Volver al Índice de Revistas
El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 132 - Número 7 -  Abril 2011 (en Castellano)

 
Anterior
Página 9
Siguiente

 

La Teosofía como el Sendero

 

 

SVITLANA GAVRYLENKO

 

La Dra. Svitlana Gavrylenko es la Presidenta de la Rama Ankh, Kiev, Ucrania.

 

   En la primera página de La Doctrina Secreta, Helena Petrovna Blavatsky determinó la clave para comprender la Teosofía como la síntesis de la ciencia, la religión y la filosofía. Más aún, en el emblema de la Sociedad Teosófica internacional, está el lema: “No hay religión más elevada que la Verdad”, que todo verdadero teósofo guarda lealmente en su corazón. Todo esto es la razón para llamar a la Teosofía, como sus primeros seguidores lo hicieron, el fundamento de la religión de la sabiduría.

   El alto prestigio con el que está dotada la Teosofía, da espacio para considerar su verdadera enseñanza espiritual. Le permite a cualquiera que haya adoptado sus principios claves a penetrar más profundo en los secretos de la Naturaleza y de uno mismo, a volverse un explorador de las fuerzas evolutivas y un co-trabajador del Plan divino. Esta es la razón por la que hablaremos sobre esos factores que nos dan la posibilidad de considerar la Teosofía como el Sendero espiritual.

   En un amplio sentido, un Sendero o un camino evolutivo, se considera como un sendero de vida, un destino. Escrito con letras mayúsculas, el Sendero se entiende que es un movimiento consciente bajo la influencia de los principales incentivos internos.

   En el nivel individual este Sendero es trino e incluye:

  1. Comprensión del mundo y de las causas de lo que ocurre, meditación, estudio, investigación.

   En este sentido, la Teosofía se comprende como un cierto conocimiento, una enseñanza sobre el Universo, el ser humano, un mundo invisible, leyes ocultas y las fuerzas potenciales de la Naturaleza, expuestas en libros y enseñadas por medio de conferencias y seminarios.

  1. Comprensión de uno mismo, de nuestras cualidades, de las posibilidades, la apertura y dominio de nuestro mundo interno, del espacio interno; el conocimiento del Dios que mora en el interior; y cualidades internas desarrolladas de control, dominio, introspección, auto-disciplina.

   Muchos escritos, cartas e instrucciones de los fundadores de la ST indican que la vida diaria debería organizarse de acuerdo a elevados ideales, meditaciones, oraciones e introspección práctica para lograr el silencio interno. Esto es parte integral de la vida del teósofo.

  1. Necesidad del servicio, posibilidad de realización, aplicación práctica e implementación de nuestra visión del mundo sobre la vida.

   Los múltiples problemas recientes de la humanidad proveen amplias posibilidades para actividades caritativas, en el nivel individual y colectivo. El lado oculto de las cosas y las fuerzas latentes en una persona sólo se pueden comprender en el campo del servicio.

   La ventaja especial de una verdad renovada que se trasmite, es digna de mención. La Teosofía se dio en un momento de cambio de épocas, el cambio de las energías de los rayos. La enseñanza de la sabiduría eterna tiene un nuevo ropaje, apropiado a nuestra percepción actual, al nivel del desarrollo humano.

   En su artículo, ‘Progreso Espiritual’ (The Theosophist, Mayo 1885), H. P. Blavatsky describe características esenciales del Sendero espiritual:

 

Sean cuales sean las diferencias que se encuentran en las diferentes presentaciones de la Doctrina Esotérica, dado que en cada época se revistió de un ropaje nuevo, diferente en color y textura al que le precedió, sin embargo en cada uno de ellos encontramos un acuerdo total respecto a un punto, el camino hacia el desarrollo espiritual. Sólo una regla inflexible ha obligado siempre al neófito, como lo hace ahora, la completa subyugación de la naturaleza inferior por la superior. Desde los Veda-s y los Upanishad-s hasta Luz en el Sendero, recientemente publicado, investigando como podemos en las biblias de cada raza y culto, encontramos sólo un camino, difícil y doloroso, con dificultades, por medio del cual el hombre puede ganar la verdadera percepción espiritual. Y ¿cómo puede ser de otro modo, ya que todas las religiones y todas las filosofías son sólo las variantes de las primeras enseñanzas de la Sabiduría Una, impartida a los hombres al comienzo del ciclo por el Espíritu Planetario?

