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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 138 - Número 12 -  Septiembre 2017 (en Castellano)

 
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La luz procede del interior

 

TRÂN-THI-Kim-Diêu

 

Preámbulo: la palabra "luz" tiene un significado de múltiples niveles.

 

La palabra "luz" indica los medios en el plano físico para establecer el contacto con los objetos y permitir que los ojos sanos los vean. El mismo término tiene diferentes significados simbólicos en planos más sutiles. Desde los niveles internos más burdos hasta los más sutiles, la palabra "luz" se usa para describir el fenómeno de la luz visible real o para dar una idea del proceso de discernir que tiene lugar en la mente o la conciencia. Los dos términos "mente" y "conciencia" a menudo se usan indistintamente, la conciencia es el único trasfondo y la mente su manifestación en un nivel sutil. Uno puede sentir fácilmente que la cuestión de la "luz" aquí está fuertemente relacionada con la cuestión de la conciencia. En cada nivel del Universo, en cada etapa de la manifestación, hay conciencia. Es la base de todas las cosas (dharmas).

 

La refulgencia de la conciencia

El cabalista francés Eliphas Levi, un contemporáneo de Madame Blavatsky, por quien tenía gran estima, a menudo mencionaba la "luz astral" en sus escritos. Según él, el plano llamado "astral" por los ocultistas está lleno de luz, no de luz simbólica, sino visible y comparable a la luz física. Él describió esta luz como invadiéndolo todo y de un color dorado brillante. Explicó que aquellos que poseen el poder de ver a través de las formas físicas pueden ver esta luz. Se puede deducir que aquellos que son capaces de abandonar su cuerpo físico mientras están vivos y aquellos que están conscientes después de haber pasado el umbral de la muerte, pueden ver esta luz. Invariablemente, aquellos que pueden mantener viva la consciencia fuera del cuerpo físico pueden mantener el mismo estado vivo de conciencia después de la muerte. Este es el caso de los verdaderos yoguis. Entonces se puede decir que el reino de esta luz se encuentra en la parte interna de la constitución humana, interna con respecto al plano físico, que también es la parte interna del universo visible. Levi se refirió a esta luz como "la Serpiente", que es la misma denominación (occidentalizada) dada por los tantrika-s y los yoguis a la fuerza cósmica de kundalini.

 

Es bastante interesante y llamativo descubrir que los ocultistas a menudo mencionan la cualidad de la refulgencia para definir el poder brillante de la parte interna de la conciencia. En el plano mental, que significa más hacia el interior, la "luz" es diferente nuevamente. Además, es esa "luz oculta que brilla en cada criatura" mencionada en la Oración Universal de Annie Besant también llamada "Mantra de la Unidad". Esta luz oculta "brillante" tiene la cualidad específica y universal de la "refulgencia" mencionada por N. Sri Ram en El Hombre, Su Origen y Evolución como la cualidad esencial de la Conciencia. La refulgencia es la cualidad de brillar, por lo tanto, tiene un vínculo directo con el elemento del fuego y su esencia. Además, los términos deva y devi - dios y diosa - derivan del verbo raíz div que significa "brillar". Por lo tanto, la luz tiene un vínculo profundo con la espiritualidad. Además, la espiritualidad tiene la naturaleza de la luz.

 

De hecho, el Shiva Sutra, conocido como La Última Realidad y Realización, (traducido como La Realidad Primaria) (The Ultimate Reality and Realization), traducido y profundamente comentado por I. K. Taimni, menciona "refulgencia" en pocos lugares. Sección III. 8, p. 113, dice:

El jâgrat, o estado de conciencia despierto en un individuo en todos los niveles, es la refulgencia secundaria de la Luz Suprema de la Conciencia de Siva, y la refulgencia primaria es la Conciencia Divina del Logos.

