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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 141 - Número 06 -  Marzo 2020  (en Castellano)
 

 
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Teosofía y Krishnamurti – I

 

(P. KRISHNA conversa con TIM BOYD)

El Prof. P. Krishna es Jefe del Centro de Estudios en el campus de la Fundación Krishnamurti India, en  Rajghat Fort, Varanasi. Esta conversación fue parte de la Convención Internacional de la ST Adyar, celebrada en la Sede nacional de la Sección India en Varanasi, India, el 2 de enero de 2020

            En el Bhagavad Gitâ, hay un momento en el que Arjuna le hace una pregunta al Señor Krishna. Él pregunta "¿Cuáles son los signos de alguien que es autorrealizado? ¿Cómo actúa?" Es una pregunta conmovedora, que ha resonado en todas las tradiciones religiosas del mundo. Como Arjuna, intentamos comprender las cualidades de los grandes instructores que aparecen periódicamente en el escenario mundial. Ya sea que tratemos de estudiar la vida y comportamiento de Jesús, Ramana Maharshi o Buda, debido a la distancia en el tiempo, la mayoría de las veces nos vemos obligados a confiar en conjeturas o en los pronunciamientos de la tradición para nuestras respuestas. Pero en el caso de J. Krishnamurti, tenemos un Instructor Mundial contemporáneo, cuya vida, desde sus inicios hasta el momento de su muerte, fue presenciada, registrada y compartida. Muchas de las personas más cercanas a él, todavía están con nosotros hoy. Entonces, tenemos la oportunidad especial de hablar con el profesor P. Krishna, alguien que fue tanto estudiante como compañero de trabajo de Krishnamurti.

Tim Boyd: ¿Cuándo fue tu primer encuentro con Krishnamurti? ¿Puedes recordar algo de lo que sucedió entonces?

Prof. P. Krishna: Fue en Delhi, en enero de 1958, en la casa del Sr. B. Shiva Rao, que era una familia amiga de  mi padre. Habían crecido juntos en la ST en Adyar en la infancia, cuando Krishnaji también crecía allí. El Señor Shiva Rao me había invitado a almorzar con Krishnaji para conocerlo. En el almuerzo, Krishnaji dijo: “Señor, he perdido todos mis recuerdos de la infancia. No recuerdo el rostro de mi hermano. apenas puedo recordar  la cara de la  Sra. [Annie] Besant." Su hermano murió en 1925, cuando él tenía 30 años, así que me pareció muy sorprendente, y dije: "¿Es porque usted no reflexiona sobre el pasado como lo hacemos nosotros, y por eso no lo revive? " Él dijo, "No, no es eso." La otra cosa que recuerdo es que dijo: "No sé qué es el hambre ". Dije: "¿Dices que si no come, no se siente hambriento?" Él dijo: "No, me debilito, y entonces como para mantener el cuerpo viable." Entonces me pregunté si la falta de deseos podría llegar hasta ese punto.

TB: ¿Qué opinas?

PK: Bueno, creo que dijo la verdad. (risas). Pero creo que este asunto de la realización, es como un renacimiento dentro esta misma vida. Entonces el pasado se extinguió en el sentido de que todavía está allí en alguna parte, pero no domina la conciencia. Así, el Buda fue criado como un hindú, con toda esa moral hindú, las "Castas", etc., pero finalizó esto por completo. Del mismo modo, Jesucristo fue criado como judío, y los judíos creían en  el "ojo por ojo y diente por diente ”. Entonces, ¿cómo comprendió que no debes actuar contra la violencia con violencia?

            Todos estos son casos de personas que se han liberado de su pasado, y eso es lo que creo que Krishnamurti sigue diciendo cuando habla de liberarse del condicionamiento, que tienes que salir de esta prisión del pasado, que es solo un accidente de nacimiento. Si estamos demasiado apegados a esta personalidad, entonces nos impide descubrir algo nuevo. Toda percepción creativa está más allá de lo conocido. Por lo que se requiere cierta cantidad de libertad de lo conocido, de nuestra experiencia.

