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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 141 - Número 07 -  Abril 2020  (en Castellano)

 
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Encontrando a la muerte como a  un amigo

N. SRI RAM

N. Sri Ram (15/12/1889 - 8/4/1973) fue el quinto Presidente Internacional de la ST,  -Adyar, desde 1953 hasta su fallecimiento.

 Reimpreso de Buscando la Sabiduría, Cap. 5, con algunas modificaciones menores del lenguaje original, elaborado por la ST en Estados Unidos de América, a fin de que sea relevante para los tiempos actuales.

 

            Uno de los Diálogos más famosos de Platón, que ha llamado más la atención que cualquier otro, es aquel en el que se describe la muerte de Sócrates. Hubo algunos amigos presentes durante el día, en la tarde del cual vieron su fallecimiento, y este diálogo toma la forma de una conversación que tiene lugar en ese último día. Empezó con argumentos sobre la preexistencia del alma, en cuyo transcurso se plantearon diferentes ideas con respecto a su naturaleza. Esta parte de la conversación termina con la afirmación de su inmortalidad. Los puntos considerados me parecen bien dignos de ser tratados por nosotros, incluso hoy.

            Cuando sus amigos entraron en la prisión, vieron a Sócrates frotándose la pierna, la que acababa de ser liberada de sus ataduras. Lo notable sobre su conducta, al encontrarse con sus amigos, fue que no se quejó; no se compadecía de su propia condición; y acaba comentando sobre la extraordinaria alternancia y conexión entre placer y dolor en la vida. Dijo que hasta ese momento había una experiencia de dolor, pero ahora que estaba liberado de las ataduras, inmediatamente fue de placer. Si alguno de nosotros hubiera estado en su situación, me pregunto qué tipo de sentimientos o pensamientos hubiéramos tenido en tal ocasión.

            Por supuesto, Sócrates estaba anticipando su muerte. Entonces, la conversación prosigue y se intercambian varias ideas, y cuando llega el momento de la noche, recibe la copa de veneno y la bebe  con prontitud y calma,  de la manera más fácil y suave posible. Cuando surte efecto, describe fríamente el avance de la muerte sobre su cuerpo, desde los pies hacia arriba, etapa por etapa. Es una escena bastante extraordinaria, no hay relato de ningún evento como ese.

            Aparentemente, la conversación continuó por horas. Después de tratar la naturaleza del alma, Sócrates explica cuáles son los fines que busca un verdadero filósofo, y por qué la muerte le es bienvenida. Las aseveraciones hechas no son afirmaciones, sino simplemente una consideración de ideas, de posibilidades e inferencias que se pueden extraer de ellas.

            La sugerencia fue presentada por uno de los amigos, la de que el alma puede ser concebida como de la naturaleza de la armonía. Si el cuerpo se puede comparar con una lira o laúd, el alma podría ser la música que produce. Este punto de vista, aunque reviste al alma de dignidad y naturaleza, que puede poseer tanto profundidad como belleza, no le da un estatus independiente. La visión avanzada parecía proponer, lo que uno llamaría una teoría epifenomenalista, es decir, el cuerpo es la actualidad, en él tienen lugar diversas actividades, especialmente las del cerebro; y el alma, aunque posee una naturaleza de armonía, es simplemente un producto de esas actividades, tal vez solo de aquellas que pudieron conducir a este resultado. Pero si el instrumento se rompe, no habría más música. Hubo objeción sobre estas líneas.

            Otra idea presentada, de naturaleza similar, sugirió la analogía mecánica de un incendio. Uno podría pensar en el fuego como la conciencia en el hombre, animando el cuerpo; cuando el cuerpo se disuelve, el fuego se extingue. Esta idea es como el pensamiento de la Escuela Budista del Sur, pero probablemente dirían que es fuego mezclado con humo, que se disipa.

            Estos argumentos no carecen de interés. Cuando consideramos cómo podrían ser las cosas, si una opinión en particular se justifica, ver qué idea puede ser tomada razonablemente, para que entonces, el recorrer tal terreno no sea sin instrucción ni valor.

            En la naturaleza suceden tantas cosas, como la salida y la puesta del sol, de una manera que es contraria a los hechos reales. El argumento de que el alma o la mente, por el momento poniendo a los dos juntos, es simplemente una especie de imagen reflejada de las actividades de la materia en el campo del cerebro, aunque plausible, también puede ser contradictorio con los hechos. Lo que parece ser el caso a primera vista, puede no ser la verdad básica o subyacente.

