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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 139 - Número 06 -  Marzo 2018  (en Castellano)

 
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Un camino hacia la Conciencia Universal

 

María Carmen César Galante

 

Cuando me ofrecieron la oportunidad de dar una charla en el Congreso Europeo de la Sociedad Teosófica (ST), pensé lo difícil que es aportar nuevas y rutilantes ideas sobre este tema. Pero también pensé que cada uno de nosotros está haciendo su propio camino, y sobre esa base desarrollaré algunas ideas, que seguramente ni serán rutilantes ni nuevas.

La Teosofía como Sabiduría Divina nos ofrece un gran abanico de caminos por medio de los cuales podemos llegar a conectarnos con la Consciencia Universal y finalmente vivir en ella. Esto ha sido así desde el principio de los tiempos y se ha desarrollado en todas las religiones, filosofías y ciencias. Pero probablemente lo que nos debe preocupar a nosotros hoy es cómo, en una época tan confusa y llena de oscuridades, podemos primero encontrar el sendero y luego tener acceso a la Conciencia Universal.

A pesar de las dificultades creo que quienes estamos buscando la Luz estamos cada vez más cerca de alcanzar nuestro objetivo. Ningún siglo ha sido tan notable como el nuestro, para el observador sereno. Por todas partes hay inquietud, no solo en el espíritu del hombre sino en su corazón; por todas partes hay combate entre la luz y las tinieblas, entre las ideas muertas y las vivas, entre la voluntad impotente y la fuerza activa; finalmente, por todas partes hay guerra entre el hombre animal y el hombre espiritual naciente. Esto nos demuestra que a pesar de haber logrado grandes adelantos técnicos, nuestra alma aún es infantil, ya que no sabemos con certeza qué es lo que hay dentro de nuestra mente y dentro de nuestro corazón. Nos movemos en los extremos, dejándonos llevar por impulsos en una dualidad estresante y poco serena.

Pero, sí tenemos una gran ventaja sobre las generaciones pasadas y es que nos estamos moviendo en el mundo de las comunicaciones, donde todo se sabe al instante, donde podemos recurrir a todo tipo de información a través de una pantalla, y tal como con los oráculos en la antigüedad, hoy se nos revelan muchos misterios, que antes estaban reservados a círculos secretos e internos.

Pero yo pregunto ¿es verdad que existe un camino?, porque esto implica un desplazamiento, un movimiento espacial ya sea físico o mental. En realidad no existe un sendero como tal, usamos la palabra como metáfora para comprender ciertos procesos que tienen lugar en nuestro mundo interno, como nos lo han transmitido las diferentes tradiciones a través de las gestas de sus héroes, las leyendas y mitos de los dioses o los relatos de vidas ejemplares de místicos y seres realizados. Todos “hollaron” un sendero donde se ponían a prueba sus cualidades, antes de alcanzar la ordalía final, donde les esperaba el triunfo o el fracaso.

Según lo describe la ciencia secreta: todo lo manifestado en este mundo material tiene su origen en los mundos del nóumeno. La Naturaleza pura e indestructible, la esencia de la realidad absoluta ya existía antes de la Naturaleza destructible material. Las propiedades del primer tipo de Naturaleza  son la indestructibilidad, la penetración, la indivisibilidad y la continuidad. La materia es parte del mundo del nóumeno que es destructible, divisible y sometida a cambios. Por ello, sólo es permanente hasta que las desproporciones y las disonancias desaparezcan y todo vuelva de nuevo a la armonía auto-conscientemente.

Lo destructible nos sujeta siempre a lo sensible, lo indestructible intenta liberarse de las cadenas sensibles y busca la sublimidad del espíritu. De aquí deriva el continuo y aparente combate entre el bien y el mal. Esa es nuestra naturaleza, tenemos un origen divino, pero el mundo material nos arrastra en su vorágine de sensaciones, con atracciones y repulsiones que velan transitoriamente nuestra verdadera esencia.

También me hago otra pregunta ¿es suficiente el conocimiento que adquirimos por la lectura, las conferencias, los cursos o seminarios a los que asistimos? Esto nos indica que estamos ansiosos de escapar de nuestra cárcel de sufrimientos y estados mentales infelices, pero por otro lado puede haber otros motivos enmascarados en una pseudo espiritualidad. Aquí reúno algunas frases del Maestro KH de Las Cartas de los Mahatmas, donde bosqueja las motivaciones que tenía el Sr. Sinnett.

