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Vol. 128 - Número 12 - Setiembre 2007 (en Castellano) |
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La unidad de la Humanidad es el Mensaje de todas las Creencias
Jagdish Gandhi
El Sr. Jagdish Gandhi es el Director-Fundador de la Escuela Ciudad Montessori en Lucknow, India.
La iluminación espiritual es la más elevada forma de sabiduría. Cuando la sabiduría espiritual alborea, uno cambia completamente. Se siente totalmente en paz con sí mismo. El caos y la confusión que nacen de los deseos mundanales parecen insignificantes. Uno se siente como si fuera parte de otros cuerpos físicos, incluso parte de los animales, las aves y las plantas. ¿No están todos los seres vivientes construidos con el mismo tipo de células? Uno siente que su existencia depende de la supervivencia de todas las otras criaturas vivientes de la tierra. La sabiduría espiritual nos hace serenos, inegoístas, considerados, reflexivos y contemplativos. Comenzamos a meditar en el grandioso plan del Señor Todopoderoso. Nos maravillamos ante su generosidad y las incontables formas de criaturas vivientes creadas por él con un propósito deliberado. Sentimos que somos parte de todo el universo. Dentro de este contexto recuerdo un libro escrito por el presidente de la Sociedad de Oraciones por la Paz Mundial en Japón, Masami Saionji, titulado Yo soy el Universo. Jagat Guru Śankarāchārya dijo lo mismo. Quienquiera que conquiste la sabiduría espiritual llegará a la misma conclusión. Pienso que todo, ya sea animado o no, lo existente en formas y tipos diferentes, es parte del Uno, del universo. El objeto animado es un complemento de lo inanimado y viceversa. ¿No nace la planta del suelo inanimado? ¿No se funde la criatura viviente con el suelo no viviente después de la muerte? El objeto que vemos no es su forma real. Solo es una ilusión. Por ejemplo, el agua es un objeto ilusorio ya que se desintegra en oxigeno e hidrógeno si la sometemos a la electrólisis, como resultado de lo cual las moléculas de oxígeno e hidrógeno se combinan con otras moléculas para formar nuevas sustancias. Nuestro propio cuerpo no es lo que aparenta ser. Después de la muerte se desintegra en cinco elementos y cada elemento se funde con su fuente original. Todos estos secretos del plan de Dios nos dicen que somos parte del Todo, existiendo en formas diferentes con un propósito concebido por Dios Todopoderoso. Nuestros profetas realizaron esta verdad y por lo tanto insistieron sobre la unidad de la humanidad. Sus enseñanzas fueron fielmente compiladas en las escrituras. Por lo tanto es necesario un estudio profundo de las escrituras para entender sus enseñanzas. Los conflictos entre las personas de una nación o raza o región con otra han surgido porque no hemos cumplido fielmente estas enseñanzas. Un estudio reflexivo de estas escrituras nos inspirarán para considerarnos como miembros de la humanidad y no simplemente de sólo una cierta comunidad, nación, o raza. Los sentimientos divisivos que se han posesionado de nuestras mentes desaparecerían si leyéramos las escrituras en una perspectiva adecuada. Cuando hagamos eso llegaremos a saber que Dios quiere que nosotros vivamos como una familia, en una coexistencia pacífica y no como comunidades divididas. India, siendo la guía espiritual del mundo, ha planteado desde el pasado inmemorial la filosofía de vasudhaiva kutumbakam (el mundo es la familia). La Constitución India (articulo 51) llama a la unidad de la humanidad de acuerdo con esa filosofía. Individuos y organizaciones se han dado cuenta ahora de lo imperativo de esta unidad. Las mentes más brillantes del siglo veinte se han hecho eco del sentimiento general de humanidad cuando enfatizaron la necesidad de la unidad política del mundo. Albert Einstein abogó por un gobierno mundial. También lo hicieron Bertrand Russell, Churchill, Eisenhower y otros. La lista de los partidarios de un gobierno mundial es interminable. La verdad de que la humanidad deberá unirse o perecerá, ha alboreado en toda persona sensible. Los líderes del mundo formaron la Organización de Naciones Unidas siguiendo un clamor persistente por la Unidad Mundial, con la esperanza de que este cuerpo mundial se convirtiera finalmente en un Parlamento Mundial. Desafortunadamente, la disposición del poder de veto en el estatuto de las NU ha refrenado cualquier progreso que valga la pena en este respecto. Aunque los Secretarios Generales de las Naciones Unidas pueden ser muy sinceros en su acercamiento al concepto original de la organización, son impotentes para convertirlos en realidad debido a las presiones de los poderes de veto. En medio de estas restricciones, el ex Secretario, el General Kofi Annan, convocó a una Cumbre del Milenio en el año 2000 de los Jefes de Gobierno de las naciones miembro para buscar sugerencias para el fortalecimiento de las Naciones Unidas. Sin embargo, no hubo un progreso substancial hacia una política de unidad del mundo. Otra Cumbre del Milenio se convocó en Septiembre del 2005 en la Sede Central de las NU en Nueva York, pero tampoco reportó ningún resultado tendiente a la unidad mundial debido a los antojos y caprichos de los muy poderosos. A menos que el sistema de poder de veto se derogue del estatuto de las NU, parece que no habrá ningún progreso hacia la formación de un gobierno mundial. Un día vendrá sin embargo, cuando el sistema de poder de veto será derogado del estatuto de la UN para facilitar el progreso hacia un parlamento y un gobierno mundial para realizar la unidad de la humanidad.
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