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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 142 - Número 11 -  Agosto 2021  (en Castellano)

 
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La práctica de la inspiración - parte  II

TIM BOYD

 

            Cuando la Sociedad Teosófica (ST) en Estados Unidos invitó a Su Santidad el Dalai Lama para hablar, su avión aterrizó en un aeropuerto privado de Chicago. Un pequeño grupo fuimos a encontrarnos con él en el aeropuerto. Existe una tradición entre los tibetanos de dar y recibir una bufanda o khata, como una bendición. Como estaba representando a la ST, cuando bajó del avión mi familia y yo estuvimos a la cabeza de la   línea de bienvenida. Le entregué una bufanda y él la colocó alrededor de mi cuello. Luego hizo lo mismo con mi esposa y mi hija.

            En ese momento mi hija sabía muy poco sobre el Dalai Lama. Ella sabía que él era famoso por algo espiritual. Nos habló brevemente a mí y a mi esposa y luego se acercó a mi hija. Ella se estaba preparando para ir a la universidad. El habló con ella por tal vez un minuto sobre la escuela y otras cosas. Luego se subió al coche para irse y ella rompió a llorar.

            La rodeé con el brazo y le pregunté por qué estaba llorando. Su respuesta fue: "¡Estoy llorando porque cuando miró en mis ojos me sentí tan fuerte!". El repentino surgimiento de esta sensación de fuerza no fue el resultado de nada de lo que dijo. Ella tuvo un inesperado vislumbre momentáneo de la fuente profunda de poder a la que el Dalai Lama está conectado, despertando esa misma fuente dentro de ella.

            Una de las características de la experiencia inspiradora es que trasciende nuestros límites normales. Se mueve más allá de nuestras fronteras condicionadas de pensamiento  y sentimiento. Es trascendente y motivadora. Cualquier cosa que podamos describir como una experiencia inspiradora nos motiva. La composición única de nuestro temperamento determina la manera en que se expresa. Podría ser una participación física en un proyecto de trabajo donde el cuerpo se energiza o un repentino aumento de las emociones o una mayor comprensión de la mente. La fuente superior impregna y los toca a todos.

            La verdadera inspiración no se trata de un discurso motivacional. Hay mucha gente que puede mover a otros a emocionarse. Esta es una forma común de hablar motivacional, a menudo descrito como "inspirador", pero debido a su enfoque limitado en metas o logros personales, yo no lo llamaría inspiración genuina. Desde un punto de vista teosófico, la verdadera inspiración resulta de la luz de buddhi, el campo intuitivo, iluminando la mente y su contenido.

             Al igual que los rayos del sol, buddhi está siempre brillando. La razón por la cual su luz no cae en la mente es por las nubes que se interponen en el medio: nuestras emociones distorsionadas, deseos personales constantes y formas de vida desequilibradas, todos bloquean nuestra exposición a influencias superiores. Aquí es donde comienza nuestro trabajo. Toda la idea de la práctica no se trata de corregir o manipular a buddhi, sino en regular e, idealmente, aquietar la mente para que pueda tener su impacto en todos los aspectos de la personalidad.

            La idea de la práctica no es diferente de alguien que determina que va a mejorar la calidad de su dieta. Con el cuerpo físico una de las primeras cosas que suceden cuando comenzamos a comer alimentos de mayor calidad es que las toxinas que se han acumulado dentro del cuerpo son expulsadas. Parte del proceso de práctica, incluso a nivel de la dieta, es que los materiales que contradicen o se interponen en el camino de nuestra naturaleza superior son expulsados; y así sea una dieta física, mental o emocional, se construyen materiales capaces de funcionar y vibrar a un nivel superior en el cuerpo.

