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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 138 - Número 12 -  Septiembre 2017 (en Castellano)

 
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Teosofía y Budismo

 

Gaspar Torres

Ex Secretario General de la Sociedad Teosófica en Cuba.

Reside y trabaja en el Instituto Teosófico Krotona en Ojai, California.

 

La Sabiduría Divina representa la mayor expresión posible de la Conciencia expresada a través de un ser auto-consciente.

El reino humano es el séptimo en la serie de reinos de evolución en toda la Manifestación. En este reino se está tratando de alcanzar la reunificación de la aparente separación de la Realidad Una, para esto hay que vencer la expresión individual a fin de convertirse, en el reino súper-humano, en una expresión única dentro de la unidad de la vida auto conscientemente realizada.

El reino humano tiene, en un sólo ciclo de evolución en un Manvántara, que volver a la unidad de vida, eso es lo único que constituye el éxito del ser humano. Esta es una labor verdaderamente titánica.

Cada uno de los aspectos de la Sabiduría Divina o Teosofía se va expresando durante los ciclos de manifestación humana en distintas corrientes evolutivas, de culturas, de etapas de desarrollo de la conciencia en los niveles mental, emocional y místico hasta que se alcanza esa unidad. 

El Buddhismo, dentro de las religiones de la actual etapa de desenvolvimiento humano, es una religión muy especial; representa el resultado del esfuerzo de la primera mónada de la actual humanidad terrestre, que pudo alcanzar el desarrollo de conciencia que se llama búdhico o de un Budha de Compasión. Gautama Budha evolucionó dentro de nuestra humanidad y por ello su sacrificio es extraordinariamente valioso para el género humano presente.

Blavatsky en La Doctrina Secreta (DS) aclara que cuando el ciclo de evolución humana entra en determinados niveles de descenso en la materia, si no es ayudado para cambiar el rumbo y comenzar a recorrer el semi-arco ascendente, esa etapa evolutiva puede tener grandes contratiempos o incluso fracasar en determinados aspectos. El plan de evolución del Logos no es automático, es inteligente y necesita de fuerzas inteligentes que le ayuden a alcanzar una determinada etapa y hay etapas muy difíciles como es la del re-ascenso después de penetrar a la máxima materialidad.

La humanidad comenzó a atravesar una de esas etapas difíciles en esta cuarta ronda, en este cuarto globo de nuestra tierra y sobre todo entre la tercera y cuarta razas raíces de nuestro período actual o punto medio de los siete Ya estamos en la quinta raza, ya estamos tratando de impulsar el ascenso, pero todavía las fuerzas de inmersión, de tratar de mantener la vida  apegada a la materia, son muy fuertes.

Blavatsky fue la primera que habló en los tiempos modernos y en nuestra civilización occidental de la existencia de una Jerarquía, de lo que significa para el género humano la Gran Fraternidad Blanca. Ese gran núcleo de almas que habiendo alcanzado la liberación de la rueda de nacimientos y muertes renuncian a su descanso por amor a la humanidad y continúan trabajando por ella por milenios sin cuento, sin separarse egoístamente de ese deber.

Las dos almas más avanzadas de nuestra humanidad fueron ascendiendo paralelamente y cuando llegó el momento de decidir cuál iba a ser la que iba a obtener el primer grado de Budha fue este ser que llamamos ahora Gautama el que lo alcanzó. La otra alma se llama Maitreya en la India y Cristo en occidente.

Gautama engendró lo que hoy llamamos la religión Buddhista, como producto de su sacrificio, de su amor a la humanidad y de ese primer ascenso a ese nivel extraordinariamente alto de evolución.

La Teosofía es la Sabiduría Divina en su integridad y totalidad y el  Buddhismo es una de sus expresiones filosófico-religiosas. Este tiene dos grandes escuelas, el Buddhismo del Norte o la escuela Mahayana, su vehículo esotérico y el del sur, la escuela Hinayana, su vehículo exotérico. Sin embargo, la escuela Mahayana aunque tradicionalmente heredó gran parte del esoterismo no lo comprende en algunas de sus ramas tibetanas, china, etc. y la escuela Hinayana más llevada a lo exotérico y que florece sobre todo en la isla de Sri Lanka tiene como compensación ciertas verdades que son tan esotéricas como el esoterismo original. El Buddhismo genuino solo puede apreciarse combinando la filosofía de la Iglesia del sur y la metafísica de la del norte.

Actualmente, ninguna institución que pasa de 2000 años de antigüedad mantiene su pureza, lamentablemente el hombre corrompe todo. Las ambiciones, las pequeñeces humanas van minando el proceso de la manifestación institucional y el Buddhismo oficial no ha escapado a esa acción del tiempo,

Pitágoras, por ejemplo, enseñaba su Gnosis sólo a los discípulos que habían prometido guardarla en secreto y silencio, y así fue en toda la antigüedad. Donde quiera que no se guarde el secreto y el silencio y se pierda el enlace de un iniciado a otro y de un hierofante a otro, la institución se convierte desde el punto de vista verdaderamente esotérico en un cadáver, ya sin movimiento interno aunque exteriormente parezca que sigue. Esto pasa en todas las religiones menos en el Buddhismo, al menos hasta hace poco tiempo.

