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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 139 - Número 07 -  Abril 2018  (en Castellano)
 

 
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La Teosofía y Apolonio de Tyana

ANTONIO GIRARDI

Secretario General de la Sociedad Teosófica en Italia durante muchos años.

 

 

Aunque no hay muchas fuentes históricamente confiables con respecto a la vida de Apolonio de Tyana (nacido en Capadocia alrededor del 4 A.C. y muerto en Éfeso alrededor del 97 D.C.), hay muchos rastros de evidencia de que él fue una persona altamente instruida, no alejada de la idea de beneficiar a otros seres.

Su vida estuvo dedicada a lo que podemos describir como una "purificación" y un renacimiento del pensamiento pagano en su más alto nivel cualitativo y filosófico.

Hay muchos elementos en Apolonio, que nos hacen pensar en la existencia de huellas considerables de esa sabiduría eterna de la que hablaba H. P. Blavatsky (HPB); en este preciso sentido podemos hablar de una teosofía de Apolonio de Tiana, pero teniendo en cuenta la distinción entre el Apolonio "histórico" y el Apolonio "mítico".

Los principales elementos del primero fueron transmitidos por Filostrato, que vivió entre 165/170 D.C. y 244/249 D.C., mucho después de Apolonio. Existen entonces una serie de evidencias indirectas, entre las cuales uno de los ejemplos más significativos fue la exaltación de Apolonio por Filón, dos siglos después de su muerte, como profeta de un culto místico fundado en la comunión con Dios.

Las obras de Apolonio no nos llegaron en su versión original; estamos hablando de Iniciaciones, Oráculos, Himno a la Memoria. Parece que uno de sus tratados de astrología fue traducido al árabe en el siglo IX. También se le atribuye La Vida de Pitágoras.

El marco de la obra de Filostrato, La vida de Apolonio de Tyana1, se basa en el hecho de que, durante la mayor parte de su vida, Apolonio estuvo acompañado por un fiel discípulo, Damián de Nínive, que llevaba un diario muy detallado de todos los acontecimientos importantes. A la muerte de Damián, el manuscrito permaneció desconocido hasta que uno de sus descendientes lo entregó a la emperatriz romana Julia Domna, quien a su vez encargó a Filostrato que lo publicara, después de darle una forma literaria adecuada. Muchos críticos se inclinan a considerar esta historia como una estafa de Filostrato y Julia Domna.

En cambio, HPB en su Glosario Teosófico, elige creer en la tesis del diario de Damián de Nínive.2 Su opinión sobre Apolonio de Tiana es muy positiva, ella en realidad lo describe como: "un filósofo maravilloso... un pitagórico ardiente."3

En este punto no es de importancia secundaria referirse a las consideraciones de Blavatsky. No tarda en destacar la dimensión de la sobriedad y el profundo carácter ético de Apolonio que, siguiendo los principios de la tradición de la Escuela Pitagórica, permaneció vegetariano durante toda su vida, sin beber vino y vestido sólo con ropas de fibra. Luego ensalza las cualidades taumatúrgicas de Apolonio, que fueron el resultado de sus iniciaciones en el templo de Asclepio en el Egeo y de sus viajes por Oriente.

Según la descripción del Glosario Teosófico, “Apolonio fue también un hombre de milagros, capaz de sanar, de predecir acontecimientos en detalle y de producir poderosos talismanes en beneficio de la humanidad.4 Tales fueron los poderes de Apolonio”, que Justino Mártir pregunta con consternación:

¿Cómo es que los talismanes (telesmata) de Apolonio tienen poder para impedir, como vemos nosotros, la furia de las olas, la violencia de los vientos y los ataques de las bestias feroces; y mientras los milagros de Nuestro Señor se recuerdan tan sólo por la tradición, los de Apolonio son numerosísimos y realmente manifestados en hechos presentes?5

HPB también habla de los talismanes de Apolonio en Isis sin Velo, ya que en numerosos pasajes, se incluyen estudios en profundidad sobre la vida, obra y pensamiento de Apolonio.6

Es precisamente en Isis sin Velo que podemos comprender plenamente la dimensión de la teosofía de Apolonio de Tyana, especialmente donde Blavatsky afirma:

Al igual que Buda y Jesús, Apolonio era el enemigo intransigente de todas las muestras externas de piedad, de toda muestra de inútiles ceremonias religiosas e hipocresía. . . . Si estudiamos la cuestión con una mente desapasionada, pronto percibiremos que la ética del Buda Gautama, Platón, Apolonio, Jesús, Amonio Sakkas y sus discípulos, estaban todas basadas en la misma filosofía mística. Que todos adoraban a un solo Dios, ya sea que lo consideraran como el "Padre" de la Humanidad que vive en el hombre como el hombre vive en él, o como el Principio Creativo Incomprensible; todos llevaban vidas semejantes a las de Dios.7

Ella también detecta lo que llama "el error" de Apolonio; aquí están sus palabras:

Su gran error fue confinar [sus verdades] demasiado cerca de las clases superiores de la sociedad. Mientras Jesús predicaba a los pobres y humildes "Paz en la tierra y buena voluntad a los hombres", Apolonio era amigo de los reyes y se movía con la aristocracia… Si como el Salvador cristiano, el sabio de Tyana hubiera buscado preferentemente la compañía de los pobres y humildes; y si en vez de morir cómodamente con más de cien años de edad hubiera sido un mártir voluntario, proclamando la Verdad divina desde la cruz, su sangre podría haber sido tan eficaz para la subsiguiente difusión de doctrinas espirituales como la del Mesías cristiano.8

Dentro de la tradición teosófica otros autores también se han interesado en Apolonio, pero posiblemente con una amplitud y unos objetivos muy diferentes a los revelados por HPB. En primer lugar hay que recordar a C. W. Leadbeater que expresó una tesis original y en algunos aspectos estimulante. Él afirma:

Un discípulo avanzado del Señor Cristo nació en el año 105 A.C.... como hijo de José y María; y a él se le dio el nombre de Jesús. Permaneció a cargo de ese cuerpo hasta que tenía unos treinta años de edad y luego lo entregó al Cristo, quien lo ocupó durante los tres años de su ministerio terrenal. El discípulo Jesús renació como Apolonio de Tiana, casi en la misma fecha usualmente asignada al comienzo de la Era Cristiana.9

El nombre de Apolonio también está relacionado con otras circunstancias dentro del campo teosófico alrededor de Wawel en Cracovia. El Dr. George Arundale, quien un año más tarde se convirtió en el Presidente de la Sociedad Teosófica después de visitar Polonia en 1932, escribió sobre ello:

Existe en Cracovia un Centro Espiritual, fundado hace 2000 años por Apolonio de Tyana. Es una especie de géiser del que fluyen incesantemente corrientes de fuerzas espirituales… Esto hace de la ciudad, aún hoy, un Centro Espiritual que se convertirá en el futuro en el centro de estas fuerzas para toda Europa Central.10

Dentro del campo teosófico siempre se afirmaba que para combatir la creciente atmósfera de profunda y oscura negatividad que se estaba desarrollando en Europa en 1935 tras la llegada del nazismo, era necesario proceder al "despertar" del centro oculto de Wawel (el llamado "Loto de Wawel") y, por lo tanto, al poder conectado con el talismán que fue colocado allí por Apolonio de Tyana.11 12

Esto coincidió temporal y simbólicamente con la muerte y los días de los ritos funerarios del héroe polaco, el mariscal Jozef Pilsudski, amado por sus compatriotas. En realidad, del 12 al 18 de mayo de 1935, y esto es histórico, toda la nación polaca siguió el ataúd de Pilsudski en el viaje de Varsovia a Wawel Cracovia, donde aún descansa el gran Mariscal en la tumba colocada en la cripta de la Catedral,.

La visión altamente positiva de HPB sobre Apolonio de Tyana, coincide con la de toda la tradición esotérica. Según ella, la positividad y la importancia de la obra de Apolonio se deben también a que, durante su viaje por Oriente,

Apolonio había sido dirigido por un rey a la morada de los Sabios, que puede ser la misma de hoy, quienes le enseñaron un conocimiento no superado por ningún otro.13

Y en realidad Apolonio afirma sobre este punto:

Ellos [los Sabios en cuestión] vivían en esta tierra y al mismo tiempo fuera de ella… Siempre recuerdo a mis Maestros y viajo alrededor del mundo enseñando lo que he aprendido de ellos.14

Es realmente interesante resaltar los elementos teosóficos y neoplatónicos presentes en la vida y obra de Apolonio de Tyana, tal como nos lo relata Filóstrato, dentro de lo que podríamos describir como una sólida estructura pitagórica. Ya hemos mencionado la sobriedad y la naturaleza ética de Apolonio. Ahora es digno considerar su adhesión a la visión platónica del contraste dialéctico entre el Uno (el Bueno, la perfección, la armonía del Universo, Dios) y la Díada (lo malo, el desorden, la materia). La religiosidad de Apolonio era intensa, se fundamentaba en el paso de la purificación a una catarsis original, del elemento mundano a la unión con Dios. Todo esto con una clara visión del procedimiento de la evolución según los principios del karma. Afirma con precisión Apolonio:

Me parece que el que se presenta en la casa de Dios con la conciencia tranquila debe decir esta oración: "Oh dioses, dadme lo que se me debe." A la mayoría de las personas, oh sacerdote, se les debe lo bueno, a los malvados lo contrario.15

Y más: "¡Oh dioses! Déjadme poseer muy poco y anhelar nada".16

En Apolonio el alma se hace divina a través de la ascesis; adquiere poderes proféticos y la virtud de dirigir el curso de la Naturaleza con la magia. La auténtica intimidad con Dios deriva de la pureza de la meditación interior, sin recurrir a sacrificios o prácticas de culto. Estos aspectos nos muestran plenamente la amplitud de espíritu de Apolonio, una perspectiva que no es solipsística, sino que siempre quiere ser compartida, podríamos decir "en beneficio de todos los seres"; esto también cuando el interlocutor no parece de gran sensibilidad. Afirma Apolonio:

El alma es inmortal y no es posesión tuya, sino de la Providencia, y después de que el cuerpo se consume, como un caballo veloz liberado de sus ataduras, brinca ligeramente hacia delante y se mezcla con el aire luminoso, odiando el hechizo de dura y dolorosa servidumbre que ha soportado. Pero para ti, ¿de qué sirve esto? Algún día, cuando ya no estés, lo creerás.17

En Apolonio el contenido y el método tienden a combinarse para generar una visión "directa" de la búsqueda de la espiritualidad y de la relación con la esfera de lo divino. Filostrato nos cuenta una anécdota al respecto:

Un hombre que gobernaba Cilicia visita a Apolonio bajo el pretexto de estar enfermo y de necesitar la ayuda de Asclepio. Así se presentó a Apolonio, que estaba paseando solo y le dijo: "Recomiéndame a dios." Y él contestó: "¿Por qué necesitas que alguien te recomiende, si eres un hombre honesto? Los dioses aman a las personas virtuosas y las acogen sin intermediarios.18

Otro aspecto teosófico de Apolonio es el hecho de que fue un verdadero puente entre Oriente y Occidente gracias a sus viajes. Apolonio de Tiana afirma:

Vi a los Brahmanes de India que viven sobre la tierra y no sobre ella. Fortificados sin fortificaciones y sin poseer otra cosa que lo de todos.19

En cuanto a la reencarnación, la perspectiva pitagórica de Apolonio también tiende a coincidir con las perspectivas orientales más elevadas.20

Por otra parte, una dimensión de tolerancia real pertenecía a Apolonio de Tyana; en realidad nunca esperó de los demás la adhesión a las rígidas reglas de conducta que él mismo se impuso. Esto puede deducirse, por ejemplo, del hecho de que nunca intentó convertir a Damián a la dieta vegetariana, sólo le pedía que respetara sus elecciones. El sentido y la importancia del trabajo común también estaban presentes en Apolonio.

Aunque algunas fuentes son inciertas, Apolonio de Tyana merece ser recordado no sólo por sus poderes milagrosos y sus talismanes, sino más bien por su visión altamente ética, filosófica y totalmente inclinada hacia una visión universal de la vida con una actitud teosófica.

 

Referencias


 

1 Filostrato, La vida de Apolonio de Tyana (Ed. italiana: Filostrato, Vita di Apollonio di Tiana, Adelphi Edizioni, Collana Biblioteca Adelphi, Milán, 1978).

2 H.P. Blavatsky, Glosario Teosófico (Ed. Italiana: H.P. Blavatsky, Glossario Teosófico) segunda edición, Editrice Libraria Sirio, Trieste, 1985, págs. 21, 22, 23).

3 Ibid

4 Ibid

5 Ibid

6  H. P. Blavatsky, Isis Develada (Ed. Italiana: H. P. Blavatsky, Iside Svelata, Accademia di Studi Teosofici, Trieste, 1994, traducción de Edoardo Bratina; ver Analytical Index references en p. 407).

7 Idem, pp. 478 y 481 del volumen 1.

8 Lo mismo, pág. 479 del Volumen 1.

9 C. W. Leadbeater, The Hidden Side of Christian Festivals, The St Alban Press, Los Angeles, Londres, Sydney, 1920, p. 29..

10 G. Arundale en Przeglad Teozoficzny (The The The Theosophical Review), Varsovia, 1932.

11 K. Chodkiewicz, The Cracow Occult Centre (Ed. Italiana: Cfr. K. Chodkiewicz, Il Centro occulto di Cracovia, Edizioni Età dell'Acquario - Bresci Editore, Torino 1975).

12 Ver el testimonio de Wanda Dynowska en El Teósofo, Adyar, India, agosto de 1942, pp. 361-371.

13 H.P. Blavatsky, Glosario Teosófico (Ed. Italiana: H.P. Blavatsky, Glossario Teosófico) segunda edición, Editrice Libraria Sirio, Trieste 1985, p. 22).

14 Giancarlo Tarozzi, Apolonio de Tyana en El Centro Oculto de Cracovia (Ed. Italiana: Giancarlo Tarozzi, Apolonio de Tyana en El Centro Oculto de Cracovia, Segunda Edición Italiana, editado por Giuditta Dembech, Edizioni L'Ariete, Turín, 1991, p. 51).

15,16,17,18 y 19  Todas las citas a las que se refieren estas notas proceden del volumen indicado en la nota 1).

20 Véase el volumen de la nota 1 (libro III19; pp. 154 a 155).

 

 

 

 No es necesario que se sorprendan por mi conocimiento de todos los idiomas humanos; porque, a decir verdad, también comprendo todos los secretos del silencio humano.

Apolonio de Tyana

 

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