            Una de las razones por las que la ST vino a la existencia es reafirmar que vivimos en un universo inteligente. Estamos rodeados continuamente no solo por la inteligencia en lo abstracto, sino por infinitas formas diferentes a través de las cuales la inteligencia está continuamente expresándose. Ya sea que lo pensemos en términos de seres o patrones, esto es parte de la composición del universo. No hay algo como espacio vacío. Al nivel más básico, material, somos conscientes de cómo estamos profundamente inmersos en patrones de inteligencia: microondas, ondas de la televisión, la radio, Internet, etc.

            En La Clave de la Teosofía, H. P. Blavatsky (HPB) escribe: “Nosotros [los teósofos] creemos en la "comunión" y la acción simultánea al unísono con nuestro "Padre en secreto", y en raros momentos de éxtasis, la mezcla de nuestra alma superior con la esencia universal". Esta es una descripción de un momento muy elevado de experiencia inspiradora, donde nuestra naturaleza se mezcla con la conciencia universal. En La Luz de Asia, Sir Edwin Arnold describe la vida e iluminación del Buddha, donde el lenguaje utilizado es: "La gota de rocío se desliza hacia el Mar resplandeciente". La imagen de la gota de agua, una metáfora del alma, o Yo Superior, sumergiéndose con el Mar resplandeciente, el cuerpo sin fin del que emana y que le da su significado, finalidad y existencia, es una poderosa expresión de inspiración en su totalidad. Habiendo tenido esta experiencia de "fusión", volvemos cambiados a la personalidad y a nuestro día a día.

Tres Vías hacia la Inspiración

            Me gustaría sugerir tres vías a lo largo de las cuales podríamos cultivar la posibilidad de la experiencia de la inspiración. Se dice que “la iluminación es un accidente, [en otras palabras, no es algo que podamos controlar] pero la práctica espiritual nos hace propensos a los accidentes". Nuestro rol como practicantes espirituales no es intentar determinar o potenciar nuestro camino hacia la iluminación, sino de acercarnos, para que esta experiencia inesperada y no controlable personalmente, se apodere de nosotros. Un requisito es que tengamos en algún grado la capacidad de aquietarnos. Aprendemos, al menos temporalmente, a aquietar las constantes oleadas de pensamiento. Con esto como comienzo tenemos el potencial para la experiencia de la inspiración.

1.    En la Naturaleza

 

En este período del mundo, la naturaleza está cada vez más lejos. Nunca fue el caso en el pasado, pero ahora la mayoría de las personas del planeta vive en centros urbanos donde, para muchos, todo lo que saben del mundo natural es el árbol que se planta en la acera.

 

Los patrones de energía humana tienden a ser fragmentados y caóticos, mientras que en la Naturaleza los patrones energéticos son estables: el crecimiento de los árboles, el movimiento de las ramas y las hojas con el viento, el movimiento del viento, el fluir del río, todos estos son patrones estabilizadores. William James, un teósofo y una de las grandes influencias en psicología, escribió en Las Variedades de Experiencia Religiosa su observación de que la mayoría de las experiencias místicas toman lugar en la naturaleza. No es sorprendente que la inspiración más profunda ocurra en los bosques y montañas y no mientras nos abrimos camino en el tráfico o negociando un trato comercial.

 

El simple acto de exponernos a la Naturaleza con una mente tranquila no requiere actividad deliberada. He estado en bosques en diferentes lugares del mundo, donde al poner un pie en ese bosque, sin darle ningún pensamiento, uno se encuentra susurrando. Como en un templo, la sensación de presencia en el lugar nos hace hablar bajo.

 

En la historia de la Sociedad tenemos personas como Geoffrey Hodson, C. W. Leadbeater, Dora Kunz y otros que hablaron de los grandes seres o de los seres angelicales que habitan diferentes lugares en el mundo natural. Estas son presencias, o seres a los que nos podemos exponer nosotros mismos. Incluso una planta o un comedero para pájaros en casa nos ponen en presencia de ritmos estabilizadores y patrones de la Naturaleza y crean una oportunidad para tener acceso a formas superiores de conocimiento.

