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El Teósofo - Órgano Oficial del Presidente Internacional de la Sociedad Teosófica
Vol. 138 - Número 08 -  Mayo 2017 (en Castellano)

 
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Paramitas: Diez Llaves de Oro

 

Nicholas C. Weeks

 

Académico teosófico durante muchos años. Colaboró con su esposa, Dara Eklund, en ayudar a Boris de Zirkoff

a recopilar y editar algunos de los Collected Writings de H. P. Blavatsky.

 

 

Hay un antiguo proverbio que revela un buen motivo para vivir noblemente. “Cuando uno recibe una gota de bondad, uno debería compensarla con un burbujeante manantial”. El gurú de H. P. Blavatsky mencionó la “deuda de gratitud” como algo “sagrado”. Sentirse agradecido es lindo, pero realmente no es adecuado, especialmente debido a que todos somos una Unidad y Una Vida. No debemos obstruir la circulación de las armoniosas fuerzas de compasión, simpatía y amistad. “La ingratitud es un crimen en el Ocultismo”.1

 

“El deber es aquello que se debe a la Humanidad, especialmente lo que debemos a todos aquellos que son más necesitados y desamparados que nosotros. Esta es una deuda que, no satisfecha durante la vida, nos hace espiritualmente insolventes, y en bancarrota moral en nuestra próxima encarnación. La Teosofía es la quintaesencia del deber”.2

 

Blavatsky no aclaró por qué tenemos esta deuda, pero sospecho que se debe a nuestra actitud indiferente hacia las pasadas gotas de bondad que aceptamos alegremente, mas no hicimos nada por mantener la bondad fluyendo libremente. Nuestro deber sagrado es compensar a quienes mostraron la bondad que hemos recibido, a través de muchas vidas, desde los Buddhas, Maestros, deidades, padres y el resto de la humanidad. Este deber divino nos moverá a utilizar nuestro propio burbujeante manantial de virtudes. Estas fluirán desde nuestro “manantial de absoluta sabiduría”, como lo llamó G. de Purucker.

 

Si verdaderamente deseamos unirnos al “ejército altruista” y trabajar con él, entonces necesitamos recordar el consejo del Bodhisattva Nagarjuna respecto a las tres desinteresadas determinaciones que seguramente lo conducirán a uno a convertirse en un bodhisattva, quien siempre beneficiará a todos los seres:

 

Cuando el Buddha lo ha instruido a uno, en una vida pasada o en una visión, produce esta determinación;

 

Cuando uno genera determinación para proteger el Dharma;

 

O cuando uno genera determinación a causa de la piedad por los seres que sufren;

 

Aquellos que poseen al menos una de las tres motivaciones de este tipo, definitivamente encontrarán el éxito.3

 

Determinación Bodhichitta o solo aspiración, es bueno, pero practicar bodhichitta con las paramitas o perfecciones de virtud, es mejor. Bodhichitta significa Mente Sabia y se refiere a la aspiración de llegar a ser alguien que trabaja por el progreso espiritual de todos los seres, hasta muy avanzado en el futuro. Para una máxima efectividad los votos del bodhichitta, deben estar basados en el refugio de la triple Joya de Buddha, Dharma y Sangha. Dharma es la enseñanza de Buddha y Sangha significa los discípulos del bodhisattva. Cuando Franz Hartmann tomó refugio formalmente (como Blavatsky y Olcott lo hicieron unos cuantos años antes), el gurú de Blavatsky le escribió una nota en 1884 que decía:

 

Sobre todo, intente encontrarse a sí mismo, y el sendero del conocimiento se abrirá ante usted, y esto es mucho más fácil ya que usted se ha contactado con el rayo de Luz del Bendito (Buddha), cuyo nombre usted ha tomado ahora como su estrella-guía…Reciba de antemano mis bendiciones y gratitud.4

 

Blavatsky da un significado más profundo a las Tres Joyas en su Glosario Teosófico:

 

Las palabras ‘Buddha, Dharma y Sangha’ deben pronunciarse como en los días de Gautama, el Señor Buddha, a saber: ‘Bodhi, Dharma y Sangha’, e interpretarse en el sentido de ’Sabiduría, sus leyes y sacerdotes’, donde estos últimos significan ‘expositores espirituales’, o adeptos.5

 

Esta meta de convertirse en un bodhisattva es digna de cualquier sacrificio, como nos dice un sutra:

 

El Bodhisattva Avalokitesvara preguntó al Buddha, “¿Por qué dices que el nacimiento de los bodhisattavas es el más excelente entre los seres vivos?”

