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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 139 - Número 11 -  Agosto 2018  (en Castellano)

 
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El gran despertar – II

 

Dorothy Bell

 

BA, MEd, miembro de la ST en Australia, ha trabajado en su comité ejecutivo nacional y en la unidad de educación,

y ha tenido a su cargo programas teosóficos y  ha publicado artículos internacionalmente.

 

 

Antecedentes

En la Parte I de El Gran Despertar, consideramos a Annie Besant como a una guerrera espiritual, con su visión de una Nueva Civilización de la humanidad, terreno que iba a ser preparado con el trabajo de la Sociedad. Examinamos más minuciosamente a esta Nueva Civilización en términos de expansión de consciencia en el “Gran Despertar” de la Mente-Corazón iluminados, y la total y completa realización de la Unidad de todas las cosas, de todos los seres, de toda vida.

 

La Parte II de El Gran Despertar se concentrará en las estrategias de la auto-educación para aprender a ver con los ojos del espíritu: aprender formas para abrirse paso gradualmente a través de las ilusiones de la separatividad y la forma, y una visión del mundo materialista; desafiando el control de la mente programada, y preparando el terreno para una Nueva Civilización.

 

 

La importancia de la percepción espiritual

El tema de “aprender a ver” más allá del mundo físico está presente en muchos textos e himnos religiosos. Quitar “el velo de los ojos” y aprender a ver lo invisible “abriendo los ojos ampliamente en lo visible,” representan algunas maneras de expresar esto.

 

En el marco de la visión teosófica mundial, referencias similares se relacionan con “aprender a ver” en el contexto de la liberación del individuo de la ceguera espiritual, y transformar el conocimiento de los libros en verdadera percepción y experiencia directa.

 

El artículo sobre Karma en Luz en el Sendero aconseja:

 

Aprended, desde luego, que no hay cura para el deseo; que no hay cura para el afán de recompensa; que no hay cura para el anhelo grosero; sino fijando la vista y el oído en aquello que es invisible e inaudible. Principia, desde luego a practicarlo, y de este modo alejarás de tu camino mil serpientes. Vive en lo eterno.

 

En La Escala de Oro, HPB identifica “mente abierta” y “percepción espiritual sin velos” como dos de los peldaños necesarios para que el estudiante ascienda hacia el Templo de la Sabiduría Divina. Una mente abierta es una mente liberada y libre de la ilusión, libre de las creencias y emociones condicionadas, como leemos en La Voz del Silencio,

 

Habiéndose vuelto indiferente a los objetos de percepción debe el discípulo ir en busca del Rajâ de los sentidos, al Productor del pensamiento, aquel que despierta la ilusión.

 

La mente es el gran destructor de lo Real.

Destruya el discípulo al destructor.

 

Continúa que las creencias y emociones programadas de la mente socialmente condicionada que nos apartan de una clara percepción de nuestra identidad y realidad espiritual, son obstáculos que quitar antes que la verdadera percepción, que es ver la Realidad más allá de las apariencias, pueda desarrollarse naturalmente.

 

Más consejos de La Voz del Silencio continúan el tema y sus condiciones previas:

 

Antes que el alma pueda ver, debe haberse alcanzado la Armonía interior, y los ojos carnales han de estar cegados a toda ilusión.

 

Antes que el alma pueda oír, es menester que la imagen (hombre) se vuelva tan sorda a los rugidos como a los susurros; a los bramidos de los elefantes furiosos, como al zumbido argentino de la dorada luciérnaga…

 

Y la sección introductoria de Luz en el Sendero repite:

 

Antes que los ojos puedan ver, deben ser incapaces de llorar. Antes que el oído pueda oír, tiene que haber perdido su sensibilidad…

 

Annie Besant dijo muchas veces que estamos “cegados por la forma,” mientras reforzamos enérgicamente el consejo de HPB de aprender a ver con los ojos del espíritu. En La Ley del Deber se extendió sobre esta habilidad yógica y bosquejó una estrategia, un principio fundamental desde el cual podríamos experimentar y trabajar:

 

Debemos separar, en nuestro pensamiento, la forma en que la consciencia está encarnada y la misma Consciencia…

 

Continúa:

 