            Creo, entonces, que le pasó algo [a JK] en 1922, bajo ese pimentero. Pasó por algo llamado "el proceso”, que es un gran misterio. He hablado con muchas personas que estuvieron muy cerca de él, durante mucho tiempo, incluyendo Pupul Jayakar, Mary Zimbalist, Rosalind [Rajagopal], etc., que presenciaron “el proceso”, en diferentes momentos durante la vida de Krishnaji, y ninguno de ellos realmente comprendió lo  que le estaba pasando. De modo que sigue siendo un misterio, no sabemos sobre su conciencia.

            La última cinta que grabó, por voluntad propia, fue el 7 de febrero de 1986, apenas diez días antes de su muerte. Dijo: "Hay una gran inteligencia que ha usado este cuerpo, una tremenda energía ha pasado a través de él, y es posible que no se encuentre otro cuerpo o esa energía operando en tal cuerpo, durante varios cientos de años". Puede leer eso en el tercer volumen de la biografía de Mary Lutyens llamado Krishnamurti: La Puerta Abierta. Eso estuvo muy cerca de lo que [C. W.] Leadbeater y Mrs. Besant habían predicho. Lo llamaron la Conciencia de Maitreya, que es solo un nombre proveniente del budismo, pero es algún tipo de inteligencia o energía divina que se manifiestó a través de la persona de Krishnamurti.

Dijo: "Toda percepción creativa es como esto." No viene del pensamiento, sino de la intuición. Visión significa que realmente ves más allá de lo conocido, mientras que el pensamiento está confinado al área de lo conocido. Toda percepción creativa, ya sea en ciencia, arte o música, es de esa Naturaleza. Pero ser completamente libre de tu pasado, no solo en un campo particular de esfuerzo, es lo que uno quiere significar por "liberación". Creo que él era un hombre liberado, y era, en cierto sentido, un renacido. Cuando volvamos a nacer, en la próxima vida, no tendremos el recuerdo de lo que pasa ahora. Pero si eso sucede dentro la misma vida, entonces posiblemente pierdas tu memoria.

TB: En muchas tradiciones religiosas, cuando alguien tiene una iniciación en esa tradición, muy a menudo hay un cambio de nombre para representar ese cambio, o supuesto cambio de conciencia. En el caso de Krishnamurti, el nombre siguió siendo el mismo, pero la conciencia se convirtió en algo muy diferente.

PK: Yo también lo creo, pero a veces el cambio de nombre también se da antes de la realización o liberación. Entonces no es la misma cosa.

TB: En cierto momento de tu relación con Krishnamurti, él te pidió que vinieras a verlo para hablar sobre la escuela en Rajghat, y en esa reunión él en realidad te pidió que asumieras la responsabilidad para dirigirla, una reunión que muchos interpretarían como una muy inusual entrevista de trabajo. ¿Podrías contarnos algo sobre esto?

PK: Sí, claro. Todavía me sorprende cómo su mente trabajaba en ese momento. No había estado con él por cinco años. Lo había encontrado en Brockwood en 1980 o 1981, y después de eso había dejado de venir a Benarés, porque estaba envejeciendo y quería disminuir sus viajes; y dado que yo estaba en la Universidad no tuve oportunidad de reunirme con él. Pero cuando vino aquí por última vez, en 1985, preguntó por mí. Es algo que no sé cómo, porque conoció a miles de personas en todo el mundo. Yo no había vivido ni viajado o trabajado con él, por lo tanto no me conocía mucho. Pero recibo una llamada desde Rajghat, diciendo: "Krishnaji está aquí; quiere que vengas tú y tu esposa  a almorzar con él, y dijo que ¡no quiere que te niegues!" Dije: "No tengo por qué negarme, arreglaré mis clases e iremos”, y fuimos a almorzar.

