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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 129 - Número 10 - Julio 2008 (en Castellano)

 
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Estudios sobre La Voz del Silencio, Parte 12

 

JOHN ALGEO

 

El Dr. John Algeo es el Vice-Presidente internacional de la Sociedad Teosófica y Profesor Emeritus de la Universidad de Georgia, EEUU, y tiene muchas distinciones académicas.

 

El grupo precedente de versos, del 150 al 160, trataban al Sendero como una experiencia comunal, una banda de servidores que vida tras vida, se dedican altruistamente al bienestar de los demás. Los próximos doce versos se centran en el ser interno del individuo. Tratan el tema de la Sabiduría y la humildad, y en el proceso juegan con el concepto de los opuestos, que no siempre son lo que parecen.

 

VERSOS [161-172]:

 

[161] Se humilde, si quieres alcanzar la Sabiduría.

 

[162] Se más humilde aún, cuando de la Sabiduría seas dueño.

 

[163] Se como el océano que recibe todos los torrentes y ríos. La poderosa calma del océano permanece inalterable; sin sentirlos.

 

[164] Refrena tu yo inferior mediante tu Yo Divino.

 

[165] Refrena lo Divino por medio de lo Eterno.

 

[166] Grande es en verdad quién aniquila el deseo.

 

[167] Aún más grande es aquel en quién el Yo Divino ha destruido hasta la noción del deseo.

 

[168] Vigila lo inferior, no sea que mancille lo Superior.

 

[169] El camino de la Liberación final está dentro de tu Yo.

 

[170] Aquel camino empieza y termina más allá del yo.28

 

[171] Menospreciada de los hombres y humilde a los ojos orgullosos del Tirthika es la madre de todos los ríos; vacía la humana forma, a los ojos de los necios, aunque llena de las dulces aguas del Amrita. Además, el origen de los ríos sagrados es la región sagrada,29 y aquel que posee la Sabiduría, es honrado por todos los hombres.

 

[172] Los Arhans y los Sabios de visión sin límites30 son tan raros como la flor del árbol Udumbara. Nacen los Arhans a la hora de medianoche, al mismo tiempo que la sagrada planta de nueve y siete tallos,31 la flor santa que se abre y despliega en las tinieblas surgiendo del límpido rocío y del lecho helado de las nevadas cumbres, no holladas por ningún pie pecador.

 

COMENTARIO. Los versos 161-3 tratan sobre la asociación de la verdadera Sabiduría y la humildad, que es muy antigua, muy difundida, y muy importante. En un antiguo catecismo ritual, la pregunta: “¿Por qué es el Más Sabio?”, la hace alguien llamado ‘El más Sabio’: Y la respuesta dada es “Porque es el más humilde”. La Verdadera Sabiduría es reconocer los límites del propio conocimiento, así escribió el poeta inglés William Cowper (1731-1800):

 

El conocimiento está orgulloso de haber aprendido mucho;

La sabiduría es humilde al reconocer que no sabe mucho.

 

La palabra ‘sabio’ se relaciona con el verbo latino videre, ‘ver’ y por lo tanto a palabras inglesas como ‘visión’, como así también a la palabra sánscrita veda, “conocimiento sagrado”. La palabra “humilde” deriva de la palabra latina humus, que significa ‘tierra, suelo’. El conocimiento sagrado de la Sabiduría surge de observar claramente la raíz de las cosas. La sabiduría no es algo insubstancial, está anclada en la tierra.

   La persona que es realmente sabia posee la calma del océano profundo, en oposición a la turbulencia del arroyo o el río. Arroyos y ríos son símbolos de la vida en su naturaleza cambiante, siempre fluyendo. El océano es un símbolo de eternidad en su inmensidad y paz. Arjuna en el Bhagavadgitâ está atrapado en una batalla, la cual realmente es la corriente de la vida, aprende de Krishna a encontrar el océano de eternidad dentro de sí mismo.

   La imagen del océano y del río nos conduce a otro tema: La cuestión de nuestra identidad, de quién o qué somos realmente. Este es, en cierto modo, el tema tanto del Bhagavadgitâ como de La Voz del Silencio. Los versos 164-70 exploran tres niveles de auto-identificación: el Eterno, el Divino, y el inferior. El yo inferior es el yo del deseo y  del conocimiento-deseo, que en Teosofía se llama la personalidad o el yo kâmâ-mânasico. HPB lo identifica en una glosa:

 

Glosa 28. Significa el yo personal inferior.