 

El verdadero Adepto, el hombre desarrollado debe transformarse, como siempre se nos ha dicho, no es hecho. El proceso es por lo tanto de crecimiento por medio de la evolución, y esto necesariamente debe implicar cierta cantidad de sufrimiento.

 

Nuevamente, la idea de crecimiento implica también la idea de cambio, el ser interno debe continuamente abrirse paso por medio de su limitante armazón o recubrimiento, y tal cambio también debe estar acompañado de dolor, no físico sino mental e intelectual…

 

La Sociedad no fue fundada para enseñar senderos nuevos y fáciles para la adquisición de ‘poderes’, y su única misión es reavivar la antorcha de la verdad, extinguida hace tanto tiempo para todos, excepto los muy pocos, y para mantener esa verdad viva por la formación de una unión fraternal de la humanidad, el único suelo en el que la buena semilla puede crecer. La Sociedad Teosófica desea ciertamente promover el crecimiento espiritual de todo individuo que se pone en contacto con su influencia, pero sus métodos son los de los antiguos Rshi-s, sus principios los del antiguo Esoterismo, no otorga evidentes panaceas compuestas de remedios violentos que ningún sanador se atrevería a usar.

 

   La enseñanza de la Teosofía es un sistema, no está limitada a sólo un aspecto u orientación hacia algún círculo de seguidores. Cualquier investigador sin prejuicios puede determinar fácilmente que esto es verdad.

   Robert Bowen dijo que la enseñanza de la Teosofía tiene unas pocas proposiciones básicas:

  1. La unidad fundamental de todos los seres.

   Ésta no significa el concepto generalmente aceptado de unidad, por ejemplo, como cuando hablamos sobre la unidad de una nación o del ejército, o de un planeta conectado con otro por medio de líneas magnéticas, etc. La esencia de la enseñanza tiene un significado más profundo, todo el ser es una totalidad, no es simplemente una colección de cosas unidas. Per se, existe sólo Un Ser.

  1. La segunda idea que se debería seguir es que no existe la materia muerta. Todo pequeño átomo está vivo. No puede ser de otro modo, como todo átomo en su esencia es el Ser Absoluto.
  2. La tercera idea básica que debemos comprender es que la persona es un microcosmos. Por lo tanto, todas las Jerarquías Celestiales existen dentro de una persona. Realmente, no hay ni macrocosmos ni microcosmos, sino sólo UNA EXISTENCIA. Las cosas parecen ser grandes o pequeñas sólo cuando se ven con la consciencia limitada.
  3. La cuarta y última de las ideas claves, necesaria para recordar, se transmite en el Gran Axioma Hermético. En verdad, este axioma resume y sintetiza todo lo demás.

 

Como es lo Interno, así es lo Externo:

como es lo Grande, así es lo Pequeño:

como es arriba, así es abajo:

sólo existe Una Vida y una Ley;

y aquél que lo opera, es UNO.

Nada es Interno, nada es Externo;

nada es Grande, nada es Pequeño;

nada es Superior, nada es Inferior,

en la Economía Divina.

 

   Cualquier capítulo que estudien en La Doctrina Secreta, siempre deberían relacionarlo con estas ideas fundamentales.

   Por lo tanto, esta enseñanza de la verdad abarca temas básicos del ser, y ofrece una especie de componente vertical inspirador de la consciencia que generalmente opera en el plano horizontal de la observación.

   N. Sri Ram, en su libro El Verdadero Trabajo de la Sociedad Teosófica, determinó las principales tareas de la Teosofía en un mundo moderno:

 

