Volver al Índice de Revistas
El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 139 - Número 02 -  Noviembre 2017 (en Castellano)

 
Anterior
Página 10
Siguiente

 

Vivir en la verdad

Donde HPB y Krishnamurti se encuentran

 

 

ALI RITSEMA

Antiguo miembro de la Sociedad Teosófica y ex Secretaria General de la Sección Holandesa.

 

 

Este artículo se basa en mi contribución a una jornada de estudio, organizada en Naarden por el Centro Teosófico Internacional y el Centro de Información Krishnamurti sobre "Vivir en la Verdad” en mayo del 2015. Este tema, con estas dos organizaciones juntas, no es sorprendente ya que la Verdad es un tema central tanto en la Teosofía como en las enseñanzas de J. Krishnamurti, aunque los enfoques son bastante diferentes.

A menudo nos quedamos atrapados en nuestro enfoque preferido y no valoramos otros enfoques. Mi intención era resaltar las estrechas similitudes entre la Teosofía y Krishnamurti en relación con la búsqueda de la Verdad, y de vivir en ella. Ambos enfoques, como muchos otros, pueden ayudarnos a llegar a una comprensión interna, que es después de todo, el objetivo de nuestros estudios.

En 1889 H. P. Blavatsky (HPB) escribió un artículo, llamado "El Nuevo Ciclo", Collected Writings (CW) (Escritos Recopilados) XI, p. 133). En este artículo, ella afirma que se acaba de dar una nota que nunca había sido escuchada por la humanidad de esta época; y que una Nueva Idea se revela, madurada por las fuerzas de la evolución. Esta Idea, dice ella, difiere de todo lo que se ha producido en el siglo diecinueve; sin embargo, es idéntica al pensamiento que ha sido el tono dominante y la nota clave de cada siglo, especialmente la última: absoluta libertad de pensamiento para la humanidad. HPB también afirma, en un contexto diferente, que la constitución mental de la humanidad se embarcará en un gran cambio y que en un futuro cercano los psicólogos tendrán que trabajar un poco más. (CW VIII, p. 174 nota al pie).

En 1929, solo 30 años después del artículo de HPB, Krishnamurti comienza su trabajo específico, y su énfasis es también en la libertad de pensamiento y en llegar a una cualidad diferente de la mente. Porque él es un maestro en desentrañar la complicada red de la mente.

Todos los interesados ​​en la Teosofía no solo son estimulados por el enfoque de HPB, sino que también se inspiran en la búsqueda de Krishnamurti de la libertad de pensamiento. Las enseñanzas transmitidas por HPB y Krishnamurti juntas, coinciden bastante bien y, por lo tanto, me gustaría presentarlos de forma paralela en este artículo.

La "Verdad" está claramente expresada en el sello de la Sociedad Teosófica (ST): satyânnâsti paro dharmah, que no solo podría traducirse como "No hay religión más elevada que la Verdad" sino también como "La Verdad está más allá de cualquier enseñanza". Este sello se puede ver como la impronta de la ST; esto es lo que la ST representa, y los objetivos y principios solo se pueden ver y estudiar con esto en mente.

El gran impacto de Krishnamurti en el mundo podría resumirse en sus memorables palabras: "La verdad es una tierra sin caminos", con las que se independizó de todo aquello a lo que estaba atrapado. Es el núcleo, la esencia de sus enseñanzas.

Tanto las enseñanzas teosóficas como las enseñanzas de Krishnamurti apuntan al hecho de que cada enseñanza, cada camino podría convertirse en un obstáculo en la búsqueda de la Verdad porque la Verdad es, y está más allá de nuestra mente conceptual.

Dentro de "La Verdad es", podemos distinguir entre la verdad absoluta y la verdad relativa. HPB afirma que: “En un mundo tan finito y condicionado como es el del ser humano, no hay espacio para la verdad absoluta tocante a ningún tema. Pero ella añade: existen verdades relativas y debemos tomar de ellas lo mejor. En cada época hubo Sabios que dominaron el absoluto, pero sólo podían enseñar verdades relativas. Ya que hasta ahora, ninguna prole de mujer mortal, en nuestra raza, ha divulgado, ni pudo haber divulgado, la verdad completa y final, a otro ser humano, en cuanto todo individuo debe encontrar este conocimiento final en sí mismo. Como no hay dos mentes absolutamente idénticas, cada una debe recibir la iluminación suprema por sí misma, según sus capacidades y no por conducto de una luz humana. El mayor adepto viviente puede revelar, de la Verdad Universal, tanto como puede asimilar la mente a la que la dirige, y no más.” (CW IX, p. 31)

En CW XI, p. 451 ella afirma: "Por lo tanto, las ideas sobre el infinito y lo absoluto no son, ni pueden estar, dentro de nuestras capacidades cerebrales. Solo pueden ser reflejadas fielmente por nuestra conciencia espiritual” - por nuestra mente que está iluminada por buddhi.

