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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 140 - Número 01-  Octubre 2018  (en Castellano)

 
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Vivir una vida teosófica

 

Wayne Gatfield

 

Presidente de la Rama Bolton de la Sociedad Teosófica en Inglaterra. Orador nacional y

editor del North Western Federation Journal (Periódico de la Federación Noroeste)

 

 

La enseñanza teosófica, y seguramente toda verdadera enseñanza espiritual, está basada en el hecho de que el yo personal es transitorio y que deberíamos intentar, en nuestra búsqueda, enfocar nuestra atención en esa dimensión de nuestro ser que es eterna. Este es el único camino para lograrlo en el análisis final.

 

La sociedad en general rinde culto al cuerpo físico y a la personalidad, e incluso en los círculos espirituales el nombre del que habla es a menudo más importante que lo que dice. La cultura de la celebridad está presente.

 

La verdad es que no importa quien da el mensaje mientras sea expresado correctamente, y todos deberíamos estar trabajando como una mente y alma hacia la iluminación de la humanidad como un todo. Como estudiantes de Teosofía nuestro lema debería ser, como nos dijeron los Maestros, comenzar una fraternidad de la humanidad y una real fraternidad universal. Si vamos a ser un núcleo de esta fraternidad entonces la vara está alta. Debemos en primer lugar aprender a amarnos mutuamente y perdonar en todos los casos, y cuando alguno se equivoca, tratar de ayudarlo más que condenarlo, dictando la sentencia más suave posible sobre ellos si es necesario. ¿Vamos nosotros a actuar, como seguidores de la Fraternidad Trans-Himaláyica, como lo hace un mundo que ignora las palabras de los santos seres? Debería ser casi como si la misma persona al usar máscaras muy diferentes estuviera dando las enseñanzas desde ángulos muy distintos, con la misma esencia. La unidad es fuerza. ”Unidos permanecemos en pie, divididos, caemos”, esto es verdad en todos los ámbitos de la vida.

 

Nunca intentemos avanzar, en modo alguno, ya que es el ego y la personalidad transitoria jugando sus tretas, intentando sembrar el desacuerdo entre nosotros. Si hay incluso un vestigio de enemistad o celos hacia un compañero miembro de la Sociedad entonces no están las condiciones correctas y cualquier conversación de fraternidad se vuelve hipocresía y gazmoñería. Es inútil estudiar y hablar de Teosofía hasta que aprendamos a amarnos mutuamente y a actuar como Uno. Un Maestro Zen dijo una vez que la prohibición del Budismo de matar no solo significaba abstenerse de tomar la vida físicamente, sino también implicaba que aquellos que hablaban de Budismo sin vivir la vida budista estaban matando el Budismo. Pero todavía no somos perfectos, entonces la mayoría de las personas dirán que en ese caso difícilmente alguien debería dar las enseñanzas teosóficas; pero todo es un asunto del motivo. ¿Estamos estudiando y dictando conferencias sobre Teosofía de modo que otros piensen que somos buenos oradores y estudiantes o realmente queremos salvar a la humanidad de sumirse en la oscuridad de la que nunca podrán recuperarse? Si nuestro motivo es altruista entonces eso golpeará en el corazón de los oyentes más que las palabras. Nuevamente, algunos pueden decir que mientras las enseñanzas se difundan, el motivo no importa, pero realmente estamos intentando tocar los corazones, no solo las mentes.

 

Muchos de nosotros encontramos excusas para no actuar de esta manera, y construimos muros en vez de puentes, tomando de las enseñanzas solamente lo que concuerde con nuestra forma de pensar y volviéndonos ciegos a las que no lo hacen. Debemos tener cuidado de no ir por el camino de las religiones organizadas y vagar en la dirección del mismo sendero. Debemos verificar nuestros motivos y si no podemos actuar de una manera afectuosa hacia los demás, ¿qué esperamos que haya para el mundo en general? El Corán dice: “Si matas a una persona injustamente es como si hubieras matado a toda la humanidad, y si salvas a una persona es como si hubieras salvado a toda la humanidad”. (Corán, Surah 5, Versículo 32). Sabemos esto porque cualquiera que tenga un razonable nivel de sensibilidad experimenta una real sensación física cuando se comete alguna gran atrocidad como resultado del terrorismo, la guerra o algún desastre natural. Esta puede ser como depresión o un sentimiento de ira o gran dolor. Esta es una prueba de que internamente todos somos Uno y el sufrimiento ondea a través de toda la humanidad y sostiene su progreso general. H. P. Blavatsky (HPB) nos dice:

 

Además, es una ley oculta que ningún hombre puede superar sus defectos individuales, sin elevar por poco que sea, a toda la comunidad de la que él es una parte integrante. De la misma manera, nadie puede pecar ni sufrir solo, los efectos del pecado. En realidad, no existe algo como “Separatividad”; y lo que más se aproxima a ese estado de egoísmo que las leyes de la vida permiten, está en la intención o motivo.