            Sócrates supera las objeciones a la idea de que el alma es inmortal. Como una cuestión de hecho, en otro Diálogo, Platón señala estas objeciones como la raíz de todo "filosofar irreligioso", aunque él era tan lógico que no podía haber asumido que lo que aparentemente es religioso, sea verdad. Lo que es verdad puede ser considerado religioso, pero lo que está de acuerdo con la religión,  puede que no sea así.

            Los argumentos propuestos para la preexistencia del alma, son ideas que desde entonces se han hecho famosas como parte de la Filosofía Platónica. Hubo referencia a la antigua creencia de que un alma que nace en este mundo, ha vuelto de otro mundo al que vamos al morir. Por supuesto que es un concepto ampliamente aceptado en India, pero también existió en el pensamiento antiguo de otros pueblos. La sugerencia fue que los muertos vienen de los vivos y los vivos vienen de los muertos. Es un fenómeno de ocurrencia cíclica, como dormir, despertar y volver a dormir, y está de acuerdo con la verdad o regla en la naturaleza, que los opuestos se generan mutuamente. Morir y nacer son un par de opuestos. Pero cómo están vinculados, de modo que un evento trae al otro detrás, al parecer, no profundiza en esto. Platón tiene una manera de lanzar a veces una idea que es muy sugerente y llamativa, y luego deja que los demás la sigan por sí mismos.

            Otro argumento se refería a una idea que Sócrates había propuesto previamente, que todo conocimiento real es reminiscencia, un recuerdo en el cerebro físico. El alma debe haber existido y tenido conocimiento de un tipo particular, antes de estar unida con el cuerpo, y la evidencia de esto es que entendemos cosas tales como justicia, belleza, igualdad de espíritu, etc., y estas ideas no se derivan de las percepciones de los sentidos. Por lo tanto, éstos deben haber estado ya dentro del conocimiento del alma. Percepciones sensoriales, escuchar sonidos, ver que algo es rojo o negro, que es alto o bajo, son todas ideas comparativas. Simplemente, de estas percepciones uno no puede desarrollar ideas de belleza, justicia, moralidad, etc. Por lo tanto, tal conocimiento y las ideas, deben tener una fuente diferente. Además, si el alma existía antes del nacimiento e independientemente, entonces no puede morir con el cuerpo.

            Sócrates también expresó la idea de que el alma no puede tener una naturaleza compuesta de varios factores, porque entonces su condición cambiaría. Debe tener una naturaleza que no cambia. Incluso, aunque un alma pueda estar más desarrollada que otra, su naturaleza esencial debe ser la misma. Un compuesto de diversos factores o elementos puede cambiar, mientras que lo simple, monádico, debe permanecer esencialmente igual.

            Se hizo la afirmación adicional de que cualesquiera que sean sus otros atributos, el alma debe tener una naturaleza de vida. No puede ser una abstracción, una proyección de la mente. Este enlace de vida y alma, obviamente importante en la serie de ideas planteadas, fue coronada por la afirmación de que el alma debe ser de la misma naturaleza que la Deidad, para garantizar la creencia en su inmortalidad. Solo lo Divino puede ser inmortal, y lo que no es Divino debe ser mortal.