A veces se dice que estamos en una época de transición, y tenemos que movernos de kâma-manas, la mente que es influida por el deseo, a buddhi-manas, la mente que está verdaderamente iluminada, que es capaz de percibir, y esta percepción es más importante que el pensamiento. Primero, debemos percibir ya sea en el nivel físico o en cualquiera de los niveles internos, luego podemos construir sobre esto un sistema de pensamiento. El cambio que debe ocurrir es que el intelecto que meramente juega con ideas, debe ser cambiado e iluminado en tal grado, infundido de cierta cualidad pura, que se vuelve un instrumento del Conocedor puro y no es sólo el crudo intelecto que meramente produce varias secuencias de hechos. Tiene que ser un intelecto que conoce la cualidad de una cosa, y no que meramente se maneja con cantidades y números por comparación. Algunas veces la gente cita de una de las cartas de los Mahatmas: “La cresta de la ola del avance intelectual debe ser aceptada, tomada, y guiada hacia la espiritualidad” (LMW, vol.I). ¿Cómo pueden guiar hacia la espiritualidad un intelecto que es dogmático, neutral con respecto a temas morales, incapaz de ninguna apreciación estética, un intelecto que es frío y duro? Primero se tiene que fundir, transformar y moldear en un instrumento sensible y flexible que puede investigar la verdad interna de las cosas. Entonces se vuelve una extensión del Espíritu, perteneciendo a esa naturaleza del hombre que es esencialmente una naturaleza de amor, de apertura y sensibilidad, no egoísta y no posesivo. La inteligencia de tal naturaleza es luminosa y penetrante. También, cuando esta naturaleza se manifiesta, la vida asume un aspecto extraordinariamente bello; todas las peleas, resentimientos y rencores concluyen. Entonces cada hombre contactará a los demás como hermanos de verdad. Solamente de este modo puede haber una nueva era, un nuevo mundo.

 

   Esta es la tarea de construir el Antahkarana, un arco iris que conecte nuestra naturaleza inferior con el Yo Superior. Esta tarea debería ser realizada por cada ser humano durante el viaje terrenal. La misma, debe ser llevada a cabo por toda la humanidad. Para ayudar en este proceso en el periodo del tercer milenio, tanto en el nivel individual como en el grupal, se debe ofrecer el eslabón conducente, la enseñanza teosófica.

   Durante los 135 años de su actividad, la ST ha mantenido el espacio, el campo de experiencia basada en instrucciones individuales para los aspirantes que entraron a este Sendero. Las clásicas palabras guías, cuyas raíces se pueden rastrear en tiempos antiguos, están contenidas en La Escala de Oro; éstos son delineamientos para que un peregrino en el Sendero realice un ascenso exitoso y examine la rectitud de la dirección.

 

Escala de Oro

 

Contempla la Verdad ante ti: Vida limpia, mente abierta, corazón puro, intelecto despierto, percepción espiritual sin velos, actitud fraternal para el condiscípulo, presteza para dar y recibir consejo e instrucción, leal sentimiento del deber hacia el Instructor, obediencia voluntaria a los mandatos de la Verdad, una vez que hemos puesto nuestra confianza en ese Instructor y creemos que Él la posee; valeroso ánimo para soportar las injusticias personales, enérgica declaración de principios, valiente defensa de los que son injustamente atacados, y mirada siempre fija en el ideal del progreso y de la perfección humana que nos revela la Ciencia Secreta (Gupta-Vidyâ), ésta es la Escala de Oro por cuyos peldaños el aspirante puede ascender para llegar al Templo de la Sabiduría Divina. 

 

   Si estas líneas se leen con atención, es posible percibir las palabras  conducentes:

-          para dominar las manifestaciones de nuestra personalidad,

-          para estructurar la naturaleza del alma, y

-          para formar verdaderas aspiraciones espirituales.

   En los libros de C. W. Leadbeater hay muchas recomendaciones detalladas para los que entran al Sendero. Por ejemplo, en Los Maestros y el Sendero, él da las recomendaciones de HPB para ser aplicadas en las etapas iniciales, un periodo preparatorio antes del verdadero Chelado:

  1. Perfecta salud física;
  2. Pureza absoluta mental y física;
  3. Generosidad de propósito, caridad universal, piedad por todos los seres animados;
  4. Veracidad y fe inamovible en la ley de Karma, independiente de la intervención de cualquier poder de la Naturaleza, una ley cuyo curso no ha de ser obstruido por nadie, ni ha de ser desviado por oraciones o ceremonias exotéricas propiciatorias;
  5. Una valentía imperturbable en toda emergencia, incluso peligrando la vida;
  6. Una percepción intuitiva de nuestro ser, el vehículo del Avalokitesvara manifestado o Âtmâ divina (Espíritu).
  7. Serena indiferencia y una justa apreciación por todo lo que constituye el mundo objetivo y transitorio, en su relación con, y hacia, las regiones invisibles.