El Buddhismo es la única religión que no ha hecho ninguna guerra santa. Hoy existen algunas degeneraciones en la península de Indochina donde han surgido líderes que están proclamando la persecución de otros grupos budistas o de las demás religiones. Hay actualmente una tendencia al fundamentalismo, a la exclusividad, que no era lo que se hacía en los antiguos misterios.  Estos no se sentían exclusivos, ni separados, guardaban silencio por el peligro de que se usara mal lo más sublime, lo más místico de las religiones que los mantenían. Todas los tuvieron, el Cristianismo, el Buddhismo, la religión musulmana y los sufíes. Hoy los sufíes son asesinados también por los fundamentalistas del Islamismo. Es un fenómeno repetitivo cuando se pierde la espiritualidad y el materialismo usurpa el lugar de la verdadera religión.

¿Por qué tantas personas aún en la actualidad, se confunden y creen que la Teosofía es Buddhismo o por lo menos que la Teosofía no es Cristianismo o que la Teosofía no es alguna de las otras religiones? Porque en el caso del moderno vehículo de la Teosofía, que es la Sociedad Teosófica, la primera obra que se publica por el señor Alfred P. Sinnett,  debido a un error de imprenta, se tituló Buddhismo Esotérico (con doble “d”), por un desconocimiento de la diferencia entre Buddhismo, que es la religión fundada por Gautama y el budhismo que trata de la Sabiduría (Bodha, bodhi). El Buddhismo Esotérico es el resultado de las enseñanzas de los Grandes Maestros que se pusieron en contacto con Sinnett, y le escribieron para que publicara esta primera obra didáctica de enseñanza teosófica, que no tiene nada que ver con la religión fundada por Gautama. El título del libro debió ser Budhismo Esotérico.

En La Clave de la Teosofía y La Doctrina Secreta de Blavatsky se pueden obtener los argumentos para explicar a las personas que hoy siguen confundidas y que atribuyen influencia Buddhista a la Teosofía enseñada por la ST.

Gautama, Cristo, Krishna, así como cualquiera de los grandes instructores de la humanidad, como Pitágoras, Platón, Plotino, Jámblico enseñaron la antigua sabiduría secreta, Gupta Vidya (en sánscrito). Y por eso, si vamos a la esencia de la enseñanza de todos ellos no hay diferencia, aunque el lenguaje a veces parezca distinto.

La principal misión de la ST, es no hacer ninguna insistencia en las diferencias que van degenerando la instrucción original de estos grandes seres y tratar de que el estudiante de Teosofía, pertenezca a la religión que pertenezca, pueda identificar la esencia de su propia religión y de las demás cuando las estudie, en su verdadera pureza original, a la luz del segundo objetivo de la ST. Ningún teósofo puede fallar en el esfuerzo de llevar a los que le escuchen o a los que compartan algún estudio con él, esta identidad de la Sabiduría Divina en su plenitud, pureza y totalidad. No debe haber desviación hacia las degeneraciones y sobre todo a las tergiversaciones, porque cuando se toman algunas escrituras al pie de la letra pueden conducir a las antípodas del mensaje original de estos Grandes seres fundadores de todas las religiones del mundo.

La ética teosófica, nos dice Blavatsky en La Clave de la Teosofía: "es idéntica a la de Gautama pues ella es el alma de la Religión – Sabiduría, en el pasado fue la ética común a todos los iniciados de toda religión".  

¿Qué es ética? Un principio que va más allá de lo que se denomina moral y que es lo único que conduce a la verdadera sabiduría y lo único que salva del mero fanatismo de tergiversaciones fuera de todo lugar y de toda función.

Un teósofo puede amar un ceremonial, una forma de investigación filosófica, puede ser de un movimiento religioso más o menos ceremonial, no importa, lo importante es que su labor fundamental sea penetrar a la esencia y mantener la fidelidad a esta. ¿Cuál es la esencia? La de la Sabiduría Divina, la de la ética que ella engendra, el amor a la Verdad.

Por eso fue que Blavatsky y Olcott pidieron permiso al Maharaja de la ciudad santa de Benarés (Varanasi) para usar su lema: Satyat Nasti paro Dharma (en sánscrito), No Hay Religión más Elevada que la Verdad. Si se falla a la Verdad, si se falla a la Sabiduría Divina, si se falla a los principios de nuestro comportamiento que tiene que ser íntegro y vertical con la verdad, se falla a todo lo demás. Eso es lo que cada uno tiene que vigilar de sí mismo y en la institución a la que demos nuestro apoyo o contribución. Tiene que ser una fidelidad a una sola cosa, la Verdad.