                                                          La Clave de la Teosofía, Cap.11, Sección sobre Karma.

 

No debemos malgastar nuestro tiempo solo predicando al convertido,” sino dejar que nuestra luz brille para que todos la vean, sin proselitismo, porque la gente debe ser alentada a encontrar la Verdad por sí misma, y entonces sólo podemos proporcionar principios generales. En nuestras reuniones de Rama y conferencias, el bienestar de la humanidad siempre debería predominar en nuestras mentes cuando estudiamos y socializamos, pasando el tiempo en una mini era de oro de amor y compañerismo que tendrá un efecto elevador y positivo en la sociedad en general. No debemos olvidar los efectos beneficiosos de la vida armónica, del conocimiento centrado en el corazón, y de la mirada compasiva hacia todos aquellos que están luchando. En los embates de la vida estas simples verdades a menudo se nos pasan y nos perdemos en un laberinto de palabras, conceptos e imágenes “como un hombre en un espeso bosque,” como nos dice Sankaracharya.

 

La simplicidad de la vida se nos pierde y encontramos más excusas para ser complicados, y así formar más nubes que cubren el sol de nuestra consciencia. Un rayo de esperanza que brilla en la oscuridad de alguien, vale mil palabras. Una acción práctica bondadosa es algunas veces todo lo que se necesita en una situación, y es siempre mejor hacer eso directamente que a través de un tercer sujeto, si es posible.

 

Puede ser que en la prisa de la vida perdamos de vista el papel esencial que juega la ST en la iluminación de la humanidad. La religión organizada ha fallado en hacer esto y de hecho en muchos casos ha hecho justamente lo opuesto y ha causado más sufrimiento que alivio para el alma atribulada. Esto es porque las religiones son creadas por el hombre. Si uno siguiera las enseñanzas del Sermón de la Montaña  y viviera según las palabras de Jesús, entonces esto tendría un efecto profundo y elevador sobre el mundo en general, pero la mayoría de aquellos que profesaron ser cristianos a través de los siglos han hecho poco intento de vivir las palabras de su fundador. Grandes maestros han llegado para dar el mensaje de amor y paz, pero han sido ampliamente ignorados.

 

HPB también dio este mensaje, pero este falló en echar raíces en las mentes y corazones de la humanidad en general. W. Q. Judge en sus escritos enfatizó fuertemente la práctica de la Fraternidad Universal y los efectos ocultos de su práctica. Necesitamos pensar más en este aspecto de las enseñanzas que  solo la promulgación de la letra muerta. También necesitamos pensar acerca de nuestra responsabilidad hacia la humanidad y comprender de las enseñanzas de HPB y de los Maestros cuán esencial es vivir verdaderamente esta Fraternidad Universal de la Humanidad. HPB escribe en La Clave de la Teosofía, sec. 12

 

Si la acción de una persona se deja sentir en la vida de todos los demás, y ésta es la verdadera idea científica, entonces sólo cuando los hombres se conviertan en hermanos, y practiquen diariamente la verdadera hermandad, es cuando podrá conseguirse la verdadera solidaridad humana, que yace en la raíz de la elevación de la raza. Esta acción e interacción, esta verdadera fraternidad, en la que cada uno vivirá para todos y todos para uno, es uno de los principios teosóficos fundamentales con el que todo teósofo debería estar comprometido, no sólo para enseñarlo, sino para ponerlo en práctica en su vida individual.

 

Más adelante, esto se espera que trascienda al mundo en general, pero la ST existe para dar el impulso para formar este núcleo y por medio de sus miembros sinceros, al menos intentar vivir estas palabras. Debemos también escuchar la advertencia de HPB en su artículo “Nuestro Ciclo y el Próximo”:

 

Si la Teosofía prevalece en la lucha, su filosofía omniabarcante se arraiga con firmeza en las mentes y en los corazones  de los hombres; si sus enseñanzas de la Reencarnación y del Karma, en otras palabras, de Esperanza y de Responsabilidad, encuentran un lugar en las vidas de las nuevas generaciones, entonces, amanecerá el día de la felicidad y de la dicha para todos los que ahora sufren y son relegados. Porque la verdadera Teosofía ES ALTRUISMO, y no nos cansaremos de repetirlo. Es amor fraterno, ayuda mutua y una constante devoción a la Verdad. Una vez que los seres humanos se percaten de que sólo en esto se encuentra la auténtica felicidad y jamás en la riqueza, las posesiones o cualquier gratificación egoísta, entonces las oscuras nubes se disiparán y en la tierra nacerá una nueva humanidad. Entonces, ciertamente allí estará la EDAD DE ORO.

 

Pero si no es así, la tempestad estallará y nuestra ufanada civilización occidental e iluminación, se hundirán en un océano de horrores inauditos sin paralelos en toda la historia.

 

Tenemos las enseñanzas y guía para producir cambios positivos para bien en el mundo. Los Maestros dijeron que la consigna es “INTÉNTELO” y esto es lo que, por lo menos, debemos hacer.

 

 

 
 
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