Lo espiritual y lo Eterno no son de la vida de la forma. Entonces ¿qué es lo espiritual? Es solo la vida de la Consciencia que reconoce la Unidad, que ve un Yo en todas las cosas y todas las cosas en el Yo. La vida espiritual es la vida que, examinando el infinito número de fenómenos, atraviesa el velo de Maya y ve el Uno y lo Eterno dentro de cada forma cambiante.[1]

 

Mientras la teoría es iluminadora y parece simple, la habilidad yóguica de la percepción espiritual permanece como un enorme desafío en el camino hacia el despertar, y expresa total y completamente al Único Verdadero Yo interno, como el amante en el poema persa. Sin embargo, si la búsqueda es ver verdaderamente lo invisible a través de lo visible, sería útil aprender acerca del proceso psicológico de la Percepción, recordando que HPB indicó que la siguiente etapa de desarrollo en nuestra evolución “tendría más que ver… con psicología que con lo físico”.[2]

 

Percepción visual y control de la mente

Secciones del Glosario respecto a libros referentes sobre psicología, generalmente describen el proceso de percepción como compuesto de dos partes consecutivas.

 

La primera es recibir información de los sentidos, lo que se ve, escucha, etc., seguida por la interpretación de esa información como para construir un significado acerca de nuestro mundo y experiencia.

 

Algunas descripciones del proceso simplemente mencionan nuevamente estos elementos donde la percepción se ve como sensación física interpretada a la luz de la experiencia, y podemos agregar un elemento funcional para la percepción como la interpretación del aporte sensorial que sirve como una base para comprender, conocer Y para motivar una acción o reacción particular.

 

Ahora la segunda parte del proceso, interpretar la información, es de sumo interés para aquellos que desean emplear la fuerza de la Sabiduría Antigua como la verdad en sus vidas, aprender a ver lo invisible “abriendo los ojos ampliamente en lo visible” mientras aún habitan en el vehículo físico sobre la Tierra.

 

Dado el escenario que, como personalidades o egos “falsos y artificiales” no vemos realmente el significado de lo que está sucediendo en nuestro mundo a través de nuestros ojos físicos, vemos a través de la imaginación, que tiene sentido de todo aporte sensorial, o lo interpreta.

 

Dado que el entonces espejo claro y  puro de la mente junta polvo, es obstruido y contaminado por las creencias socialmente programadas desde la niñez, incluyendo las creencias de la separatividad, muerte y forma, y apegos emocionales a ellas, se forma la visión del mundo de la mente. Esta es su conexión, su “verdad”, y su control editorial interpreta  todo aporte sensorial. De esta manera controla automáticamente las respuestas del ego-personalidad.

 

Dado este escenario, podemos comprender que, técnicamente expresamos “El Programa” como una respuesta computacional, no expresamos quiénes somos verdaderamente, estamos controlados por la mente.

 

Y como Krisnamurti afirmó, “Somos personas de segunda mano.”

 

Hacia la verdadera percepción

Sin embargo, en el escenario mencionado previamente, se halla la oportunidad y desafío de aprender a ver verdaderamente, de cambiar nuestras percepciones interviniendo activamente en la segunda parte del proceso de “interpretar los datos” de lo que se ha visto, escuchado…

 

Teóricamente, si la visión teosófica del mundo resuena profundamente como nuestra verdad, podemos introducir elementos relevantes de esta forma de ver al mundo en una situación, anulamos el viejo programa computacional y ajustamos la “interpretación” para representar nuestra verdadera realidad. Podemos aprender a cambiar el significado que las mentes programadas están dando a nuestra experiencia, y finalmente cambiar nuestras reacciones y respuestas, para armonizarlas con la “visión correcta, pensamiento correcto, correcta acción.”

 

Mientras el término clínico es “reprogramar” la mente, es preferible la proposición  de ser fieles a nosotros mismos. Estaremos trabajando para ver con nuestras mentes espiritualizadas; estaremos quitando obstáculos, las modificaciones de la mente que bloquean el desenvolvimiento natural y la expresión de quienes somos realmente; y, estaremos creando nuevos “surcos cerebrales” en el proceso, como señaló HPB hace 130 años, recordándonos de la neuroplasticidad del cerebro.