 

   Lo Divino es el yo superior, la individualidad o el yo buddhi-mânasico, expresado teosóficamente. Ese yo superior Divino no puede en realidad ser “mancillado” por el yo inferior. Pero  la experiencia del yo inferior le permite al yo superior crecer, y si la experiencia del yo inferior no es de una naturaleza tal que promueva el crecimiento y desarrollo del yo superior, se puede decir metafóricamente que lo “mancilla”, es decir, falla en estimular su evolución, que es la razón de la existencia del yo inferior.

   Lo Eterno es finalmente y en última instancia el Yo liberado en nosotros y en todas las cosas, el âtmâ. Es el océano de la liberación final. ¿Qué significa decir que el camino hacia la libertad final o el Yo Eterno, ‘empieza y termina más allá del yo [el yo personal inferior]’? Uno de los significados del verso 170 puede ser que el superior no puede surgir del inferior. Aunque las experiencias del yo inferior contribuyen a la evolución del yo superior, este último no se crea a partir del primero. Nuestra naturaleza Divina emana de lo Eterno; no evoluciona a partir del yo inferior.

   La visión Teosófica de la evolución diverge crucialmente de los conceptos Darwinianos o Neo-darwinianos justo en este punto. Nuestro yo inferior es el producto de la evolución animal, aunque aún así, se modeló como producto de pasadas eras evolutivas y no es únicamente el resultado de la adaptación al medio ambiente presente. Pero nuestra naturaleza humana fundamental no es el resultado de la evolución animal en este período mundial. Antes bien, es la consecuencia de una proyección del Yo Divino, una emanación del Yo Uno Eterno, en el yo personal inferior y animal.  Como HPB dice en La Doctrina Secreta (2:81):

 

Entre el hombre y el animal, cuyas Mónadas (o Jivas) son fundamentalmente idénticas, existe el infranqueable abismo de la Mentalidad y la Auto-conciencia. ¿Qué es la mente humana en su aspecto superior, de dónde proviene, si no es una porción de la esencia, y en algunos raros casos de encarnación, la mismísima esencia, de un Ser elevado: uno de un plano divino y superior?

 

   Como la naturaleza humana, en la evolución general, no comienza en el yo inferior, y no termina con este, así también en nuestro desarrollo personal, nuestra identidad humana no comienza o termina dentro de los límites del yo personal. Si deseamos alcanzar la liberación final, debemos hacerlo identificándonos, no con la personalidad, sino con el Yo superior o individualidad. Ese Yo es el camino hacia nuestra liberación de las limitaciones personales.

   El verso 171 puede parecer un cambio de tema, pero de hecho es sólo una manera diferente de observar la misma cosa. Un “tirthika”, como indica HPB de una forma un tanto irónica, es alguien que pertenece a una religión distinta a la nuestra, en términos occidentales, un ‘pagano’ o ‘infiel’:

 

Glosa 29. Tirthikas son los sectarios Brâhmanicos más allá de los Himalayas llamados “infieles” por los Budistas en la tierra sagrada, Tibet, y viceversa.

 

   Los intolerantes no reconocen méritos distintos a los propios. Y así el río sagrado de otra religión es considerado tan sólo como fango, aunque pueda brotar de la ‘tierra sagrada’. Así también la forma humana o la naturaleza puede parecer ‘vacía’ (de valor espiritual) al ignorante, aunque esté llena de las aguas de la inmortalidad (Amrita) o Eternidad. Amrita es literalmente ‘no-muerto’ (la a-, como también en español “atonal”, “amoral”, etc. más la raíz m ‘morir’, encontrada también en español “mortal”). El tonto piensa que la naturaleza humana está vacía, que es meramente el resultado de la mutación aleatoria y de la selección natural. Pero está llena con las ‘dulces aguas’ de la inmortalidad, ‘Amrita’, que también se usa como un término para el elixir de inmortalidad, como la piedra filosofal de los Alquimistas. Es decir, nuestra humilde personalidad humana contiene el yo Divino o individualidad inmortal, que sólo los sabios perciben.

   Los arhans o arhats (mencionados en verso 172) son, como se indicó antes, seres iluminados. HPB explica la ‘visión sin límites’ en una glosa:

 

Glosa 30. Visión sin límites o vista psíquica superhumana. A un arhan se le atribuye poder ver y conocer todo a la distancia así como en un lugar.

 

   Recordemos, sin embargo, que la palabra ‘sabiduría’ se relaciona con la palabra ‘visión’, por lo tanto los ‘Sabios de Visión sin límites’ también pueden considerarse como aquellos que han adquirido la Sabiduría. Su visión no es tanto de las cosas externas, sino de sí mismos. Raros, verdaderamente, son esos sabios que se conocen a sí mismos. El udumbara es una clase de higuera sagrada que figura en la mitología hindú como un aliado de los dioses en su lucha contra los demonios.

