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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 141 - Número 08 -  Mayo 2020   (en Castellano)

 
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La Verdad debe llegar a usted,

 usted no puede buscarla.

 

J. Krishnamurti

J. Krishnamurti (11.5.1895 – 17.2.1986). En este mes se conmemora el 125° aniversario de su nacimiento.

Extracto de Collected Works de J.Krishnamurti, Vol. V, Londres, 16 de octubre de 1949.

 

 

P: ¿Nos diría cuál es la verdad que nos hará libres? ¿Qué significa su afirmación, “La Verdad debe llegar a usted, usted no puede buscarla?”

 

R. Ciertamente, al comprender lo que es falso, lo que es ilusión, lo que es ignorancia, la Verdad se manifiesta, ¿no? Usted no tiene que buscarla porque el pensamiento es el instrumento con el cual usted está buscando. Si soy codicioso, envidioso, prejuiciado e intento buscar la Verdad, obviamente mi verdad será el resultado de la codicia, de la envidia y del  prejuicio, por lo tanto, no es la Verdad. Todo lo que puedo hacer es ver lo que es falso, darme cuenta de que estoy condicionado, que soy codicioso, que soy envidioso. Eso es todo lo que puedo hacer, darme cuenta de ello sin elección. Entonces, cuando estoy consciente y por lo tanto libre de codicia, la Verdad se manifiesta. Pero si buscamos la Verdad, obviamente el resultado será una ilusión. ¿Cómo puede usted buscar la Verdad? La Verdad debe ser algo desconocido para una mente que está atrapada en lo falso, y lo estamos, porque estamos condicionados psicológicamente como también fisiológicamente, y una mente condicionada, que hace lo que desea, posiblemente no puede medir lo  inmedible.

 

Estas no son solo palabras. Usted puede ver su verdad, si realmente  está dispuesto a escuchar correctamente. ¿Cómo puedo yo, cuando estoy condicionado por mis creencias, mi temor, mi nacionalismo, por mis prejuicios, y en innumerables formas por la codicia y la envidia, ¿cómo puedo ver la Verdad? Si lo hago, será una auto-proyección. Lo que el yo busca es obviamente su propia creación, por lo tanto, es falso. Y ver la verdad de esto, la verdad de lo que acabo de decir, es ya un proceso liberador, ¿no?, meramente verlo, darse cuenta de que ni la codicia ni la envidia pueden encontrar lo verdadero, no pueden encontrar aquello que es. Solamente el observarlo, verlo, darse cuenta silenciosamente de ello causará no solamente liberación de la codicia, sino la realización de lo que es verdadero.

 

Por lo tanto, aquellos que están tratando de buscar la Verdad, obviamente estarán atrapados en la ilusión, y por lo tanto, la Verdad debe llegar a usted, usted no puede ir tras ella, no puede perseguirla. Porque, después de todo, ¿qué es lo que queremos todos? Queremos satisfacción, comodidad, queremos seguridad interna, paz, y eso es lo que estamos buscando. Lo llamamos Verdad, le damos un nombre. Por lo tanto, lo que estamos buscando en diferentes formas, en diferentes niveles, es satisfacción, no la Verdad. La Verdad puede manifestarse solamente cuando el deseo de satisfacción, de seguridad, ha llegado a un fin, lo que es extremadamente difícil, y como la mayoría de nosotros somos perezosos, lentos, fingimos buscar la Verdad y formamos sociedades y organizaciones a su alrededor.

 

Entonces, todo lo que podemos hacer es estar conscientes de nuestros propios apetitos, deseos y, no importa en que nivel pueda usted colocarlos, darnos cuenta de todo eso y liberarnos de ellos, lo que significa estar libres del yo, del “mi”. Entonces usted no tiene que buscar la Verdad, la Verdad llegará a usted porque el lugar propicio está allí, una mente que está tranquila, sin alteraciones por sus propias perturbaciones. Tal mente es capaz de recibir. Debe ser negativamente consciente, pasivamente consciente, lo que también es difícil porque la mente desea hacer algo, quiere un resultado, un logro. Y si ha fallado en una dirección, buscará triunfar en otra. Ese éxito pide la búsqueda de la Verdad. Considerando que la Verdad sea lo desconocido, debe ser descubierta de instante en instante, no en una abstracción, no en una acción aislada, sino en cada momento de nuestra existencia diaria. Ver lo falso como lo falso es el comienzo de la Verdad, lo falso en nuestra palabra, en nuestras relaciones, en los pequeños apetitos, las pequeñas vanidades, las barbaridades en que nos complacemos. Ver la verdad de la falsedad de todo eso, es el comienzo de la percepción de lo que es verdadero.

 

Pero vea usted, la mayoría de nosotros no deseamos estar tan conscientes. Es cansador. Más bien nos sustraeríamos a alguna ilusión, alguna creencia, en la cual podemos encontrar soledad y consuelo – es mucho más fácil, y en ese aislamiento diremos que buscamos la Verdad.  No es posible encontrar la Verdad en aislamiento. No es posible – si somos psicológicamente seguros, determinados – porque la gran incertidumbre de la Verdad se manifiesta. Así, todo lo que podemos hacer si somos realmente serios, sinceramente serios, es dar a la Verdad la oportunidad de manifestarse  por medio de la comprensión de nuestra relación con las cosas, con las personas, con las ideas. Entonces, la comprensión trae libertad, y en esa libertad únicamente puede haber lo Real.

 

 

 

 

 

 

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