Los cuatro estados de conciencia y la luz inherente

Jâgrat es el estado en el que un individuo funciona mientras está con la conciencia despierta y plenamente consciente de los mundos objetivo y subjetivo. Aquí tal vez sea necesario decir unas cuantas palabras sobre los cuatro estados de conciencia. La mayoría de los estudiantes habrán oído hablar de ellas: jâgrat es el estado de vigilia, svapna el estado de sueño, sushupti el estado de sueño profundo, y el cuarto, turiya, el que trasciende a los tres anteriores. Los tres primeros funcionan dentro del reino de la manifestación, mientras que turiya o "el cuarto estado" está más allá del ámbito de la manifestación. De hecho, se necesita mucha más sutileza para dar una descripción precisa de los cuatro estados. Los Shiva Sutras les dan una definición bastante estricta. Uno puede leer sucesivamente en I. 8, 9, 10, 11(respectivamente pp. 28, 30, 32, 34):

El jâgrat o estado de conciencia despierta incluye, en su sentido más amplio, todo conocimiento cuando el Yo subjetivo está en contacto directo con el mundo objetivo que lo rodea en cualquier plano.

El svapna, o estado de conciencia de ensueño, incluye en su sentido filosófico más amplio, todo conocimiento presente en la mente cuando el Yo subjetivo está ocupado en actividades mentales, aislado del mundo objetivo que le rodea.

El sushupti, o estado de conciencia sin ensueños, comprende, en su sentido filosófico más amplio, todo conocimiento dentro del reino de la mente porque está basado en la falta de percepción de la Realidad Úna causada por Mâyâ.

Del cuarto estado, turiya, uno puede leer:

Él en cuya conciencia estos tres estados se han fusionado en un solo estado integrado puede ejercer todos los poderes dentro de ese limitado campo de manifestación.

En su comentario sobre cada estado, Taimni comenta (p.29):

... el estado jâgrat es el estado de conciencia en cualquier plano en el que esté centrado y con cuyos objetos esté en contacto directo. . . . Debe notarse que cualquiera que sea la naturaleza del conocimiento, ya sea que se obtenga por contacto directo de la mente con el mundo objetivo o por puro pensamiento en el que no hay contacto alguno con el mundo externo, el poder iluminador de la Conciencia Átmica está siempre detrás la mente en la que existe ese conocimiento en un momento particular. La conciencia que irradia del Centro Átmico a través de todos los planos de manifestación no solo provee el poder radiante e iluminador a la mente que funciona en cualquier plano, sino que también imparte significado a los conocimientos que están presentes en la mente. Esta significación, variará desde luego, de individuo a individuo de acuerdo con la etapa de su evolución y trasfondo mental, pero su fuente es siempre la luz de la conciencia que irradia de Âtmâ.

Este comentario amplía mucho lo que el estudiante puede aprender. Implica que la conciencia, o más bien uno mismo, puede estar en el estado jâgrat en el plano astral o mental, sin estar necesariamente en el plano físico. El poder iluminador de la conciencia Atmica está "detrás" de la mente, es decir, en la parte interna de la conciencia que está "más allá" de la mente.

Las palabras siempre son engañosas: "más allá" significa aún más sutilmente, más sutil y más cercana al centro Átmico. Y sin embargo, hay una gran paradoja, ya que el centro no se puede definir porque no está en ninguna parte. Además, la conciencia que irradia desde el centro "Atmico" no solo proporciona el poder de irradiación e iluminación a la mente que trabaja en cualquier plano, sino que también imparte significado a lo que está presente en la mente en forma de conocimiento". Esto indica que sin la luz de Âtmâ, la mente no podría obtener conocimiento. La significancia pertenece al conocimiento y, por lo tanto, tiene una gran importancia.