 

Podemos usar la mente para cambiar la mente y estaremos preparando el terreno para el siguiente paso en nuestra evolución de la consciencia, el Gran Despertar. En este estado de ser, iremos más allá de la mente para comprender directamente las verdades espirituales, y “ser” desde la Unidad, desde el centro del Corazón y de la Mente-Corazón la verdadera percepción y comprensión compasiva.

 

La conexión gorrión

Hace un tiempo, un inesperado encuentro en el jardín desconcertó al escritor transitoriamente al creer en la posibilidad de esta Realidad mientras todavía estaba en el cuerpo, sobre la Tierra.

 

Un día de primavera, llamó mi atención cierta bulla en mi jardín de atrás. Los gorriones estaban piando frenéticamente cuando el gato había decidido rondar el jardín con seria intención. Los pájaros se silenciaron con mi aparición y se retiraron a los árboles.

 

Finalmente, encontré la otra fuente de agitación, un joven gorrión con pelusas aún, había quedado abandonado y en tierra, en el borde del jardín. Su entrenamiento de vuelo obviamente había sido interrumpido.

 

En mis manos ahuecadas, el pichón estaba seguro, su diminuta estructura tan frágil y tibia. Era una cosita enérgica, que todavía piaba su verdad, fuerte e indignadamente, con su corazón latiendo muy, muy fuertemente contra mi mano.

 

Esto continuó por unos pocos segundos hasta que fui consciente de mi propio corazón latiendo fuertemente, casi ruidosamente, y comprendí que lo hacía al unísono con el pequeño gorrión. No podía diferenciar entre los dos latidos…

 

Entonces, un pensamiento abrumador creció,  “Un Corazón, el Corazón Universal.”

 

Un momento eterno.

 

Inevitablemente, cuando la admiración e incredulidad disminuyeron con el gato tranquilo, el pajarito volvió a la clase, y la mente se apresuró en la búsqueda de puntos de referencia intelectuales.

 

Recordando la sugerencia de Annie Besant que debemos separar en nuestro pensamiento la forma en la cual la consciencia está encarnada y la Consciencia misma, miré al pajarito bajo una nueva luz. ¿Realmente era este Dios manifestándose? ¿Era esta la Vida Una o el Verdadero Yo Único camuflado en forma de gorrión? La mente del computador “no computó.”

 

También recordando la observación de N. Sri Ram de que la “Vida no es nada más que la consciencia completamente condicionada por el organismo que la usa,” comprendí a nivel intelectual, que este descarado pajarito y yo estábamos solamente separados por mis pensamientos programados y la ilusión de la forma, creada por los sentidos físicos. Yo no podía “ver” lo invisible.

 

Pero en términos de proposiciones teosóficas, éramos la energía de la consciencia UNA, ambas condicionadas únicamente por nuestras formas transitorias. Y en verdad, en ese jardín, todas las cosas eran la Vida Una, el Yo Único Verdadero o energía de la Consciencia Universal, cubierta o velada en formas diferentes, humana, vegetal, ave, animal, insecto, agua, roca, cristal… No hay separación en el espíritu, en la consciencia. Solamente el pensamiento separa.

 

Y podía ver realmente o incluso captar intelectualmente, ¿que todos éramos un aspecto de los demás? Al menos, sólo por un momento, el sabor de la Unidad fue experimentado en el jardín…

 

Solo experimento

Teóricamente, uno puede asir cada oportunidad durante el día para experimentar, hacer un duplicado, cambiar la forma en que vemos las cosas con los ojos del espíritu, y finalmente tener un efecto, quizás como gotas de agua desgastando una piedra. Como muchos videntes y sabios han repetido, “Lo que pensamos, llegamos a ser.”

 

Estar en la Naturaleza y sentir la Unidad y Realidad más allá de la forma, siempre sostiene el espíritu, “sentir” lo invisible al abrir los ojos ampliamente en lo visible. Ya sea si miramos un mosquito, águila, político,  indigente o un árbol de caucho, podemos mirar todas las cosas en términos de la visión teosófica mundial, en términos de Espíritu-Materia, Consciencia-Forma, y la consciencia de la Vida Una seguramente fortalecerá, el Plan Divino de Evolución de la consciencia se aclarará.

