenía un gran respeto por Swami Dayânanda Saraswat, y agregó: “El Swami indudablemente era un gran hombre, un pandit erudito en Sánscrito, con inmenso valor, fuerza de voluntad y confianza en si mismo – un líder de hombres...El mundo es lo suficientemente amplio para todos nosotros, y es mejor que todos tratemos de vivir juntos como hermanos”.

 

Referencias

1. Old Diary Leaves, H. S. Olcott.

2. A los Pies del Maestro, J. Krishnamurti.

3. El teósofo, vol. 1, no. 1 de octubre de 1879.

 

 

 

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