            El almuerzo con él duró alrededor de una hora.  Muchas otras personas tenían conversaciones en curso. Él comía lento y muy poco. Después del almuerzo dijo: “Señor, tengo algo importante que hablar contigo, ¿vendrías a mi habitación? Le dije: "Sí", y fuimos a su habitación, nos sentamos en el suelo. Podía sentarse en el suelo con las piernas cruzadas a la edad de 90 años. Es difícil para mi,  incluso ahora; si lo hago, encuentro difícil levantarme. Él solía hacer yoga todos los días, durante dos horas y pranayama. Nunca le dijo a nadie que hicieran yoga, etc. El lo hizo porque consideró que era bueno para su cuerpo y su salud.

            Él dijo: "Señor, ¿puedo ir directamente al grano?" Dije: "Bueno, ¿por qué no?" Y dijo: "No voy a estar por mucho tiempo más. Sucede que sé cuándo voy a partir, pero no se lo voy a decir a nadie. Antes de irme quiero poner mi casa en orden, y quiero que te hagas cargo de Rajghat". [El Centro de Educación Krishnamurti, Rajghat, Varanasi, India] ¡Me quedé atónito! [Risas] Ni siquiera sabía todo lo que había en Rajghat, así que dije: "Señor, ¡Apenas me conoce!" y dijo: "No, señor, no diga eso, le conozco lo suficiente. Pero no había visto mis datos biológicos. Él nunca preguntó si era vegetariano o si tomaba alcohol o si tenía alguna adicción. Lo que sea que hago antes de nombrar a alguien, él no lo hizo. Así que es un gran misterio para mí, porque creo que ese tipo de conciencia es capaz de ver a través de ti. Él dijo: "Tú no tienes que decírmelo, ¡lo sé!" pienso que él tenía todos esos poderes ocultos que Leadbeater y Besant tenían, pero no le daba importancia. En ese primer encuentro en Delhi, le pregunté: "Señor, he oído que en la sección esotérica ustedes se sentaron alrededor de una mesa y trajeron mensajes de almas muertas, etc. ¿Qué fue eso? ¿Fue todo una alucinación? Y él dijo: —No, señor, esas cosas existen. Es otra forma de poder; no tiene nada que ver con la bondad, así que no me interesa.

            Así que esta fue su versión del poder oculto, que una mente religiosa no está interesada en cultivar cualquier poder, porque no hay deseo de manipular o dominar a otro, encontrar cosas que no sabe, y ese tipo de cosas. Pero tenia todos esos poderes, y si era necesario, los usaba. La gente le preguntaba: "¿Cómo es que la gente lo engaña cuando tiene todos estos poderes? Y él dijo: "No se usa eso para leer las mentes de los seres humanos, por la misma razón que tú no leerías sus cartas privadas!"

            Ese era el sentimiento de moralidad que tenía, que si uno tiene esa habilidad, no debe usarla para mirar a través de una persona. Pero supongo que cuando necesitaba nombrar a alguien o consultarle a alguien, debe haberlos usado. Estoy solo adivinando, no lo sé, pero es un hecho de que nunca preguntó los detalles de mi pasado y enseguida me ofreció este puesto, lo llamó “Rector”. Entonces pregunté: “¿Qué es un Rector? Yo sé que es Director, pero en India el término "Rector" no se utiliza con frecuencia". Entonces dijo: "¿No sabes? ¡Trae el diccionario, léelo! " Entonces leí y decía: "Uno que dirige y protege". Él dijo: "Ahora sabes cuál es la diferencia. La vida más pequeña aquí, debe sentir que la estás protegiendo. Esa es la responsabilidad que quiero que tú asumas. Un lugar religioso no es religioso, a menos que la mente sea religiosa ahora. No porque el Buda o Cristo vivieron allí, etc. La mente allí, hoy, debe ser religiosa”.

       Por supuesto, por religioso se refería a una mente en busca de la Verdad. Debe atraer al verdadero peregrino y debe ser un santuario para toda la vida. Entonces, con esa responsabilidad, me pidió que me hiciera cargo de Rajghat, y dijo: "Te estoy ofreciendo una joya en un bandeja de plata, y te pregunto: ¿la quieres tomar?" Me sentí muy cohibido. He puesto todo eso en mi libro. He escrito un libro sobre eso. Se llama “Una joya sobre una bandeja de plata”. En los EE. UU. lo vende <lulu.com> y en India, Pilgrims Publishing.