 

El Buddha respondió, “Hay cuatro razones. (1) Porque ese nacimiento está construido sobre fundamentos sumamente puros del bien. (2) Porque se elige con intención, con discernimiento consciente. (3) Porque se basa en la compasión, para liberar a los seres sensibles. (4) Porque uno puede purificarse y, por lo tanto, erradicar la corrupción de los otros”.

 

Avalokitesvara también preguntó a Buddha, “¿Por qué dices que los bodhisattvas realizan votos trascendentes, votos maravillosos, votos de excelencia?”

 

El Buddha respondió, “Por cuatro razones: (1) Los bodhisattvas conocen la dicha del nirvana muy bien y pueden realizarla prontamente, (2) sin embargo ellos renuncian a la experiencia inmediata del estado de beatitud y (3) despiertan una mente de gran inspiración para beneficiar a los seres vivos, sin un objetivo o expectativa personal, y (4) por lo tanto ellos permanecen en medio de muchas clases de sufrimiento por un largo tiempo. Por esto digo que los bodhisattvas realizan votos trascendentes, maravillosos y de excelencia”. 6

 

Antes de concentrarnos en cualquiera de las llaves de oro, de las paramitas de los portales que se abren a reinos más elevados de consciencia, recordemos algunos fundamentos más de este Sendero. Las Cartas de los Mahatmas mencionan los métodos básicos, de los cuales estos tres son los más importantes: “Pureza de pensamiento, palabra y obra; dominio de las pasiones y de los impulsos animales; y el absoluto desinterés en la intención”.7

 

Sin esta necesaria purificación preliminar, la práctica de las paramitas será ineficaz y estéril. Puede aún conducir a la hipocresía. La purificación de nuestros tres venenos de codicia, ira y estupidez o atracción, repulsión y estancamiento, se realiza usando tres principios. Uno de esos raros y supremos Adeptos, Je Tsongkhapa, los enseñó como renunciación a la codicia y a las pasiones animales; y, en segundo lugar, un bodhichitta  totalmente desinteresado y compasivo que reemplaza la ira e irritación. El tercer principio es gran Sabiduría, en vez de nuestra normal necedad.8

 

Uno puede ver cómo las primeras dos perfecciones de Dar y Virtud ayudan a erradicar los bajos deseos y las pasiones animales. Luego, el número tres, Paciencia inalterable, redime la ira, el odio y la irritabilidad. Las Paramitas cinco y seis transmutan nuestras mentes estúpidas y tontas en gran Sabiduría. La energía, la cuarta, habilita las otras cinco. La paramita central de vairagya de Blavastky (mencionada en su Voz del Silencio)  o Desapego, o no-apego, impregna todas las otras. Como el Buddha enseñó, vairagya  “es la mejor de todas las cosas”.9 Vairagya aquí significa Nirvana.

 

Las últimas cuatro paramitas de las diez, apoyan a la sexta. Una forma tradicional de conectar las cuatro últimas perfecciones con las primeras seis, es la siguiente: La séptima paramita de Medios Hábiles ayuda a las primeras tres a crear un karma virtuoso. La octava perfección de Votos, o Aspiraciones, fortalece el número cuatro, Atención. La novena paramita del Poder profundiza enormemente el número cinco, la Meditación, y la décima perfección de jñana, o Conocimiento, extiende el número seis, prajña, o Sabiduría.