 

2. En una Comunidad Espiritual

Otra vía hacia la inspiración se encuentra en una comunidad espiritual. En India y otros lugares usan el término sangha. HPB declaró que "La personalidad es la maldición dentro de la ST y en cualquier otro lugar". Nuestro muy preciado, aunque falso, sentido del yo es el problema más grande, no solo para nosotros, sino para aquello que valoramos y amamos.

Todos nosotros deseamos que la ST o cualquier organización espiritual prospere, pero de alguna manera no podemos ayudarnos a nosotros mismos, tenemos que expresar nuestra personalidad y eso crea dificultades. Una de las bellezas de una comunidad espiritual es que la personalidad aislada, la cual continuamente estamos animados a cultivar y proyectar, está hasta cierto punto absorbida, formando parte de un todo mayor, de una expresión mayor.

Hay un principio de la vida espiritual expresado en la Biblia como, "Dondequiera que dos o más se reúnan en mi nombre, ahí estaré en medio de ellos". Entonces, donde sea que encuentres una comunidad de personas cuyo foco sea algo profundo, la conciencia es atraída y funciona a través de ese centro, magnificando la experiencia de todos los involucrados. Ya sea que se llame el ashram, la sangha, el monasterio, o simplemente el grupo, esto ha sido un hecho al estar en comunidades espirituales a través de la historia.

Hay momentos en los que, como grupo, algo de una naturaleza exaltada, fluye a través de estas reuniones. No es información, ni una sensación psíquica, pero nos encontramos conectándonos con algún aspecto de la conciencia mayor que nos ha unido a todos. Ese es el valor de las comunidades espirituales. En la medida que creamos la oportunidad de conectar con otros, nos abrimos a la posibilidad transformadora de ser inspirados.

 

 

3. En Conciencia

Con o sin comunidad espiritual o una conexión con la naturaleza, tenemos la capacidad de generar un estado de conciencia que es expansivo, y esto se logra a través del mecanismo muy simple de gratitud o aprecio.

 Esto no es solo una cuestión de apreciar todas las “cosas buenas” que nos han pasado. Todavía tengo que conocer a la persona que no haya tenido experiencias difíciles en su vida, quien no haya tenido momentos de penuria, rechazo, vergüenza, dolor y pérdidas de muchos tipos. Las dificultades y el sufrimiento son características inevitables de la vida humana. A menudo, en retrospectiva, nos damos cuenta de que son los momentos difíciles los que nos han abierto a capacidades más profundas, a veces desconocidas, dentro de nosotros. Ser agradecidos en esos tiempos es una práctica poderosa aunque sea difícil de hacer mientras duran. Hay una expresión “el mismo que envía la rosa, envía la espina”.

 La belleza y el poder de la gratitud es que uno puede comenzar en cualquier punto, en cualquier lugar que miremos, en cualquier momento del día. Siempre que nos dediquemos a esta práctica las barreras del egoísmo se desvanecen, e incluso por un momento, estamos aptos para la inspiración. La mentalidad egoísta que todos traemos disminuye y en ocasiones puede pasar a una condición de ausencia del yo, no hay un yo en el horizonte. Aunque temporal, la experiencia arraiga en la conciencia la posibilidad de la percepción directa de la Unidad, de Unicidad.

En su "Diagrama de Meditación" lo primero que menciona HPB es: "Primero concebir la Unidad". Su consejo sobre la meditación nos hace comenzar con un esfuerzo mental -"Concebir". Si, al practicar, nos movemos más allá del esfuerzo mental hasta un punto donde los conceptos quedan atrás y estamos imbuidos de la experiencia de Unidad, no hay necesidad de ir más lejos.

La Teosofía es rica en conocimientos, pensamientos, ideas; es conceptualmente rica y todos ellos están destinados a ser aplicados. ¿Qué significa practicar? ¿Qué es inspiración? ¿Cómo afecta esto a la forma en que vivimos? ¿Cómo está la Unidad contenida en todo lo que pensamos, en cada posibilidad que se nos abre? Estos son solo algunos pensamientos para contemplar.

 

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