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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 140 - Número 02-  Noviembre 2018  (en Castellano)

 
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Teosofía aplicada

 

Henry Steel Olcott

 

Coronel Henry Steel Olcott (2-08-1832 – 17-02-1907)

Presidente-Fundador de la Sociedad Teosófica 1875-1907.

Extracto de su Applied Theosophy and Other Essays (Teosofía aplicada y otros ensayos).

 

 

Si los socios (miembros) de la Sociedad Teosófica (ST) van a aplicar su Teosofía a los sucesos de la vida, debe ser a través de la Sociedad, y como unidades individuales del conjunto, no como individuos aislados. Es bien sabido que en la metafísica dos y dos no hacen cuatro sino cinco y que el quinto es a menudo, en gran medida, la parte más importante de la suma. La misma idea es expresada en la fábula del manojo de varas: amarradas todas juntas son irrompibles, individualmente pueden romperse con facilidad. La unión o unidad agrega ciertas cualidades y poderes que no estaban allí antes, y el vehículo en el cual residen estos poderes es la unidad que se suma al número de varas atándolas todas juntas. Esta es la individualidad mística, “la suma total”, que da fuerza a todas las sociedades y congregaciones de hombres, y se vuelve el poder real dominante al cual todos contribuyen en algo con su fuerza, y que se halla detrás de cada unidad y les proporciona toda su fuerza. Sin esta fuerza un Miembro de la Sociedad Teosófica (MST) carecería de poder como cualquier hombre o mujer aislados en la comunidad. Con ella detrás de él, un MST es una fuerza en proporción a la unidad y unicidad de propósito de la Sociedad a la cual pertenece. ¿Quién habla cuando un sacerdote de la Iglesia Católica Romana  emite una orden?   El poder unido de la Iglesia de Roma. ¿Quién habla cuando un sacerdote depuesto dice algo? Una no-entidad. ¿Quién habla cuando el Juez, el General, el Estadista abren su boca? “El Estado”, la tremenda y a menudo tiránica personalidad que surge y actúa cuando las unidades que la componen están unidas a través de una organización por una voluntad y propósito comunes.

 

Es esta pequeña cantidad agregada, y solamente esto, lo que le da a la ST su poder extraordinario, que es para muchos inexplicable. Débil en cantidad, desdeñable en organización, aturdida por celos personales, sujeta a constantes esfuerzos por parte de individuos ambiciosos por hacerla pedazos que puedan distribuir entre ellos, la ST es un poder en el mundo a pesar de todos los ataques que son tramados desde afuera y por las influencias desintegradoras de adentro. ¿Por qué? Porque en un plano superior al físico los Miembros están unidos y son  fuertes. Están unidos en sus ideas del propósito de la vida y del gobierno del Universo, en otras palabras, son fuertes en el sentido que son células individuales que componen el cuerpo llamado Sociedad Teosófica, ya que existe en los mundos físico y espiritual.

 

Con peleas como puede haber entre ellos, sean pequeñas o intensas, como escojan, los Miembros de la Sociedad no pueden evitar contribuir con su pequeña cuota de ideas teosóficas a esa idea del todo unido que es el espíritu de la ST, y por lo tanto, su verdadera vida y yo real. Y esos que atacan a la Sociedad son frecuentemente sus partidarios; porque la atacan en el plano externo, mientras sin ellos saberlo y a pesar de sí mismos, la apoyan en el plano donde transcurre su vida real, porque esos que son sus enemigos son generalmente ignorantes de su verdadera naturaleza, y están a menudo imbuidos de ideas y aspiraciones notablemente teosóficas, que nutren a la Sociedad en el plano ideal, y tienden constantemente a atraer a esos en quienes existen, cada vez más, en la dirección de la ST en su forma materializada en la tierra.

 

Si entonces se ejerce el poder real de la Teosofía en el mundo, en el campo del pensamiento; y si la dirección en la cual es ejercido ese poder, es una consecuencia natural del crecimiento de ciertas ideas en las mentes de quienes llevan a cabo los objetivos de la Sociedad, es lógico que los males gigantescos de nuestros mundo moderno deban ser atacados con armas no materiales y en los planos intelectual y moral. ¿Cómo se puede lograr esto? Simplemente percibiendo el hecho, comprendiéndolo y reconociéndolo. Entonces el trabajo verdadero se efectuará tranquilamente, casi silenciosamente, y aparentemente de modo espontáneo, así como el gran trabajo reformador de la Sociedad ahora se está llevando a cabo por medio de individuos que, mientras contribuyen a la fuerza de la ST, obtienen de ella un poder que da a sus expresiones una importancia y una energía que sus palabras no habrían tenido si hubieran hablado como individuos aislados y no como Miembros de la ST,

 

Allí no existe y no puede existir la más ligera duda en cuanto a la dirección en que el poder de la Sociedad Teosófica sería aplicado en las cosas prácticas. Si la tendencia de la Membresía en la Sociedad es desarrollar ciertos hábitos de pensamiento filosófico, su tendencia será aún más fuerte para dar origen a consideraciones éticas y principios morales definidos. Sin embargo, por mucho y muy amargamente que los Miembros de la ST puedan diferir en cuanto a la duración del Devachan o el número y viabilidad de los Principios en el hombre, o algún otro punto de la doctrina oculta, sería difícil estar en desacuerdo entre los hermanos en cuanto al mal de la destemplanza o la abominación de la crueldad, o acerca de cualquier otro de los pecados pregonados en nuestros tiempos. No sólo es ese el caso, sino que todos ellos darían las mismas razones por su aversión a estos males, razones basadas en sus ideas y principios teosóficos.

 

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