 

Blavasty habla del sendero de las paramitas como “espinoso” y “cuesta arriba todo el camino”. Las alturas de las paramitas están cruzadas por un camino todavía más empinado que el de Dhyana o meditación, porque las paramitas requieren acción altruista en el plano común y corriente de la vida, como también acción virtuosa en los campos más profundos de la meditación. Aquí hay un estímulo de un Sutra Mahayana dirigido a personas laicas corrientes:

 

Es fácil para quienes han renunciado a la vida familiar, que se han convertido en monjes, activar bodhichitta. Más, si uno que vive como una persona laica, activa la mente bodhi y busca hollar el sendero del bodhisattva, eso es verdaderamente inconcebible. ¿Por qué? Porque las personas laicas están muy enredadas con causas y condiciones adversas. Cuando una persona laica activa bodhichitta, los devas de cada uno de los cielos se sorprenden enormemente y les complace. Entonces ellos dicen, “Ahora tenemos un futuro Buddha, un maestro de devas y humanos”.10

 

Otro Sutra dice que una sola repetición del mantra de seis sílabas “Om Mani Padme Hum” completa las seis perfecciones. Este logro significa que la semilla del Buddhado está plantada bien y sinceramente en el suelo fértil de los votos y prácticas del bohichitta, asegurando así el futuro florecimiento como un Tathagata.

 

El Bodhisattva Nagarjuna enseñó que hay tres elementos esenciales para el sendero Mahayana: (1) compasión por el sufrimiento de todos los seres; (2) el bodhichitta altruista decide desarrollar plenamente la naturaleza búdica en nosotros y ayudar a todos los seres a hacer lo mismo; y (3) la sabiduría que es toda incluyente.

 

El voto o propósito bodhichitta, por sí mismo, es una poderosa bendición para nosotros mismos y otros. Se debe mantener profundamente y nunca permitir que se debilite. Estos dos elementos de compasión y bodhichitta pueden ser el trabajo de varias vidas. Sin embargo, como nos recuerda el Bodhisattva Kamalasila: solo el motivo no es suficiente. Debemos disciplinarnos para ayudar a otros a hacerlo también. Sin nuestra presencia o palabras irradiando lo sutil, aunque real, -las energías superiores que resultan de la auto-disciplina-, es menos probable que la gente sea afectada. Practicar las paramitas también es necesario para alcanzar cualquiera de las diez áreas o etapas de los bodhisattavas. Je Tsongkhapa también está de acuerdo en que los métodos de entrenamiento para alcanzar el Budado son solo las paramitas.

 

Estas diez llaves de oro es todo lo que se necesita para abrir cualquier portal hacia los planos superiores o “esferas de existencia”, como Purucker llamó a estos mundos. El Buddhismo Mahayana llama a estos portales Puertas del Dharma en tales estados y reinos elevados. De modo que, nuestro “espinoso sendero” conduce a un mundo circundante del que seremos una parte, como también a tener una consciencia transformada por la sabiduría.

 

Este entrenamiento esencial es básicamente doble: el método para aumentar el karma virtuoso, o mérito, de las primeras cinco – Generosidad, Ética, Paciencia, Atención, Meditación – y en segundo lugar, obtener Sabiduría. Las últimas cuatro de las diez ayudan a las primeras seis. El mérito kármico de practicar ocho de estas perfecciones se alcanza al atraer o desenvolver fuerzas superiores que igualen o resuenen con las partes superiores de este globo o globos superiores. Estas energías más sagradas nos permitirán visitar, y finalmente residir en estos más refinados reinos y formas, como también inspirar a otros seres a hollar el Sendero de Buddha. Las otras dos paramitas, la número seis, Sabiduría, y la número diez, Conocimiento, desenvolverán la perfecta mente de Buddha.

 

Las causas y condiciones asociadas con las etapas de la práctica del bodhisattva son infinitas. Las paramitas son en realidad muchas más de diez. Un Sutra, el Lalitavistara, enumera 108 perfecciones. Pero estas diez perfecciones (o solo las seis) son todas las que necesitamos para ascender a través de los diez niveles del bodhisattva que nos conducen al Buddhado. Cada una de las diez etapas del bodhisattva incluye todas las paramitas. Pero la primera etapa se concentra en la primera paramita de dar, la segunda acentúa la ética, y así sucesivamente, a través del resto.

