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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 129 - Número 9 - Junio 2008 (en Castellano)

 
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Blavatsky en Adyar – a partir de sus cartas

 

ADELE ALGEO

 

(La Sra. Adele Algeo es un miembro antiguo y activo de la S.T. en Norteamérica)

 

 

   El 23 de abril de 1882, los Fundadores llegaron por barco a Madrás, donde se reunieron con T. Subba Row y un número de personas destacadas en el área. Entre ellos estaban Sir T. Madhava Rao, en cuyo chalét de Mylapore fueron alojados los Fundadores, y el Juez G. Muthuswamy Chetti y sus hijos, G. Soobiah Chetty y G. Narasimhulu Chetty.  Tres días más tarde, el Coronel Olcott habló ante una gran multitud, sobre “El Fundamento Común de las Religiones”, con la Sra. Blavtasky a su lado sobre la plataforma.  La tarde siguiente, el 27 de abril, se formó la Rama Madrás de la Sociedad Teosófica, y la Teosofía se volvió parte formal del ámbito de Madrás.

   Después de viajar por diferentes lugares en el área durante la mayor parte de Mayo, los Fundadores regresaron a Madrás, donde el 31 de mayo, Soobiah Chetty y su hermano los llevaron a ver una propiedad que ellos recomendaban como un nuevo lugar para la Sede de la Sociedad Teosófica: los Jardines Hudlestone.  La familia Hudleston (el nombre tenía varias formas de escribirlo) había vivido en India durante tres generaciones, trabajando en varios puestos gubernamentales.  A  John Hudleston (1749-1835), primero en la línea en India, se le había otorgado una propiedad al sur del Río Adyar a fines de 1780, en la que construyó una casa solariega o una casa ‘jardín’.  Su nieto, el Coronel Josiah Hudleston, decidió regresar a Inglaterra, por lo que hizo los arreglos para vender la propiedad de veintisiete acres (aproximadamente 11 hectáreas), que tenía una casa grande, dos casas pequeñas y otras instalaciones.

   Soobiah había sugerido con anterioridad que la Sociedad ubicara su sede en algún lugar en Madrás.  Al principio, el Coronel Olcott no estaba entusiasmado, pero por sugerencia de HPB, propusieron un lugar de Madrás a la Rama local, y apoyaron la idea.  Cuando vieron la propiedad de los Jardines Hudlestone, HPB exclamó, “el Maestro quiere esta propiedad” (Notas y Noticias de Adyar, 9 de agosto 1928, p. 5-6). Olcott (en Hojas de un Viejo Diario o Historia de la S.T. 2:360) escribe que “a primera vista (nosotros) supimos que nuestro futuro hogar había sido encontrado”.  El precio en Rupias (Rs) de 8.500, o unas 600 libras, aunque se tenga en cuenta la inflación desde esa época, era razonable, el que fue arreglado por Iyaloo Naidu y el Juez Muthuswamy Chetty.

   El 17 de noviembre (exactamente siete años después de la fundación de la Sociedad Teosófica en la ciudad de Nueva York), se completó la venta cuando el Juez Muthuswamy Chetty pagó el resto pendiente de pago, y el título de la propiedad pasó a la Sociedad Teosófica.  Después de la Convención anual, realizada en Bombay a principios de diciembre, los Fundadores partieron hacia Madrás, llegando allí el 19 de diciembre.  Y así se realizó el traslado de la Sede de la Sociedad.  Adyar fue el hogar primordial de HPB desde ese momento hasta que se fue de India el 31 de marzo de 1885, aunque viajó mucho por toda India en esa época y pasó gran parte del año 1884 (diez meses desde el 20 de febrero al 21 de diciembre) fuera de India en un viaje realizado a Europa.

   La correspondencia de HPB, especialmente al principio de su residencia en Adyar, contiene numerosas referencias al nuevo lugar.  Poco después de llegar de Bombay, le escribió a su tía Nadyezhda (que era apenas unos pocos años mayor que ella):

 

¡Aquí es simplemente maravilloso!... ¡Qué aire! ¡Qué noches! ¡Y qué hermosa quietud! No existen el bullicio de la ciudad y los gritos de las calles. Estoy sentada escribiendo, y mirando el océano, centelleante y sin límites, como si estuviera vivo realmente. A menudo me parece que respira, o se enoja, rugiendo y retorciéndose con ira… Pero cuando está sereno y agradable, no existe belleza más encantadora en el mundo, especialmente en una noche iluminada por la luna.  En contraste con el profundo cielo oscuro, la luna parece aquí ser el doble de su tamaño y diez veces más brillante que vuestra pequeña madreperla blanca en Europa. (20 dic. 1882)

 

