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El Teósofo - Órgano Oficial de la Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 128 - Número 9 - Junio
2007 (en Castellano)

 
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 Krishnamurti acerca del Arte de Vivir

 

 Achyut Patwardhan

 

    Estamos honrando el recuerdo de uno de los pensadores destacados del siglo veinte. Madrás (Chennai) se relaciona con su vida, particularmente ya que fue encontrado por C. W. Leadbeater en la playa de Adyar. A pesar de que escuché a sus contemporáneos hacer comentarios de que no parecía precisamente dotado de algún atributo externo que lo diera a conocer como una persona extraordinaria, Annie Besant, quien asumió la educación de Krishnamurti y su hermano Nityananda, dijo que sus Maestros himalayos se lo habían encomendado a su cuidado, ya que estaba destinado a ser el vehículo del Bodhisattva Maitreya. Se le recomendó no someter a Krishnamurti a ningún tipo de adoctrinamiento religioso o ideológico, y que lo dejase crecer en libertad disciplinada. De esta manera, la historia de su vida comienza con un elemento  místico.

 

   Krishnamurti se dio cuenta de que su vida era un fenómeno muy especial en 1922, cuando tuvo algunas experiencias extrasensoriales. Y dijo que su cerebro estaba siendo preparado y limpiado, y que su conciencia estaba siendo fusionada con una inmensa energía cósmica. No obstante, se dio cuenta de joven, que la idolatría y el reconocimiento ciego de la autoridad espiritual eran perjudiciales para la búsqueda de la verdad de la existencia humana. A pesar de que recibió miles de acres de tierra y dinero por su trabajo, renunció a todo esto junto con toda afirmación de que él fuese un gran maestro espiritual, ya que él consideraba que cualquier cosa basada en la creencia fácil y no evaluada por la razón es perjudicial para la percepción de la verdad. Comprendió que la religión organizada podía incluso viciar cualquier impulso espiritual. Por consiguiente, hacia el año 1929, había roto con su pasado y se había embarcado en la misión de hacer que el hombre se vuelva libre.

 

   En 1931 tuvo una conversación en privado con Jawaharlal Nehru y Acharya Kripalani. Cuando Nehru le preguntó si no sería necesario ponerle fin al dominio británico antes de que el hombre pudiese focalizarse en alguna otra búsqueda valiosa, dijo que es definitivamente necesario darle agua al hombre que tiene sed, pero que uno olvida que los problemas del hombre no pueden ser solucionados por medio del poder político. Él consideraba que el hombre estaba depositando su seguridad en las instituciones políticas, económicas y religiosas para crear una sociedad sensata, pero la regeneración no puede lograrse de esta manera. El hombre debe primero conocerse a sí mismo para comprender su propia psique. “¿Qué es lo que usted quiere?”, preguntaría. “Por favor averígüelo sinceramente, con franqueza, sin miedo. La mayoría de nosotros desea placer, seguridad, abundancia y bienes. El hombre quiere simpatía y cariño, pero el afán de dominio y el apego es la base de la mayor parte de sus impulsos. Esto, naturalmente, engendra miedo.” Así, quería que hombres y mujeres observasen sus impulsos y reacciones. Luego descubrirían que el “yo” era el factor predominante. Y el progreso era el desarrollo del proceso del ego. ¿Cómo surge este proceso del yo?

 

   El hombre recibe sensaciones a través de sus sentidos y estas son traducidas por cada persona según su cerebro, el cual está condicionado. Entonces buscamos tener conocimiento y capacidades, destrezas y aptitudes. Pero todo esto nos conduce a la confusión y al conflicto. Creemos que la causa de esto es el entorno, entonces trabajamos todas nuestras vidas para cambiar a la sociedad. Pero no nos damos cuenta que el hombre es el hilo a partir del cual se teje la sociedad Cuando se cultiva la bondad tanto como las capacidades, no podemos desarrollar la inteligencia y la compasión con las  cuales podemos convertirnos en agentes para la creación de un orden social justo. El poder político se ha vuelto una fuerza ciega, y jamás podemos esperar lograr la paz y el bienestar total de la humanidad porque nuestras mentes están  adheridas al regionalismo. No estamos dispuestos a ver que el bienestar humano es indivisible.

 

Krishnamurti hizo mucho hincapié en la educación que no es simplemente excelencia académica, sino descubrir el arte de vivir. No exigió creencias religiosas, pero dijo que la inteligencia requiere que aprendamos el arte de vivir, lo que quiere decir poner al pensamiento en su  lugar correcto.

 

El pensamiento está siempre incompleto. ¿Podemos percibir que el caos que hay por todas partes es creado por el pensamiento? ¿Cómo hacer para pensar con sensatez? No hay otro pensador que no sea el pensamiento. El pensamiento crea al pensador; no hay maestro o discípulo. Sólo hay aprendizaje, no hay conocimiento acumulativo sino comprensión, que es no-verbal. El observador es lo observado – observar, escuchar, aprender – éste es el arte de vivir.

 

El ser humano está divorciado de la naturaleza. Vivimos en desagradables selvas urbanas donde las personas llevan vidas idénticas pero permanecen siendo extraños. No hay consciencia  de una alegría compartida. Nuestro cariño es admiración mutua, gratificación y dependencia mutuas; entonces hay conflicto. Krishnamurti nos invita a observar el proceso del ego en su totalidad. Donde el ego no está, hay sabiduría y amor. El hombre se dio cuenta de que el telescopio nos dice que el cosmos es incognoscible. La ciencia se ha encontrado con lo desconocido. La memoria psicológica construye el ego – el proceso del yo. ¿Es posible para el hombre darse cuenta de que el tiempo psicológico es creado por la mente?

 

Krishnamurti nos invitaría a observar el cielo en el silencio de la noche, a mirar los árboles, el ciclo estacionario, el mar. El hombre se renueva en asociación con la Naturaleza. La vida humana está limitada por la muerte, lo que significa que abandonamos todo lo “conocido”. Entonces ¿es posible sentarse con tranquilidad y permitir que el pensamiento culmine, de modo que surja el fin de todas las posesiones, del tiempo, y que la mente pueda experimentar el Silencio? En este silencio de la mente hay una Renovación, el despertar de una compasión e inteligencia no verbales. En este Silencio se puede tener un vislumbre del Arte de Vivir.

 


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