Volver al Índice de Revistas
El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 141 - Número 04 -  Enero 2020  (en Castellano)
 

 
Anterior
Página 10
Siguiente

Amor en su máxima expresión

 

Ananya Sri Ram Rajan

(Antiguo miembro de la Sociedad Teosófica y Editora de las publicaciones

de la Orden Teosófica de Servicio (OTS) en Norteamérica)

 

No culpes al Amor por la agonía que trae;

el Amor es el rey de todos los caminos,

y el corazón, sin anhelo salvaje

ya está muerto, ya es un cementerio.

Kabir (tr. Andrew Harvey)

 

            Una noche de septiembre, el autor Andrew Harvey vino a hablar en la Sede de la ST sobre la poesía de Kabir. Nunca lo había escuchado hablar antes. Recuerdo haber leído algunos de sus trabajos hace años y no me sentí atraída. En ese momento mi mente (exhausta) estaba ocupada con criar hijos y todo lo que esto implica.

           

            Desde el momento en que nace un niño, uno le entrega la vida. Es el camino que es y como debe ser. Los niños son, durante una buena parte de su vida, criaturas indefensas que necesitan manos de ayuda, aliento y mucho cuidado. Por eso, es el trabajo más difícil jamás dado a nadie. Incluso cuando sientes que ya no puedes más, tu corazón se motiva con su grito a pesar de la frustración de que todo lo que quieres es cerrar tus ojos y dormir. Mucha gente que no tiene hijos puede reconocer esta experiencia si alguna vez han tenido un cachorro, experiencia que resulta demasiado breve con el pasar de los años. Es esta danza constante entre el agotamiento y el amor vigorizante lo que te revive para seguir dando y dando.

 

            Últimamente, he estado reflexionando sobre este proceso majestuoso, a veces mecánico, rejuvenecedor e intenso, llamado Vida. En un abrir y cerrar de ojos la vida puede pasar de ser conmovedora y traviesa, a brutal y conflictiva y luego de nuevo reconfortante. El susurro de que "esto es Amor en su máxima expresión” a menudo me toma desprevenida. Viene de un reino de cosas que conozco pero no quiero mencionar. Sin embargo, escuchar la pasión de Andrew por Kabir y las propias palabras de Kabir validaron ese susurro. También validó algo que tengo pensado en el trabajo que hacemos como guerreros espirituales. Trabajar para ayudar a la humanidad no es fácil. Para ser teósofos debemos vivir teosóficamente. Debemos poner la Teosofía en práctica cada minuto de todos los días. Un mensaje doloroso, pero verdadero.

           

            Un don que siento que ayuda enormemente es vivir desde una cosmovisión teosófica. En La Doctrina Secreta, H.P.B. afirma que hay una unidad fundamental de toda la existencia. Todo lo conmovedor, compasivo, brutal y conflictivo, viene de lo Absoluto, el Ser Uno o como dicen Andrew y Kabir, del Amado. Cada cosa es parte integrante del Todo. No diferente de nosotros, que a veces somos compasivos y cariñosos, pero que también podemos ser mezquinos y tontos. Todo reside dentro de nosotros. Somos solo un microcosmos de algo que sucede en una escala mayor y en un nivel mucho más profundo. (La diferencia es el propósito). La danza que tiene lugar ante nosotros, y dentro de nosotros, es la danza cósmica, que ha estado sucediendo desde el infinito y continuará haciéndolo, incluso después de salir del escenario.

           

            A pesar de la longevidad de esto, no estamos libres de la responsabilidad de nuestras acciones, pensamientos o actos. En todo caso, deberíamos tener un mayor sentido del deber hacia todo aquello con lo que entramos en contacto. Como todo es parte del Amado, incluyéndonos a nosotros mismos, nuestros pensamientos, palabras y acciones son herramientas increíblemente poderosas en beneficio (tanto como en desventaja) de todos. El sufrimiento que vemos alrededor de nosotros es el resultado de la evolución. Es karma, dharma y reencarnación, todos funcionan juntos, permitiéndonos desempeñar una gran parte en esta evolución.

 

            Desde una visión más amplia, para el Absoluto no hay emoción en nada de esto. Nada es juzgado, no hay ni bueno ni malo, ni correcto o incorrecto. Hay atracción, repulsión, vibración y otras fuerzas en movimiento. Pero para nosotros, como individuos, hay más en juego. Somos almas encarnadas trabajando para descubrir la riqueza de donde realmente venimos. La única forma de hacerlo es siguiendo las enseñanzas del Amado, y para absorber esas cualidades Divinas que se encuentran a menudo en los grandes Maestros que han caminado antes que nosotros. Esta es la razón por las que las enseñanzas teosóficas son tan importantes. Cuando se estudian regularmente y se viven plenamente, nos dan un marco para trabajar y vivir desde ellas. Nos damos cuenta de que toda experiencia, gozosa o dolorosa, es el Absoluto entrando en contacto con el Absoluto dentro de nosotros.

 

            Por supuesto, estos son conceptos difíciles de explicar a cualquiera que esté en medio de una crisis. Siguiendo el ejemplo de la naturaleza, podemos aprender que hay un tiempo para todo. Sin embargo, para quienes tienen a la Teosofía como guía, puede ayudarnos en nuestro trabajo de servicio tener en cuenta que estamos no solo para lograr un cambio en quienes ayudamos, sino a sus familias, su barrio, su comunidad, su ciudad, etc.

 

            Cada dificultad que enfrentamos en nuestro trabajo al ayudar a otros, es nuestra oportunidad de entrar en contacto con el Absoluto dentro de nosotros y para trabajar en armonía con la mayor armonía. Cuanto más practicamos esto, cuanto más nos movemos de lo material a lo inmaterial y de lo inmaterial de regreso nuevamente, creamos no solo un impacto sobre nosotros mismos, sino hacia todo con lo que entramos en contacto. "Como es arriba así es abajo. Como es lo interno, así es lo externo ".

 

 

 

 

 

Anterior
Página 10
Siguiente