   La medianoche, cuando nacen los arhans, es el momento más oscuro de la noche. Es habitual que los seres sagrados nazcan en la hora más oscura, como el nacimiento de Cristo que se fijó en el solsticio de invierno, el momento de mayor oscuridad del año. Nacen en la oscuridad porque renuevan la luz de la Sabiduría. También HPB comenta sobre ‘la planta sagrada de nueve y siete  tallos’:

 

Glosa 31. Ver glosa 22, la planta Shangna

 

Es una planta de cuyas fibras se teje una tela con la cual se hace una túnica de iniciación, símbolo de Sabiduría. Esta planta también florece en la oscuridad porque representa la llegada de la Luz. La Oscuridad, el frío, el invierno, medianoche, todas estas son cualidades yin, humildes. Pero de  ellas viene la Luz de la Sabiduría, que también es calidez, verano y mediodía. La oscuridad y la luz, yin y yang, y los demás pares de opuestos son necesarios en el mundo. Los opuestos no tienen que ser necesariamente antagónicos. Pueden ser complementarios.

 

MEDITACION: 1. Visualizar alguno de los siguientes:

 

(a)   Un río, serpenteando en el campo, en algunos lugares ancho y de movimiento lento, en otros lugares correntoso y turbulento con espuma blanca, pero finalmente fluyendo dentro del océano, cuyas tranquilas profundidades no se ven perturbadas por el curso del río.

(b)   Una higuera sagrada solitaria, creciendo en la nieve en la cima de una montaña y floreciendo maravillosamente a la medianoche, derramando su fragancia en el fresco aire nocturno.

 

   2. Considere distintas maneras en que cosas que son opuestas, sean complementarias y no antagónicas, como el diamante y la flor de loto (como en el mantra Om mani padme hum, “¡Oh la joya en el loto, ah!”). También considere formas en que las cosas no siempre son lo que parecen.

 

   El próximo grupo de nueve versos se refiere a la naturaleza de nuestra búsqueda, tanto como una lucha entre partes de nosotros mismos, como un sendero que se divide en dos brazos.

 

VERSOS [173-181]:

 

[173] Ningún Arhan, Oh Lanu, llega a serlo, en aquella encarnación en que por primera vez el alma comienza a anhelar la liberación final. Sin embargo, o tú de corazón ansioso, a ningún guerrero que voluntariamente se ofrezca a pelear en la feroz batalla entre los vivos y los muertos,32 a ningún recluta, puede serle alguna vez negado el derecho de entrar en el Sendero que lleva hacia el campo de batalla.

 

[174] Porque, o triunfará, o fracasará.

 

[175] Ciertamente, si triunfa, el Nirvana será suyo. Antes que él se deshaga de su sombra, de su envoltura mortal, esa causa preñada de tormentos e ilimitado dolor, los hombres honrarán en él a un gran y santo Buddha.

 

[176] Y si él falla, incluso entonces no fracasará en vano; los enemigos a quienes venció en la última batalla no volverán a la vida en su próximo nacimiento.

 

[177] Pero si quieres alcanzar el Nirvana, o rechazar el premio,33 que no sea tu motivo el fruto de la acción y de la inacción, oh tú de corazón intrépido.

 

[178] Sabe que el Bodhisattva que cambia la liberación por la renunciación, para asumir los miserias de la Vida Secreta,34 se le llama “tres veces honorable”, oh tú, candidato al sufrimiento durante los ciclos.

 

[179] El Sendero es uno, discípulo, aunque en el final, se divide en dos. Marcadas están sus etapas por cuatro y siete Portales. En un final: bienaventuranza inmediata, y en el otro: bienaventuranza diferida. Una y otra son la recompensa del mérito: la elección está en tu mano.

 

[180] El Sendero uno se convierte en dos, el Abierto y el Secreto.35 El primero lleva a la meta, el segundo, al sacrificio de sí mismo.

 

[181] Cuando a lo Permanente se sacrifica lo mutable, el premio es tuyo: la gota retorna al lugar de donde procedió. El Sendero Abierto lleva al cambio sin cambios, al Nirvâna, el glorioso estado de Absolutidad, a la Bienaventuranza más allá del entendimiento humano.

 

COMENTARIO. El verso 173 nos dice que hollar el Sendero es un viaje largo y arduo, y no un atajo fácil. Sólo querer alcanzar el final de nuestra búsqueda no nos lleva a ella. Sin embargo, como el Tao-Te-Ching dice, el viaje más largo comienza con el primer paso. Por lo tanto debemos comenzar si hemos de arribar alguna vez. Este verso también, sin embargo, afirma que nunca se rechaza a quién quiere emprender la búsqueda.

