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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 140 - Número 03-  Diciembre 2018  (en Castellano)

 
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El verdadero trabajo

de la Sociedad Teosófica

 

N.Sri Ram

 

N. Sri Ram (15.12.1889 -8.4.1973) 5° Presidente Internacional de la ST en Adyar, desde 1953 hasta su muerte.

Extractos de una conferencia dada en la Convención de la Sección Australiana, marzo de 1970.

 

 

Sabiduría nacida del cielo

Una persona puede ser extremadamente instruida, estar absolutamente segura de ciertas cosas, aunque sea incapaz de llevarse bien con su familia. ¿Llamaría usted a esta persona sabia o podría carecer de sabiduría? Ciertamente, el conocimiento común no volverá sabia a una persona. Puede que seamos versados en teología o ciencia pero eso no nos capacitará para pensar correctamente sobre asuntos que pertenecen a nuestra propia vida o a nuestras relaciones con las personas. Si tenemos una percepción de la verdadera sabiduría, sabremos que tiene una cualidad diferente del conocimiento de los hechos, de los cuales creamos imágenes conceptuales de las cosas, como dibujos o pinturas sobre los muros de la consciencia. Están allí solo para mirarlos, pero la persona en medio de ellos está haciendo los mismos movimientos. Ciertamente esa no es la señal de la sabiduría.

 

La sabiduría pertenece al alma y tiene una cualidad y fragancia diferentes, algo fuera de este mundo, nacida del cielo. Todas estas palabras suenan más bien poéticas pero siento que son estrictamente verdaderas. Respecto a asuntos que podemos llamar espirituales, lo que suena poético puede también ser verdadero. Puede ser la poesía de la verdad, no una mera fantasía. En general, la prueba de la sabiduría se halla en si estamos actuando de acuerdo a la verdad de las cosas, o a diversas fantasías, imaginaciones e ilusiones que podamos estar acariciando. Si actuamos conformes a hechos verdaderos, a nivel físico o psíquico, o a un nivel superior y más profundo, entonces estamos actuando sabiamente. Pero si perseguimos algo inalcanzable, un fantasma, una luz ilusoria, no somos sabios. Según actúa, siente y piensa realmente una persona, responde a la pregunta de si es sabio o ignorante.

 

La acción no debería ser comprendida como refiriéndose solamente a los actos manifiestos, al trato con otras personas, a lo que hacemos en el mundo externo de una manera visible. “Acción” es un término muy amplio, es de variadas clases que tiene lugar en el cuerpo humano: química, eléctrica, etc. Somos inconscientes de ellas. Existe también la acción del pensamiento, de la emoción y los sentimientos. Hay acción en cada nivel de nuestro ser, la acción de todo el ser del hombre que comprende todos los niveles. Vida significa acción….

 

Punto sin dimensiones

Luego está la filosofía, la que es realmente un sistema de pensamiento basado en los hechos reales de la Naturaleza física como también en los hechos que pertenecen al ser psíquico del hombre. Los hechos que percibimos están ordenados en una cierta estructura de pensamiento, que está formada, que está en armonía con ella y explica estos hechos, y revela las relaciones entre ellos. La actividad que tiene lugar en lo que llamamos filosofía es como construir una noble pieza de arquitectura que tiene que sostenerse en el terreno de la verdad o realidad, y adaptarse al terreno y armonizar con él.

 

Lo que llamamos verdad tiene todos estos diferentes aspectos y se extiende desde el centro que está dentro de nuestro más íntimo ser hasta la periferia, los límites externos del mundo en que vivimos o quizás del universo. Puesto que cubre tal extraordinaria extensión, hay diferentes secciones y aspectos de la verdad. La Teosofía, en lo que nos concierne, significa una comprensión donde hay un grado de armonía entre estos diferentes aspectos. ¿Cómo podemos conocer esta extraordinaria extensión de la verdad que es ilimitada, con tantos aspectos, algunos de ellos sutiles y profundos? ¿Es posible conocer esta verdad, en apariencia está absolutamente más allá de nosotros en toda dirección?...

 

Existe esa extraordinaria facultad del conocimiento puro, llámelo Buddhi si gusta, que es verdadera inteligencia, a diferencia del mero intelecto. Es posible conocer o por lo menos comenzar a conocerlo de verdad, no solamente ver las cosas como aparecen, sino conocerlas como son internamente. Eso requiere un cambio en uno, llegar a esa condición en la cual uno no busca nada, no intenta conquistar mundos y ha abandonado todo intento de auto-magnificación. Cuando permanecemos dondequiera que estemos, pero en una condición tal de receptividad, de humildad, la verdad de todos lados se vierte en nuestros corazones....

 

El cambio requerido es el del intelecto que solamente juega con ideas que tienen que ser cambiadas, iluminadas, infundidas de una cierta cualidad pura, que se convierte en un instrumento del Conocedor puro y que no es solo el crudo intelecto que solamente trabaja diferentes secuencias de realidades. Debe ser alguien que conozca la cualidad de una cosa, y no que solamente trate con cantidades y números, por comparación.

 

Algunas veces las personas citan de una de las cartas de los Mahatmas: “La cresta de la ola del progreso intelectual debe ser asida y guiada a la espiritualidad.” ¿Cómo puede usted guiar hacia la espiritualidad un intelecto que es dogmático y neutral respecto a cuestiones morales, incapaz de una apreciación estética, un intelecto que es frío y duro? Primero tiene que ser disuelto, transformado y configurado en un instrumento dúctil y sensible que pueda sondear  la verdad interna de las cosas. Llega a ser entonces una extensión del Espíritu, perteneciendo a esa naturaleza del hombre que es esencialmente la naturaleza del amor, de apertura y sensibilidad, no egoísta y no posesivo.

 

La inteligencia de tal naturaleza es luminosa y penetrante. También, cuando esta naturaleza se manifiesta, la vida adopta un aspecto extraordinariamente bello. Toda disputa, resentimiento y animosidad llega a un fin. Entonces cada persona se relacionará con todos los demás como compañeros en la verdad. Solo de esta manera puede haber una nueva era, un nuevo mundo.

 

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