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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 133 - Número 5 -  Febrero 2012 (en Castellano)

 
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Sólo la Verdad conquista

 

 

Bhupendra R. Vora

 

El Sr. Bhupendra Vora fue Secretario General de la Sociedad Teosófica en África Central y Oriental, y ahora vive en Inglaterra.

 

 

   El lema de la Sociedad Teosófica es ‘satyân-nâsti paro dharma’ o ‘No hay nada más elevado que la Verdad’. La Verdad es el Dharma fundamental que trasciende el tiempo porque es invariable. En La Doctrina Secreta, la Sra. Blavatsky se refiere a la Realidad Una Absoluta que antecede toda manifestación y es la causa Infinita y Eterna, la Raíz sin Raíz de todo lo que fue, es o alguna vez será. En el mundo manifestado, esta Realidad Absoluta es la consciencia que impregna miríadas de formas de vida. Sin embargo, una percepción limitada sólo comprende un aspecto de esta Verdad, y el perceptor la ve como la Verdad o Realidad total.

   Mahavira, el último Tirthankara de los Jainos dijo en su teoría de anekânta-vâda que la Verdad es relativa. Su ejemplo de los cuatro hombres ciegos que están de pie alrededor de un elefante y que lo describen de diferentes modos es muy revelador. El ciego que toca y siente su cola lo compara con una cuerda; el ciego que toca la pierna afirma que es como una columna, y así sucesivamente. Aunque todas las percepciones eran correctas, sólo eran expresiones parciales de la Verdad Absoluta, de la totalidad del elefante. De modo similar las ilusiones del mundo manifestado distorsionan la visión y entonces la Verdad no se percibe en absoluto, o sólo se ve parcialmente. Por lo tanto el aspirante dice:

 

El rostro de la  Verdad está cubierto con una vasija dorada.

Oh Señor, descúbrela para que yo que amo la Verdad pueda verla.

Isa Upanishad, XV

 

   La vasija dorada es la representación simbólica de las ilusiones creadas en el mundo de la palabra (nâma) y de la forma (rupa). Por lo tanto el sabio exclama “Brahmaiva satgyam, Jagan mithyâ”, que quiere decir que la única “Realidad o Verdad es Brahman (lo Absoluto), el mundo es una ilusión”. Esto no significa que el mundo no exista sino que es perecedero o transitorio en contraposición con el sustrato de la consciencia que está detrás de él, que es eterno. Los grandes sabios revelan que impregnando todo el Universo manifestado está esta Consciencia Una, Brahman. La consciencia humana limitada sólo percibe una imagen parcial de la naturaleza real de las cosas y crea una imagen incompleta de la Realidad. A medida que la percepción se hace más profunda, se desarrolla una imagen más completa del mundo objetivo y de la consciencia subjetiva que está detrás. Se levanta la cortina, por así decirlo, para revelar una idea más global de la Verdad.

   En el nivel trascendental o macrocósmico este Ser Atemporal, o Sat-Chit-Ânanda, es Absoluta Verdad. En el mulmantra de los Sikhs, existe una descripción muy adecuada de este Ser:

 

Hay un Dios,

Su nombre es Verdad Eterna,

Hacedor de todas las cosas,

Nada teme y nada odia,

Su imagen es eterna;

No es engendrado, es el ser de su propio Ser;

Conocido por los hombre por la gracia de nuestro Gurú.

 

   Toda la manifestación de este Ser Eterno es un aspecto de esta Verdad, se vuelve Verdad relativa en su microcósmica manifestación, y opera bajo las leyes de la Naturaleza. Una Verdad bien establecida (satya) es que las partes de este Universo funcionan armoniosamente y no están en conflicto mutuamente. Los científicos a menudo se han maravillado de la precisión con la que los diferentes cuerpos celestes se mueven sin chocar entre sí. La Luz de Asia describe bellamente  la ‘Música ordenada del recorrido de las órbitas’ de acuerdo con las leyes de la Naturaleza.

   La naturaleza es la seguidora de rta (Verdad Suprema) y todo dentro de la creación, ya sean minerales, árboles, animales, hombres o sistemas estelares distantes, funciona de acuerdo a leyes cósmicas. Desde el organismo más pequeño a gigantescas estrellas, todo funciona bajo leyes de la Naturaleza.

   La Verdad (sat) es la naturaleza de la existencia, y se puede decir que Dios es Verdad o que la Verdad es Dios. Vivir de acuerdo con las leyes de la Naturaleza es el deber del hombre. Los sabios dijeron:

 

Di la verdad y sigue el sendero de la rectitud (satyam vada, dharmam chara)

 

   Cualquier acción que esté contra la armonía de la Naturaleza crea conflicto y finalmente tiene que ser resuelto kármicamente.

   El Buddha enfatizó la necesidad de comprender la verdadera naturaleza de las cosas en el Universo. En el Noble Óctuple Sendero, él dijo que la recta visión conduce a un recto pensamiento y por lo tanto a la acción correcta. Entonces es necesario un medio moral y ético de ganarse la vida, y vivir en armonía con toda la vida.

   Cuando se crea la desarmonía recurriendo a lo falso de cualquier modo, por el auto-centrismo y la separación, etc., se establece el desorden. La Naturaleza, bajo la operación de la ley de causa y efecto rectifica el desequilibrio y restablece el orden. En el Bhagavadgitâ, Sri Krshna se refiere a la operación de esta ley cuando le dice al discípulo Arjuna:

 

Siempre que hay decadencia en la rectitud, ¡oh Bharata!, y hay exaltación de lo incorrecto, entonces Yo Mismo aparezco para proteger lo bueno, para destruir a los que actúan mal, para establecer firmemente la rectitud, nazco de tiempo en tiempo.

 

   Hemos presenciado el mecanismo de esta ley, en el fracaso de muchos movimientos fascistas y autocráticos, que parecían ir contra la armonía de la Naturaleza. Otro ejemplo de los sistemas injustos que colapsan contra el orden de la naturaleza es el movimiento del apartheid en Sudáfrica que estaba contra el principio de la Fraternidad Universal. En su movimiento satyâgraha (insistencia en la Verdad), Mahatma Gandhi peleó contra todo tipo de injusticias para instaurar la Verdad y la moralidad, ya fueran leyes injustas de los gobernantes o mala conducta de la sociedad. Un movimiento similar en EEUU, el de Martin Luther King afirmó los derechos de los negros.

   De modo similar, la restauración del medioambiente del planeta y las actividades ecológicas son el restablecimiento de la armonía. La desarmonía creada por el auto-centrismo humano causó mucho daño ecológico al planeta. El resultado es deforestación, calentamiento global y cambios en los patrones climáticos. Las causas establecidas por el egoísmo humano resultan en efectos que son perjudiciales para la vida. La Naturaleza tiene su propio modo de reinstalar el equilibrio incluso a costa de algún desastre natural.

   Lo que es verdadero y bello es la creación con su variedad de vida. Las montañas, ríos, océanos, árboles y verde follaje son expresiones de la Vida Una manifestada en diferentes formas. La preservación de este tesoro natural de la Madre Tierra es la afirmación de la Verdad, para que cada forma de vida actúe en armonía con todo el resto de la existencia y alcance su potencialidad total.

 

 

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