 

Podemos mirar a los políticos en las noticias del mundo en la TV, o a los que viajan en un bus con nosotros, sin juicio. Sólo verlos a través de los lentes de la Sabiduría Antigua, verlos “como son“, con sus historias de alma única; con su genética y condicionamiento social; todos actores del escenario mundial shakesperiano y actores en el Plan Divino de evolución de la consciencia, todos funcionando en la gran Ley universal.

 

Y aquí estamos de nuevo, teniendo otra experiencia en la escuela de la Tierra de acuerdo con nuestro Plan de Vida y la agenda única de nuestras almas, experimentar y aprender las lecciones de la vida y el amor, así como el amante del poema persa.

 

Y con el libre albedrío actuando en este planeta, y todas las cosas que suceden siendo exactas o perfectas en términos del funcionamiento de la gran ley universal, no hay tal cosa como “injusticia”, y no hay víctimas o victimarios.

 

¿Podemos sentir que nuestro programa mental retrocede a esta proposición, cuando lanzamos nuestra mirada sobre el planeta y reflexionamos sobre nuestras propias experiencias?

 

Nuestra libertad está en nuestras manos y pequeños pasos pueden traer pequeños momentos liberadores que se acumulan en el tiempo. Puede comenzar con una nueva forma de mirar a nuestro gato o perro, o a un enérgico gorrión.

 

Conclusión

Al comienzo nos concentramos en la visión de Annie Besant relacionada con el “Gran Despertar”, el nuevo paso en la evolución de la humanidad. Relacionado a esto, su visión del trabajo hacia el surgimiento de una Nueva Civilización, es inspiradora.

 

Movidos por su trabajo, nos preguntamos cómo su visión podría aplicarse al mundo de hoy.

 

Ella planeaba una Nueva Civilización, una cultura despierta e iluminada, e implementó una estrategia para trabajar para alcanzar su visión, comunidades teosóficas viviendo y entrenando juntas físicamente en el espíritu de fraternidad como un modelo en miniatura para el futuro, preparando y sembrando el terreno para ella.

 

Sin embargo, ¿qué pasa si su visión estaba ya en el proceso de manifestarse con individuos a nivel interno?

 

¿Qué sucede si hay una red interna, que una especie de grupo se estaba formando, subconscientemente, y estaba creciendo lentamente como una fuerza espiritual, más allá del mundo físico visible de las apariencias?

 

¿Qué sucede si esto ha estado ocurriendo naturalmente, y más allá de cualquier necesidad de membresía física, nombres, cuotas por pagar, estructuras jerárquicas o condiciones de membresía?

 

¿Qué sucedería si no se conocieran mutuamente de forma física y no estuvieran necesariamente en organizaciones, que estuvieran internamente conectados pero físicamente esparcidos por todo el planeta?

 

¿Y qué pasaría si esta red operacional de gente con un pensamiento similar estuviera realmente unida a nivel interno por la frecuencia vibracional de su energía generada por su trabajo interno y externo, y que esta frecuencia fuera su acceso automático o natural a la red invisible?

 

Sería una fuerza anónima e íntegra, formada naturalmente, como las células de una colmena, esparcida, pero con conexión intuitiva.

 

Su sello sería el altruismo y moviéndose hacia la Unidad, su trabajo como servidores del mundo, provendría de un gran amor a la humanidad y su vibración reflejaría una pureza de corazón e intención.

 

¿Y qué sucedería si este grupo formara un núcleo interno de Alianza Cósmica con todos los reinos y dimensiones de consciencia y existencia, aún más allá de la Tierra, en otros sistemas solares, galaxias, mundos y universos, todos existiendo en la Vida Una y la Vida Una existiendo en todo… todo parte de la Realidad Una?

 

¿Qué pasaría si todas las cosas son posibles, y posiblemente todas las cosas son?

 

 

Referencias


 

[1] Annie Besant, Las Leyes de la Vida Superior, TPH,Adyar, Chennai, India, 1997, pp. 29-30.

[2] Joy Mills, Peregrinaje Humano, Adyar Nueva Serie Folletos N°4, TPH,Adyar, Chennai, India, 2002

 

 

 

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