            Sócrates luego exhorta a sus amigos a adquirir virtud y sabiduría en esta vida. Se acercaba el momento de su muerte, pero continuó hablando libre y fácilmente, como podría hacerlo en cualquier otro día de su vida. Él dijo: "El filósofo genuino es aquél cuya mente está dirigida a la Verdad y la Virtud". La palabra "filosofar", y también la palabra "filosofía", han cambiado en su significado, desde aquellos tiempos. Actualmente pensamos que un filósofo es quien analiza y trata algún tema prolongadamente, a veces sin fin, una tesis particular; la vida que vive no tiene nada que ver con su habilidad y actividad intelectual; pero esta no era la idea que tenían antiguamente. En el significado literal de la palabra, filosofía es el amor a la Verdad, y el Amor siempre implica acción. La Verdad, si su naturaleza es tal, evoca el Amor, debe hacer un cambio importante en uno mismo girando el interés propio de los objetos de los sentidos, que son efímeros, mero disfrute y placer, a las cosas nobles y verdaderas. Ese era el antiguo concepto de filósofo. Porque su mente se dirige a la Verdad y la Sabiduría, el filósofo, dijo Sócrates, es "quien está dispuesto y listo a morir". Por tanto, la muerte no es desagradable para él. Así es como explicó su alegría ante la perspectiva de partir de este mundo. Pero también dijo, no es correcto suicidarse. Su argumento contra el suicidio es bastante curioso: en este mundo estamos en una especie de prisión, viviendo bajo grandes limitaciones. Es un mundo en el que la ignorancia predomina más que la sabiduría. Pero no debemos escapar de él antes de que se nos dé permiso para hacerlo. La salida de la prisión puede ser sumamente bienvenida, pero no deberíamos encargarnos de huir. También hizo la afirmación de que uno no tiene ningún derecho de propiedad sobre su cuerpo. Esta no sería la opinión general que sostiene la mayoría de la gente. Pero tenemos la responsabilidad de usar el cuerpo correctamente y mantenerlo en buen estado, que es precisamente la opinión expresada en A los Pies del Maestro.

            Porque la muerte es bienvenida, y la mente del filósofo se dirige hacia la Verdad y la Virtud, para tal persona, la filosofía se convierte realmente en una preparación para la muerte, una idea sorprendente. Algunos eruditos han interpretado las palabras griegas en el sentido de: "La filosofía es realmente una meditación sobre la muerte”, que no me parece estar en consonancia con la manera simple en que la toma Sócrates. Otra representación es mucho más comprensible, es decir, cuando la vida es propiamente vivida, dirigida a esos fines, que son los fines del alma (no los deseos del cuerpo), entonces la filosofía o “la vida de un filósofo no es más que un largo ensayo de morir”. Uno puede vivir una vida feliz, pero también puede ser un proceso de muerte, que puede necesitar explicación.

            Sócrates explica que la multitud, la gente común, ignora el sentido en el que el filósofo da la bienvenida a la muerte. No quiere decir que quiera deshacerse del cuerpo, pero tiene un sentimiento amistoso hacia la muerte. Tiene este sentimiento porque no le da mucha importancia a la gratificación de los apetitos físicos. La mayoría de la gente estima el valor de las cosas por el placer que le dan, pero el objetivo de la filosofía es liberarse tanto como sea posible del dominio del cuerpo. Se dedica a cuidar el alma, dando atención a aquellos asuntos que son de interés para el alma, como la verdad, la virtud, etc. Al hacerlo, el filósofo ya se ha separado del cuerpo. Como ha renunciado a todo apego a los placeres que le llegan a una persona a través del cuerpo, la muerte no es más que un salir por una puerta abierta. Las cosas que nutren el alma son las correctas: lo bueno, lo verdadero, lo bello, etc.  Sócrates dijo: "Casi se acerca a la muerte, a quien no le importan los placeres del cuerpo". Uno puede disfrutar de los placeres que vienen mientras están allí, pero no tiene por qué anhelarlos. Al despedirlos del campo de la propia preocupación e interés, uno casi se acerca a la muerte. Es en ese sentido que el filósofo desea la muerte, incluso mientras está vivo. Esto es similar a la enseñanza de J. Krishnamurti, aunque él no hablaba de la muerte como una salida exitosa, sino de morir aquí y ahora al pasado propio, y tomar toda experiencia como viene. El filósofo, cuyo interés se centra en la virtud y la sabiduría, purifica así su inteligencia, para que esté libre de toda mancha, de todo elemento impuro. Es la purificación de la propia y completa naturaleza, que provoca la independencia espiritual, y esa es la verdadera libertad o Mukti. Mukti no es literalmente fusión en el Logos; antes de que pueda ocurrir esa fusión del espíritu humano en el Logos, el ser humano tiene que liberarse de los lazos o el apego. Podemos expresar la misma verdad de otra manera: realmente es la eliminación del pasado, de todos los apegos que surgen de él, lo que transforma a una persona en un nuevo Ser. La entidad que está funcionando actualmente es una criatura del pasado, ha venido en una línea de continuidad, y tiene dentro de su naturaleza y constitución muchas cosas derivadas de su pasado y sus vivencias. Transformarse en un nuevo ser es aclarar el pasado, para que ya no domine, eclipse o dirija el presente. Este tipo de morir hace que la vida sea realmente más vital, menos complicada y agobiante, por lo que todas las percepciones son más agudas, y la inteligencia se vuelve intensa, concentrada y como una llama. Es en un estado de pureza dentro de uno mismo, que alcanza la más alta calidad en el funcionamiento de todos los aspectos del Ser. Cada sustancia en su estado puro, exhibe toda su potencia.

