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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 141 - Número 07 -  Abril 2020  (en Castellano)

 
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Discurso inaugural

a la Convención de la Sección India

Como parte de la Convención Internacional de la Sociedad Teosófica Adyar,

celebrada en la Sede Nacional de la Sección India en Varanasi, India, el 1 de enero de 2020

TIM BOYD

           

            A menudo, el día de Año Nuevo prestamos mucha atención a nuestros pensamientos para el futuro. También es una oportunidad para tomarse el tiempo de considerar el pasado que nos ha traído hasta aquí. En este momento, en India, estamos en el Año Nuevo, antes que en gran parte del resto del mundo, donde aún no ha llegado  la medianoche. Es un momento en el que vemos que, globalmente, las mentes y los corazones de las personas se vuelven hacia nuevas posibilidades.

            En todos los corazones existe el deseo de que el próximo año pueda ser de mayor felicidad. Todos desean esto para ellos mismos, sus familias y amigos, que en el próximo año haya un momento en que algunas de las inseguridades y conflictos que parecen tan omnipresentes, disminuyan. Estos son los deseos del corazón humano, que todas las cosas y seres puedan estar en paz y sentirse seguros. Dentro de este patrón de desear, hace muchos años apareció este experimento Teosófico. Lo llamamos experimento porque los resultados están todavía en proceso.

            En 1875 la Sociedad Teosófica (ST) fue fundada en un mundo muy diferente al que ahora habitamos. A pesar de que todos sabemos que se fundó en la ciudad de Nueva York, fue sólo cuando fue trasladada al suelo indio, que este movimiento echó raíces y floreció verdaderamente. Entonces, en muchas maneras, es con India que el mundo tiene una deuda de gratitud por cualquier intento que logremos hacer fructificar.

            Cuando miramos lo que tenemos delante en este año que viene, todos, excepto los más ciegos, encontramos que vivimos en un mundo que está en un estado de cambio. Si solo pensamos en el pasado hasta el momento de la fundación de la ST, India fue gobernada por Gran Bretaña, un lejano poder colonial. Anteriormente, el patrón de India había sido de varios reinos. Los cientos de Rajas locales que gobernaron diferentes áreas en India, tipificaron la forma de gobierno del planeta en 1875, pero las cosas han cambiado. La ST y el mundo han sido testigos de notables cambios en la forma en que nos relacionamos entre nosotros.

            En el mundo actual, las monarquías funcionales han cesado. A veces se han necesitado guerras y derramamientos de sangre para llegar a este punto, pero ahora la forma de gobierno global es la democracia, e incluso ésta está hoy en un estado de cambio. Entonces, lo que todos deseamos es una sensación de seguridad, sentir bajo nuestros pies un suelo firme en el que podamos apoyarnos. Este es un momento difícil para esto. No sería correcto si creyéramos que los cambios que se están produciendo en el mundo, el mundo que a menudo describimos como "el mundo exterior", no nos afectan a nosotros como miembros de la ST y como organización.

            Tenemos la suerte de que se nos haya mostrado algo de gran valor. Se le ha llamado Teosofía o Sabiduría Eterna. Su alcance va necesariamente más allá de la capacidad de nuestra comprensión. Lo que vemos y entendemos, es que esta Sabiduría es algo que se puede aplicar. Sus conceptos, iluminados por la divinidad, pueden ser probados. En este momento de la historia hay una necesidad, y dentro de nuestra ST tenemos un papel en ayudar a definir cómo responderá el mundo a este momento de gran cambio.

            El modelo para el próximo desarrollo de nuestro compartido mundo humano, aún no ha sido completamente establecido. Entonces nos incumbe a nosotros tomar este momento para considerarlo. India juega un papel muy importante, no sólo dentro del movimiento teosófico, sino dentro del mundo. La dirección en la que la conciencia de esta nación y la de sus miembros se mueva, el grado de percepción de la naturaleza de nuestra interconexión, determinará en gran medida lo que el futuro inmediato nos depare a todos.

            Entonces, en esta época del Año Nuevo, es ​​bueno para nosotros comprometernos  con nuestra más profunda realización de estas hondas enseñanzas, participar en el proceso que nos lleva a una posibilidad más profunda, una expresión más potente. También estaríamos equivocados si creyéramos que hay algún proceso que nos conducirá a la Iluminación; no existe tal cosa. Pero hay un proceso que nos hará más útiles, más transparentes a esa presencia más profunda que es la fuente de la fundación de esta Sociedad.

            Hay un gran trabajo por hacer. La Sección India puede desempeñar un papel importante en cómo se desarrolla todo esto. Pero la Sección India, como todos ustedes saben, es el nombre de un grupo, un agregado de todos y cada uno de ustedes. Cada conciencia individual determinará lo que la conciencia india revelará. Es un momento de responsabilidad y reconocimiento de que estamos aquí con un propósito. En ese reconocimiento, esperemos que llegue una aceptación, y con esa aceptación, una energía renovada. Hay hermosas verdades que se encarnan en lo que hemos conocido como Teosofía, iluminadoras, vigorizantes y fortalecedoras. Intentemos acercarnos un poco más.

            Desde que llegué a Varanasi, en este momento de frío inusual, una de las cosas que he apreciado mucho aquí, es la experiencia de acercarme al calor. He visto varias pequeñas fogatas alrededor del campus, que la gente enciende para mantenerse caliente. Y de alguna manera, con mi propia sensación de frío, las personas que estaban junto al fuego eran con las que quería hablar, porque me pondría al lado de esa misma llama (risas), egoísta, lo sé.

            La situación es la misma para todos los que se sienten plenos por una conexión genuina con estas enseñanzas, no sólo una repetición de lo que los Grandes Seres han dicho sobre sus conexiones. Tenemos que hacer nuestras conexiones. Lo hacemos acercándonos primero a aquellos más cercanos a los cálidos fuegos de la Verdad. A medida que nos volvemos cálidos, otros se volverán igualmente atraídos por nosotros; ese es el objetivo. Es sencillo de decir porque es, de hecho, así de simple.

            Así que durante el transcurso de la Convención, es mi deseo de que este Año Nuevo la Sección India, este lugar desde el cual el movimiento teosófico ha crecido, experimente una vida renovada, una renovada luz, y un nuevo sentido de la presencia de esos Grandes Seres que, si tuvieran que experimentar frustración en la forma en que nosotros lo hacemos, podrían estar muy frustrados con nuestro Movimiento Teosófico. Afortunadamente, Ellos no son propensos a tan limitadas expresiones.

            Que esos Grandes que están detrás de este Movimiento hagan sentir cada vez más Su Presencia porque nos hacemos nosotros mismos dignos de esa Presencia, no pronunciando Su nombre, sino pareciéndonos a la naturaleza de su Ser, eso es lo atractivo.

            Entonces, para todos nosotros, feliz Año Nuevo, prosperidad, bendiciones, abundancia, salud, sanación para nosotros mismos y para este mundo que está tan necesitado de lo poco que tenemos para dar. ¡Seamos generosos con lo poco que tengamos!

 

 

 

 

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