Estos motivos son. (1) El deseo de recibir pruebas convincentes y absolutas de que realmente existen fuerzas en la naturaleza de las cuales la ciencia no sabe nada; (2) La esperanza de apropiarse de ellas algún día, cuanto antes mejor, porque a ustedes no les gusta esperar, y porque de este modo ustedes podrían: (a) demostrar su existencia a unas pocas mentes occidentales escogidas; (b) contemplar la vida futura como una realidad objetiva, edificada sobre la roca del Conocimiento y no de la fe; y, finalmente (c), el más importante entre todos sus motivos, aunque tal vez el más oculto y el mejor guardado, aprender toda la verdad sobre nuestras Logias y sobre nosotros…

(Carta Nº 2, Barker, 3ra edición. revisada, 1962, p.7)

 Estos motivos, le aseguraba luego el Mahatma, eran egoístas desde el punto de vista de la Fraternidad. Y luego le dijo:

… tiene que darse cuenta de que el objetivo principal de la ST no es tanto satisfacer aspiraciones individuales, como servir a nuestros semejantes... usted siempre ha tratado de rebatir la idea de una Fraternidad Universal, cuestionado su utilidad y aconsejando reformar la ST sobre la base de una escuela para el estudio especial de ocultismo. Esto, mi respetado y estimado amigo y Hermano, ¡no se hará nunca!”.

(Ibid. Pp. 7-8)

Agrega el Maestro:

No llegaremos a entendernos en nuestra correspondencia hasta que no haya quedado plenamente establecido que la ciencia oculta tiene sus propios métodos de investigación, tan fijos y arbitrarios como a su vez lo son los de su antítesis, la ciencia física.… aquel que pretenda cruzar la frontera del mundo invisible, no puede decir por anticipado cómo lo hará, más de lo que un viajero que tratara de penetrar en los recintos subterráneos internos de L’Hassa, la bendita, podría mostrar el camino a su guía. Los misterios nunca fueron y nunca pueden ser puestos al alcance del público, no al menos hasta el día tan anhelado en que nuestra filosofía religiosa se haya convertido en universal”.

(Ibid., p.6)

La carta señala que nunca hubo más que unos pocos que pudieran conquistar los secretos de la naturaleza.

El adepto es la rara eflorescencia de una generación de investigadores; y para llegar a serlo, tiene que obedecer al impulso interno de su alma, prescindiendo de toda consideración prudencial de la ciencia o de la sagacidad del mundo.

Queremos ser libres o alcanzar la sabiduría, pero ¿qué nos hará libres o sabios? Conocer nuestro origen, saber quiénes somos, y una vez que tenemos la certeza, actuar en consecuencia, produciendo una regeneración a través de la observación de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones y practicando la meditación. De esta manera comprenderemos cuáles son los apegos personales e individuales,  y comenzaremos a vivir en la consciencia universal.

Esto, dicho así, suena muy sencillo pero ¿como llevarlo a la práctica?, la solución puede ser muy sencilla o muy complicada, según la observemos desde lo espiritual o desde lo material, desde los planos universales o desde los de la manifestación. Sugiero que hagamos esta observación intentando percibir el nóumeno, porque así es cuando podemos comprender mejor las particularidades, debido a que si lo hacemos a la inversa, es posible que perdamos de vista lo esencial.

Al alcanzar este punto, con la percepción propia de una mente abierta, libre de prejuicios, ya sean religiosos, culturales, raciales o filosóficos, le permitiremos al impacto de la VIDA que nos rodea, que llegue a nuestra alma.

En su diario, Krishnamurti relata un hecho que me hizo reflexionar sobre cómo nuestra mente puede ver su propio condicionamiento, cuando él explica:

Cuando yo era niño acostumbraba a ver a Krishna con la flauta, tal como lo representan los hindúes, porque mi madre era devota de Sri Krishna… años más tarde me encontré con el obispo Leadbeater y la Sociedad Teosófica, comencé a ver al Maestro KH, lo veía en la forma en que me fue presentado, y entonces el Maestro KH, fue mi meta. Más tarde, conforme crecía, empecé a ver al Señor Maitreya. Eso fue hace dos años... Últimamente, ha sido el Buddha a quien he visto, ha sido mi deleite y mi gloria estar con él.

Se me ha preguntado que es lo que entiendo por “el Bienamado”. Daré un significado, una explicación que ustedes interpretarán como gusten. Para mí el Bienamado es TODO, es Sri Krishna, es el Maestro KH., es el Señor Maitreya, es el Buda, y está aún más allá de todas las formas ¿Qué importa el nombre que uno le de?.. Mi Bienamado es los cielos abiertos, la flor, cada ser humano…. Si yo digo, y lo diré, que soy uno con el Bienamado, es porque lo siento y lo sé. He encontrado lo que anhelaba, me he unido a ello; por lo tanto, de aquí en adelante, no habrá separación, porque mis pensamientos, mis deseos, mis anhelos, los del “yo” individual, han sido destruidos… Soy como la flor que da su perfume al aire de la mañana, ella no se preocupa del que pasa por su lado… No es bueno que me pregunten quién es el Bienamado. ¿De que sirven las explicaciones? Porque ustedes no comprenderán al Bienamado hasta que sean capaces de verle en cada animal, en cada brizna de hierba, en cada persona que sufre, en cada individuo.