   Los versos del 174 al 176 nos dicen que ningún esfuerzo que se haga en este viaje es en vano. Todo lo que hagamos para avanzar en el Sendero producirá sus efectos. El verso 174 señala el hecho obvio que podemos triunfar o fracasar en esta tarea. Si triunfamos, tendremos nuestra debida recompensa; si fallamos, la experiencia no ha sido un fracaso, porque lo que sea que hayamos logrado, pequeño o grande, lo transferiremos a nuestra próxima vida y entonces se convertirá en el cimiento de un renovado esfuerzo. Estos versos nos recuerdan el final de la memorable declaración de HPB, “Hay un camino”:

 

Para aquellos que triunfan, hay una recompensa más allá de las palabras: el poder de bendecir y salvar a la humanidad. Para aquellos que fallan, hay otras vidas en las cuales el éxito puede llegar.

 

   Estos versos también usan y explican la metáfora de una batalla, que es una alternativa muy frecuente para la metáfora de un viaje. La batalla es, por supuesto, interior, un conflicto entre aspectos de nosotros mismos. Así, la glosa 32 explica que los “vivos” y los “muertos”, entre los cuales se libra la batalla, son ambos nosotros mismos:

 

Glosa 32. Los “vivos” es el Ego inmortal superior, y los “muertos”, el ego personal inferior.

 

   El verso 177 comienza una discusión enfocada en los dos Senderos, que es el principal tema simbólico de este segundo fragmento. El Sendero del discipulado, que es el proceso de llegar al conocimiento de uno mismo y de la totalidad, tanto dentro de nosotros mismos como en toda la vida alrededor nuestro y sobre nosotros, llega a un punto en que se divide. El Sendero se vuelve dos. Una de las bifurcaciones lleva a la liberación de las limitaciones y del dolor, es decir, nos saca de este mundo y nos lleva al Nirvâna. La otra bifurcación, sin embargo, retorna a este mundo, dándoles a aquellos que la toman, la oportunidad de convertirse en Servidores de la humanidad, o Bodhisattvas de Compasión.

   La frase “rechazar el premio” tiene una glosa (33) que remite al lector a una glosa posterior (34) correspondiente al verso 306 en el Fragmento 3. Esa glosa posterior es una larga discusión sobre la doctrina del trikâya o “tres vestiduras (del Buddha)”. Dicha doctrina se tratará en detalle en el tercer fragmento de La Voz. Incluye la dharmakâya,  que es la vestidura Buddha de aquellos que toman el Sendero de Liberación al Nirvâna, y la nirmânakâya, que es la vestidura Buddha de aquellos que toman el Sendero de Renuncia del Nirvâna para permanecer en el mundo y servirlo.

   Como dice la glosa 34, aquellos que toman el Sendero de Renunciación de un Nirmânakâya llevan una “Vida Secreta” porque están en el mundo, pero sin ser de él. Por consiguiente ellos trabajan en silencio y misterio por el bien de todos los seres y especialmente de la humanidad:

 

Glosa 34. La “Vida Secreta” es la vida como un Nirmânakâya.

 

Los dos Senderos también se denominan “abierto” y “secreto”, como dice el verso 180 y explica la glosa 35:

 

Glosa 35. El “Sendero Abierto” y el “Secreto”, o el que se le enseña al profano, el exotérico y de aceptación general, y el otro es el Sendero Secreto, cuya naturaleza se explica en la iniciación.

 

El Sendero Abierto es exotérico porque todas las religiones hablan de la salvación, o de la iluminación, o de la liberación como el propósito de la vida. Pero el otro Sendero es esotérico o Secreto porque el ideal de permanecer en el mundo como un servidor silencioso de la humanidad (“detrás de escena”),  no es un tema común en las religiones exotéricas, al tiempo que se enseña sobre todo en la tradición esotérica.

   Los cuatro portales mencionados en el verso 179 son quizás los cuatro estados del verso 22, y los “siete portales” se tratan en el Fragmento 3, titulado “Los Siete Portales”.

 

MEDITACION. Piense en decisiones que se deben tomar. Piense sobre la elección entre el beneficio personal y el servicio desinteresado a los demás. ¿Podemos beneficiarnos a nosotros mismos mientras ignoramos a los demás? ¿Podemos servir a otros sin beneficiarnos a nosotros mismos? Imaginen un camino que se divide, y ustedes se encuentran ante la bifurcación.

 

 

 

 

La aspiración es un movimiento de nuestro corazón y mente hacia algo puro y hermoso, cuya influencia benéfica recibe y abarca la totalidad de sí misma. Es un centelleo de conciencia, elevándose y uniéndose a algunos aspectos de la belleza infinita del Espíritu eterno.

 

N. Sri Ram

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