Krishnamurti es consciente de esto. Cuando, en agosto de 1922, decide meditar regularmente, dice sobre la importancia de buddhi:

 

Desde el 3 de agosto, medité regularmente durante unos treinta minutos todas las mañanas. Para mi sorpresa, pude concentrarme con considerable facilidad, y en pocos días comencé a ver claramente dónde había fallado y dónde estaba fallando. Inmediatamente me dispuse, conscientemente, a aniquilar las acumulaciones incorrectas de los últimos años. Con la misma determinación, me puse a buscar formas y medios para alcanzar mi objetivo. Primero me di cuenta de que tenía que armonizar todos mis otros cuerpos con el plano Búdico [el nivel de conciencia inmediatamente más allá de la mente conceptual], y para lograr esta feliz combinación tenía que descubrir lo que mi ego quería en el plano Búdico. Para armonizar los diversos cuerpos, tenía que mantenerlos vibrando al mismo ritmo que el Búdico, y para hacerlo tuve que averiguar cuál era el interés vital del Búdico. Con facilidad, que me sorprendió bastante, descubrí que el interés principal en ese plano elevado era servir al Señor Maitreya y los Maestros. Con esa idea clara en mi mente física, tuve que dirigir y controlar a los otros cuerpos para actuar y pensar lo mismo que en el plano real y espiritual.

AryelSanat

La vida interior de Krishnamurti, p. 77.

 

Para Krishnamurti, este fue el despegue para una etapa importante en su proceso de transformación. Al hacer este esfuerzo, siguió los consejos del Maestro KootHoomi:

 

Estabilícese y anímese, y esfuércese cada vez más por traer la mente y el cerebro a la sumisión del verdadero Ser interno. Sea tolerante con las divergencias de visión y de método, ya que cada uno tiene generalmente un fragmento de verdad oculto en algún lugar dentro de sí, aunque a menudo está distorsionado casi más allá de poder reconocerlo. Busque el más mínimo destello de luz en medio de las oscuras tinieblas de cada mente ignorante, porque reconociéndola y promoviéndola, puede ayudar a un hermano pequeño.

La vida interna de Krishnamurti, p. 57.

 

Se da el mismo consejo, en diferentes palabras, en la Carta del Mahachohan (Las Cartas de los Mahatmas, Apéndice II): “Todos nosotros debemos librarnos de nuestro propio Ego, del yo ilusorio y aparente para reconocer nuestro verdadero Yo en una vida divina trascendental”.

 

El yo aparente e ilusorio debe transformarse en nuestro yo verdadero mediante la meditación y el conocimiento. HPB se refiere a esto en La Doctrina Secreta (DS) Vol. I, como segundo nacimiento interno, nota al pie, p. XX. Para obtener tal segundo nacimiento interno, se da el siguiente consejo en La Voz del Silencio (VS), Fragmento I, p.20: "Aquél que ha de darte nacimiento, búscalo en el Vestíbulo de la Sabiduría, el Vestíbulo que está situado más allá, en donde todas las sombras son desconocidas, y donde la luz de la verdad brilla con una gloria inmarcesible.”

El Vestíbulo de la Sabiduría tiene que ver con la Doctrina del Corazón, también llamada el "sello de la verdad ", porque el corazón es el centro de la conciencia espiritual. El cerebro, por otro lado, es el centro de la conciencia intelectual:

"Pero esta Conciencia Espiritual no puede ser guiada por una persona, ni su energía puede ser dirigida por ella, hasta que esté completamente unida con Buddhi-Manas." (CW XII), p. 695).

En CW IX, p. 34, HPB explica:

 

Como el hombre físico, limitado y engañado por todas partes por las ilusiones, no puede alcanzar la verdad a la luz de sus percepciones terrestres, decimos: desarrolle en usted el conocimiento interno… El hombre tiene que conocerse a sí mismo, es decir, adquirir las percepciones internas que nunca engañan, antes de poder dominar cualquier verdad absoluta… Para alcanzar el estado durante el cual el hombre lo ve y lo percibe, tenemos que paralizar los sentidos del hombre externo de arcilla.