            La afirmación fue hecha casualmente, de que la filosofía es la música más elevada. Sócrates dijo que tuvo un sueño persistente, en el que le dijeron que se dedicara a la música, y como entendió que la filosofía es la música más elevada, se dedicó a la filosofía. El concepto de filosofía, de ser el tipo de música más elevada, se ve más claro a la luz de la afirmación hecha anteriormente, con respecto a la naturaleza del alma como una forma de armonía. La objeción planteada anteriormente, que cuando el instrumento se rompe no puede haber más música, fue recibido por Sócrates con la observación de que el alma puede existir, aunque pueda o no, tener un instrumento. Es bastante interesante que en una de las conferencias que la Dra. Annie Besant dió, en sus días ateos, usó precisamente este símil. Ella dijo que aunque la lira esté rota, la música aún puede existir.

             Sócrates postuló, como razón para estar dispuestos a morir, que estaríamos bien a donde vamos, bajo buenos Maestros y con amigos. A la gente le gusta estar en un entorno agradable. Si la gente realmente dedica su vida a la filosofía, pueden estar seguros de que estarán bien ubicados. Serán felices en proporción a la pureza de su mente, que también es una verdad importante.

            La felicidad no debe confundirse con el placer; viene de la pureza de mente y corazón y surge naturalmente; no necesitamos buscarla en absoluto. Entonces Sócrates dijo que si los individuos se han dedicado a la virtud y la sabiduría, pueden tener la firme esperanza de que la mayor benevolencia les sobrevendrá en el otro mundo, lo que está de acuerdo con las enseñanzas dadas en libros teosóficos.

            Hubo otro punto que es digno de mención. Si alguna vez vamos a conocer la naturaleza de cualquier cosa en su esencia, conocer la verdad misma y no simplemente la forma, la apariencia, el envoltorio exterior, debemos estar separados del cuerpo y contemplar las cosas desde el alma misma. Es solo la visión del alma, el conocimiento del alma, que puede dar la esencia de la verdad con respecto a todo lo que existe. El Bhagavad-Gita se refiere a "los conocedores de la esencia de las cosas". La cualidad esencial de algo, es lo que la hace diferente a todo lo demás. La esencia, la cosa en sí misma, sólo se puede conocer a través del alma, y nunca a través de los sentidos. Mientras vivimos nos acercamos más al conocimiento de esa esencia, cuando no tenemos relaciones sexuales o comunión alguna con el cuerpo, excepto por lo que exige la absoluta necesidad; es decir, cuando dejamos de depender del cuerpo, y de ser influenciados por sus apetitos, impulsos y pasiones. En otras palabras, todo el objetivo y el estudio de la filosofía, en el antiguo significado de esa palabra, es la liberación y separación del alma del cuerpo, y esto se puede intentar y lograr, incluso mientras una persona vive en este mundo. No es algo que tenga lugar por un proceso de la Naturaleza, sino que se puede lograr a través de nuestra propia inteligencia clara.

            Cuando hay libertad de la dependencia del cuerpo, cuando este cambio se produce completamente, entonces la muerte y la vida son lo mismo para el hombre real, el hombre real es el alma; ya sea que él esté vivo o muerto, no importa. Esto también nos recuerda la oración del Gitâ: “Los sabios no se afligen ni por los vivos, ni por los muertos". Es decir, existe la posibilidad de estar en  una condición o estado interno, en el que si la vida se vive en el cuerpo físico, que ha sido llamado prisión, o fuera de esa prisión, es lo mismo. El alma utiliza el cuerpo como un instrumento, sin apegarse a él.

            Este Diálogo en particular, está lleno de ideas esclarecedoras para todos los que intentan comprender estos temas: la naturaleza del alma, de la vida en este mundo, los fines por los que más vale la pena esforzarse, el nuevo significado que puede adquirir la muerte y la posibilidad de afrontar este acontecimiento con frialdad e incluso dándole la bienvenida.

 

 

 

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