 

Blavatsky dice en La Voz del Silencio, que las perfecciones son solo llaves para los Siete Portales, pero que no son los Portales mismos. Esto puede solamente significar que inicialmente la práctica de las paramitas es débil por nuestra falta de Gran Compasión. Mientras poseemos estas llaves de oro de las paramitas, carecemos del poder, pureza y habilidad para usarlas. Sólo después, después de mucha práctica, ellas funcionarán como comprometidas llaves de compasión, que abrirán las cerraduras de los Portales. Como dice Nagarjuna: “Todas las aspiraciones se alcanzan por la compasión”.11 La panacea es la gran compasión.

 

Las llaves de oro son los esfuerzos personales por ser siempre generosos, éticos, pacientes, etc. Por lo tanto, practiquemos las paramitas hasta que una o más lleguen naturalmente a nosotros. Cuando la personalidad está suficientemente purificada, entonces podemos, antes de entrar a la primera puerta o portal (probablemente con la ayuda de un gurú) “aprender a vivir en lo Eterno” y “aprender a separar tu cuerpo de tu mente”, como sugiere La Voz del Silencio. Este es el trabajo meditativo, esotérico que es el Sendero que conduce a través de cada portal. Se requiere Vairagya, la paramita central del desapego, para la meditación esotérica, entonces, las aflicciones u obstáculos internos no serán fortalecidos por apego o repulsión, gracias a lo que surja de la meditación.

 

También se enseña en el Mahayana que el impulso hacia una vida más noble no nace meramente de nuestros esfuerzos personales, sino también de nuestra verdadera naturaleza o yo. Como escribe el Bodhisattva tibetano Gampopa, nuestra naturaleza Buddhica o potencial, es la causa primaria:

 

Necesitamos alcanzar la iluminación más elevada, liberándonos del confuso estado de samsara. Pero, ¿es posible para personas inferiores como nosotras alcanzar la iluminación si hacemos el esfuerzo? ¡Por supuesto que es posible! ¡Si hacemos el esfuerzo, por qué dudar de que alcanzaremos el Buddhado! Todos los seres sensibles, incluyéndonos a nosotros, ya poseen la causa primaria para la iluminación, la esencia de Buddha. Como se afirma en un Sutra: La esencia del Buddha impregna a todos los seres. (El Rey de la Absorción Meditativa).

 

Otro Sutra dice: Todos los seres sensibles ya tienen la naturaleza de Buddha. (Pequeño Parinirvana). También, el Sutra del Gran Parinirvana dice: Como la mantequilla impregna la leche, asimismo el potencial de Buddha impregna a todos los seres sensibles. Y otro Sutra dice: “Aun cuando el estado de ser no es diferente a ningún ser, uno es llamado Tathagata cuando está totalmente purificado. Por lo tanto, todos los seres son de su esencia”.12

 

Como Asvaghosha, otro sabio Mahayana expresa: Los Bodhisattvas que aprecian su aspiración al Buddhado por el beneficio de todos los seres, han tenido incalculables vidas para meditar y obtener una profunda comprensión del principio divino del estado de ser y así no tener apego a sus logros, obtenidos a través de la disciplina.

 

Al saber que la naturaleza de la Realidad está libre de codicia, los bodhisattvas, de acuerdo con la Realidad, se dedican a la paramita de la Caridad.

 

Al saber que la Realidad está libre de impurezas que se originan de los deseos sensuales, ellos de acuerdo con la Realidad, se dedican a la paramita de sila, o Virtud.

 

Al saber que la Realidad está libre de sufrimiento, ira y ansiedad, ellos, de acuerdo con la Realidad, se dedican a la paramita de la Paciencia.

 

Al saber que la naturaleza de la Realidad no tiene diferencia de cuerpo y mente y está libre de la indolencia, los bodhisattvas, de acuerdo con ella, se dedican a la paramita del Fervor.

 

Al saber que la Realidad está siempre serena y libre de confusión, ellos se dedican a la paramita de la Meditación.