TB: El libro trata sobre esto y mucho más. A lo largo de los años participaste con Krishnamurti, David Bohm y otros en algunos diálogos muy significativos. Eran diálogos de largo alcance, profundamente perspicaces. Una de las cosas que me fascina sobre tu participación particular es que muy a menudo pareces desafiar, y a veces incluso estar en desacuerdo con los pensamientos que Krishnamurti exponía. Invariablemente llevaría el diálogo a niveles más profundos. ¿Puedes hablar un poco sobre cómo sucedió esto?

PK: Sí, ya ves, me crié en un hogar donde no había miedo. Mi madre era Montessoriana, mi padre era un teósofo, y no creían en el uso de la fuerza o el castigo o las amenazas; así que solía sentirme libre de cuestionar a mis mayores. Incluso en la escuela cuestionaba a mis profesores con muchas preguntas. Asi que no tenía miedo de Krishnamurti; le tenía un gran respeto, pero distinguía entre respeto e indagar o cuestionar. Hubo muchas cosas en las que no estuve de acuerdo con él y me sentía libre para decírselo.

            Recuerdo, por ejemplo, en una de sus charlas, dijo: "Una mente disciplinada es una mente perezosa." Yo no lo creía así, asi que me acerqué a él después y le dije: "Hay algo que no entendí en lo que dijo hoy ", y él dijo: "¿Qué?" . Dijo que una mente disciplinada es una mente perezosa. No lo creo. Un hombre disciplinado es una persona que es enérgica, que hace todo su trabajo, y es puntual, etc. Entonces, ¿por qué dices que es perezoso? "Y él dijo: "Señor, si no es perezoso, ¿por qué tiene que disciplinarse?

            Entonces me enseñó sobre la dicotomía de que lo que intentas ser es el opuesto a lo que realmente eres. Él dijo: "Si tengo que levantarme a las 6 en punto a la mañana, me levanto; pero si necesito mucha disciplina para levantarme a esa hora, entonces yo soy perezoso, ¿no?" De la misma manera, cuando estás tratando de cultivar el coraje significa que tienes miedo, de lo contrario, ¿por qué necesitas coraje? Y si estas intentando no ser violento, significa que eres realmente violento, porque si no eres violento, no hay necesidad de cultivar la no violencia. Así que me enteré de estos pares de opuestos en los que la mente queda atrapada.

TB: Hubo un diálogo en particular, que me viene a la mente, cuando Krishnammurti estaba hablando sobre "el campo" en que operan los seres humanos, básicamente describiéndolo como el campo de la ilusión, y que no importa lo que estés haciendo dentro de ese campo, nunca nada bueno puede salir de él. Tú desafiaste ese punto muy fuertemente, y persistió. ¿Tienes algún recuerdo de esto?

PK: Oh, sí. Yo dije: "Señor, a Ud. le parece que es así, pero tenemos muchas cosas buenas en nuestra vida. Tenemos bondad, amistad, mucho amor, etcétera, así que no entiendo por qué piensa que tenemos que estar completamente libres del ego antes de poder tener bondad". Y dijo: "Es alimento para pollos, quiero decir, estás satisfecho con pequeñas cosas, estás diciendo Indira Gandhi hizo algo bueno y Nehru hizo algo bueno, y Gandhi hizo algo bueno, pero, en última instancia, el mundo es como es. Así que todo eso es como una aspirina, te quita el dolor de cabeza, pero no cura la enfermedad".

            Así lo entendí yo: que cuando uno está profundamente interesado en la transformación de la conciencia, no estás satisfecho con las cosas pequeñas. Recuerdo una de sus primeras frases, por los años `50, donde en uno de sus libros dijo: "¿Por qué adorar a una vela cuando puedes tener el sol?” Así que a él le parecía que estamos satisfechos con pequeños logros y quería que hiciéramos muchas más grandes demandas sobre nosotros mismos.

(Continuará)

 

 

 

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