 

Sin embargo, "la gran dificultad a superar es el registro del conocimiento del Yo Superior en el plano físico. Para lograr esto, el cerebro físico debe convertirse en un espacio en blanco para todos, excepto para la Conciencia Superior”. Cuando el cerebro queda así en blanco, una impresión del Corazón puede alcanzarlo y ser retenida" (CW XII, p. 696)

Según HPB:

 

Existen hombres y mujeres completamente calificados para esto, cuyo único objetivo es vivir bajo la tutela de su Naturaleza Divina. Y ella aconseja: "¡Déjenlos, al menos, animarse a vivir la vida y no la oculten a los ojos de los demás! La opinión de nadie debería considerarse superior a la voz de la propia conciencia. Permitamos que esa conciencia, desarrollada en su grado más elevado, nos guíe en todos los actos ordinarios de la vida. En cuanto a la conducta de nuestra vida interior, centremos toda nuestra atención en el ideal que nos hemos propuesto, y miremos más allá, sin prestar la menor atención al barro sobre nuestros pies. . . (CW XI, p. 135-6)

Esta tierra, oh ignorante discípulo, no es más que el sombrío vestíbulo por el cual uno se encamina al crepúsculo que precede al valle de la luz verdadera.

 

Esta tierra, discípulo, es la Mansión del Dolor

. . . (VS, I. 18/17, p.16 y 17)

 

Y Krishnamurti se pregunta:

 

¿Es posible aprender de todo, de nuestras penas y alegrías, para que nuestras mentes estén frescas y sean capaces de aprender infinitamente más?

Bombay, 20 de febrero de 1957

 

¿Puede la mente eliminar todo su condicionamiento, no de forma verbal, teórica o ideológica, sino que sea libre de manera real y total?

Saanen, julio de 1968

 

. . . a menos que la mente se vacíe de lo viejo, no puede haber un nuevo impulso.

Bombay, 20 de febrero de 1957

 

También afirma: "estamos hablando de algo completamente diferente, no de superación personal sino de la cesación del yo". Y en Bombay, el 10 de febrero de 1954, se pregunta: "¿Cómo voy a estar en ese estado?"

Ser consciente sin elección, pura y simplemente. . . si la mente está en constante movimiento, en constante lucha, esa misma conciencia provoca el final de ese ruido involuntariamente… La inteligencia pura es ese estado mental en el cual… no hay elección, en el cual la mente está en silencio. En ese estado de silencio solo hay "ser"; entonces esa realidad, esa asombrosa creatividad sin tiempo, nace.

O, como lo expresa Radha Burnier: "Cuando alguien comprende de verdad porque en realidad escucha, aprende y observa, entonces hay una luz firme, y eso es lo que cada uno tiene que encontrar " (Marzo de 1986, artículo sobre Krishnamurti). HPB lo dijo de otra manera:

Aquellos de ustedes que quieran conocerse en el espíritu de la verdad, aprendan a vivir solos aún en medio de las grandes multitudes que a veces pueden rodearlos. Busquen la comunión y el intercambio sólo con el Dios dentro de su propia alma; presten atención sólo a la alabanza o culpa de esa deidad que nunca puede separarse de vuestro verdadero yo, como es en verdad ese Dios mismo: llamado la Conciencia Superior. Pongan en práctica sin demora sus buenas intenciones, sin dejar jamás que ni una sola permanezca sólo como intención – sin esperar, mientras tanto, recompensa o ni siquiera reconocimiento por el bien que hayan hecho. La recompensa y el reconocimiento están en ti mismo y son inseparables de ti, pues es solo tu Yo Interno el que puede apreciarlos en su verdadero grado y valor. Porque cada uno de ustedes contiene dentro de los recintos de su tabernáculo interior la Corte Suprema -fiscal, defensor, jurado y juez- cuya sentencia es la única inapelable; ya que nadie puede conocerlos mejor que ustedes mismos, una vez que hayan aprendido a juzgar ese Yo por la nunca vacilante luz de la divinidad interior -vuestra Conciencia superior.(CW VII, 173-4)

Me gustaría terminar este artículo sobre "Vivir en la verdad" con una cita más de Krishnamurti:

Todo lo que podemos hacer es estar conscientes de nuestros propios apetitos, deseos y vanidades… y estar libre de ellos, significa estar libre del yo, lo "mio". Entonces no tienes que buscar la verdad; entonces la verdad vendrá a ti porque el campo está allí -  una mente que está serena, sin ser perturbada por sus propias agitaciones.

Londres, 16 de octubre de 1949

 

No hay otro sendero donde ir.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------

La pregunta de si hay o no hay un Dios o verdad o realidad, o como quiera usted llamarla, nunca puede ser contestada por los libros, por los sacerdotes, filósofos o salvadores. Nadie ni nada puede contestar la pregunta, sino usted mismo, y para ello, debe usted conocerse. La inmadurez se origina en la total ignorancia de uno mismo. El conocimiento de uno mismo es el principio de la sabiduría.

J. Krishnamurti

Libertad de lo conocido

 

 

 

 

Anterior
Página 10
Siguiente

 


 

 
 
000webhost logo