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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 140 - Número 03-  Diciembre 2018  (en Castellano)

 
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Teosofía en el mundo moderno

 

CLEMICE PETTER

 

Antiguo miembro de la ST en Brasil, voluntaria en Adyar durante algunos años.

Directora del Departamento Editorial.

 

 

Cuando hablamos de Teosofía, ¿Qué queremos decir con esto? ¿Estamos hablando acerca de un nuevo conjunto de libros? ¿O es una doctrina establecida con ideas fijas acerca de la vida, el hombre y el Universo? Si es una visión fija de alguien o de algún grupo, significa que va a quedar obsoleta en algún punto en el tiempo porque una persona o grupo de personas se expresan de acuerdo al lenguaje y costumbres de la época en que viven. Esto significa que si tenemos cierta cantidad de libros escritos en una cierta época de la historia humana y llamamos a eso Teosofía, estamos cometiendo un tremendo error.

 

Por ejemplo, si vamos a los libros escritos por Annie Besant en el siglo pasado, cuando la humanidad enfrentaba problemas diferentes, cuando aún no habíamos visto el horror de la Segunda Guerra Mundial y ni siquiera se pensaba que los seres humanos podían establecer una filosofía tan cruel e inhumana como la desarrollada por aquellos que creían en la superioridad e inferioridad entre los seres humanos, cuando no habíamos visto el horrendo efecto de la bomba atómica. Si vamos a esos libros buscando respuestas a los problemas del mundo de hoy, veremos que fallan en tratar apropiadamente el problema porque el lenguaje de esas respuestas fueron dadas a los seres humanos de esos días.

 

Sabemos que la psiquis humana está cambiando constantemente y que para entender y poder enfrentar la demanda de las nuevas generaciones no podemos apegarnos a ideas o creencias pasadas. Necesitamos ir y aprender a liberarnos de lo que ya no corresponde. Necesitamos comprender el escenario presente en el mundo. No ayudará quejarse y decir cuán maravilloso era cuando la gente solía  tener respeto y consideración hacia la tradición y la religión. Esto se debe a que no podemos cambiar lo que se ha puesto en movimiento, y las fuerzas motrices detrás de la situación del mundo actual somos nosotros mismos, es usted y yo. La forma en que vivimos, las cosas en las que creemos respalda lo que está sucediendo en el mundo.

 

Así, si decimos que la Teosofía es un conjunto de reglas acerca de cómo vivir o que es lo único que puede ayudarnos a salir del caos presente, diría que estamos en lo correcto y también equivocados. Estamos equivocados cuando tomamos la Teosofía como una idea fija, o algo que puede ser definido y mantenido para ser aplicado como la misma solución permanente para cada problema. Pero estamos en lo correcto porque si podemos encontrar la Teosofía, que también significa sabiduría, si podemos crecer internamente hasta un cierto grado de comprensión acerca de nosotros mismos, que es la vida misma, entonces podemos enfrentar los desafíos del día a día de una manera completamente diferente.

 

Quizás podamos también preguntar cuál es el papel de la Sociedad Teosófica (ST) en el mundo moderno. La respuesta a esta pregunta es importante porque a la mayoría de nosotros, miembros de esta Sociedad, nos gustaría ayudar al mundo para que se convierta en un lugar mejor para las futuras generaciones y aquí podemos agregar que la futura generación somos nosotros porque en nosotros aquí y ahora vive el pasado, el presente y el futuro de la humanidad. Estamos interesados en vivir en un mundo mejor, más compasivo y humano. Estamos trabajando por la humanidad, la cual somos nosotros, para encontrar una forma de vida más sabia de modo que podamos desarrollar nuestras capacidades humanas hasta su plenitud.

 

Para averiguar el rol de cualquier organización en el escenario del mundo actual necesitamos ver qué tiene para ofrecer la organización al mundo.  No deberíamos dar por sentado, en cualquier momento, que lo que estamos ofreciendo es lo que el mundo necesita, deberíamos observar atentamente y cuestionar la calidad de lo que estamos ofreciendo. Esto es porque ha sido probado históricamente que cuando damos algo por sentado, nos quedamos dormidos, lo que significa que ya no estamos atentos, nos descuidamos y quedamos absortos en nosotros mismos. Y esta ha sido la manera en que muchas organizaciones espirituales han comenzado a morir. Entonces, no deberíamos caer en la misma trampa una y otra vez. Necesitamos  estar conscientes de cada paso en este camino y de todas las cosas que hacemos o decimos, y de mantener la Sociedad viva, respirando aire fresco a lo largo de su existencia.

 

Lo que puede llevarnos hacia la sabiduría es lo mismo en todos los tiempos, no cambia, es eterno e inmortal. Estando fuera del tiempo, llega desde una dimensión que está libre de cambios y transformaciones, que puede ocurrir solamente en el tiempo y el espacio. Cuando nosotros, seres humanos que vivimos psicológicamente en la dimensión del tiempo y el espacio, tratamos de tomar eso que no está en nuestra dimensión, cometemos el error de pensar que puede ser introducido en el tiempo, y con este error congelamos, cristalizamos las aguas que fluyen de un río eterno. No hay manera de poder introducir la sabiduría en la dimensión del tiempo, esto se debe a que la naturaleza de la dimensión en la cual nace la sabiduría está fluyendo perpetuamente, su naturaleza es íntegra, sutil y no puede estar limitada a una forma, mientras que la naturaleza de la mente humana es cruel, divisiva, vive con definiciones y conclusiones.