 

   En el mismo libro el autor subraya obstáculos generalizados e impedimentos que interfieren con un movimiento exitoso hacia el propósito buscado:

 

Pueden existir muchas razones… A veces una persona, al preguntar eso (por qué el Maestro no lo usa), tiene algún defecto prominente, que en sí mismo es razón suficiente. Frecuentemente, lamento decir, es orgullo. Una persona puede ser muy engreída de modo que no es susceptible de ser enseñado, aunque piense que lo es. Muy a menudo en esta civilización nuestra, el defecto es irritabilidad. Una persona buena y digna puede tener sus nervios desarmonizados, de modo que sería imposible ser llevado en contacto estrecho y constante con el Maestro. Algunas veces el impedimento es curiosidad. Algunos están sorprendidos de oír que esto es un defecto serio, pero ciertamente lo es, curiosidad sobre los asuntos de otras personas, y especialmente sobre su posición y desarrollo espiritual. Sería casi imposible que un Maestro atrajera hacia sí alguien que tuviera este defecto…

 

Otro impedimento común es la disposición a sentirse ofendido…

 

El auto-centrismo es sólo otra forma de orgullo, pero es muy notable actualmente. La personalidad que hemos estado construyendo durante muchos miles de años ha crecido fuerte y a menudo es dominante, y es una de las tareas más difíciles, revertir esta actitud y obligarla a adquirir el hábito de mirar las cosas desde el punto de vista de los demás. Uno debe ciertamente salirse del centro de su propio círculo, como lo expliqué en La Vida Interna, si deseamos acercarnos al Maestro.

 

A menudo sucede, sin embargo, que quienes preguntan, no tienen ningún defecto importante en particular, y cuando uno los observa, sólo podemos decir: “No veo ninguna razón definida, ninguna falta que te retenga, pero tendrás que crecer un poco en todo.” Esto es algo desagradable para decírselo a alguien, pero es un hecho, no son lo suficientemente grandes, y deben crecer antes de ser dignos.

 

Algo que a menudo evita que las personas contacten a los Maestros es carencia de fe y voluntad.

 

   Aquéllos que ya han obtenido alguna experiencia siguiendo el Sendero espiritual, testifican los cambios profundos y esenciales que suceden lentamente, inadvertidos, pero reflejados en todos los aspectos de la vida, en la percepción del mundo, en el método de cooperación, en las cualidades de auto-expresión. Los cambios radicales que suceden se producen por el movimiento que ocurre a lo largo del Sendero. El efecto de este proceso alquímico, que tiene lugar en el alma y se refleja en todas las manifestaciones, los teósofos lo definen como Revolución Interna.

   La Sra. Radha Burnier caracteriza este proceso del modo siguiente:

 

No puedo encontrar otro concepto que pueda expresar mejor el propósito de la Sociedad Teosófica, que el ‘renacimiento espiritual de la humanidad’, la revolución interna, que purifica la mente. Si no somos conscientes de esto, entonces los intentos para percibir el objetivo de la Sociedad sólo puede volverse una fuente de errores y conducirla hacia un callejón sin salida. Lamentablemente se puede observar que en la Sociedad existen demasiadas Ramas y grupos, cuya comprensión del trabajo de la Sociedad es una muestra de la pérdida de dirección. Sólo se refiere a la Teosofía lo que se relaciona con el movimiento de las limitaciones y errores actuales de la mente, hacia la sabiduría, con un comportamiento correcto como su resultado. El gusto por actividades secundarias, por ejemplo, el estudio de métodos para mejorar la salud física, el estudio de fenómenos mentales, etc., no ayudan a la humanidad a ganar un modo más sabio de vida, aunque tengan su propio campo de aplicación.

 

   Es digno concluir este artículo sobre el Sendero con líneas que proceden de puño y letra de HPB. Estas notas se descubrieron en una caja en su escritorio después de su muerte el 8 de mayor de 1891:

 

Existe un sendero, empinado y escabroso, amenazado por peligros de todo tipo, pero sin embargo un camino, que conduce al Corazón mismo del Universo: Puedo decirles cómo encontrar a quienes les mostrarán la puerta secreta que sólo se abre hacia adentro… Para los que triunfan más adelante, existe una recompensa que está más allá de las palabras, el poder de bendecir y salvar a la humanidad; para quienes fallan, hay otras vidas en las que el éxito puede llegar.

 

   Queridos amigos, no nos elegimos mutuamente cuando decidimos seguir este Sendero, pero elegimos este Sendero. Lo seguimos juntos y ninguno de nosotros lo recorrerá solo. Confiemos, ayudémonos y apoyémonos mutuamente. Estudiemos para comprender claramente sin palabras las necesidades de los demás y para ayudarnos mutuamente. Esta es nuestra deuda universal y nuestra dicha eterna.

 

Anterior
Página 9
Siguiente