(Los años del despertar: una biografía de Krishnamuti, de Mary Lutyens, p. 356)

Es muy interesante investigar la vida de Krishnamurti, porque fue un personaje que, para nuestro bien, vivió en tiempos recientes, lo que hace más fácil comprender sus experiencias existenciales de la unión de lo temporal y lo eterno. De este modo, cuando él experimentaba esos momentos de unión, traía a este mundo la vida con la que nutría sus conferencias:

Amigos no se preocupen por quién soy yo, ustedes nunca lo sabrán… Ustedes no se interesan en la verdad, sino que se interesan en el recipiente que contiene la Verdad… beban el agua si el agua es limpia; yo les digo que este agua es limpia; tengo ese bálsamo que purificará, que sanará profundamente, y ustedes me preguntarán ¿quién es usted?... Yo soy todas las cosas, porque soy la Vida.

(Ibid., p. 357)

Estas palabras de Krishnamurti me hicieron recordar la experiencia que se relata de Moisés, en la Biblia, cuando sintió el llamado de la divinidad y subió al monte Sinaí y allí escucho una voz que le decía “descálzate que estás pisando tierra sagrada”, y él le pregunto ¿tú, quien eres? y la voz respondió “YO SOY EL QUE SOY”, que significa “yo soy aquel que era, que es y que será, es decir “yo soy aquel que está siempre presente”, “YO SOY”.

El código oculto para interpretar esta escena es: El ascenso al Monte Sinaí significa que Moisés ya estaba preparado para ascender a niveles más elevados de consciencia, y la obligación de descalzarse significa que el calzado representa el mundo material, el físico, que necesita ser descartado momentáneamente de la experiencia, y la respuesta del Señor a Moisés coincide con lo que Krishnamurti expresó sobre el Bienamado. El relato bíblico continúa explicando cómo Moisés recibe el mensaje divino, representado por las tablas de la Ley, y cómo él cuando desciende del monte Sinaí encuentra a su pueblo adorando al Becerro de Oro y rompe las tablas de la Ley. Esto significa que, al volver al mundo material, él corrobora las palabras del Maestro cuando dice: “Los misterios nunca estuvieron y nunca pueden ser puestos al alcance del público en general.” Esto se debe a que todavía adoramos al Becerro de Oro, la vida material.

Volviendo a Krishnamurti, él transmite un mensaje magnífico con estas palabras:

Cada uno de ustedes es discípulo de la Verdad, si comprenden la Verdad y no siguen a los individuos… la Verdad no da esperanzas, comprensión… no hay comprensión en el culto a la personalidad… Yo digo que la Liberación puede ser alcanzada en cualquier etapa de evolución por un hombre que comprende, y que rendir culto a las etapas, como hacen ustedes, no es esencial.

(La Vida y la Muerte, de Krishnamurti, de Mary Lutyens, KFI, P.73)

Nunca he dicho que no hay Dios. He dicho que Dios solo existe manifestado en ti… pero no voy a usar la palabra Dios… prefiero llamar a esto VIDA. Por supuesto que no hay bien ni mal. Cuando están enamorados de la vida y colocan ese amor ante todas las cosas y juzgan por ese amor y no por el miedo, entonces este estancamiento, que llaman moralidad, desaparecerá.

(ibid. PP.73-74)

 

Me atrevo a sugerir que en este sendero sería conveniente tener una dedicación constante y perseverante en la búsqueda de la VERDAD, convirtiendo este objetivo en una parte importante de nuestras vidas, manteniendo vivo y activo el lazo con la fuente de la vida.

Y me hago una última pregunta: ¿Cómo sabremos que hemos comenzado a hollar este sendero?... Porque habremos dejado caer el miedo y tendremos la certeza de que no estamos solos.

Finalmente, si hemos logrado la serenidad necesaria en la que pueda surgir nuestra naturaleza interna, e inspirar a quienes nos rodean al formar un núcleo poderoso, podemos crear una “masa crítica” que vive, porque abriremos un canal con los planes noumenales, saturando este mundo fenoménico con el agua pura de la VIDA. Un individuo puede transformar su medio, y muchos pueden transformar el mundo.

Esta experiencia nos hará atravesar un portal que nos une a un mundo que no está lejos, que no es ajeno a nuestra propia naturaleza, y que “está más cerca que nuestro propio aliento”.

Todo es espíritu, todo es materia, depende de si lo Uno se expande o se contrae. Dios habitará el limo de la tierra purificada.

(El Mensaje Redescubierto

              por Louis Cattiaux)

 

 

 

 

Que cada hombre se convierta primero en aquello que quiere que sean los demás.

Gemas de Oriente, febrero 22

Compilado por H. P. Blavatsky

 

 

 

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