Para llevar todo el asunto al mundo y a la vida diaria, la importancia que uno le da al mundo y a uno mismo dentro de este mundo definirá nuestro propio ser, comportamiento y acción en este mundo. Si a los ojos del mundo parece que no tiene sentido, no hay esperanza de un crecimiento espiritual. Si uno ve el mundo como un caos, uno no será capaz de ser ordenado, y la acción no puede ser ordenada, hermosa y buena constantemente. Por el contrario, si uno ve el mundo como la manifestación de un poder interno que lo ordena, lo organiza, lo guía con inteligencia desde adentro, el ser, el comportamiento y la acción estarán de acuerdo con la importancia que uno tiene para el mundo. De la misma manera, el profundo significado dado a los diferentes vehículos hará que uno considere que cada uno es la expresión de la Realidad Última en su nivel, y que en el nivel más burdo, el vehículo físico es el Templo de Dios. La conciencia de que nuestro cuerpo físico es el limitado espacio donde lo Divino está consagrado, le permite al individuo preservarlo como un regalo precioso, como un medio para ser utilizado solo en la acción sagrada de revelar lo Divino. Solo entonces la búsqueda de la Realidad tiene su verdadero significado, porque es consistente con respecto al significado de lo manifestado.

La búsqueda de la Realidad es una parte integrada

de la naturaleza de las cosas

 

Además en los mismos Shiva Sutras, Taimni, al comentar el sutra III. 8, agrega:

La característica del estado jâgrat es su extroversión y está en contacto directo con los objetos del plano en el que la conciencia está funcionando en ese momento. El sujeto se da cuenta de los objetos y existe entre los dos la relación sujeto-objeto. (p 113)

Este es el estado de conciencia más importante y dinámico porque es la expresión directa de la Conciencia Átmica del individuo, la cual es eterna, indestructible e inextinguible. . . (p. 114)

. . . el rasgo característico del estado svapna es la ausencia de contacto o dependencia del mundo externo para la actividad mental en que el individuo está ocupado. . . . aquí, ésta [la actividad] significa toda clase de actividades mentales que la mente lleva a cabo independientemente sin contacto con el mundo externo a través de los órganos de los sentidos. Estas actividades pueden ir desde la fantasía o ensoñación hasta la actividad intensa de la mente en meditación que trata de alcanzar el estado de Samadhi. (p. 31)

Este comentario arroja una luz más completa sobre el estado "de ensueño" que los estudiantes tendían a considerar sueños o ensoñaciones en el plano físico.

Acerca de la "falta de conciencia de la Realidad Una" que define sushupti, no se refiere al sentido habitual de la conciencia, como se utiliza en la vida cotidiana. En primer lugar, no tiene nada que ver, según Taimni, con el "sueño ordinario sin ensueños que todo ser humano normal experimenta todas las noches". En segundo lugar, se llama aviveka, es decir, es inconciente de la naturaleza Real (a pesar de la convicción de que somos esencialmente divinos). Sushupti es el estado de conciencia en la que hay una ignorancia fundamental, cuando la naturaleza divina no se ha logrado aún.

El alma individual (Jivâtmâ) tiene su naturaleza idéntica al Âtmâ. Lo que ocurre en el Universo tiene lugar también en el Jivâtmâ. El Jivâtmâ al usar todos los vehículos como instrumentos de la experiencia en el mundo, se puede confundir en el laberinto de este mundo. No es que el mundo sea una "gran trampa" para atrapar a las almas inconscientes, sino que debido a la falta de conciencia del Ser –es decir, un estado de ignorancia- el Jivâtmâ permanece en un estado como sushupti; vive en el mundo pero no es conciente de esto. Cuando "despierta" de este letargo, comienza a tener contacto directo con los objetos, y por lo tanto entra en el estado de jâgrat. También puede comenzar a "tener ideas" sobre las cosas del mundo, y al así hacerlo entra al estado de svapna. Pasa mucho tiempo antes de que el Jivâtmâ se vuelva sensible de su propia naturaleza y, por eso, comienza a buscarla. Todo el proceso de buscar el propio camino espiritual está incorporado en el sistema como una de sus partes integradas. Entonces, la búsqueda de la Realidad es una parte integrada de la manifestación. Forma parte de la verdadera naturaleza de todas las cosas. La búsqueda de la Realidad es parte de la Realidad.

En el "camino de retorno" hacia su origen, cuando se produce esta sensibilidad, en jâgrat o svapna en el plano físico, el Jivâtmâ funciona con el vehículo llamado buddhi. Aquí probablemente llegue la parte más interesante de la historia: cuando esto ocurre, el individuo actúa, piensa, razona, bajo la luz de buddhi (o intuición, que significa "enseñar desde lo interno"). Esto le imparte al individuo un estado de conciencia que no tiene elección.