 

Al saber que la naturaleza de la Realidad siempre se caracteriza por el conocimiento, y está libre de la ignorancia, los bodhisattvas, de acuerdo con la Realidad, se dedican a la paramita de la Sabiduría.13

 

Este trabajo de incontables vidas parece intimidar, incluso abrumar a muchos. Para la mayoría de nosotros, un acercamiento lento y cuidadoso es en realidad mejor que uno demasiado confiado. De lo contrario damos tres pasos hacia adelante y retrocedemos dos o más. El Bodhisattva Hsuan Hua nos da algunos buenos consejos:

 

Para cultivar todas las paramitas, tenemos que elegir una paramita y comenzar con ella. Cuando realicemos exitosamente una paramita, todas las paramitas serán realizadas. Si no fuera de esa manera ¿cómo podríamos terminar de cultivar tantas paramitas en nuestro limitado periodo de vida? Hay cientos de millones de paramitas. Si las cultiváramos una a una, ¿cuándo terminaríamos? 14

 

El Bodhisattva Nagarjuna pasa más tiempo alabando la dâna pâramitâ que cualquiera de las otras. Él dice que la Generosidad es la condición fundamental para la realización de nirvana. Por lo que la generosidad es una buena opción para practicar una paramita, y en la plenitud del tiempo, dominarla. La generosidad brinda todo género de beneficios, aquí solo hay unos pocos de ellos:

 

La generosidad sirve como el hallazgo de un tesoro que constantemente permanece con una persona. Destruye el sufrimiento y confiere felicidad a la gente. Es una buena guía que muestra el camino al cielo. Es morada de bondad porque cautiva a personas buenas. Es fuente de paz y seguridad. Cuando uno alcanza el final de la vida, nuestra mente permanece libre de temor. La generosidad está marcada por la bondad, porque puede rescatarlos a todos. Es la entrada a la acumulación de bondad y cualidades meritorias.

 

La generosidad destruye nuestra pobreza y nos aleja de destinos desdichados. Puede preservar y proteger el fruto de las bendiciones y felicidad kármicas. Proporciona la cualidad de la libertad de una multitud de dificultades. Es el lugar sagrado en el cual la mente permanece libre de pesares. Es el origen de los buenos dharmas y del cultivo del Sendero propio. Es el puente a la realización del Sendero y la entrada al nirvana. Es atravesado por los Nobles, los grandes Maestros, y por quienes poseen sabiduría. La generosidad es la cualidad que todos, incluyendo los de menor virtud y menos inteligencia, deberían esforzarse en practicar.15

 

¿Qué enfoque deberíamos tener para cultivar estas paramitas? Aquí hay un método: Avalokitesvara preguntó al Buddha, “¿Cómo deberían los bodhisattavas cultivar estas seis perfecciones?” El Buddha respondió:

 

Deberían cultivarlas por medio de cinco clases de práctica del yoga. Primero, es la intensa devoción a lo sutil, maravillosas enseñanzas para los bodhisattvas que tratan con las paramitas. Segundo, es el diligente cultivo de un glorioso conocimiento desarrollado por el aprendizaje, la contemplación y la aplicación de diez clases de práctica del Dharma. Tercero, es mantener la intención bodhichitta en todas las situaciones. Cuarto, es relacionarse con un gurú.  Quinto, es trabajar constantemente para cultivar buenas cualidades.16

 

Las diez prácticas de Dharma mencionadas, condensan varios enfoques para practicar y dedicarse al sagrado Dharma. Aunque esto se refiere a las doctrinas, textos y prácticas Mahayana, las diez son aplicables a las doctrinas, textos y prácticas teosóficas. La Teosofía puede encontrarse en el aspecto altruista o esotérico de cualquier religión.  ¿Cuáles son estas diez prácticas esenciales?