Gautama el Budha fue el primero en incluir este elevado saber en sus enseñanzas públicas. Esta es la gran diferencia entre el Buddhismo exotérico y las demás religiones. Como un eco, en 1875 Blavatsky y Olcott revelaron para la civilización occidental una ética idéntica a la de Gautama, es la religión de la sabiduría, es un tesoro que no se puede ni descuidar, ni traicionar, ni olvidar.

La ética es el eje principal en el Buddhismo y no el dogma y el ritual que constituyen lo primero en casi todas las demás religiones.

Los teósofos tienen que velar porque eso se mantenga en la ST, que no haya dogma ni rituales vacíos; así como también en los movimientos colaterales de la ST especialmente en la Iglesia Católica Liberal, en ella las ceremonias deben realizarse inteligente y amorosamente, desde el corazón y manteniendo la búsqueda de la Verdad.

El Buddhismo del Norte fue fundado por los Arhats, que son los que alcanzaron el grado límite, la frontera entre el reino humano y el súper-humano, ellos enseñaron todo lo que hoy se conoce como las enseñanzas Teosóficas, que son parte del saber de los iniciados.

En las enseñanzas Buddhistas sobre el alma queda todavía mucho de lo esotérico en lo exotérico, eso mismo sucede aun en algunas de las enseñanzas hoy impartidas dogmáticamente por otras religiones, pero siempre hay que separar el grano de la paja, para no quedar envueltos en cosas verdaderamente inútiles.

Todo Buddhista letrado cree en el ego individual o divino, inmortal, distinto del ego personal. Actualmente los que estudian Buddhismo y lo toman en la letra muerta de las líneas que se han ido separando de las enseñanzas originales de los Arhats y de la ética vertical que enseñó Gautama, proclaman que no hay un ego inmortal y que el Nirvana significa la absoluta aniquilación, se dice la gota cae en el océano y la gota desaparece. No es así, si todas las encarnaciones se realizan con tanto esfuerzo, con  tanto sufrimiento, con tanto aprendizaje, ¿cómo van a terminar en la nada?, eso no tiene ninguna lógica. El Nirvana es la unión de la vida individual con la universal cuando se descubre que la separatividad es ilusoria. Ningún ser que alcanza el Nirvana se disuelve, lo hacen los constituyentes de sus vehículos de conciencia aparentemente separados y se realiza la unidad total de la vida mientras que sin embargo, el centro de Conciencia permanece para siempre y por siempre.

Esta idea errónea de la disolución total surgió de una serie de tergiversaciones de las enseñanzas Buddhistas como pasa con muchas de las cristianas, de las hinduistas y de las demás religiones. Los Arhats comenzaron siguiendo el plan del Maestro, pero los sucesores no eran iniciados.

Budha trató de detener primero el torrente fangoso de la superstición que se había apoderado del hinduismo de su tiempo antes de exponer la Verdad ¿Qué pasó? Por ejemplo, cuando le preguntan (en lenguaje cristiano) ¿Dios existe o no existe? Y él solo responde: - quien pregunta yerra, quien responde yerra, calla, no digas nada. ¿Por qué lo hace? Porque desde el punto de vista de nuestro mundo físico o de nuestro cerebro físico decir sí contiene falsedad, aunque tiene una parte de la verdad y decir no, sigue siendo falso aunque contenga otra parte de la verdad. No hay ni un sí, ni un no, para la Realidad. La Realidad nada más que es la Seidad de la que todo surge y a la que todo regresa.

Nos dice Blavatsky en La Doctrina Secreta, que la enseñanza del Budha no difiere de la de los Brahmanes Iniciados de su tiempo, como no difiere de la de los verdaderos discípulos secretos, los verdaderos esenios iniciados que Jesús también dejó, y no difiere de ninguna de las otras, por ejemplo de los sufíes, lo único que se encuentra al profundizar en cualquier línea filosófico o religiosa, es la verdad una, la ética una, la sabiduría una.

Toda la reforma Buddhista consistió en revelar una parte de lo que había permanecido en secreto para los no iniciados del Templo. Aunque Budha enseñó una filosofía fundada en la base del conocimiento esotérico dio al mundo únicamente el cuerpo material externo y guardó su alma para sus elegidos. Esa alma fue conservada en secreto en los templos.

El Kali Yuga impone un reto diario por la tendencia a la tergiversación de las enseñanzas, no solo de las religiones sino también de la Teosofía.

Cada Budha encuentra en su última Iniciación a todos los grandes Adeptos que han alcanzado el estado búdhico durante las edades precedentes. Cada clase de Adepto tiene un lazo espiritual propio de comunión que lo une a todos entre sí. En el nivel de unidad de conciencia, no hay una serie de Adeptos, todos están en la Unidad. Eso es en lo único que hay que centrarse, en la Unidad de la Vida, y la Unidad responde, es llegar a colocarse bajo la influencia de la luz espiritual que irradia de nuestro propio Logos, es poder entrar a un nivel de unidad interna.

 

 

 

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