   Poco después le escribió a un amigo del ejército y gobierno ruso, el Príncipe Alexander M. Dondukov-Korsakov.  La oración de inicio hace referencia a la mudanza recién completada, mientras que el resto de la carta está llena de alegres bromas y charla personal:

 

Mi Príncipe,

Como usted ve, estoy escribiendo desde el nuevo castillo donde nosotros, es decir, la Sociedad Teosófica (27 personas), hemos venido a vivir.  Casi me vuelvo loca, después de celebrar durante 3 semanas nuestro Aniversario y mudando todo el hogar a 1.000 millas de aquí. (25 dic. 1882)

 

   A mediados de enero del año siguiente, Olcott y Blavatsky escribieron una carta a algunos occidentales, cuyos nombres no se mencionan, probablemente ingleses, que habían enviado una donación.  La carta probablemente fue escrita por Olcott, pero como ambos la firmaron y da cierta información de los primeros días en Adyar, se transcriben los tres primeros párrafos:

 

Queridos Señores y Hermanos:

Hemos recibido con placer vuestra carta conjunta en la víspera de San Nicolás, adjuntando una donación de unos 12 chelines, para promover nuestra causa.  Esperamos que aprueben lo que hemos dispuesto hacer con ella, comenzar el nido de una Fundación para la compra de una sede permanente para la Sociedad.  Por lo que su donación se convertirá en la piedra fundamental de un monumento que esperamos dure más que todos nosotros.

 

Nuestra Sociedad tiene ya siete años de existencia y más, pero sin embargo nunca poseyó una casa propia.  Se ha pagado la renta a terratenientes, con un monto suficiente para haber comprado y pagado por un lugar permanente y perdurable.  Hemos comprado esta propiedad; dos buenos hermanos hindúes adelantaron todo el costo, y vamos a invitar a unos pocos amigos que tienen suficiente dinero, a suscribirse a la suma de Rs 20.000 (poco más que $8.000) para cancelar la deuda, hacer reparaciones y mejoras necesarias, etc.  Hemos empezado con una pequeña suscripción de Rs 500 hecha por nosotros.  Esperamos asegurar un fondo de donaciones como el que tienen otras Sociedades, de cuyo ingreso se puede mantener el trabajo sin que sea un gasto tan pesado afrontado por nuestros bolsillos. (Desde dic. 1, 1878, nosotros dos hemos dado más de Rs 30.000 para los gastos de la S.T.).

 

De modo que usted ve que nuestro progreso es altamente satisfactorio, y los resultados de los que estábamos ansiosos al principio, ahora se muestran en una rápida ampliación de la Sociedad y una aceptación de sus ideas.  Sin lugar a dudas, hemos removido la mente y el corazón asiáticos, y si muriéramos mañana, podríamos hacerlo con la total certeza de que no hemos trabajado en vano. (14 enero 1883)

 

   Como HPB inició su vida en Adyar, naturalmente escribió menos sobre la nueva Sede y dirigió su atención a asuntos más generales.  Sin embargo, a mitad del verano de su primer año allí, ella le escribió otra vez al Príncipe Dondukov-Korsakov, esta vez quejándose del calor en Adyar, que era en ese momento, más que un siglo atrás, una prueba para ser soportada:

 

Acabo de recibir dos carta suyas, mi querido Príncipe, y recién puedo contestarle hoy, porque he sido sometida dos veces a los tormentos de Job, por así decirlo, gracias a un calor que es lo suficiente para matar a alguien, debido a lo que nosotros llamamos ‘furúnculos de calor’, pero que en términos más elegantes que se usan aquí, se llama ‘calor punzante’, en el que no nos podemos sentar, escribir, mover ni dormir. (7 agosto 1883)

 

   Escribiéndole nuevamente al Príncipe Dondukov-Korsakov a principios de 1884, HPB echa un vistazo a la economía llevada a cabo en Adyar:

 

Quizás usted verá extraño que no tenga ni un centavo.  En la sede de la Sociedad a nadie se le permite considerar su dinero como propio, se coloca en un fondo común.  Somos 37 personas que trabajamos juntas noche y día;  tanto los gastos como los ingresos son comunes, y nadie tiene permitido gastar un centavo en sí mismo. (15 enero 1884)

 

Los pocos extractos citados precedentemente dan alguna idea del punto de vista de HPB sobre la vida en Adyar.  Por supuesto, durante este periodo, ella escribió  mucho más en las cartas de donde proceden estos extractos, al igual que muchas otras cartas, pero están relacionadas con enseñanzas teosóficas, problemas internacionales, y asuntos personales, más que con el complejo habitacional de la sede en Adyar.  Estas otras cartas son sumamente interesantes, pero su difusión general tendrá que esperar a la publicación de sucesivos volúmenes de Las Cartas de H. P. Blavatsky.

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