 

Ellas son (1) transcribir las palabras que forman la base del Dharma sagrado; (2) entregarse generosamente a la difusión y explicación de las enseñanzas, (3) entregarse a quienes la enseñan; (4) escuchar las palabras del Dharma; (5) estudiar los textos del Dharma; (6) memorizar las palabras que expresan el Dharma; (7) explicar su significado a otros; (8) recitarlas de memoria; (9) llevar el significado al corazón; y (10) meditar sobre este significado unidireccional y de la manera correcta. Se enseña que estas diez actividades de Dharma condensan todas las actividades que se relacionan al Dharma sagrado y que cada una de las diez implica una inmensa cantidad de buen karma.17

 

Literalmente hay volúmenes de enseñanzas sobre las paramitas en la colección de los bodhisattvas. Así es que, aquí hay una fuente más de las tres clases de cada una de las seis perfecciones principales:

 

El Bodhisattva Avalokitesvara preguntó a Buddha: “¿Cuántas clases diferentes de cada una de las seis perfecciones hay?” El Buddha respondió:

 

Hay tres clases. Las tres clases de Dar son entrega de la enseñanza, entrega de los bienes y entrega de la osadía.

 

Las tres clases de Disciplina son la disciplina de un creciente abandono de lo que no es bueno, la disciplina del creciente desarrollo de lo que es bueno y la disciplina del creciente beneficio a los seres sensibles.

 

Las tres clases de Paciencia son la paciencia para soportar ofensas, la paciencia de la serenidad en el sufrimiento y la paciencia de la verdadera observación de las realidades.

 

Las tres clases de Atención son la atención como coraza, la atención del esfuerzo concertado para el desarrollo creciente de las buenas cualidades, y la atención del esfuerzo concentrado para ayudar a los seres sensibles.

 

Las tres clases de Meditación son meditación en un estado de beatitud sin discriminar el pensamiento, sereno y silencioso, extremadamente tranquilo e impecable, curando así los dolores de las aflicciones; la meditación que produce cualidades y poderes virtuosos; y la meditación que produce beneficio para los seres sensibles.

 

Las tres clases de Percepción son la percepción concentrada en la verdad terrenal convencional, la percepción concentrada en la verdad última, y la enfocada en beneficiar a los seres sensibles”.18

 

El “Sutra de los Diez Motivos” (capítulo 26 del Avatamsaka Sutra) es una fuente fundamental para las diez paramitas y las diez etapas de progreso del bodhisattva hacia el Buddhado. Aquí hay unas pocas líneas sobre las cuatro perfecciones superiores:

 

El traer a la luz incontables expresiones de sabiduría de un bodhisattva, constituye la paramita de los medios hábiles. La aspiración de un bodhisattva para desarrollar la sabiduría suprema constituye la paramita de los votos. La habilidad de un bodhisattva para permanecer invulnerable a la obstrucción o ruina de algunos seguidores no buddhistas o de algunos demonios, constituyen la paramita de los poderes.

 

La realización de un bodhisatta de conocer los aspectos característicos de todos los dharmas de acuerdo con la realidad, constituye la paramita del conocimiento. Pero ¿qué hace de una perfección, una perfección? Buddha nos dice: El Bodhisattva Avalokitesvara se dirigió al Buddha y dijo: “Venerado por el Mundo, ¿por qué estas perfecciones se llaman perfecciones?”

 

El Buddha respondió al Bodhisattva Avalokitesvara y dijo:

 

“Buen hijo, hay cinco razones: ellas son, desapego, desinterés, irreprochabilidad, no discriminación y productividad.

 

Son desapegados porque no se apegan a los opuestos de las perfecciones. Son desinteresados porque el pensamiento (que los acompaña) no está limitado a la maduración o recompensa resultante de algunas de las perfecciones. Son intachables porque el pensamiento (que los acompaña) no está ligado a la maduración o recompensa resultante de cualquiera de las perfecciones. Son irreprochables porque tales perfecciones no tienen nada en común con estados contaminados y están separados de poner en práctica malos métodos. No discriminan porque las descripciones específicas de estas perfecciones no se apegan a su significado literal. Son productivos porque tales perfecciones, cuando se practican y se acumulan, se dirigen y buscan el resultado del supremo despertar.

 

“Venerado por el Mundo, ¿cuáles son los opuestos a estas perfecciones?”

 

Buen hijo, deberías comprender que hay seis de tales (vicios opuestos).

 

El primero es estar alertas a nuestro propio beneficio al buscar la felicidad anhelando el placer, la riqueza y el poder.