La búsqueda de la Realidad no es diferente a la forma de Autorrealización, Jivâtmâ es idéntico a Âtmâ, y Âtmâ es el Ser Uno, a veces llamado el Solo. ¿Qué es la autorrealización? Es todo el proceso del alma espiritual individual (jivâtmâ) moviéndose hacia el Ser (Âtma), el Solo, incluido el paso final de fusionarse con Él. La autorrealización también se conoce como liberación. El estado de conciencia aquí es turiya, integrado a Nirvâna.

El Shiva Sutra, III. 21, p. 147 responde a la pregunta: "¿Cómo se ingresa al cuarto estado de consciencia, denominado turiya?": "Se ingresa sumergiéndose en los niveles más profundos de conciencia desde el nivel de la propia mente".

Aquí, un estudio aplicado de los Yoga-Sutras, comentado por I. K. Taimni bajo el título de La Ciencia de la Yoga, es muy bienvenido. La autorrealización no es un estado autosuficiente. El problema es la constancia.

En el Shiva Sutra, III. 20, p. 145 dice:

El yogui debería esforzarse por mantener constantemente el estado turiya o cuarto estado de conciencia en el trasfondo de los estados inferiores, a fin de no volver a quedar enredado nuevamente en las ilusiones de los mundos inferiores. Este estado de turiya es el estado Atmico de conciencia en el cual hay percepción parcial de la Realidad, pero debido a la centralización de la Conciencia pura no está aún completamente libre de las ilusiones y limitaciones mas sutiles de la manifestación,.

A pesar de que el yogui está, en principio, realizado, la realización no es un estado inmutable. La conciencia siempre se está moviendo y el mundo está cambiando. Incluso los individuos realizados se someten a un esfuerzo constante "sin esfuerzo" para mantener la serenidad de la mente enraizada en la profundidad de la conciencia.

Conclusión

La conciencia siempre se está moviendo. El mundo esta cambiando. La inmutabilidad de la realidad no es estática. La Realidad Última se despliega desde el primer brote, luego se desarrolla en lo plenamente manifestado, que se agotará y será reabsorbida en la Realidad Última. Esta última toma siempre otro giro en lo manifestado. El mundo tal como se manifiesta desde la Realidad Última es real, al ser la expresión de lo Divino que es lo Último y Solo. ¿Qué es entonces irreal? Porque aún queda lo irreal. . . donde uno permanece. Lo único irreal es nuestra visión de esa Realidad y nuestra experiencia viciada del mundo como la expresión de esta Realidad. Todo el Universo es sagrado, hecho de conciencia pura, luz refulgente, que en el nivel llamado "astral" se convierte en la luz brillante de Eliphas Levi, el cabalista. Esta luz es oro, el tesoro de Dios para los verdaderos místicos. Uno puede comprender con profunda percepción y gran alegría por qué Tilopa, el maestro yogui de Marpa (el gran traductor y maestro tibetano de Milarepa) sacudió las bolsas de polvo de oro que Marpa le presentó a Tilopa (a petición de éste último por un complemento de la Sabiduría que Marpa anhelaba). Uno aún puede escuchar la resonante voz de Tilopa: "¿Oro? ¿Qué voy a hacer con tu oro? Todo el Universo es oro ".

 

 

El despertar de los poderes latentes en el ser humano es el descubrimiento de la naturaleza pura y esencial de la conciencia. Tiene poco que ver con el desarrollo de la telepatía, la clarividencia y otros poderes y logros aparentes, que no nos traen un cambio fundamental ni ponen de manifiesto la gloria de nuestra conciencia. Por otro lado, al identificarnos con la experiencia del logro en este campo, nos limitamos y seguimos permaneciendo en el campo de la ilusión, toda autoidentificación es ilusión.

                                                       Radha Burnier

 

 

 

 

 

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