 

Entonces, ¿cuál es el rol de una sociedad como la ST en cualquier época? Es proporcionar las aguas fluyentes del río infinito de la sabiduría a quienes están sedientos. Uno no puede forzar a quienes no tiene sed a beber agua y de la misma manera la sabiduría no puede ser impuesta.

 

La ST es y siempre estuvo destinada a ser un oasis en un desierto de personas con corazón seco. Para encontrar la sabiduría, el primer requisito es tener un corazón capaz de amar, que sea sensible al sufrimiento del mundo. Así es también el rol de una sociedad que aspira a ayudar a la humanidad y a mostrar el camino hacia la bondad y afectuosa benevolencia. Y no hay un modo mejor de enseñar a otros que por el ejemplo. Para plantar una semilla de afecto en el corazón humano necesitamos hacer madurar el fruto de la bondad en nosotros, de manera que cuando reviente, sus semillas sean llevadas por el viento a los cuatro puntos del mundo.

 

Los seres humanos solo tienen un problema, es la ignorancia, la fuente de toda desdicha humana. La ignorancia de la que estamos hablando no es la ignorancia del hombre que no sabe cómo leer o escribir sino la ignorancia fundamental acerca de nosotros. Quiénes somos, cómo trabaja nuestra mente y cómo está creando constantemente ilusiones de separatividad. Leemos en los libros acerca de la unidad de la vida, pero no somos capaces de verla. Es desde esta ceguera, de esta ignorancia, que los seres humanos están creando el mundo en el que vivimos, un mundo de confusión brutal, de creciente destrucción y degeneración.

 

Para ayudar a la humanidad a vencer esta ignorancia principal, necesitamos  vencerla primero en nosotros; necesitamos formar un grupo de personas que realmente vean la importancia de superar esta ignorancia básica de la unidad. A menudo decimos que la ST está destinada a ayudar a la humanidad, pero olvidamos fácilmente que para dar algo a la humanidad, necesitamos tenerla nosotros. Hablamos acerca de la sabiduría y sabemos que no puede ser dada a otro; tiene que ser trabajada por cada uno. Entonces, quizás todo lo que podemos hacer para ayudar a quienes ven la necesidad de transformación y anhelan recorrer el espinoso camino del auto-conocimiento, es mantener la puerta abierta con agua limpia para el viajero sediento. Si queremos construir una casa con ladrillos, necesitamos ladrillos. De modo similar, si queremos tener una humanidad más sabia, necesitamos hombres y mujeres sabios.

 

La presente situación en el mundo es realmente pasmosa, hemos desarrollado mucha tecnología y también nuestra mente tremendamente, hemos llenado nuestra vida con las cosas de la mente y hemos descuidado completamente el corazón. Este desequilibrio está destruyendo nuestro medioambiente, está haciendo imposible la vida en el planeta. Necesitamos corregir este desequilibrio antes que sea demasiado tarde. Necesitamos desarrollar la sensibilidad. No se trata de volverse emocional, después de todo, las emociones son parte de la mente. Desarrollar el corazón significa mirarnos y comprender lo que somos. No hay otra manera, no hay atajos, necesitamos tomar la responsabilidad de lo que está sucediendo en nosotros y por lo tanto en el mundo, y ver que las ideas y creencias de separación están creando el caos en el que está atrapado esto que llamamos “sociedad moderna.”

 

Desarrollar una forma de vida holística que reconozca que todas las cosas están conectadas y son interdependientes, es la única salida a la conducta destructiva que los seres humanos abrigan desde tiempos inmemoriales. Así, el rol de una sociedad que habla acerca de ayudar a la humanidad en este cambio crucial es dar el ejemplo y ser una institución viva de seres humanos que viven juntos en paz y armonía mutua y con el mundo que los rodea.  Para ser un oasis de paz en medio de un mundo agitado, necesitamos estar en paz. No hay otro camino.

 

El trabajo de los miembros de tal sociedad no es la actitud de alguien que sabe y enseñará, sino de apertura, de aprender a cada instante con la vida, con todo lo que entremos en contacto. Aprender el arte de la vida es la más difícil de todas las tareas, porque es un movimiento que nunca termina. Así antes de poder hablar acerca de ser una luz para el mundo, necesitamos encender nuestro propio ser, necesitamos ser una luz para nosotros. Así el trabajo no está allí afuera, está aquí. Después de todo no hay tal cosa como “afuera” y “adentro”. Todo está en nosotros, y es solamente estando conscientes de las fuerzas que nos están poniendo en movimiento desde adentro, que es posible cambiar la dirección del rumbo. El punto de retorno se halla adentro y es el conocimiento de lo que somos en realidad. Es solamente la percepción de sí mismo, la conciencia de lo que se es, que tiene el poder de la transformación radical.

 

 

 

 

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