 

El segundo es estar alertas a nuestro propio beneficio al entregarse a los placeres del cuerpo, la palabra y la mente.

 

El tercero es estar alertas a nuestro propio beneficio al ser impacientes cuando se es humillado por otros.

 

El cuarto es estar alertas a nuestro propio beneficio en estimularnos a la práctica y apego al placer.

 

El quinto es estar alertas a nuestro propio beneficio en la confusión turbulenta y la actividad desenfrenada del mundo.

 

El sexto es estar alertas a nuestro propio beneficio en la invención de lo que uno ve, escucha, comprende, conoce y dice.19

 

Como G. de Purucker lo resume del modo siguiente:

 

Nosotros seguimos los antiguos preceptos de los Maestros de sabiduría y compasión, como nos los han dictado desde tiempos inmemoriales: vivir noblemente, pensar noblemente, sentir noblemente, cumplir nuestro deber con todos, todo el tiempo y en todo lugar, y con todos los hombres. Además (la promesa de la Sección Esotérica) si usted desea asumir otro aspecto del entrenamiento para chelas, uno que es la práctica invariable en nuestra propia Escuela, entonces siga la enseñanza de las diez paramitas del Budismo, que siempre son seguidas en las verdaderas escuelas de entrenamiento esotérico, y que intentamos seguir. Las paramitas son diez, y las diez son para aquellos que se proponen dedicar toda su vida a someter el yo inferior al superior en servicio del mundo. Allí, en estas reglas, está el sendero completo de realización.20

 

 

Referencias

1.H. P. Blavatsky, Collected Writings (CW), vol. 12, p.593

2.H. P. Blavatsky, La Clave de la Teosofía, p.229

3.Basado en On Generating the Resolve to Become a Buddha, Kalavinka Press, p.31

4.H. P. Blavatsky, CW,vol.8, p.446

5. H. P. Blavatsky, Glosario Teosófico, p.341

6. Basado en Buddhist Yoga (Sandhinirmochana Sutra), tr. Por Thomas Cleary, p.,75

7. A. T. Barker, Las Cartas de los Mahatmas a A. P. Sinnett, 2ª. edic, p.113 o ed. cronológica p.73

8.Tsongkhapa, Tres Principios del Sendero (muchas versiones)

9.Dhammapada, verso 273

10.Basado en un Sutra of the Upasaka Precepts en el libro Bodhisattva Precepts, tr. por          Rulu, p.127

11.Ratnavali, verso 438

12.Basado en Jewel Ornament of Liberation, Snow Lion Publications, cap- 1

13.De Awakening of Faith, tr, por Hakeda

14.De Avatamsaka Sutra, cap.18 comentarios

15.Nagarjuna on the Six Perfections, Kalavinka Press, p. 35-37

16.Basado en Buddhist Yoga, p.76

17.Basado en Middle Beyond Extremes, Snow Lion, p.131-2

18.Basado en Buddhist Yoga, p-. 78-9

19.The Scripture on the Explication of Underlying Meaning, tr. Por John P. Keenan, p.87-88

20.Basado en Diálogos de G. de Purucker, vol 3, última página.

 

Algunas fuentes de las Paramitas

Nagarjuna on the Six Perfections, Kalavinka Press

The Six Perfections, Tadeusz Skorupski (basado en el libro Nagarjuna de Lamotte

Bodhicharyavatara de Shantideva (muchas traducciones)

Buddhist Yoga, cap.7 (Sandhinirmochana Sutra) tr. por Thomas Cleary

The Scripture on the Explication of Underlying Meaning, cap. 7 (Sandhinirmochana Sutra) tr. por John P. Keenan

The Sutra on Upasaka Precepts, tr. por Bhikshuni Heng-ching, caps. 18-19; 23; 25-28

Great Treatise on Stages of the Path, vol.2 (Lamrim Chenmo), Snow Lion

Gampopa, Jewel Ornament, caps. 11-17 y 19 (varias traducciones)

De la Tradición del Sur: A Treatise on the Paramis por Dhammapala, Buddhist Publication Society.

 

 

 

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